Salamanca es una provincia española, situada en el sudoeste de la comunidad autónoma de Castilla y León, con capital en la ciudad de Salamanca. Limita con la provincia de Zamora al norte, con la de Valladolid al noreste, con la de Ávila al este, con la de Cáceres al sur y con Portugal al oeste. Tiene una superficie de km y en 2024 contaba con 327 552 habitantes.
Tras la división administrativa de 1833, realizada por Javier de Burgos, quedó constituida como tal, formando parte, aunque sin operatividad administrativa, de la región de León. Está dividida en 362 municipios, siendo la segunda provincia española después de Burgos por número de municipios, 11 comarcas, 27 unidades básicas de ordenación y servicios del territorio, 32 mancomunidades y 5 partidos judiciales.
Símbolos
Escudo
Bandera
La bandera consiste en un paño de color púrpura claro con el escudo empleado por la Diputación provincial.
Geografía
La provincia de Salamanca se localiza en la parte noroeste de la península ibérica, en la región histórica de León y, desde 1983, integrada en la comunidad autónoma de Castilla y León. Ocupa una superficie geográfica de 12 349,06 km, lo que la convierte en la tercera provincia de Castilla y León por extensión después de las de León y Burgos y en la decimosexta de España. Limita con la provincia de Zamora al norte, con la provincia de Valladolid al noreste, con la provincia de Ávila al este, con Extremadura al sur y con Portugal al oeste.
Orografía Posee altitud media de sobre el nivel del mar y existen grandes diferencias entre unas zonas y otras. Con una altitud de , el punto más alto de la provincia es el pico del Canchal de la Ceja, en la sierra de Béjar, y con , el punto más bajo es el valle del Salto de Saucelle, en las arribes.
Sus entidades geográficas diferenciadas son la dehesa (que ocupa toda la zona conocida como Campo Charro), la serranía (Sierras de Gata, Francia-Quilamas y Béjar), la llanura cerealista (principalmente en La Armuña, la Tierra de Peñaranda y parte de la Tierra de Alba), el regadío extenso (comarca de Las Villas) y las arribes del Duero, el Tormes, el río de las Uces, el Huebra y el Águeda (en las comarcas de La Ribera y El Abadengo).
Hidrografía miniatura|izquierda|El río Yeltes a su paso por el término de Villavieja de Yeltes
La red hidrográfica salmantina está conformada principalmente por la cuenca hidrográfica del Duero. Sus ríos más importantes son el Tormes, el Águeda, el Huebra, el Yeltes y el propio Duero. Los ríos del sudeste pertenecen a la cuenca hidrográfica del Tajo. Entre ellos destaca especialmente el río Alagón, en el que desembocan la mayoría de los ríos de las vertientes septentrionales de la sierra de Francia-Quilamas y la sierra de Béjar.
Varios cauces tienen regulado su caudal mediante pantanos, embalses y presas. La de Salamanca, con más de 3400 hm, es la tercera provincia española con mayor capacidad de embalse de agua, solamente superada por las de Badajoz y Cáceres. Destacan la presa y el embalse de Almendra como la presa más alta y uno de los embalses más extensos de España. Ambas forman parte de los Saltos del Duero, un zamorano-salmantino complejo hidroeléctrico muy importante a nivel nacional. Las demás presas y embalses de la provincia son las de Águeda, Aldeadávila, Irueña, Navamuño, Riolobos, San Fernando, Santa Teresa, Saucelle y Villagonzalo de Tormes.
Espacios naturales protegidos
En toda la provincia existen cinco espacios naturales protegidos a nivel regional. Son el parque natural de Arribes del Duero, el parque natural de Las Batuecas-Sierra de Francia, el espacio natural protegido de El Rebollar, la Sierra de Candelario y la Sierra de las Quilamas. En su totalidad, ocupan una superficie de 210 282 hectáreas. Las Sierras de Francia y Béjar y la Meseta Ibérica han sido declaradas reserva de la biosfera.
