León (en leonés Llión)Diccionariu de consultes llingüístiques del asturianu es una provincia española situada en el noroeste de la comunidad autónoma de Castilla y León. Su capital es León. Limita al norte con Asturias y Cantabria, al este con la provincia de Palencia, al sur con las provincias de Zamora y Valladolid y al oeste con Galicia, concretamente con las provincias de Orense y Lugo. Tiene una extensión de 15 581 km² y en 2025 contaba con 448 030 habitantes.
Como tal, quedó constituida en la división administrativa de 1833, tras las reformas llevadas a cabo por Javier de Burgos, formando parte, aunque sin operatividad administrativa, de la región de León. Está dividida en 211 municipios, agrupados en siete partidos judiciales: Sahagún, León, La Bañeza, Ponferrada, Astorga, Cistierna y Villablino.
Lugar de paso entre importantes regiones de la península ibérica, por la provincia leonesa discurren dos grandes rutas: de sur a norte la Vía de la Plata, y de este a oeste el Camino de Santiago.
Toponimia izquierda|miniatura|Como en buena parte de España, la provincia toma su nombre de la capital Al igual que la mayor parte de las provincias de España, la provincia de León toma su nombre de su capital. Este deriva del latín legio, legionis, con el significado de ‘legión’, de donde la etimología popular derivó en el nombre actual. Hace referencia a la legión romana que se acantonó en su actual emplazamiento; con el paso del tiempo el mismo nombre de la legión se utilizó para designar el conjunto urbano que creció a su alrededor.
En cuanto a la evolución de legio a León, en latín clásico la gi se pronuncia como si fuese una gui, por lo que la pronunciación de legio sería leguio, algo que acabó derivando en Leio o Leionem, que a su vez acabaron en el nombre actual de León.
Geografía
La provincia de León se localiza en la parte noroccidental de la península ibérica, en la región histórica de León dentro de la comunidad autónoma de Castilla y León (España). Limita por el norte con el principado de Asturias y con Cantabria, donde la cordillera Cantábrica juega el papel de frontera natural entre la meseta Norte y la costa cantábrica. Por el oeste, son distintas unidades del macizo Galaico-Leonés quienes ejercen de frontera con las provincias gallegas de Orense y Lugo. Al sur limita con las provincias de Zamora y Valladolid y al este con la provincia de Palencia, sin que exista una frontera natural entre ellas. miniatura|El material calizo de las montañas Cantábricas favoreció la creación de formaciones kársticas como la cueva de Valporquero
Orografía Desde el punto de vista estructural, el relieve de la provincia se organiza en torno a tres grandes unidades morfológicas: la cordillera Cantábrica, el macizo Galaico-Leonés y la Meseta. Las formaciones montañosas ocupan una parte importante del relieve, estando más del 50 % de la superficie total por encima de los 1000 metros de altitud.
Cordillera Cantábrica
La cordillera Cantábrica está representada por el llamado macizo Asturiano. De entre todo el conjunto destacan los Picos de Europa, donde los contrastes topográficos resultado de la orogenia hercínico-alpina se han visto acentuados por el encajonamiento de la red fluvial (con profundas hoces como el desfiladero de Los Beyos y la garganta del Cares), y donde encontramos cumbres que pasan de los 2500 m de altitud como Torre de Cerredo (2648 m) o Torre del Llambrión (2642 m). Las formas verticales, los circos glaciares, los complejos kársticos, las gargantas, los neveros, las dolinas y las simas son los elementos más significativos. miniatura|El Teleno, cumbre más alta de los Montes de León, visto desde Astorga En la zona occidental, las alineaciones se disponen de oeste a este, dejando corredores fluviales que, en el caso de los ríos Luna y Omaña, abrieron las depresiones que conforman las comarcas de Babia y Omaña. En el sector central, distintos cursos de agua abrieron valles transversales de disposición norte-sur, llegando a formar en algunas ocasiones gargantas como las Hoces de Vegacervera o las Hoces de Valdeteja. El modelado glaciar y el modelado kárstico dejaron su impronta con formaciones como la cueva de Valporquero. miniatura|Vista de los montes de Ancares, en el límite occidental de la provincia
Macizo Galaico-Leonés
Los montes galaico-leoneses cierran a la provincia por el oeste, separándola de Galicia. Constituyen un abombamiento del antiguo macizo paleozoico que se fracturó en distintas unidades: la sierra de Gistredo, con el pico Catoute (2117 m), los Montes de León, con el Teleno (2188 m), La Cabrera, con el Vizcodillo (2121 m),https://web.archive.org/web/20140225015553/http://www.truchillas.com/images/Lago/Vertice-Geodesico-Vizcodillo.pdf Reseña vértice geodésico: Vizcodillo y las montañas occidentales como los Ancares, con el Cuiña (1992 m), y el Caurel, con el Montouto (1541 m). En el centro de todas ellas se formó la hoya del Bierzo caracterizada por un paisaje de campiñas y vegas. Las cumbres son aplanadas, interrumpidas por alineaciones de crestones de cuarcitas (picones, altos, peñas), y las formas glaciares se manifiestan con ejemplos de valles en U o con lagos como los de Truchillas y La Baña.
