Melocactus bahiensis es una especie de planta suculenta perteneciente al género Melocactus, dentro de la familia Cactaceae. Es endémica del este de Brasil, donde se extiende por los estados de Pernambuco, Bahía y Minas Gerais. Se caracteriza por su cefalio, una estructura apical cubierta de lana y espinas en la que se desarrollan las flores y los frutos.
Descripción Melocactus bahiensis es una especie de cactus de crecimiento solitario. El cuerpo varía de deprimido globoso a globoso o piramidal, mide de 9,5 a 21 cm de altura y de 11 a 21 cm de diámetro. La epidermis presenta una coloración que varía del verde claro al verde oscuro.
El tallo presenta de 8 a 14 costillas, muy bajas o de hasta 3 cm de altura, y de 3 a 6 cm de anchura cerca de la base. Su forma es muy variable. Sobre ellas se disponen las areolas, de 0,6 a 1,4 cm de longitud y de 0,45 a 0,8 cm de anchura, separadas entre sí por una distancia de hasta 2,4 cm.
Cada areola presenta de 9 a 16 espinas, en su mayoría rectas, de color pardo, rojizo o amarillo, con matices grisáceos. Se distinguen de 1 a 4 espinas centrales, de 1,7 a 5 cm de longitud. También presenta de 7 a 12 espinas radiales, entre las que destaca la inferior, de 2,2 a 6 cm de longitud. En las plantas jóvenes y las plántulas, esta espina suele presentar una curvatura pronunciada o un ápice ganchudo.
Tras completar el crecimiento vegetativo durante la etapa juvenil, las plantas adultas desarrollan en el ápice un cefalio, una estructura lanosa formada por numerosas areolas densamente dispuestas y cubierta de lana blanca y cerdas de color marrón. El cefalio suele ser pequeño, alcanza hasta 5 cm de altura y de 6,5 a 8,5 cm de diámetro. Con la edad, no aumenta de circunferencia, sino que crece lentamente en altura de forma constante y permanece en la planta durante muchos años. miniaturadeimagen|Plantas en Cristália, en el estado brasileño de Minas Gerais Las flores se desarrollan a partir de las areolas del cefalio. Son de color rosa magenta, miden de 2 a 2,3 cm de longitud y de 1 a 1,25 mm de anchura. El pericarpelo mide de 3,5 a 4,5 mm de longitud y de 2,5 a 3 mm de anchura. La cámara nectarífera mide de 4 a 6 mm de longitud y de 4 a 4,5 mm de grosor, mientras que el resto del tubo floral mide de 5 a 6 mm de longitud y de 3,5 a 4,5 mm de grosor. Los segmentos del perianto miden de 3,5 a 4,8 mm de longitud y de 1,4 a 2,2 mm de anchura, con entre 25 y 33 segmentos visibles desde la parte superior. El estigma presenta de 5 a 6 lóbulos blanquecinos, de 0,8 a 1,1 mm de longitud.
Los frutos presentan una coloración rojiza a magenta en el ápice, que se vuelve más pálida hacia la parte inferior. Miden de 1,7 a 2,5 cm de longitud y de 0,65 a 1 cm de diámetro. Las semillas miden de 1,05 a 1,35 mm de longitud y de 0,85 a 1,15 mm de anchura. Las células de la testa son convexas.
Distribución y hábitat El área de distribución nativa de la especie se localiza en el este de Brasil, donde se extiende por los estados de Pernambuco, Bahía y Minas Gerais.
Habita principalmente en el bioma tropical con estación seca, a altitudes comprendidas entre los 300 y 1300 m s. n. m.. Crece sobre formaciones rocosas cristalinas expuestas, principalmente de naturaleza cuarcítica, arenítica, granítica o gnéisica, así como sobre depósitos de grava de cuarzo y, con menor frecuencia, sobre roca caliza. Se encuentra entre y bajo los arbustos, tanto en la caatinga como en el campo rupestre. Con frecuencia, comparte su hábitat con Pilosocereus floccosus.
Taxonomía La primera descripción de esta especie fue como Cactus bahiensis, publicada en 1922 por los botánicos estadounidenses Nathaniel Lord Britton y Joseph Nelson Rose en el libro The Cactaceae; descriptions and illustrations of plants of the cactus family 52.
