miniaturadeimagen|Ejemplo de metoidioplastia completada que incluye neouretra y escrotoplastia, dos años después de la operación. La metoidioplastia, metaoidioplastia o metaidoioplastia (llamada informalmente meto o meta) es una cirugía de afirmación de género de mujer a hombre.

La terapia hormonal masculinizante agranda gradualmente el clítoris hasta un tamaño máximo promedio de 4.6 cm, ya que el clítoris y el pene son homólogos en su desarrollo. En una metoidioplastia, la placa uretral y la uretra se separan completamente de los cuerpos cavernosos del clítoris y luego se dividen en el extremo distal (lejano), y el clítoris agrandado por la testosterona se endereza y alarga. Se configura un injerto de piel vascularizado longitudinal de la piel dorsal del clítoris, se invierte hacia el lado ventral, se tubulariza y se conecta con la uretra de la persona. El nuevo meato uretral se coloca a lo largo del neofalo (pene recién formado) hasta el extremo distal y la piel del neofalo y el escroto se reconstruyen utilizando injertos de los labios menores y mayores. El nuevo neofalo varía en tamaño de 4 a 10 cm (con un promedio de 5,7 cm) y tiene aproximadamente la circunferencia del pulgar de un adulto humano.

El término deriva de meta- "cambio", αἰδοῖον, genitales en griego antiguo, y -plastia, que denota construcción o modificación quirúrgica.

Operación miniaturadeimagen|412x412px|Procedimiento de metoidioplastia (mediante la técnica de Belgrado). A) Aspecto preoperatorio (clítoris agrandado hormonalmente). B) Corte de los ligamentos que sostienen el clítoris para alargarlo. C) División de la placa uretral con relleno del espacio con injerto de mucosa vaginal. D) Unión del tejido labial vascularizado con la uretra formada para conformar la estructura final.

Técnicas alternativas Estudios recientes han introducido una técnica quirúrgica conocida como metoidioplastia extensa. Este método separa ampliamente el clítoris, separándolo casi por completo del arco púbico antes de su reinserción y elongación. Los estudios actuales muestran que este método produce longitudes de pene de 6 a 12 centímetros, y 7 de cada 10 pacientes pueden tener erecciones que permiten la penetración.

La metoidioplastia extendida es una técnica más reciente que busca perfeccionar la metoidioplastia extensa. Ambos métodos se basan en el mismo principio: liberar y, por lo tanto, exponer una mayor parte del clítoris. Un estudio realizado en 17 pacientes mostró un aumento de entre 4 y 9 cm en la longitud del pene. En 4 casos fue posible la penetración, y en 2 casos se observó un crecimiento significativo durante la erección, aunque aún no se habían intentado relaciones sexuales. Ambos métodos se consideran experimentales y solo los ofrecen unos pocos cirujanos.

Complicaciones Las complicaciones de la metoidioplastia varían en gravedad. Las complicaciones menores pueden solucionarse con cuidados paliativos, mientras que las más graves pueden requerir corrección quirúrgica. Al igual que otros procedimientos quirúrgicos, toda metoidioplastia conlleva la posibilidad de complicaciones como dolor, infección, sangrado, trombosis y daño en los tejidos circundantes. También existe el riesgo de reacciones adversas a la anestesia u otros medicamentos necesarios para el procedimiento o el periodo postoperatorio.

Si se realiza un alargamiento uretral, pueden presentarse complicaciones uretrales como fístula urogenital. Los pacientes que experimentan incontinencia posmiccional o goteo después de la cirugía informan que sus síntomas se resuelven en un plazo de tres meses.

Los índices de satisfacción entre los pacientes que se someten a una metoidioplastia son generalmente muy altos tanto en lo que respecta a la apariencia como a la satisfacción sexual.

Comparación con la faloplastia La metoidioplastia es técnicamente más sencilla que la faloplastia, más asequible y presenta menos complicaciones potenciales. Sin embargo, los pacientes que se someten a una faloplastia tienen muchas más probabilidades de ser capaces de tener sexo penetrativo (principalmente debido a limitaciones de tamaño) después de recuperarse de la cirugía.

En una faloplastia, un cirujano plástico crea un neopene mediante el autoinjerto de tejido de una alguna zona de la persona donante (como la espalda, el brazo o la pierna). La faloplastia dura aproximadamente de 8 a 10 horas (la primera etapa) y, por lo general, va seguida de varios procedimientos quirúrgicos adicionales (hasta tres), que incluyen la glanduloplastia, escrotoplastia, prótesis testicular y/o implantación de pene.

La metoidioplastia suele durar entre 2 y 3 horas. Dado que el tejido eréctil del clítoris funciona con normalidad, no es necesaria una prótesis para la erección (aunque el clítoris podría no alcanzar la misma rigidez que una erección peneana). En casi todos los casos, los pacientes de metoidioplastia pueden seguir experimentando orgasmos clitorianos después de la cirugía.

Cabe señalar también que las dos técnicas alternativas no son mutuamente excluyentes y que es posible la extensión mediante faloplastia de un neofalo con base metioidiplásica.

Historia La primera metoidioplastia se documentó en 1973 y el término se acuñó en un artículo de 1989.

Referencias

Enlaces externos

Metoidioplasty.net - La guía para la cirugía de metoidioplastia FemaletoMale.org | Información sobre la metoidioplastia

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