También existen diez zonas de especial protección para las aves (ZEPA) y trece lugares de importancia comunitaria (LIC). Son las Arribes del Duero, una parte del Campo de Argañán, una parte del Campo de Azaba, los Campos de Alba, Candelario, Las Batuecas-Sierra de Francia, el espacio natural protegido de El Rebollar, la Sierra de las Quilamas, las riberas de los ríos Huebra, Yeltes, río de las Uces y afluentes, las riberas del río Agadón, las riberas del río Águeda, las riberas del río Alagón y afluentes, las riberas del río Tormes y afluentes, y el valle del Cuerpo de Hombre.
Clima
La provincia presenta un clima mediterráneo continentalizado con destacada influencia atlántica. Se caracteriza por sus inviernos fríos y semihúmedos y sus veranos calurosos y secos.
La temperatura media anual de la ciudad de Salamanca es de alrededor de 12 °C. Es una de las capitales de provincia con las mínimas más frías de España en invierno.
En Las Arribes existe un microclima mediterráneo que hace que las temperaturas sean más cálidas. Está motivado principalmente por la menor altitud de la zona. En el observatorio de Mieza (a 646 m s. n. m.) se registran 12,2 °C de temperatura media anual mientras que en la presa de Aldeadávila (a 220 m s. n. m.) y en la presa de Saucelle (a 116 m s. n. m.) se registran 15,5 °C y 17,1 °C respectivamente. Esto resulta especialmente llamativo al compararlo con los datos de cualquier ciudad mediterránea pues no difieren mucho (Valencia registra 16,9 °C de media anual). Es así, unos de los puntos más cálidos de la provincia.
La zona con mayor pluviosidad de la provincia es la de serranía. Las sierras de Gata, Francia-Quilamas y Béjar recogen alrededor de 1000 mm anuales de precipitación y están incluidas en lo que se conoce como la España húmeda. Destaca especialmente como lugar lluvioso la localidad de Navasfrías, en El Rebollar (Sierra de Gata). La comarca de Vitigudino es también bastante húmeda ya que registra una media de 700 mm anuales. Por el contrario, la zona menos lluviosa, con cerca de 400 mm anuales, es la comarca de Las Villas y el área circundante a la ciudad de Salamanca.
Historia miniatura|Muralla del castro vetón de Las Merchanas, situado a orillas del río Camaces, en el municipio de Lumbrales, El Abadengo
Edad Antigua
En el territorio de las actuales provincias españolas de Ávila y Salamanca, y en parte de las de Cáceres, Toledo y Zamora, estuvieron asentados los vetones, un pueblo prerromano de cultura celta del que existen numerosos restos arqueológicos por toda la provincia. Varias localidades tienen un origen vetón. Algunas de ellas importantes. Es el caso de Salamanca (Salmantica), Ledesma (Bletisama) y Ciudad Rodrigo (Augustobriga).
Sus poblados solían establecerse a orillas de los ríos y/o en cerros. Pueden citarse Salamanca y Ledesma siguiendo el curso del Tormes, Bermellar, El Castillo (Saldeana), Moncalvo (Hinojosa de Duero), Picón de la Mora (Picones) y Yecla la Vieja (Yecla) junto al Huebra, Ciudad Rodrigo, Irueña (Fuenteguinaldo) y Lerilla (Zamarra) en espigón a orillas del Águeda y Las Merchanas (Lumbrales), en un meandro del Camaces.
La que después sería la calzada romana de la Plata, debió de ser un camino transitado con anterioridad por los tartesos, debido al comercio de estaño. Esto explicaría la cercanía del gran complejo arqueológico del Berrueco, situado cerca de El Tejado y construido a modo de acrópolis.
miniatura|izquierda|Verraco de Ledesma
Uno de los legados más llamativos de los vetones son los verracos, unas esculturas de piedra con forma de toro o de cerdo encontradas en varios puntos de la provincia. Su función ha sido siempre muy debatida. Lo que está claro es que denotan la importancia del ganado en esta cultura.
