Los Indicadores de gobernanza sostenible (IGS), publicados por primera vez en la primavera de 2009 y actualizados en 2011, son 2 números (el índice de situación y el índice de gestión, ambos entre 1 y 10) que se calculan para intentar reflejar la necesidad de reformas en los países miembros de la Organización para la Cooperación y el Desarrollo Económicos (OCDE) y la capacidad de cada país para llevar a cabo esas reformas. El proyecto está diseñado para crear una base de datos integral sobre las actividades gubernamentales en los países considerados las democracias de libre mercado más desarrolladas del mundo. Además, utiliza comparaciones internacionales con la finalidad de proporcionar información basada en evidencia para el debate público sobre reformas que tiene lugar en estos países. Los IGS se actualizan cada dos o tres años. Si se habla de los IGS para un país en un año, se estaría haciendo referencia a 2 números. Si se trata de los IGS para 10 países calculados el mismo año, se estarían manejando 20 números. Si se analizaran los IGS para 15 países a lo largo de 9 años (3 actualizaciones), se tendrían en cuenta 2 x 15 x 3 = 90 cifras.
derecha|miniaturadeimagen|500x500px|Estructura del índice de situación de los IGS
Estructura de los IGS La necesidad de reforma dentro de un país se analiza con el índice de situación (status index), mientras que su capacidad de reforma se analiza con el índice de gestión (management index). Se ha elegido construir cada uno de estos índices con 2 dimensiones. Cada dimensión se subdivide a su vez en criterios. Aplicando a los valores de los criterios fórmulas establecidas se obtiene el valor de cada dimensión. A su vez, aplicando otras fórmulas a los valores de las dimensiones, se obtiene la cifra del índice.
Índice de situación Las puntuaciones del índice de situación son medidas compuestas, basadas en numerosas evaluaciones cuantitativas y cualitativas. La dimensión de calidad de la democracia representa la mitad de la puntuación del índice, mientras que la dimensión de desempeño de políticas supone la otra mitad.
La calidad de la democracia engloba 4 criterios: proceso electoral, acceso a la información, derechos civiles e imperio de la ley. La dimensión de desempeño de políticas de un país se considera de gran relevancia para su viabilidad (si no desempeña adecuadamente las políticas que necesita, entrará en decadencia). Abarca otros 4 criterios: economía y empleo, política social, seguridad y recursos, que incluyen 15 áreas políticas diferentes.
Índice de gestión derecha|miniaturadeimagen|500x500px|Estructura del índice de gestión de los IGS El índice de gestión intenta estimar la capacidad de los países para llevar a cabo reformas eficaces. También se estructura en 2 dimensiones, cada una de las cuales representa la mitad de la puntuación del índice:
La primera, denominada capacidad ejecutiva, mide la capacidad de dirección estratégica y de resolución de problemas. Analiza las estructuras y los procesos organizativos de un Estado (entendiendo por tal el aparato administrativo de un país). Engloba los criterios de capacidad de dirección, implementación de políticas y aprendizaje institucional. La segunda, a la que los estudiosos han puesto el nombre de responsabilidad ejecutiva (executive accountability), examina cómo el gobierno interactúa con actores externos estatales y no estatales (ciudadanos, parlamentos, partidos políticos, asociaciones comerciales y medios de comunicación) y mide en qué medida estos actores influyen positivamente en el poder ejecutivo. Abarca los criterios de ciudadanos, legislatura y organizaciones intermediarias.
Entidad que los elabora La Fundación Bertelsmann es un laboratorio de ideas (think tank) que fomenta el cambio social y tiene como objetivo promover la sostenibilidad mediante la identificación temprana de desafíos incipientes y el desarrollo de estrategias para afrontarlos.
Método Tres académicos con amplia experiencia en cada país participan en el análisis de cada Estado miembro de la OCDE examinado. Para identificar y reducir los sesgos subjetivos, el proyecto IGS selecciona expertos que representan tanto perspectivas nacionales como internacionales, así como los puntos de vista de politólogos y economistas. Posteriormente, politólogos especializados en la materia integran los informes de ambos tipos de expertos en un único informe nacional, seleccionando la información según criterios de validez y objetividad.
