Romano Liberto van der Dussen (1 de enero de 1970) es un ciudadano holandés condenado erróneamente por la violación de tres mujeres en Fuengirola en 2003. Aunque una prueba de ADN demostró su inocencia en 2007 permaneció en la cárcel hasta 2014.
Investigación y Detención
El 10 de agosto de 2003 entre las 05:00 y las 06:00 se produjeron varias agresiones sexuales en diferentes calles cerca del polideportivo Elola en Fuengirola (Málaga).
La primera mujer fue golpeada, violada y robada; la segunda recibió un golpe por sorpresa pero el acercamiento de un coche provocó que el agresor huyera con su bolso; la tercera agresión tampoco se consumó porque los gritos de la víctima, mientras recibía golpes en el suelo, alertaron a una vecina, que se asomó al balcón.
Las tres agredidas y la testigo del balcón reconocieron "sin ninguna duda" a Romano van der Dussen como el agresor.
La policía de Fuengirola disponía de fotos de Romano van der Dussen porque lo había detenido previamente por denuncias previas de malos tratos que luego fueron retiradas. Pesaba sobre él una orden de búsqueda y captura por no presentarse cada dos semanas en el juzgado tras una condena por importantes destrozos en mobiliario urbano.
Las descripciones del agresor hechas por las tres víctimas no coincidían entre sí. Según Romano van der Dussen la policía influyó en las víctimas y la testigo para que lo reconocieran a él.
En la rueda de reconocimiento lo colocaron entre tres españoles morenos. El verdadero violador era británico, un "guiri" como él. La segunda víctima tuvo dudas, porque el agresor era más alto, pero en el juicio oral afirma que lo identificó sin ninguna duda. La tercera víctima no reconoce a nadie en los álbumes fotográficos que le presenta la policía; dies días después la policía le enseña el retrato robot y ahora reconoce en las fotos de Romano van der Dussen al agresor.
En dependencias policiales y en el juzgado la policía dejó que las víctimas y la testigo hablaran entre sí, lo que pudo modificar sus impresiones y recuerdos.
Juicio
La seguridad de dos de las víctimas y una testigo en la identificación fue la única prueba contra él. La única prueba científica lo exculpaba: el ADN recogido durante la única violación consumada no pertenecía a Romano. Éste aseguró que la noche de autos se encontraba en una fiesta en Benalmádena en casa de unos amigos ingleses, pero éstos no fueron llamados a declarar ni por el fiscal ni por la defensa.
Se presentaron dos cartas de tres amigos en las que confirmaban que el acusado estaba con ellos la noche de autos.
Su abogado alcanzó un acuerdo con las acusaciones y el fiscal: si admitía las acusaciones, la condena sería de 7 años y con los dos años de prisión preventiva podría salir en pocos meses; pero van der Dussen se negó a declararse culpable.
Prisión
Romano van der Dussen pasó por siete cárceles españolas: Alhaurín de la Torre , Granada, Murcia, Villena, Albocásser, Picassent y Palma de Mallorca.
En la primera de ellas intentó suicidarse con un corte en las venas con ayuda de una lata de atún.
En 12 años, 5 meses y 9 días no disfrutó de ningún permiso porque se negaba a reconocer un delito que no había cometido. Durante ese tiempo, sufrió amenazas, insultos y agresiones de otros presos que lo consideraban un violador.
Batalla judicial
Un año y dos meses después de ser condenado, el británico Mark Dixie fue condenado en Londres por la violación y asesinato de una modelo de 18 años. Su ADN introducido en la base de Interpol dio coincidencia con el de la agresión de Fuengirola. Dixie había residido allí entre 2002 y 2003.
La policía británica trasladó el informe a la policía española, la Comisaría General de la Policía Científica pidió al juzgado de instrucción de Fuengirola una muestra completa del rastro de semen hallado tras la primera agresión, el juzgado, que no tenía competencias para pedir una muestra más completa, trasladó el asunto y tramitó una comisión rogatoria a Inglaterra. El informe fue pasando de juzgado en juzgado y se archivó en 2007.
Romano, conocedor de la existencia de Dixie, contrató un nuevo abogado, que interpuso recurso ante el Tribunal Supremo, que lo denegó pero reabrió el caso y lo envió a la Audiencia Provincial de Málaga, para cumplimentar con carácter urgente un informe policial de ADN.
Por error, se solicitó una muestra de ADN de Romano en lugar de Dixie. El examen genético no se completó hasta 2015.
El 10 de febrero de 2016 el Tribunal Supremo absolvió a Romano van der Dussen de la violación consumada, pero no de los otros dos ataques, que según la sentencia condenatoria correspondían al mismo autor, con el mismo modus operandi en la misma zona geográfica.
Van der Dussen fue puesto en libertad por haber cumplido ya la pena de esas dos agresiones, pero inició una luchar judicial para ser absuelto también de esos delitos.
A Romano le entregaron 147,700 euros de indemnización, muy por debajo de los 6 millones que reclamaba. Según un peritaje psiquiátrico realizada para la reclamación sufre trastornos de pánico, depresión mayor con ansiedad y trastorno obsesivo-compulsivo.
En libertad
Rumano reside en Palma de Mallorca, donde cumplió sus últimos años de condena. ha obtenido el título de patrón de yate y ha publicado un libro en Holanda: "Mi pesadilla española. 12 años inocente en la prisión".
Salvados dedicó un programa al caso el 8 de mayo de 2016.En 2019, la televisión neerlandesa realizó otro documental de seis episodios con el título Ik het heb niet gedaan (Yo no he hecho nada).
Referencias
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