Los ataques aéreos de la calle Wehda, conocidos en Palestina como la masacre de la calle Wehda (), tuvieron lugar el 16 de mayo de 2021, cuando las Fuerzas de Defensa de Israel bombardearon la calle Wehda, una zona densamente poblada situada en uno de los barrios residenciales y comerciales más prominentes de la Franja de Gaza. El bombardeo fue la operación individual más mortífera en un conflicto de 11 días entre Israel y Gaza que estalló tras semanas de disturbios en Jerusalén Este. Unos 44 civiles palestinos murieron y aproximadamente 50 resultaron heridos en el ataque, el más intenso de los muchos que, en los intercambios entre las FDI y los militantes de Gaza, dejaron a 2500 palestinos sin hogar y desplazaron a decenas de miles.
El incidente desató la indignación internacional. Israel declaró que el propósito del ataque era destruir la infraestructura militar subterránea, incluido un centro de mando de Hamás, aunque una investigación de The New York Times sugirió que no disponían de información precisa sobre la ubicación de dicho centro de mando. Un portavoz de las FDI afirmó posteriormente que el daño colateral fue una consecuencia «anómala» e imprevista de un ataque de bombardeo dirigido contra túneles situados bajo la calle, y posiblemente debido a explosiones secundarias. No se dio ningún aviso previo a los civiles palestinos de la zona; Israel alegó que esto se debió a que no esperaban tal nivel de destrucción.
Amnistía Internacional, Human Rights Watch (HRW) y diversos analistas han planteado la posibilidad de que el ataque pudiera constituir un crimen de guerra debido a su impacto desproporcionado en la vida civil. HRW también afirma que no se ha presentado ninguna prueba de la existencia de túneles o de un centro subterráneo en la zona.
Antecedentes La calle al-Wehda se encuentra en el densamente poblado barrio de al-Rimal, en la ciudad de Gaza, Palestina. El barrio es principalmente residencial y alberga a muchos de los profesionales y empresarios de la ciudad de Gaza, al tiempo que constituye el núcleo de la actividad comercial de la región. La calle al-Wehda alberga edificios de apartamentos de varias plantas densamente habitados, centros comerciales, bancos, escuelas y mercados. También es la vía principal que conduce al Hospital Al-Shifa, un centro clave para la atención médica de la población palestina en la Franja de Gaza.
El conflicto de 11 días comenzó tras las protestas contra el posible desalojo de seis familias palestinas del barrio de Sheikh Jarrah, en Jerusalén Este, y los incidentes posteriores en el Monte del Templo, donde varios palestinos lanzaron piedras y la policía israelí realizó una redada posterior en la explanada de la mezquita de Al-Aqsa y su mezquita Al-Qibli. En respuesta a estos incidentes, el 10 de mayo, Hamás emitió un ultimátum exigiendo que Israel se retirara del Monte del Templo y de Sheikh Jarrah para las 6p. m. de ese mismo día. Cuando el ultimátum expiró sin obtener respuesta, tanto Hamás como la Yihad Islámica Palestina lanzaron cohetes.
La crisis dejó 256 muertos en Gaza, entre ellos 128 civiles, y 13 en Israel, incluidos 12 civiles. También provocó daños en las infraestructuras de Israel y daños significativos en las de Gaza.
Tras la crisis, Human Rights Watch afirmó que era probable que Israel hubiera cometido crímenes de guerra en al menos tres de sus ataques, incluido el de la calle Wehda. También señalaron que Hamás cometió crímenes de guerra mediante el lanzamiento de miles de cohetes contra objetivos civiles. Otras organizaciones, como B'Tselem, realizaron declaraciones similares.
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] } Poco después de la medianoche del 16 de mayo de 2021, el séptimo día de la crisis, el ejército israelí llevó a cabo una serie de aproximadamente 150 ataques aéreos en la Franja de Gaza; más de 20 de ellos tuvieron como objetivo el barrio de al-Rimal y casi la mitad se dirigieron contra el distrito urbano más amplio de al-Wehda, en la ciudad de Gaza. Al menos 11 misiles guiados de precisión avanzada impactaron en puntos situados a lo largo de varios cientos de metros de la calle al-Wehda, en al-Rimal, lo que provocó 44 muertos y daños significativos en la vía, incluyendo afectaciones a varios ministerios gubernamentales. Las FDI no dieron ningún aviso ni indicación de que planearan atacar al-Wehda, afirmando que no previeron víctimas civiles debido a su experiencia en ataques previos de esta naturaleza. Las FDI declararon que su objetivo era la infraestructura militar subterránea situada bajo la calle, y que las bombas estaban diseñadas para penetrar primero en el suelo antes de detonar, por lo que los daños adicionales podrían deberse a explosiones secundarias de municiones almacenadas bajo tierra. Esta fue la noche más mortífera de la crisis para los palestinos, quienes la calificaron de masacre.
