La violencia es un tipo de interacción entre individuos o grupos, presente en el reino animal, por medio de la cual un animal o grupo de animales, intencionalmente causa daño o impone una situación, a otro u otros animales.
miniaturadeimagen|Una forma de violencia ha sido el castigo físico que se ha considerado un medio justificado de disciplina en diversos contextos sociales, familiares y educativos.
En las sociedades humanas organizadas estatalmente, la violencia se caracteriza por la intervención del Estado como institución monopolizadora de la violencia física que también permite en algunos casos la violencia física defensiva por parte de la población o la violencia con fines educativos. Otras modalidades de violencia entre particulares se relacionan con los duelos, y con los juegos y deportes violentos, con variadas regulaciones legales según época y lugar. Se manifiesta como modalidad de una serie de conflictos sociales muy variados, de signo diverso, como la guerra, el genocidio, el crimen, el terrorismo de Estado, las revoluciones y protestas sociales, el terrorismo, la legítima defensa, la violencia de género, la violencia intrafamiliar, el maltrato infantil, resistencia a la opresión, la esclavitud, las cárceles, los duelos y riñas, algunos deportes y artes marciales, la crueldad hacia los animales, etc.Amalio Blanco, «Los cimientos de la violencia», Mente y cerebro, 49, 2001, pp. 9-15 (10).Galtung, Johan (1995) Investigaciones teóricas. Sociedad y cultura contemporáneas. Madrid: Tecnos.
Desde la perspectiva de la salud humana, la OMS define la violencia como:
Puede producirse a través de acciones y lenguajes, pero también de silencios e inacciones, y es valorada negativamente por la ética, la moral y el derecho, aún en casos en los que pueda considerarse legítima. La violencia puede ser de carácter ofensivo o defensivo (también se utilizan los conceptos de violencia proactiva y violencia reactiva), habilitando en este último caso figuras de justificación ética y legal de la violencia y se podría ver como correcta la violencia en estos casos por ejemplo: como la legítima defensa y la defensa personal y el boxeo y el derecho de resistencia contra la opresión.
Etimología thumb|Las estimaciones de años de vida potencialmente perdidos por la violencia física, por cada 100000 habitantes en 2004. El término en español es un cultismo; se corresponde con el sustantivo latino violentia, que deriva del adjetivo violens, -entis, que significaba «impetuoso», «furioso». En última instancia, el origen latino de la palabra es el sustantivo vis («fuerza», «poder», «potencia»).Sobre la etimología de "violencia" (Consultado viernes, 27 de junio del 2025.)Definición de "violencia" en el Diccionario de la lengua española de la Real Academia Española, versión en línea, 2024. (Consultado viernes, 27 de junio del 2025.)
La violencia fue asociada desde tiempos muy remotos a la idea de la fuerza física y del poder. Los romanos llamaban vīs a esa fuerza, al vigor que permite que la voluntad de uno se imponga sobre la de otro. Vis tempestatis se llama en latín a la "fuerza de una tempestad". En el Código de Justiniano se habla de una "fuerza mayor, que no se puede resistir" (vis magna cui resisti non potest), el concepto jurídico de fuerza mayor.
Vīs dio lugar al adjetivo violentus que, aplicado a cosas, se puede traducir como ‘violento, impetuoso, furioso, incontenible’ y, cuando se refiere a personas, como ‘fuerte, violento, irascible’. De violentus se derivaron violare (con el sentido de ‘agredir con violencia, maltratar, arruinar, dañar’) y violentia, que significó ‘impetuosidad’, ‘ardor (del sol)', ‘rigor’ (del invierno), así como ‘ferocidad’, ‘rudeza’ y ‘saña’.
Cabe agregar que vīs, el vocablo latino que dio lugar a esta familia de palabras, proviene de la raíz prehistórica indoeuropea wei-, ‘fuerza vital’.
Concepto La violencia es el uso de la fuerza (física o psicológica) por parte del violento o agresor para lograr objetivos que van contra la voluntad del violentado o víctima. Pero la violencia puede proyectarse no solo contra personas, sino contra animales (crueldad hacia los animales), plantas, objetos artísticos o religiosos (iconoclastia) o no (vandalismo) y entornos naturales o medioambientales (contaminación ambiental). Puede incitarse con diversos estímulos y puede manifestarse también de múltiples maneras asociada igualmente a los variados procedimientos de la humillación, la amenaza, el rechazo, el acoso o las agresiones verbales, emocionales, morales o físicas. La consecuencia puede ser y es casi en todos los casos la lesión o destrucción en parte o en todo de un ser o grupo humano, por un lado; de un animal o de una especie natural, por otro; o de objetos, bienes y propiedades raramente propios y más frecuentemente ajenos o comunes.
