El viaje apostólico de León XIV a Francia es el viaje apostólico que el papa León XIV realizó a Francia entre el 25 y el 28 de septiembre de 2026, con etapas en París, Saint-Denis, Lourdes y Metz, además de una visita a la sede de la Unesco. Respondió a la invitación del presidente de la República, Emmanuel Macron, de las autoridades eclesiásticas del país y del director general de la Unesco. Este fue el quinto viaje apostólico internacional de su pontificado.
A la vez fue la primera visita de un papa a París y a Lourdes en dieciocho años, desde la de Benedicto XVI en septiembre de 2008 con motivo del 150.º aniversario de las apariciones en la gruta de Massabielle. El viaje, bajo el lema «Para que el mundo tenga vida» (cf. Jn 6,51), comprendió nueve discursos, cuatro homilías, un saludo, un Ángelus y un Rosario. Entre sus momentos principales figuraron el discurso ante las autoridades en el Palacio del Elíseo, la visita a la Unesco, las vísperas en la catedral de Notre-Dame —primera visita de un pontífice tras su reapertura—, una vigilia con unos 80 000 jóvenes en el Estadio de Francia, una misa en la Plaza de la Concordia ante entre 700 000 y 800 000 personas según las estimaciones del Vaticano, la misa en el santuario de Lourdes ante unas 150 000 personas y un encuentro privado con siete víctimas de abusos sexuales en la Iglesia. La última jornada, en Metz, fue dedicada a Europa, la paz y la figura de Robert Schuman.
Antecedentes La Conferencia Episcopal de Francia (CEF) había adelantado la preparación del viaje en un comunicado del 6 de mayo de 2026, en el que su presidente, el cardenal Jean-Marc Aveline, arzobispo de Marsella, daba cuenta de varias reuniones de trabajo con el papa. El presidente Macron había respaldado personalmente la invitación durante la audiencia que el pontífice le concedió en el Vaticano el 10 de abril de 2026, primer encuentro entre ambos.
El 31 de mayo de 2026, León XIV dirigió una carta a los obispos franceses con motivo del centenario de la canonización de san Juan Eudes, san Juan María Vianney y santa Teresa del Niño Jesús, en la que animaba a la Iglesia en Francia a un renovado impulso misionero frente al individualismo, el materialismo y la indiferencia religiosa. El viaje se produce en un contexto de fuerte crecimiento del catecumenado en el país: en la Vigilia Pascual de 2025 se bautizaron 10 384 adultos, la cifra más alta en dos décadas. Por otra parte, la Iglesia francesa sigue marcada por las conclusiones del informe de la Comisión Independiente sobre los Abusos Sexuales en la Iglesia (CIASE) de 2021, que estimó en al menos 330 000 las víctimas menores en las siete décadas anteriores.
León XIV ya conocía el santuario de Lourdes, que había visitado como peregrino a los 19 y a los 29 años, antes de su elección.
Anuncio La Oficina de Prensa de la Santa Sede confirmó oficialmente el viaje el 16 de mayo de 2026, mediante un comunicado de su director, Matteo Bruni, que precisó las fechas y la visita a la sede de la Unesco. Según indicó la CEF, el programa preciso sería comunicado más adelante por la Santa Sede; para coordinar los preparativos se constituyó un comité de dirección bajo la coordinación de la conferencia episcopal, con un sitio web oficial (pape-france.fr).
El 9 de junio de 2026, el cardenal Aveline presentó las grandes líneas del programa: París los días 25 y 26 de septiembre, Lourdes el 27 y Metz el 28.
Programa oficial La Oficina de Prensa de la Santa Sede publicó el programa oficial el 7 de agosto de 2026, junto con el logotipo y el lema del viaje. En la presentación, Matteo Bruni anunció que el papa se reuniría en privado con víctimas de abusos en la Iglesia, que participarían en la preparación del encuentro, sin precisar entonces fecha, lugar ni número de participantes. El obispo de Tarbes y Lourdes, Jean-Marc Micas, confirmó posteriormente que el encuentro tendría lugar en Lourdes y que las personas serían recibidas a título individual, sin participación de asociaciones como tales.