Más tarde, el botánico alemán Philipp von Luetzelburg trasladó la especie al género Melocactus, por lo que pasó a llamarse Melocactus bahiensis. Registró estos cambios en el libro Estudo Botanico Nordéste 3: 111, publicado en 1926. Etimología
Melocactus: nombre genérico formado a partir de las palabras griegas mēlon (que significa 'melón') y kaktos (que se traduce como 'cardo' o 'planta espinosa'). El nombre hace alusión al tamaño y la forma del cuerpo de la planta, parecidos a los de un melón. bahiensis: epíteto geográfico que hace referencia al estado brasileño de Bahía, lugar donde se descubrió la especie. El sufijo latino -ensis es común en la nomenclatura científica para indicar origen o pertenencia.
Sinonimia
Estado de conservación En la Lista Roja de Especies Amenazadas de la UICN, la especie está clasificada como de “Preocupación Menor (LC)”, que corresponde a un bajo riesgo de extinción en la actualidad. Esta clasificación se relaciona con su amplia distribución y con la estabilidad de sus poblaciones o, en algunos casos, con descensos muy lentos. Además, las zonas donde crece presentan poco interés para la agricultura y otros usos del suelo, lo que limita la transformación de su hábitat.
Entre las principales amenazas se encuentran la degradación y destrucción del hábitat asociadas a la recolección de leña y la extracción de rocas. No obstante, estas actividades tienen un alcance localizado y, en conjunto, no representan una amenaza significativa para la especie.
Importancia económica y cultural
Uso ornamental La especie se cultiva principalmente como planta ornamental. Su cultivo requiere cierta experiencia y no resulta especialmente adecuado para principiantes. En condiciones favorables presenta un crecimiento relativamente rápido. Prefiere un sustrato para cactus muy poroso y con buen drenaje. Su sistema radicular es débil y tolera mal los trasplantes, por lo que puede necesitar bastante tiempo para recuperarse. Requiere una iluminación intensa, aunque menor que la de los cactus propios de ambientes más áridos. Una exposición elevada a la luz puede favorecer una coloración bronceada, así como la floración y el desarrollo de numerosas espinas. miniaturadeimagen|Planta en cultivo Durante su periodo de crecimiento necesita riegos regulares, pero no tolera la sequía prolongada ni el exceso de humedad. Se recomienda dejar que el sustrato se seque antes de volver a regar, ya que la acumulación de agua puede provocar la pudrición de las raíces. Durante el invierno requiere temperaturas relativamente altas y conviene mantenerla, en general, por encima de 8-12 °C. Puede soportar temperaturas de unos 4 °C durante periodos breves, pero el frío puede causarle daños graves. Un ambiente cálido durante todo el año favorece su cultivo.
Entre las principales plagas que pueden afectarla se encuentran la araña roja, las cochinillas y las cochinillas de escudo. La buena iluminación, una ventilación adecuada y un sustrato de composición principalmente mineral ayudan a reducir estos problemas. El exceso de humedad y una ventilación deficiente pueden favorecer la pudrición, por lo que un manejo adecuado del riego constituye la principal medida preventiva.
La propagación se realiza exclusivamente mediante semillas. Estas se siembran en un sustrato ligero, arenoso y poroso, y necesitan una humedad suficiente para evitar la desecación. La germinación presenta mejores resultados a temperaturas de entre 18 y 22 °C.
Otros usos Además de su empleo como planta ornamental, la especie tiene algunos usos tradicionales de carácter local. En determinadas zonas, los ejemplares se recolectan para la elaboración de dulces y para preparar remedios medicinales. También existe la creencia popular de que la planta posee poderes para ahuyentar a los espíritus.
Galería
Referencias
bahiensis Categoría:Flora endémica de Brasil Categoría:Cactus y suculentas Categoría:Plantas descritas en 1922 Categoría:Plantas descritas en 1926 Categoría:Taxones descritos por Nathaniel Lord Britton Categoría:Taxones descritos por Joseph Nelson Rose Categoría:Plantas descritas por Luetzelburg