miniaturadeimagen|300x300px|Mapa de La Española. La Historia de la República Dominicana se remonta al año 600 d.C., cuando los ocupantes de la isla eran los taínos. La isla de Quisqueya fue reclamada por España en 1492, y formó parte de la América española.
A partir del los franceses se fueron instalando en el oeste de la isla creando lo que luego sería Haití. España entregó su parte de la isla de Santo Domingo a la Francia republicana al ser derrotada en 1795, con lo que toda la isla pasó a ser colonia francesa; aunque no hubo una toma formal por autoridades de dicha república. Después de la independencia de Haití en 1804, al año siguiente el pueblo dominicano tuvo uno de los genocidios más brutales dados en las Américas con la Gran Invasión Haitiana del 1805, la cual eliminó al 65% de los habitantes de los paisanos de la época, salvados por los franceses retuvieron la parte de la isla correspondiente al pueblo dominicano hasta 1809.
Después de un breve intento de independencia, los dominicanos cayeron bajo el control de España, que recuperó la parte oriental de la isla bajo el Tratado de París (1814). El pueblo de Santo Domingo decidió rebelarse contra España en noviembre de 1821 para unirse al país sudamericano de Gran Colombia, rechazado por la deuda de Bolívar con Haití, siendo la misma situación con EE.UU., quedando la opción de anexar la República a España. Haití ocupó la república en 1822, y la república luchó por su independencia hasta que finalmente se logró en 1844.
Debido a una fuerte recesión económica, amenazas haitianas y la guerra de secesión en los Estados Unidos, España reanexionó el país en 1861, y no fue hasta 1865 que la República Dominicana recuperó su independencia definitivamente. Desde la década de 1860 hasta la década de 1910, el país experimentó conflictos internos, lo que condujo a una invasión y ocupación del país por parte de los Estados Unidos de 1916 a 1924.
Alrededor de 1930, la República Dominicana se encontró bajo el control del presidente que se convirtió en dictador Rafael Leónidas Trujillo, quien gobernó el país hasta 1961. Una época de progreso y de reafirmacion de la República, pero también en la que cientos de dominicanos perdieron la vida, fueron encarcelados y torturados por los secuaces de Trujillo. Muchos sobrevivientes permanecieron mutilados por el resto de sus vidas; algunos tenían cicatrices permanentes en sus cuerpos y otros sufrían enfermedades mentales. En 1937, tras el asedio de los haitianos, violaciones, robo de ganado a los habitantes de la frontera, y ante la invasión de los territorios del noroeste, ordenó al ejército la expulsión de los haitianos que vivían en la zona fronteriza. Se dice que el ejército mató a unos 17000 haitianos desde la noche del 2 de octubre de 1937 a 8 de octubre de 1937 de los que no se encuentra ningún rastro.
Ejemplos notorios del alcance de Trujillo en el extranjero son el intento fallido de asesinato contra el presidente venezolano Rómulo Betancourt (1960), el secuestro y posterior desaparición en la ciudad de Nueva York del profesor vasco Jesús Galíndez (1956), el asesinato del escritor José Almoina y crímenes cometidos contra cubanos, costarricenses, nicaragüenses, colombianos, puertorriqueños y estadounidenses. Trujillo se convirtió en un fuerte aliado de los Estados Unidos en los años posteriores a la Segunda Guerra Mundial, oponiéndose al comunismo y liderando los intentos de derrocar a Fidel Castro en la Rebelión del Escambray.
El apoyo de Trujillo se erosionó cuando sus acciones de crueldad se hicieron internacionalmente notorias, y finalmente perdió el apoyo de Estados Unidos y la Iglesia Católica. El 30 de mayo de 1961, su Chevrolet Bel Air fue emboscado por los golpistas militares y otros ciudadanos allegados al régimen. Fue asesinado a tiros. Poco después, los conspiradores golpistas fueron detenidos y ejecutados, y la República Dominicana se convertiría en anarquía a mediados de 1965, lo que exigiría una ocupación estadounidense una vez más. Esta segunda invasión norteamericana supuestamente fue para evitar "otra Cuba". Posteriormente, EE. UU. se aseguró de que se volviera a establecer un dictador anticomunista agradable y confiable, esta vez en la forma del ex protegido de Trujillo, Joaquín Balaguer.