Lema y logotipo El logotipo representa una vidriera circular que evoca los rosetones de las catedrales góticas; en el centro, un arco apuntado y una cruz aluden a la dimensión apostólica y litúrgica del viaje, y una paloma con una rama de olivo simboliza al Espíritu Santo y la paz. Sus colores combinan los de la bandera francesa con los del Vaticano. El lema, «Para que el mundo tenga vida», está tomado del Evangelio de Juan (6,51). Para el viaje se compuso además la canción Pour que le monde ait la vie, interpretada por Natasha St-Pier y Grégory Turpin.
Preparativos Por decreto publicado en el Journal officiel del 4 de septiembre de 2026, la visita fue clasificada como «gran evento» a efectos del Código de Seguridad Interior, en atención al riesgo terrorista y a la afluencia prevista. El dispositivo se desarrolló bajo el nivel «vigilancia reforzada» del plan Vigipirate, con especial atención a la amenaza de drones, y las tres prefecturas implicadas —Prefectura de Policía de París, Altos Pirineos y Mosela— realizaron visitas de reconocimiento junto con la Guardia Suiza y la Gendarmería Vaticana.
El ministro del Interior, Laurent Nuñez, calificó el despliegue de «excepcional»: 14 000 policías, gendarmes y militares de la Operación Centinela y 2500 bomberos el viernes en París, 12 000 agentes el sábado y un millar en Lourdes; los servicios de información no habían detectado amenazas específicas. La diócesis de París buscó 10 000 voluntarios para la acogida de los peregrinos, y la agencia AFP cifró el presupuesto total de la visita en 27 millones de euros. La catedral de Notre-Dame cerró sus puertas a los visitantes el 24 y el 25 de septiembre para preparar las vísperas.
Programa por ciudades +Itinerario oficial del viaje apostólico (25–28 de septiembre de 2026). Los horarios corresponden al programa publicado por la Santa Sede; las cifras de asistencia reflejan las estimaciones de la Santa Sede, de las autoridades francesas y de la prensa.FechaCiudadesActos principalesVuelo Roma–París: despegue por la mañana en el Aeropuerto de Roma-Fiumicino · aterrizaje a las 10:00 h en el Aeropuerto de París-Orly, tras algo más de dos horas de vuelo25 sepParís · Saint-DenisCeremonia de bienvenida en el Aeropuerto de París-Orly, con recibimiento a pie de avión del presidente Emmanuel Macron (10:00 h); traslado en coche al Palacio del Elíseo; visita al presidente de la República y encuentro con autoridades, sociedad civil y cuerpo diplomático (11:45 h); almuerzo en la Nunciatura Apostólica y traslado en coche a la sede de la Unesco, en el VII Distrito, primera visita de un papa desde Juan Pablo II en 1980 (tarde); recorrido en papamóvil hasta la catedral entre unas 300 000 personas; vísperas con obispos, sacerdotes, diáconos, consagrados y seminaristas en la catedral de Notre-Dame, primera visita de un pontífice tras su reapertura (17:15 h); traslado a Saint-Denis y vigilia de oración con jóvenes en el Estadio de Francia, con la presencia de la Santa Túnica de Argenteuil (21:00 h; unos 80 000 asistentes)26 sepParísVisita al centro de acompañamiento e integración social Maison Bakhita, dedicado a personas migrantes, en el XVIII Distrito (9:00 h); encuentro con la Asamblea Sinodal Provincial, catecúmenos y neófitos en el Instituto Católico de París (10:15 h); recorrido en papamóvil desde el Arco del Triunfo por la avenida de los Campos Elíseos (13:45 h); Santa Misa en la Plaza de la Concordia (tarde; entre 700 000 y 800 000 asistentes); traslado al aeropuerto de OrlyVuelo París–Lourdes: despegue por la tarde, tras la misa, en el Aeropuerto de París-Orly · aterrizaje por la noche en el Aeropuerto de Tarbes-Lourdes-Pirineos26 sepLourdesTraslado directo al santuario y oración en la gruta de las