Melocactus conoideus es una especie de planta suculenta perteneciente al género Melocactus, dentro de la familia Cactaceae. Es endémica del noreste de Brasil, específicamente del sureste del estado de Bahía. Se caracteriza por su cefalio, una estructura apical cubierta de lana y espinas en la que se desarrollan las flores y los frutos.

Descripción Melocactus conoideus es una especie de cactus de crecimiento solitario. El cuerpo presenta una forma muy comprimida, de globosa a hemisférica, y se estrecha hacia la parte superior, donde adquiere una forma cónica. Alcanza hasta 10 cm de altura sin el cefalio y 17 cm de diámetro. La epidermis es de color verde oscuro y presenta un brillo intenso. Las raíces son largas y ramificadas. miniaturadeimagen|Planta en el Jardín Botánico Rea, Italia El tallo presenta de 11 a 14 costillas muy bajas y redondeadas, de unos 2,5 cm de altura y hasta 4 cm de anchura en la parte inferior. Entre las areolas, las costillas se prolongan en tubérculos obtusos con forma de hacha o de mentón. Las areolas son redondas, miden de 6,5 a 7,5 mm de longitud y aproximadamente 6,5 mm de diámetro, están ligeramente hundidas en las costillas y se encuentran separadas entre sí por una distancia de 1 a 1,5 cm. Al principio presentan lana gris blanquecina, que desaparece posteriormente.

Las espinas son rectas o ligeramente curvadas, especialmente en los ejemplares jóvenes. Al principio son de color marrón y adquieren posteriormente una tonalidad gris rosada, mientras que las puntas permanecen negras. Cada areola presenta una espina central dispuesta perpendicularmente al tallo, de 2 a 2,2 cm de longitud y aproximadamente 1,5 mm de grosor, con la base notablemente engrosada y de forma bulbosa. El ápice suele presentar una ligera curvatura. También presenta de 8 a 11 espinas radiales, rectas a ligeramente recurvadas. Las inferiores son las más largas, miden de 2 a 3,5 cm de longitud y de 1,5 a 1,7 mm de grosor, y se recurvan cerca del ápice.

Tras completar el crecimiento vegetativo durante la etapa juvenil, las plantas adultas desarrollan en el ápice un cefalio, una estructura lanosa formada por numerosas areolas densamente dispuestas y cubierta de lana blanca y cerdas de color rojo oscuro. El cefalio es bastante corto, generalmente de menos de 3 cm de altura, aunque ocasionalmente alcanza 4 cm, y mide hasta 7,5 cm de anchura. Con la edad, no aumenta de circunferencia, sino que crece lentamente en altura de forma constante y permanece en la planta durante muchos años. miniaturadeimagen|Detalle de las flores Las flores se desarrollan a partir de las areolas del cefalio. Son de color lila magenta, tubulares, y miden de 1,7 a 2,2 cm de longitud y de 0,6 a 1 cm de anchura. El pericarpelo mide 3,5 mm de longitud y 2,5 mm de anchura, tiene forma cónica y presenta una constricción marcada que lo separa del receptáculo. Los segmentos externos del perianto miden 4,5 mm de longitud y 1 mm de anchura, son espatulados y de color lila. Los segmentos internos miden 4 mm de longitud y 1 mm de anchura, son también espatulados y presentan una coloración lila.

El receptáculo mide 5 mm de longitud, 1,5 mm de anchura en la parte inferior y 2,5 mm en la superior. La cavidad carpelar mide 2,5 mm de longitud y 1,5 mm de anchura, presenta forma de corazón puntiagudo y contiene los óvulos dispuestos sobre la pared. La cámara nectarífera mide 4,5 mm de altura y 2 mm de anchura, presenta una forma abombada y contiene glándulas nectaríferas dispuestas a lo largo de la pared. Estas glándulas miden 3,5 mm de longitud y presentan el extremo puntiagudo.

Los filamentos presentan una fila de estambres primarios, de 2,5 mm de longitud, cuyas bases se prolongan hacia abajo por la pared interna de la cámara nectarífera. A continuación aparecen cinco filas de estambres secundarios, de 1,5 mm de longitud, dispuestos paralelamente al estilo. Todos son de color blanco y terminan en un pedicelo muy fino, del que penden las anteras, blancas y de 0,75 mm de longitud. El estilo mide 10 mm de longitud y 0,5 mm de grosor y es de color blanco. Presenta cuatro ramas estigmáticas blancas, de 0,75 mm de longitud y provistas de papilas.

Los frutos tienen forma de maza invertida, miden de 1,8 a 2 cm de longitud y de 5 a 6 mm de anchura, y presentan una coloración lila magenta. La pulpa es de color blanco.