El desempleo, la corrupción gubernamental, el servicio eléctrico inconsistente y la inmigración ilegal masiva desde Haití llevaron a la República a sufrir problemas sociales y económicos continuos durante el , y muchos dominicanos se fueron a los Estados Unidos y España principalmente.
Era precolombina
thumb|left|Cacicazgos de La Española a la llegada de los españoles. Las sucesivas olas de inmigrantes arahuacos, moviéndose hacia el norte desde el delta del Orinoco en América del Sur, se establecieron en las islas del Caribe. Alrededor del año 600, los indios taínos, una cultura arahuaca, llegaron a la isla, desplazando a los habitantes anteriores. Los últimos migrantes arahuacos, los caribes, comenzaron a moverse hasta las Antillas Menores en el , e invadían aldeas taínas en la costa oriental de la isla al mismo tiempo que arribaban los españoles en 1492.
Los taínos llamaban a la isla Quisqueya (madre de todas las tierras). En el momento de la llegada de Colón en 1492, el territorio de la isla consistía en cinco cacicazgos: Marién, Maguá, Maguana, Jaragua e Higüey. Estos eran gobernados respectivamente por los caciques Guacanagarix, Guarionex, Caonabo, Bohechío y Cayacoa.
Época colonial (1492-1821)
Llegada de los españoles y colonización thumb|Ruinas de la fortaleza La Concepción, en la Vega Vieja thumb|Ruinas del Monasterio de San Francisco thumb|Ruinas del Hospital San Nicolás de Bari, Ciudad Colonial Santo Domingo Cristóbal Colón llegó a la isla en su primer viaje el 5 de diciembre de 1492,Leslie Desmangles, The Faces of the Gods: Vodou and Roman Catholicism in Haiti (North Carolina University Press, 1992), p. 17-19. dándole el nombre de La Española. Creyendo que los europeos eran de alguna forma sobrenatural, los taínos les dieron la bienvenida con todos los honores. Era una sociedad totalmente distinta de la que venían los europeos. Guacanagarix, el jefe anfitrión que dio la bienvenida a Cristóbal Colón y sus hombres, los trató con amabilidad y les dio todo lo que deseaban. Sin embargo, el sistema igualitario de los taínos se enfrentó a las estructuras del sistema feudal de los europeos. Esto llevó a los europeos a creer que los taínos eran débiles, y comenzaron a tratar a las tribus con más violencia. Colón intentó mitigar esto cuando él y sus hombres se marcharon de Quisqueya, dejando a los taínos con una buena primera impresión.
Colón había consolidado una firme alianza con Guacanagarix, quien era un poderoso jefe de la isla. Después del naufragio de la Santa María, Colón decidió establecer una pequeña fortaleza con una guarnición de hombres que podrían ayudarle a reivindicar esta posesión. El fuerte se llamó La Navidad, porque los acontecimientos del naufragio y la fundación del fuerte ocurrieron el día de Navidad. La guarnición, a pesar de toda la riqueza y belleza de la isla, fue sacudida por las divisiones que terminaron en un conflicto entre estos primeros europeos. Los más rapaces comenzaron a aterrorizar a los miembros de las tribus taínas, ciguayos y mazorijes hasta el punto de intentar llevarse a sus mujeres.
Visto como débil por los españoles e incluso por algunos de su propio pueblo, Guacanagarix intentó llegar a un acuerdo con los españoles, quienes veían su sosiego como el de alguien sometido. Lo trataron con desprecio y hasta tuvieron algunas de sus esposas. El poderoso cacique de Maguana, Caonabo, no podía soportar las afrentas y atacó a los europeos, destruyendo el fuerte La Navidad. Guacanagarix estaba consternado por este giro de los acontecimientos, pero no hizo nada para ayudar, probablemente esperando que los importunos extranjeros no regresaran. Sin embargo, regresaron.
