Los antecedentes de la crisis migratoria de Ceuta de 2026 comprenden diversos factores fronterizos, migratorios, jurídicos y diplomáticos que precedieron a la entrada masiva de personas en Ceuta de finales de julio de 2026. Entre ellos se encuentran la singular situación de la frontera entre España y Marruecos, las sucesivas crisis migratorias registradas en la ciudad durante los años anteriores y las tensiones recurrentes en las relaciones entre España y Marruecos, en las que la cooperación fronteriza había constituido en varias ocasiones un elemento de fricción.
El precedente más cercano por su magnitud fue la crisis fronteriza de 2021, durante la cual unas 8000 personas accedieron a Ceuta coincidiendo con una disputa diplomática entre ambos países. En los años siguientes continuaron las entradas irregulares y las convocatorias de intentos colectivos de cruce a través de redes sociales. A este contexto se añadieron, en julio de 2026, una sentencia del Tribunal Supremo que delimitó la aplicación de las denominadas «devoluciones en caliente» a quienes intentaban acceder a Ceuta y Melilla por vía marítima y el inicio de un acercamiento diplomático entre España y Argelia, rival regional de Marruecos. La importancia de estos distintos elementos para explicar el desencadenamiento de la crisis posterior fue objeto de interpretaciones divergentes.
Frontera entre España y Marruecos
miniaturadeimagen|Valla fronteriza entre Ceuta y Marruecos. Ceuta y Melilla son dos ciudades autónomas españolas situadas en el norte de África. Constituyen, junto con el Peñón de Vélez de la Gomera, las únicas fronteras terrestres entre la Unión Europea y Marruecos.Melilla fue incorporada a la Corona de Castilla en 1497, mientras que Ceuta, conquistada por Portugal en 1415, quedó bajo la Corona española en 1640, tras la separación de Portugal de la Monarquía Hispánica. El Tratado de Lisboa de 1668 confirmó la permanencia de Ceuta bajo soberanía española. Tras la independencia de Marruecos en 1956, este país reivindica la soberanía sobre ambas ciudades, mientras que España las considera parte integrante de su territorio nacional.
Si bien España forma parte del espacio Schengen, Ceuta y Melilla están sometidas a un régimen especial en materia de control fronterizo. En particular, los ciudadanos marroquíes residentes en las provincias limítrofes de Tetuán y Nador pueden acceder a las ciudades sin visado para estancias de corta duración, mientras que los desplazamientos desde Ceuta y Melilla hacia el resto del espacio Schengen están sujetos a controles documentales.
La posición geográfica de las dos ciudades las ha convertido en puntos recurrentes de entrada irregular hacia España y la Unión Europea. Sus perímetros terrestres están protegidos por la valla de Ceuta y la valla de Melilla, además de otros sistemas de vigilancia, pero también se producen intentos de acceso bordeando a nado los espigones fronterizos de Ceuta. No obstante, Ceuta y Melilla no concentran la mayoría de las llegadas irregulares a España, que en los años anteriores se habían producido principalmente a través de las rutas marítimas hacia las Canarias y, en menor medida, las Islas Baleares.
Uno de los episodios más relevantes fue la tragedia del Tarajal de 2014, en la que murieron al menos 15 migrantes cuando intentaban acceder a nado a Ceuta. El suceso dio lugar a un amplio debate político y jurídico sobre la gestión de la frontera y las devoluciones en caliente, que continuó durante los años siguientes.
La inmigración ha constituido periódicamente un foco de tensión en las relaciones entre España y Marruecos. La cooperación de las autoridades marroquíes para controlar las salidas hacia territorio español ha variado en función del contexto político y diplomático, lo que ha alimentado acusaciones recurrentes sobre la utilización de la presión migratoria como instrumento de negociación.
Crisis fronterizas y presión migratoria
El principal antecedente de la crisis de 2026 se produjo en mayo de 2021, cuando alrededor de 8000 personas accedieron irregularmente a Ceuta en dos días, en su mayoría bordeando a nado los espigones fronterizos. Entre los recién llegados había numerosos menores no acompañados. La entrada se produjo durante una crisis diplomática originada por la hospitalización en España de Brahim Ghali, secretario general del Frente Polisario, sin que las autoridades españolas hubieran informado previamente al Gobierno marroquí. Durante el episodio, la policía marroquí relajó temporalmente los controles fronterizos y no actuó para impedir la entrada masiva. El Parlamento Europeo consideró posteriormente que Marruecos había utilizado los controles fronterizos y la migración como instrumento de presión política contra España. Tras la resolución, la Cámara de Representantes de Marruecos rechazó las acusaciones del Parlamento Europeo, calificó de «bilateral» la crisis con España y reivindicó Ceuta como una «ciudad marroquí ocupada».
Las autoridades españolas devolvieron a Marruecos a buena parte de los adultos que habían entrado, mientras que la situación de los menores dio lugar a procedimientos administrativos y judiciales prolongados. En 2025, la Audiencia Provincial de Cádiz, con sede en Ceuta, condenó por prevaricación administrativa a la entonces delegada del Gobierno, Salvadora Mateos, y a la exvicepresidenta del Gobierno de Ceuta, Mabel Deu, por la devolución a Marruecos de 55 menores en el marco de aquella crisis. El tribunal consideró que las devoluciones se habían realizado sin respetar el procedimiento legalmente establecido.