Las semillas tienen forma de gorro, miden de 1 a 1,3 mm de longitud y aproximadamente 1 mm de anchura. La testa es de color negro brillante y presenta verrugas muy convexas, de forma ovalada a rectangular y con los extremos redondeados, que disminuyen de tamaño hacia el hilo. El hilo es basal, ovalado, mide aproximadamente 0,5 mm de longitud y presenta una coloración amarillo ocre. Solo la zona situada alrededor del micrópilo y el funículo, que se encuentran hundidos, presenta una coloración blanca. El embrión presenta cotiledones visibles y carece de perispermo.

Distribución y hábitat El área de distribución nativa de la especie se localiza en el noreste de Brasil, en las proximidades de la Serra do Periperi, en el municipio de Vitória da Conquista, al sureste del estado de Bahía.

Habita principalmente en el bioma tropical con estación seca, a altitudes comprendidas entre los 1000 y 1200 m s. n. m.. Se encuentra en una zona de transición entre la sabana del Cerrado, el campo rupestre de las tierras altas y la caatinga, caracterizada por un bosque seco espinoso. Crece principalmente entre arbustos bajos y hierbas dispersas, sobre depósitos de grava de cuarzo.

Ecología El tallo hemisférico y parcialmente enterrado de esta especie podría constituir una adaptación a los incendios frecuentes que caracterizan su área de distribución, ya que reduce su exposición al fuego. No obstante, los incendios ocasionales también pueden afectar a la planta. En su hábitat, la especie suele crecer junto a Melocactus pruinosus.

Taxonomía Melocactus conoideus fue descrita por los botánicos neerlandeses Albert Frederik Hendrik Buining y Arnold J. Brederoo, y publicada por primera vez en el libro Die Kakteen 55-56: CVl d en 1973. Etimología

Melocactus: nombre genérico formado a partir de las palabras griegas mēlon (que significa 'melón') y kaktos (que se traduce como 'cardo' o 'planta espinosa'). El nombre hace alusión al tamaño y la forma del cuerpo de la planta, parecidos a los de un melón. conoideus: epíteto específico derivado del término latino cōnŏīdĕus, que significa ‘cónico’. El nombre hace referencia a la forma del cuerpo de la planta, descrita por Buining y Brederoo como «plana y redonda, ahusada hacia arriba de forma cónica».

Estado de conservación En la Lista Roja de Especies Amenazadas de la UICN, la especie está clasificada como “En Peligro Crítico (CR)”, una categoría que refleja un riesgo extremadamente alto de extinción en estado silvestre. Esta clasificación responde principalmente a su área de distribución extremadamente reducida, inferior a 100 km², y a su presencia conocida en una única localidad. Además, la población presenta un declive continuo. Aunque una parte de la población cuenta con protección, las poblaciones restantes sufren una disminución rápida.

Las principales amenazas son la pérdida y degradación del hábitat por la explotación de canteras y la expansión urbana, especialmente en las proximidades de la ciudad de Vitória da Conquista. La extracción de la grava de cuarzo sobre la que crece la especie representa una amenaza importante para su supervivencia en estado silvestre. Asimismo, la especie sufrió en el pasado una presión adicional por la recolección comercial destinada al mercado hortícola europeo.

Usos miniaturadeimagen|Cultivo en maceta La especie se cultiva principalmente como planta ornamental. Su cultivo requiere cierta experiencia y no resulta especialmente adecuado para principiantes. Necesita mucha luz, aunque menos intensa que la de los cactus propios de ambientes más áridos, y un sustrato ligero, arenoso y muy poroso, con un drenaje rápido. Su sistema radicular es débil y tolera mal los trasplantes, por lo que puede tardar en recuperarse después de uno.

El riego requiere especial atención. La especie no tolera periodos prolongados de sequía, pero el exceso de agua puede provocar la pudrición de las raíces. Debido a su origen tropical, necesita un aporte de agua relativamente abundante, aunque conviene dejar que el sustrato se seque antes de volver a regar. Durante el invierno necesita riegos ocasionales, aproximadamente una vez al mes, y no requiere fertilización.

La especie es muy sensible al frío y no tolera bien las temperaturas bajas. Se recomienda mantenerla por encima de 8-12 °C, ya que temperaturas inferiores pueden causarle daños graves o incluso provocar su muerte.

La propagación se realiza exclusivamente mediante semillas. Estas se siembran en un sustrato ligero, arenoso y poroso. Durante la germinación conviene mantener una humedad suficiente para evitar que las semillas se sequen. La germinación presenta mejores resultados a temperaturas de entre 18 y 22 °C.

Galería

Referencias

conoideus Categoría:Cactus y suculentas Categoría:Plantas descritas en 1973 Categoría:Taxones descritos por Albert Frederik Hendrik Buining Categoría:Taxones descritos por Arnold J. Brederoo Categoría:Flora endémica de Brasil