Los IGS y el Índice de transformación Los IGS se inspiran en el Índice de transformación de la Fundación Bertelsmann (BTI por sus siglas en inglés). Este índice analiza 128 países en transición hacia una democracia de mercado o potencialmente encaminados hacia ella y evalúa hasta qué punto la gestión política cumple con los criterios relativos a la sostenibilidad, a la democracia basada en el estado de derecho, a la integración social y al bienestar social. Desde 2002, el BTI ha documentado el progreso que 128 países en transformación han logrado hacia la democracia y la economía de mercado. Utilizando un enfoque similar al del BTI, los IGS evalúan hasta qué punto los Estados miembros de la OCDE están en condiciones, dadas las cambiantes condiciones nacionales e internacionales, de implementar las reformas necesarias para garantizar su viabilidad futura. Al medir la necesidad de reforma junto con la eficacia de las iniciativas existentes, los IGS buscan identificar las mejores soluciones políticas para promover la democracia y la economía de mercado.
Resultados
Índice de situación 2011 derecha|miniaturadeimagen|500x500px|Resultados del índice de situación 2011; los resultados se muestran en una escala del 1 (peor) al 10 (mejor). Los primeros puestos del índice de situación están dominados por los países nórdicos. Al mismo tiempo, el grupo líder también incluye a Nueva Zelanda, con su herencia británica, y a Suiza, naciones con diferentes tradiciones políticas y sociales.
El grupo de países con puntuaciones medias (Canadá, Australia, Alemania, Islandia, Luxemburgo, Países Bajos, Estados Unidos, Irlanda, Reino Unido, Bélgica, Austria, República Checa, Francia, Portugal, Japón, Chile, España y Polonia) y el grupo con las puntuaciones más bajas (Corea del Sur, Italia, Eslovaquia, México, Grecia y Turquía) son geográfica y culturalmente heterogéneos. Las tipologías estándar en política comparada son insuficientes para explicar el valor de este índice. Por ejemplo, las democracias mayoritarias no obtienen sistemáticamente mejores ni peores puntuaciones que las democracias de consenso. La clasificación de los países como Estados federalistas y centralistas tampoco justifica las diferencias en la capacidad de reforma.
El grupo superior incluye, sobre todo, estados de bienestar socialdemócratas como los países escandinavos. Sin embargo, los estados de bienestar liberales también obtienen puntuaciones altas, con Nueva Zelanda, Suiza y Canadá en el rango medio-alto. En general, los resultados del índice de situación revelan puntuaciones más altas entre los miembros de la OCDE con larga trayectoria en la organización, aunque existen excepciones: Chile, un miembro reciente, se sitúa en la parte media-baja de la clasificación, mientras que Italia y Grecia obtienen puntuaciones significativamente inferiores a las de algunos países de Europa del Este. Esto sugiere que las economías nacionales más pequeñas y abiertas tienden a adoptar políticas especialmente sostenibles.
Índice de gestión 2011 derecha|miniaturadeimagen|500x500px|Resultados del índice de gestión 2011; los resultados se muestran en una escala del 1 (peor) al 10 (mejor). En el nivel más alto de agregación del índice de gestión, la visión general proporciona importantes indicaciones sobre qué países presentan el mejor desempeño en gobernanza y cuáles muestran deficiencias. En los informes nacionales disponibles en el sitio web de los IGS se puede encontrar información más detallada sobre el desempeño de cada país. Estos informes incluyen datos cualitativos y fundamentados, hasta el nivel de indicadores individuales.
Los IGS están claramente liderados por Suecia y Noruega, cada una con puntuaciones medias superiores a 8 puntos. Les siguen Dinamarca, Finlandia, Nueva Zelanda y Australia. Si bien la clasificación general de los países del norte de Europa vuelve a ser sobresaliente, como se observa en el índice de situación, esto también subraya el hecho de que ningún sistema político en particular se ve favorecido en el índice de gestión.
A este grupo superior le sigue un amplio rango medio en el que los cambios en las puntuaciones del índice de gestión son graduales, sin que se observen grupos discernibles. Grecia y Eslovaquia cierran claramente la clasificación. Ambos países están por detrás de Italia, que ocupa el puesto 29, por casi un punto. Chile, nuevo miembro de la OCDE, destaca positivamente, ya que obtiene una puntuación superior a la de algunos miembros de la OCDE con larga trayectoria.
Resumen de resultados La principal conclusión de los IGS es que la calidad de la gobernanza es fundamental para garantizar resultados políticos sostenibles. Los países con un buen desempeño de la gestión ejecutiva, un orden democrático sólido y una inclusión efectiva de los actores sociales en los procesos de formulación de políticas tienen más éxito en términos de sostenibilidad y de justicia social.
Véase también Buena gobernanza Índice de eficacia del Estado Medida de la sostenibilidad Sostenibilidad
Referencias
Enlaces externos Página principal de los indicadores de gobernanza sostenible Página de inicio del Índice de transformación de Bertelsmann
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