La integración económica de Oriente Medio se refiere al proceso de mejorar la cooperación, coordinación y conectividad económica entre los países de la región de Oriente Medio y el Norte de África (MENA por sus siglas en inglés). Este proceso tiene el objetivo de crear un espacio económico unificado que permita el libre tránsito de productos, servicios, capital y mano de obra a través de las fronteras nacionales de cada región. Los objetivos de dicha integración incluyen mejorar el comercio regional, estimular el crecimiento económico, lograr economías de escala, y fomentar la estabilidad y paz mediante la interdependencia económica.

Las políticas que promueven la integración económica de Oriente Medio tiene como objetivo lograr: paz, estabilidad, y prosperidad en la región, lo cual, creen, sólo puede sostenerse a largo plazo a través de la cooperación económica regional.

Los esfuerzos hacia la integración económica de Oriente Medio han tenido que enfrentarse a diversos desafíos, tales como conflictos políticos, disparidades económicas entre países y diferentes niveles de desarrollo económico. Sin embargo, iniciativas como el Consejo de Cooperación del Golfo (CCG) y la Gran Zona de Libre Comercio Árabe (GAFTA) han logrado avances en la facilitación de un cierto nivel de cooperación e integración económica entre los Estados miembros.

Antecedentes El ex secretario de Estado de los Estados Unidos, Warren Christopher afirmó que "los gobiernos pueden crear el clima para el crecimiento económico… pero sólo el sector privado puede producir una paz que perdurará."Christopher, Warren (1 de diciembre de 2004). Prosperity in the New Middle East: Building the Structures of Peace, (Observaciones realizadas en la Cumbre Económica MENA de 1994). Casablanca, Marruecos.

Beneficios de la integración Los países buscan una mayor integración regional para:

Obtener mejoras en el bienestar económico. Aumentar el poder de negociación de la región en asuntos globales. Mantener la seguridad y prevenir conflictos.

La integración económica requiere de un buen gobierno, reformas de educación, inversión social, economía del conocimiento, economía de mercado, privatización y libertad de prensa .

Objetivos derecha|miniaturadeimagen|Apretón de manos entre el rey Hussein I de Jordania y el Primer Ministro de Israel Yitzhak Rabin, acompañado por el expresidente de EE. UU., Bill Clinton, durante las negociaciones de paz entre Israel y Jordania, el 26 de octubre de 1994 En 1993, el primer ministro de Israel Shimon Peres, uno de los principales arquitectos del plan de paz de Oslo, previó que: La siguiente etapa, después de que se hayan establecido las relaciones bilaterales y multilaterales, implicará la formación de industrias regionales a través de la cooperación de organismos y consorcios internacionales independientes. En este punto, el proceso económico regional se mejorará y se instituirá la nueva realidad, en la que los negocios preceden a la política. Finalmente, el Oriente Medio se unirá en un mercado único después de que se logre la paz. Y la existencia misma de este mercado común, fomentará intereses vitales para mantener la paz a largo plazo.

Integración y paz Un requisito previo a la integración económica es el establecimiento de la paz. Hasta la fecha, varias iniciativas han permitido el acercamiento entre antiguos enemigos:

Los Acuerdos de Paz de Oslo y el Tratado de paz entre Israel y Jordania de 1994 han promovido mayores interacciones económicas entre Israel y sus vecinos árabes. A pesar de este progreso, problemas como el conflicto israelí-palestino siguen siendo un obstáculo para la paz y el desarrollo. Además, la inestabilidad creada por la guerra en Afganistán, las guerras civiles en Siria, Libia, Yemen y Egipto, y la invasión de Irak por parte de Estados Unidos en 2003, se consideran factores negativos que deben superarse antes del establecimiento de una unión económica en esta región.

Cumbres Económicas de Oriente Medio y Norte de África (MENA) Tras el Tratado de Paz entre Israel y Jordania en 1994, se organizó una serie de Cumbres Económicas para promover el desarrollo económico regional y la cooperación económica con Israel.

La primera Cumbre Económica se celebró en Casablanca, Marruecos, del 30 de octubre al 1 de noviembre de 1994. La segunda se celebró en Amán, Jordania, del 29 al 31 de octubre de 1995. La tercera se celebró en El Cairo, Egipto, del 12 al 14 de noviembre de 1996. La cuarta se celebró en Doha, Catar, del 16 al 18 de noviembre de 1997

Tras la conferencia de 1997 conferencia, el proceso de paz del Oriente Medio sufrió un serio revés, debido a las políticas del gobierno de Benjamin Netanyahu, que alejaron a los países árabes (específicamente la negativa a trabajar para el establecimiento de un Estado Palestino Independiente), los cuales se negaron a discutir la cooperación económica con Israel a menos que se hicieran algunas concesiones. Como resultado, no se realizaron más cumbres.

En la cumbre de 1995, la acciones acordadas incluyeron:

El establecimiento de un Banco para la Cooperación y el Desarrollo Económico en Oriente Medio y Norte de África, que se establecería en El Cairo. El establecimiento de una Junta Regional de Turismo, la Asociación de Viajes y Turismo de Oriente Medio-Mediterráneo, para facilitar el turismo y promover la región como un destino turístico único y atractivo. El establecimiento de un Consejo Regional de Negocios para promover la cooperación y el comercio entre los sectores privados de los países de la región. La inauguración formal de la Secretaría Ejecutiva de la Cumbre Económica, ubicada en Rabat, que trabaja para promover la asociación público-privada, fomentar contactos, compartir datos y promover la inversión del sector privado en la región.