La Meseta
El sector leonés de la Meseta ocupa la parte central y sureste de la provincia siendo el extremo noroeste de la cuenca sedimentaria que ocupa el interior de España. Con una altitud media entre 700 y 1000 metros de altitud, es un relieve casi horizontal de páramos con suaves ondulaciones tan sólo interrumpidos por terrazas e interfluvios, formados por los ríos que descienden, tanto de la cordillera Cantábrica como del macizo Galaico-Leonés. A estos relieves planos y elevados se les conoce como páramos de rañas o chanas. En la zona sur, sobre los materiales sedimentarios la erosión originó amplios valles con interfluvios que apenas destacan. Estas llanuras onduladas, al entrar en contacto con los páramos del centro de la cuenca, dejan de ser espacios abiertos al ser interrumpidas por cerros testigo, tesos o alcores.
miniatura|center||upright=4|Vista desde el puerto de San Glorio, en el límite entre León y Cantabria, con los Picos de Europa a la derecha de la imagen
Hidrografía miniatura|De la unión de los ríos Luna y Omaña nace el Órbigo miniatura|El río Esla a su paso por Gradefes miniatura|La vega del Esla miniatura|El lago Ausente, de origen glaciar, cerca de la estación de esquí de San Isidro miniatura|Embalse de Riaño miniatura|Presa del embalse del Porma Ríos
Debido a su estructura montañosa, la provincia leonesa reparte su territorio entre tres cuencas hidrográficas: Cantábrico, Miño-Sil (hasta 2008, ambas conformaban la Confederación Hidrográfica del Norte), y Duero. La cuenca del Cantábrico representa tan sólo el 2,2 % de la superficie, limitándose, por un lado, a los valles de Sajambre y Valdeón, drenados por los ríos Sella y Cares, y por otro, a los valles de Balouta y Suarbol con los ríos Balouta y Moreira, que fluyen hacia el río Navia.
La cuenca del Miño-Sil representa el 27,7 % de la superficie provincial y está separada de la cuenca del Duero por los Montes de León, a partir de los cuales, y hacia el oeste, se expande el sistema del Sil. Este, que nace a más de 1500 metros de altitud en la vertiente leonesa del puerto de Somiedo, atraviesa las comarcas de Laciana, El Bierzo y La Cabrera Baja y tiene como aportes principales, dentro de la provincia, a los ríos Boeza, Cúa, Burbia, Selmo y Cabrera.
La cuenca del Duero representa el 72,1 % de la superficie y tiene como eje principal el río Esla, uno de los principales afluentes del Duero con 5040 hm³ al año. A él vierten sus aguas la mayor parte de cursos fluviales de la cuenca a través de sus afluentes Porma (con su afluente el Curueño), Bernesga (con su afluente el Torío), Cea y Órbigo (con sus afluentes Tuerto, Turienzo, Duerna, Jamuz y Eria). También forman parte de la cuenca el río Valderaduey, que vierte sus aguas al Duero en las cercanías de Zamora, y el río Grande, que desde los valles de Besande y Valverde de la Sierra desagua en el Carrión, ya en la provincia de Palencia.