El ataque a la calle al-Wehda derribó directamente tres edificios residenciales pertenecientes a las familias Abu al-Ouf y al-Qawlaq. En total, fallecieron 46 personas que vivían en estos inmuebles. Además de demoler los edificios residenciales, el ataque dejó dañados numerosos edificios circundantes a al-Wehda, entre ellos una clínica dedicada al tratamiento de traumatismos y quemaduras.
Los ataques aéreos en la calle al-Wehda también causaron graves daños en las infraestructuras, lo que obstruyó posteriormente la vía de acceso principal al Hospital al-Shifa.
Respuestas
Respuesta de Israel Israel declaró que sus ataques estaban dirigidos cuidadosamente contra los túneles de Hamás y que todas las bombas del 16 de mayo alcanzaron los objetivos previstos. Según un alto cargo militar israelí, la destrucción de los edificios residenciales y el elevado número de víctimas civiles fueron un resultado imprevisto en su misión de destruir el centro de mando militar subterráneo de Hamás, ya que la munición utilizada estaba destinada especialmente a un ataque de precisión para evitar un alto número de bajas civiles, y que probablemente se debió a una explosión secundaria desencadenada por el ataque aéreo. Afirmó que el colapso del objetivo militar subterráneo fue lo que provocó el derrumbe de los edificios cercanos, y que las FDI habían llevado a cabo ataques aéreos similares de la misma naturaleza en zonas igual de densas, cuyos resultados se saldaron con menos bajas civiles. Por esta razón, las autoridades israelíes declararon que no emitieron ningún aviso previo al bombardeo. Israel ha acusado a Hamás de «utilizar a civiles como escudos humanos» al ocultar a sus líderes y operaciones, lo que probablemente constituya una violación de las leyes de la guerra.
Una investigación de The New York Times sugiere que las FDI disponían de información de inteligencia limitada sobre el objetivo de su ataque, ya que no conocían el tamaño ni la ubicación exacta del centro de mando de Hamás antes de bombardearlo. El ejército israelí no ha aportado pruebas de lo que según sus declaraciones era el centro de mando de Hamás, al tiempo que afirma que los tres edificios afectados no eran el blanco del ataque. Human Rights Watch también informó de que Israel no presentó pruebas de sus afirmaciones y solicitó una investigación de la Corte Penal Internacional sobre este ataque por constituir un aparente crimen de guerra.
Respuesta de Hamás Hamás, el órgano de gobierno de Gaza, declaró que sus líderes no se esconden y que, por tanto, los motivos de Israel para bombardear edificios civiles bajo la sospecha de ocultar a dirigentes de Hamás son injustificados y falsos. Hamás ha negado la existencia de infraestructura militar subterránea en zonas civiles, aunque, tras un ataque israelí contra una escuela preparatoria desierta de la UNRWA en el distrito de Rimal, en Gaza, observadores de la ONU descubrieron dicha infraestructura bajo el centro escolar. En una entrevista con VICE News, el líder de Hamás, Yahya Sinwar, condenó la ocupación ilegal de Gaza por parte de Israel y su desproporcionado arsenal de armamento en su guerra contra Gaza y Hamás. El grupo sostiene que sus acciones son actos de resistencia legítima de un movimiento de liberación que lucha contra la ocupación.
Municiones Al ser consultado por Associated Press, el ejército israelí no respondió cuando se le preguntó qué tipo de bombas se habían utilizado en los ataques de la calle al-Wehda.
La policía de Gaza sugiere que es probable que municiones GBU-31, cargadas con 430 kilogramos de explosivos, fueran las responsables del ataque contra los hogares de la familia al-Qawlaq y del bombardeo de al-Wehda. Esta bomba es la más pesada que utilizan los ejércitos de forma regular, empleada tanto para grandes edificios como para objetivos subterráneos, ya que está diseñada para producir una potente onda expansiva. En consecuencia, se requiere una cuidadosa labor de inteligencia y vigilancia antes de llevar a cabo un ataque con este tipo de armamento, dado que la devastación suele ser grave y de gran alcance en zonas civiles. Al menos cuatro de estas bombas cayeron cerca de los edificios de apartamentos. Según las investigaciones de la policía de Gaza sobre los fragmentos de las bombas hallados en la calle al-Wehda, dos de ellos presentaban los números de serie «76301», lo que los identificaba como fabricados por Boeing en los Estados Unidos. En una declaración en respuesta a las preguntas sobre el bombardeo, Boeing afirmó: «De conformidad con la legislación estadounidense, el Gobierno de los EE. UU. autoriza y supervisa estrictamente todas las exportaciones de defensa».
Las imágenes militares israelíes muestran a tropas de las FDI cargando bombas de la serie Mark-80, equipadas con kits de guiado de munición de ataque directo conjunto (JDAM) de fabricación estadounidense, que permiten que las bombas impacten con precisión mediante GPS.
Referencias
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