La zona situada entre La Armuña y la penillanura salmantina marcaba la frontera entre vetones y vacceos, el otro pueblo prerromano de la provincia. Estuvo asentado en una pequeña parte del sector noreste. La ciudad de Salamanca (Salmantica) fue fundada por los vetones, pero al ser atacada por Aníbal en el 220 a. C. aparece identificada como ciudad vaccea (Helmantica).
La dominación romana miniatura|190px|Estela funeraria de Balaesus Antuti F. Hinojosa de Duero Tras la expansión progresiva del dominio romano por la península ibérica, el territorio de la actual provincia de Salamanca quedó integrado en el Imperio romano dentro de la provincia de Lusitania, dentro del conventus iuridicus Emeritense. Destacó en esta época la importancia de Salmántica, Bletisa y Miróbriga, la primera situada en la Vía de la Plata, el principal eje de comunicación romano que atravesaba el oeste hispano. Son testimonio de este período histórico el puente romano de Salamanca, las tres columnas de Ciudad Rodrigo, el Puente Mocho de Ledesma, o las numerosas estelas e inscripciones existentes por toda la provincia.
También fueron importantes las explotaciones auríferas de las Cavenes de El Cabaco y El Maíllo.
miniatura|Fernando II de León creó la diócesis de Ciudad Rodrigo en la segunda mitad del
Edad Media Tras la caída de Roma, los alanos se asentaron en el antiguo solar vettón, siendo sustituidos en el control de la actual Salamanca por los visigodos, con quienes la ciudad de Salamanca ya era sede episcopal.
miniatura|izquierda|Ramiro II de León acometió una primera repoblación del norte de la actual provincia en el
La invasión musulmana de la península ibérica a inicios del , expulsó a los visigodos del control de estas tierras, librando el último rey godo, Rodrigo, supuestamente su última batalla en tierras de la actual provincia salmantina, en Segoyuela de los Cornejos. Así, Salamanca quedó en el área denominada «tierra de nadie», una extensa área geográfica situada entre el Sistema Central y la Cordillera Cantábrica que quedó semidespoblada en esta época.
Este hecho no evitó que los cristianos del norte realizasen incursiones en esta zona, como las efectuadas por Alfonso I Ordoño y Alfonso III de Asturias. La reconquista cristiana de Salamanca se demoró hasta que en el 939 Ramiro II de León venciese a Abderramán III en las batallas de Simancas y Alhandega, repoblando varios núcleos del norte de la provincia como Salamanca, Ledesma o Guadramiro.Rodríguez Fernández, Justiniano (1998). Ramiro II. Rey de León. Burgos: Editorial La Olmeda. Pág.94
Tras el primer intento repoblador de Ramiro II en la margen derecha del Tormes, que según Antonio Llorente debió ser de escasa importancia, el territorio salmantino se vio expuesto a una serie de aceifas por parte de las tropas musulmanas de Almanzor a finales del ."las azeifas dirigidas por Almanzor contra las posiciones fronterizas del Tormes pueden ser un indicio altamente ilustrativo de la fortaleza que estas posiciones seguían manteniendo durante las décadas finales del . […] el año 977 Almanzor se dirige contra Baños y Salamanca; en el año 978, contra Ledesma; al año siguiente ataca de nuevo la plaza de Ledesma; en el 980, devasta la región de La Armuña, al norte de la ciudad de Salamanca, […] En el año 983 es atacada directamente Salamanca; y tres años más tarde se reitera el ataque contra Salamanca y contra Alba. Si hay algo sorprendente en estas aceifas es su reiteración; lo que hace pensar que el caudillo musulmán tiene que enfrentarse a una resistencia eficaz que impide una y otra vez la desarticulación del sistema defensivo. Y esta eficacia solamente puede deberse a una buena organización militar en la frontera. […] Hay que concluir, por tanto, que a pesar del repliegue del poder político hacia los territorios nucleares del reino leonés, la acción repobladora de Ramiro II ha conseguido articular y apuntalar el poblamiento de frontera con más vigor que a menudo se ha venido pensando." Mínguez, José María (Coord.) (1997). Historia de Salamanca. II Edad Media. Salamanca: Centro de Estudios Salmantinos. Págs. 37-38