apariciones de Massabielle (noche)27 sepLourdesEncuentro con los obispos de la Conferencia Episcopal de Francia en el hemiciclo de Santa Bernadette (mañana); recorrido en papamóvil por la pradera del santuario; Santa Misa en la pradera del santuario y rezo del Ángelus (11:00 h; unos 150 000 asistentes); encuentro con enfermos, trabajadores y voluntarios en el Accueil Notre-Dame (15:30 h); encuentro privado con las religiosas contemplativas en el monasterio carmelita; encuentro privado con siete víctimas de abusos sexuales en la Iglesia en la casa episcopal; rezo del Santo Rosario y procesión de las antorchas en el santuario (21:00 h)Vuelo Lourdes–Metz: despegue a las 07:40 h en el Aeropuerto de Tarbes-Lourdes-Pirineos · aterrizaje a las 09:20 h en el Aeropuerto de Metz-Nancy-Lorena28 sepMetzRecibimiento de las autoridades locales en el aeropuerto y traslado al Centro de Congresos Robert Schuman; encuentro interreligioso con lectura del «Llamamiento de Metz» de las religiones de Francia por la paz (10:00 h); encuentro «En las raíces de Europa por la paz y la unidad», con la presencia de Macron, Alberto II de Mónaco y el gran duque Guillermo de Luxemburgo (11:00 h); recorrido en papamóvil y Santa Misa en la catedral de San Esteban (16:00 h; unas 12 000 personas previstas, 2000 de ellas en el interior); traslado al aeropuerto, acompañado por Macron, y ceremonia de despedida (18:30 h)Vuelo Metz–Roma: despegue a las 18:30 h en el Aeropuerto de Metz-Nancy-Lorena · aterrizaje previsto a las 20:50 h en el Aeropuerto de Roma-Fiumicino
Desarrollo Viernes 25 de septiembre: París y Saint-Denis Llegada y Palacio del Elíseo León XIV aterrizó en el aeropuerto de París-Orly hacia las 10:00, donde fue recibido a pie de avión por Emmanuel Macron. Tras la ceremonia de bienvenida se trasladó al Palacio del Elíseo para un encuentro privado con el presidente y, a continuación, con las autoridades, la sociedad civil y el cuerpo diplomático. En su intervención, Macron defendió la laicidad francesa, que presentó como garantía de la libertad de creer o no creer y no como una negación de la religión, y propuso la creación de un marco internacional para regular la inteligencia artificial.
En su primer discurso del viaje, pronunciado en francés, el papa situó la dignidad humana en el centro y advirtió de los riesgos de la inteligencia artificial, alertando contra un «paraíso de máquinas» y reclamando que el progreso tecnológico permanezca bajo responsabilidad humana. Pidió a Francia no considerar la guerra como algo inevitable y trabajar por una «paz desarmada y desarmante», cuestionó que las armas nucleares garanticen la seguridad y expresó su preocupación por la legalización de la muerte asistida. Aludió también a una «justa laicidad», en la que el cristiano comprometido en la vida pública no debe ser visto como una amenaza para la unidad nacional.
Unesco Tras almorzar en la nunciatura apostólica, el papa se dirigió en coche a la sede de la Unesco, en el VII Distrito, donde fue recibido por su director general, Khaled El-Enany. Era la primera visita de un pontífice a la organización desde la de Juan Pablo II el 2 de junio de 1980. Ante representantes de los Estados miembros, el papa se presentó como «testigo de la paz», planteó como cuestión central qué significa ser humano y recordó que en 2027 se cumplirán 75 años de la presencia de la Santa Sede en la Unesco, a la que calificó de «interlocutor privilegiado al servicio del bien común». Criticó asimismo a los poderes que consideran el diálogo multilateral un obstáculo y contrapuso la «dominación de Babel» a la «paz de Pentecostés». El director general destacó en su intervención la larga colaboración entre la Santa Sede y la organización.
Notre-Dame