Lagos
Entre los lagos y lagunas de origen natural podemos distinguir dos tipos, los de origen glaciar y los esteparios. A los primeros corresponden, entre otros, los lagos Ausente e Isoba en Puebla de Lillo, el lago de La Baña, el lago de Truchillas o el Pozo Cheiroso en Valdeprado. De tipo estepario son, entre otras, la laguna de Chozas de Arriba, las lagunas de Sahelices del Payuelo, la laguna de Cal en Fontecha (Valdevimbre), la Laguna Grande en Bercianos del Real Camino y la laguna de Villadangos del Páramo.
El deterioro de la capa freática ha provocado la desaparición de muchos de los humedales que existían en la provincia, al igual que la desecación de lagunas en el Páramo tras la concentración parcelaria y la puesta en marcha del regadío artificial. En su obra de 1948, Luis Pardo describió 125 en León, de los cuales sobreviven tan sólo medio centenar.
Embalses
Varios cauces fluviales tienen regulado su caudal mediante pantanos, embalses y presas. En la cuenca del Miño-Sil se encuentran los de La Campañana, Las Rozas, Matalavilla y Bárcena. Excepto este último, que también se usa para abastecimiento y regadío, todos ellos sirven para generar energía hidroeléctrica.
En la cuenca del Duero se sitúan los de Barrios de Luna, Casares, Porma, Riaño y Villameca. La mayoría de ellos genera también energía hidroeléctrica además de su uso como abastecimiento y regadío, y algunos de ellos, como los de Barrios de Luna, Porma y Riaño, son usados también para la práctica de deportes náuticos, estando en el del Porma la Escuela de Deportes Náuticos de Castilla y León.
Clima miniatura|En invierno, las nevadas son habituales en parte de la provincia, especialmente en las montañas
En términos climáticos, la provincia de León sirve de transición entre la Meseta y las zonas montañosas. El clima predominante es el mediterráneo continentalizado, aunque matizado en algunas zonas, como el noroeste, de influencia atlántica, y la hoya berciana, de temperaturas más suaves. En general, son características una elevada amplitud térmica (desde los 12 a los 20 °C), inviernos fríos y largos, primavera y otoño cortos, heladas y veranos cortos y calurosos.
Las precipitaciones se reparten de forma irregular a lo largo del año y dependiendo de la zona. Así, en la franja norte y noroeste se alcanzan los 1500 mm anuales mientras que en determinadas zonas del sur de la provincia apenas llegan a los 500 mm. Dichas precipitaciones se concentran sobre todo en otoño y primavera con un mínimo en verano, especialmente acentuado en la llanura, y en forma de nieve en invierno.
En cuanto a las temperaturas, en general es un clima frío debido a la altitud y la abundancia de heladas (que persisten de noviembre a mayo), siendo más intenso en las zonas montañosas llegando a alcanzar los –18 °C por ejemplo en Villamanín. Los veranos son cortos, siendo los días más calurosos entre el 15 de julio y el 15 de agosto en que se pueden llegar a superar los 30 °C.
Naturaleza
Geología miniatura|Ilustración del desnivel (2200 metros) presente entre el punto más alto de la provincia, Torrecerredo, y el pueblo de Caín El territorio de la provincia de León no constituye una unidad homogénea sino que se pueden diferenciar tres grandes unidades geológicas: al norte, coincidiendo con la unidad morfológica de la cordillera Cantábrica, aflora el zócalo paleozoico, al oeste se encuentra la depresión del Bierzo y el conjunto constituyente del macizo Galaico-Leonés, y el resto del territorio lo constituye la cuenca sedimentaria que ocupa la mayor parte de la comunidad autónoma y en la que se distinguen dos tipos de roquedo, los materiales del viejo zócalo del Primario y los materiales sedimentarios depositados durante el Terciario y el Cuaternario en el centro de la misma.
Flora miniatura|Castaño cerca de Las Médulas