En los años siguientes, las entradas por vía terrestre en Ceuta descendieron ligeramente, de 1114 en 2022 a 1068 en 2023. En 2024 aumentaron un 137 %, hasta alcanzar las 2531. Durante el verano de 2024 se produjeron varios intentos de entrada a nado, entre ellos uno en agosto en el que decenas de migrantes trataron de llegar a Ceuta desde Marruecos. En septiembre, las autoridades marroquíes desplegaron un dispositivo de seguridad para impedir un intento de entrada masiva convocado mediante redes sociales, que animaba a miles de jóvenes a concentrarse en las proximidades de la frontera y tratar de acceder conjuntamente a territorio español. En 2025, las entradas por vía terrestre ascendieron a 3523, mientras que se registraron cuatro por vía marítima.
Estos episodios coincidieron con un elevado interés por emigrar entre la juventud marroquí. Un informe de Afrobarómetro publicado en 2025 señalaba que casi dos tercios de los jóvenes habían considerado emigrar en algún grado, principalmente para acceder a mejores oportunidades laborales o empresariales, continuar sus estudios o escapar de la pobreza. Diversos medios también relacionaron esta tendencia con el elevado desempleo juvenil, la falta de perspectivas y las desigualdades socioeconómicas.
Sentencia del Tribunal Supremo El marco jurídico aplicable a las entradas por vía marítima fue precisado pocas semanas antes del comienzo de la crisis. El 8 de julio de 2026, el Tribunal Supremo confirmó que el denominado rechazo en frontera o «devolución en caliente», regulado por la disposición adicional décima de la Ley Orgánica 4/2000, no podía aplicarse a las personas interceptadas en el mar cuando intentaban alcanzar Ceuta o Melilla a nado.
La resolución tuvo su origen en el caso de un ciudadano argelino que había sido interceptado en el mar en 2024 y entregado inmediatamente a las autoridades marroquíes sin que se tramitara el procedimiento ordinario de devolución. El tribunal concluyó que el régimen especial de rechazo en frontera solo era aplicable a quienes intentaran superar los elementos físicos de contención establecidos en los perímetros terrestres de Ceuta y Melilla, como las vallas fronterizas.
Según el Tribunal Supremo, los sistemas de vigilancia, como cámaras, sensores o aeronaves no tripuladas, no podían equipararse por sí solos a elementos físicos de contención. Las personas interceptadas en el mar debían quedar sujetas al procedimiento ordinario previsto en la legislación de extranjería, con asistencia letrada y posibilidad de solicitar protección internacional. Una eventual ampliación del rechazo en frontera a las entradas marítimas requeriría, por tanto, una modificación expresa de la legislación.
Tras el aumento de las llegadas de finales de julio, sindicatos policiales y diversos responsables políticos sostuvieron que las redes de tráfico de personas habían difundido una interpretación de la sentencia según la cual quienes alcanzaran Ceuta a nado no podían ser devueltos. El presidente del Gobierno, Pedro Sánchez, atribuyó posteriormente parte de la movilización a la explotación de esa interpretación por las redes de tráfico de personas.
No obstante, la relación causal entre la resolución judicial y la entrada masiva fue discutida. Representantes de organizaciones humanitarias señalaron que las llegadas a nado venían produciéndose desde meses y años antes, mientras otros análisis destacaron factores como la situación socioeconómica de los jóvenes marroquíes, la actividad de las redes de tráfico de personas, la difusión de convocatorias en redes sociales y el grado de control ejercido por Marruecos sobre su lado de la frontera.
El Ministerio de Exteriores de Marruecos afirmó haber comunicado a España las posibles consecuencias de la sentencia del Tribunal Supremo. Una fuente del Ministerio declaró que «un juez español desactivó el elemento disuasorio, hubo un cambio de paradigma», y agregó que el impacto de la sentencia fue amplificado por las redes sociales y las mafias.
Acercamiento diplomático entre España y Argelia El 20 de julio de 2026, diez días antes del inicio de la crisis, el presidente del Gobierno español, Pedro Sánchez, realizó una visita oficial a Argelia, la primera desde el deterioro de las relaciones bilaterales en 2022 tras el cambio de posición de España sobre el Sahara Occidental. Durante la visita, Sánchez y el presidente argelino Abdelmadjid Tebboune acordaron abrir una nueva etapa en las relaciones entre ambos países, reforzar la cooperación económica y energética y profundizar en el diálogo político.
Tras el inicio de la crisis migratoria, algunos medios apuntaron que el reciente acercamiento entre España y Argelia podía haber influido en el momento elegido para la presión fronteriza, en el contexto de la rivalidad regional entre Argelia y Marruecos y del conflicto del Sahara Occidental. No obstante, el Gobierno español evitó establecer públicamente una relación causal entre ambos acontecimientos.
Referencias
Categoría:Crisis migratoria de Ceuta de 2026