Características regionales de MENA

A pesar de los numerosos intentos desde la Segunda Guerra Mundial para promover la integración económica y la cooperación política entre los Estados de la región MENA, las interacciones económicas se han mantenido limitadas. La escala del comercio regional de mercancías es reducida, y asciende a solo 7-8% del total de las exportaciones e importaciones (en comparación, el comercio regional en Europa asciende a cerca del 60%).

Comercio intrarregional (% del comercio total) UE Europa central y oriental y la CEI Asia África Oriente Medio Hemisferio occidental Promedio (1991-97), fuente: Fondo Monetario Internacional 62.1 29.6 36.8 9.0 7.1 18.3

Las transacciones de capital también han sido relativamente limitadas, con la excepción de grandes flujos oficiales desde las economías exportadoras de petróleo hacia otros países árabes, particularmente después de los aumentos de los precios del petróleo de 1973–74 y 1979–80. Los financieros estiman que hasta 2 billones de dólares en activos invertibles se originan en la región del Golfo Pérsico, y la mayor parte de estos se inmoviliza en el extranjero, a menudo en forma de Letras del Tesoro estadounidenses y en lugares como Suiza y Londres. Sin embargo, cada vez más árabes están invirtiendo en su región de origen; los gobiernos también están gastando miles de millones en infraestructura y las agencias nacionales de inversión buscan oportunidades. El turismo y otros patrones de flujo de servicios no factoriales han estado bastante segmentados. Algunos países, principalmente Egipto, Jordania, Líbano, Marruecos y Túnez, han recibido importantes flujos turísticos de los países de Oriente Medio y Norte de África. Para otros, en particular Israel, las consideraciones políticas y de seguridad limitan el turismo regional. Los flujos de mano de obra han sido importantes, adoptando la forma de:

Flujos de economías no petroleras al Consejo de Cooperación de los Estados Árabes del Golfo economías del CCG y Mano de obra palestina trabajando en Israel. En la década de 1990, estos flujos estuvieron sujetos a importantes restricciones y, más recientemente, se ha producido una sustitución de la mano de obra árabe por mano de obra asiática en ambos casos. MENA no tiene el tipo de movilidad laboral que se encuentra, por ejemplo, en la Unión Europea, donde los ciudadanos de un país tienen derecho a trabajar en otros.

Aparte del CCG y la OPEP, ha habido poca coordinación de políticas económicas regionales.

+Perspectivas para la región MENA Región MENA 2009 2010 2011 Crecimiento del PIB real 2.8 3.6 4.5 Crecimiento del PIB real (PPA) 2.7 3.6 4.5 Exportaciones (cambio %) −9.5 2.6 5.2 Importaciones (cambio %) 1.2 4.9 6.6 Cuenta Corriente (% del PIB) −0,1 1.5 0.9

Iniciativas para la integración miniaturadeimagen|El árabe, persa, turco, kurdo y hebreo son los principales idiomas hablados en el Medio Oriente por más de 400 millones de personas; el inglés y el francés son idiomas complementarios comunes.

Consejo de la Unidad Económica Árabe: Establecido en 1964, con el objetivo final de lograr la unidad económica completa entre sus Estados miembros. Se ha fijado una meta intermedia de unión aduanera para 2015. Organización de Cooperación Económica: Establecida en 1985. El objetivo común es establecer un mercado único de bienes y servicios en Asia Occidental, similar a la Unión Europea. Área de Libre Comercio entre Estados Unidos y Oriente Medio: Establecida en 2003 por Estados Unidos, su objetivo era aumentar gradualmente el comercio y la inversión en Oriente Medio ayudando a los países a implementar reformas internas y protegiendo los derechos de propiedad privada. Zona de libre comercio Euromediterránea: El objetivo inicial es crear una matriz de Acuerdos de Libre Comercio. El siguiente paso sería una zona de libre comercio única de 600–800 millones de personas, que incluiría, finalmente, a la Unión Europea.

Retos y oportunidades

Gobernanza : La buena gobernanza atrae capital. Algunos países de Oriente Medio, como Arabia Saudí, han dado pasos positivos en la reforma de sus sistemas judiciales o la adaptación de sus leyes de mercado de capitales a los estándares internacionales. La creación de instituciones públicas eficientes y capaces debe ser una prioridad. Aumento de los Niveles de Competitividad: Esto se puede lograr mediante la revisión y la inversión decidida en el sistema educativo de la región. Si las políticas educativas de la región proporcionan habilidades no deseadas al mercado, los inversores internacionales no estarán interesados en entrar, especialmente en el sector de servicios. El desempleo alcanza el 40% en al menos siete países árabes. La inversión social debe planificarse para generar más emprendedores, ingenieros, científicos y graduados de MBA (maestría en Administración de Empresas), y expandir la clase media . El aumento de la competitividad también implica acelerar los programas de privatización, la liberalización del comercio, invertir en infraestructura, profundizar y vincular los mercados de capitales y erradicar la corrupción. Facilitar el uso y la penetración de nuevas tecnologías; esto mejoraría la libre circulación de ideas e información y aprovecharía las fuerzas del emprendimiento. Las nuevas tecnologías impulsan la innovación y aumentan la productividad, algo que buscan los inversores. Relacionado con esto está el aumento de la libertad de prensa y de los medios de comunicación, lo que proporciona un sistema de controles y equilibrios contra los Gobiernos y las empresas. Las nuevas tecnologías y la libertad de prensa tendrían un impacto particular en los jóvenes y fomentarían la participación en la definición de futuras estrategias a nivel nacional y regional. Se potenciaría la cooperación entre los países de Oriente Medio, avanzando hacia la economía del conocimiento. Esto también reduciría los obstáculos burocráticos que a menudo son citados por las empresas como factores disuasorios para la inversión.