En 1493, Colón regresó a la isla en su segundo viaje y fundó la primera colonia española en el Nuevo Mundo, la ciudad de La Isabela. En 1496, su hermano Bartolomé Colón estableció el asentamiento Santo Domingo de Guzmán en la costa sur, que se convirtió en la nueva capital. Se estima que los 400 000 taínos que vivían en la isla fueron esclavizados antes de trabajar en las minas de oro. Como consecuencia de la opresión, el trabajo forzoso, el hambre, las enfermedades y muertes en masa, se estima que para el 1508 ese número se había reducido a alrededor de 50 000. En 1535, solo 6000 estaban vivos.Jonathan Hartlyn, The Struggle for Democratic Politics in the Dominican Republic, p.24, The University of North Carolina Press, 1998
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Durante este período, la dirección española cambió de manos varias veces. Cuando Colón partió en otra exploración, Francisco de Bobadilla se convirtió en gobernador. Las acusaciones contra Colón por parte de los colonos debido a su mala gestión se agregó a la situación política tumultuosa. En 1502, Nicolás de Ovando sustituye a Bobadilla como gobernador, con un ambicioso plan para ampliar la influencia española en la región. Fue él quien tuvo un trato más brutal con la mayoría de los taínos.
Un rebelde, Enriquillo, liderando un grupo de los que habían huido a las montañas, atacaron a los españoles en varias ocasiones durante catorce años. Finalmente, los españoles le ofrecieron un tratado de paz. Además, le dieron a Enriquillo y sus seguidores su propia ciudad en 1534. La ciudad no duró mucho, ya que, varios años después de su creación, una rebelión de esclavos la quemó, matando a todos los que se encontraban dentro de la misma.
Extinción taína y esclavitud africana
thumb|200px|Enriquillo
En 1501, los monarcas españoles, Fernando e Isabel, concedieron el primer permiso a los colonizadores del Caribe para deportar esclavos africanos, los cuales comenzaron a llegar a la isla en 1503. En 1510, la primera gran expedición, que consistió en 250 negros ladinos, llegó a La Española desde España. Ocho años más tarde esclavos de origen africano llegaron a las Indias Occidentales. La posesión española de la isla fue organizada en 1511 como la Real Audiencia de Santo Domingo. La caña de azúcar fue introducida a La Española desde las Islas Canarias, y el primer ingenio azucarero en el Nuevo Mundo fue establecido en 1516, en La Española.Sugar Cane: Past and Present, Peter Sharpe La necesidad de una mano de obra para satisfacer la creciente demanda del cultivo de la caña de azúcar condujo a un exponencial aumento de la importación de esclavos en las dos décadas siguientes. Los dueños de los molinos de azúcar pronto formaron una nueva élite colonial, convencieron al rey de España para que pudieran elegir a los miembros de la Real Audiencia de entre sus filas. Los colonos más pobres subsistían de la caza y las manadas de ganado salvaje que vagaban por toda la isla y de la venta de sus pieles.
La primera revuelta importante de esclavos en América ocurrió en Santo Domingo en 1521, cuando los musulmanes esclavizados de la nación wolof encabezaron un levantamiento en la plantación de azúcar del almirante don Diego Colón, hijo de Cristóbal Colón. Muchos de estos insurgentes lograron escapar a las montañas donde formaron comunidades cimarronas.
Si bien la caña de azúcar aumentó enormemente los ingresos de España en la isla, un gran número de los esclavos recién deportados huyeron a las casi intransitables montañas en el interior de la isla, uniéndose a las crecientes comunidades de cimarrones, literalmente, "asilvestrados". En la década de 1530, las bandas cimarronas se habían vuelto tan numerosas que en las zonas rurales, los españoles solo podían viajar con seguridad fuera de sus plantaciones en grandes grupos armados.
Corsarios franceses