Aparte de la violencia física, hay que mencionar también la violencia emocional independiente o que la suele acompañar, según la índole de la agresión. Es el daño en forma de desconfianza o miedo sobre el que se construyen algunas relaciones interpersonales insanas y se halla en el origen de problemas en las relaciones grupales bajo formas como la polarización, el resentimiento, el odio, etcétera; algo que, a su vez, ocultan, disimulan y potencian las redes sociales en la tecnológica sociedad moderna. Otro aspecto de la violencia para tener en cuenta es que no necesariamente se trata de algo consumado y confirmado; la violencia puede manifestarse también como una amenaza latente, sostenida y constante en el tiempo (leve quizá en un momento dado, pero acumulada y formidable otras veces para la víctima), que causa, sin embargo, daños psicológicos severos en quienes la padecen, así como repercusiones negativas sobre la sociedad. Pues, en efecto, la violencia física, emocional e intelectual posee también un componente social.
En otro orden de cosas, cuando la violencia es la expresión contingente de algún conflicto social, puede darse de manera espontánea sin una planificación previa minuciosa (linchamientos efectivos, escraches o linchamientos mediáticos, por ejemplo). La violencia puede además ser encubierta o abierta; estructural o individual.
Es un comportamiento deliberado, que provoca, o puede provocar, daños físicos o psicológicos a otros seres, y se asocia, aunque no necesariamente, con la agresión física, ya que también puede ser psicológica, o maltrato emocional, la represión política o la intolerancia religiosa a través de amenazas, ofensas o acciones. Algunas formas de violencia son sancionadas por la ley o por la sociedad; otras son crímenes. Y distintas sociedades aplican también diversos estándares de tolerancia y castigo en cuanto a las formas de violencia que son o no son aceptadas.
El individuo violento se impone por la fuerza. Existen varios tipos de violencia, incluyendo el abuso físico, el abuso psicológico y el abuso sexual. Sus causas pueden variar, las cuales dependen de diferentes condiciones.
Se denomina estilización de la violencia a la estetización que de la violencia se hace en distintas expresiones del arte, la cultura y los medios de comunicación.
Origen La violencia generada por los seres humanos ha sido estudiada desde muy antiguo; hay dos teorías modernas de sesgo evolucionista, la hipótesis del cazador, mayoritaria, y la del mono asesino de Raymond Dart y Robert Ardrey. Pero desde el punto de vista de la antropología cultural, al menos para el antropólogo René Girard (La violencia y lo sagrado, 1972) la violencia es consecuencia de un proceso de mímesis social que termina disfrazándose como mito religioso pagano. La produce un deseo que no se dirige al bien, sino hacia aquello que desea el otro y solo puede tener él, porque no es de naturaleza divisible. Posee, pues, tres elementos: el uno, el otro y lo que desea el otro que no es divisible. La evolución de este deseo, en el deseo de todos contra todos, acaba por destruir ese tercer elemento a fin de salvar la sociedad y lo que sí podemos compartir. Eso produce una rivalidad, competencia o envidia y una violencia dañina de la que la sociedad solo se libera mediante el uso del llamado chivo expiatorio o víctima injusta-inocente, que luego es divinizada o mitificada para disimular el violento fundamento social y político de la comunidad. El sacrificio expiatorio es el fundamento violento de todas las religiones paganas con una finalidad sociopolítica; pero en el caso del cristianismo, sin embargo, se invierte este fundamento mediante el amor y el autosacrificio: ya no se adopta la perspectiva de la sociedad, sino la de la víctima del sacrificio: es una religión sin violencia.
Girard propone una lectura del Edipo rey sofocleo desde esa clave hermenéutica. La desgracia tebana aparece representada por la peste (símbolo, según la interpretación propuesta, de una reciprocidad violenta que se adueña del todo social), pero la culpa es transferida a las faltas individualizadas (parricidio e incesto) de Edipo, convertido en chivo expiatorio. A Creonte y Tiresias les corresponde el papel de acusadores; su éxito logra que el bellum omnium contra omnes dé paso al todos contra uno, cuyo odio unánime restablece el vínculo comunitario y permite, en consecuencia, eludir la anomia que resultaría del enfrentamiento generalizadoCf. J. A. Sucasas, op. cit., p. 142.
Pero Girard generaliza el mecanismo victimario: no solo es fundamento de la religión, sino que de él surge el proceso de hominización, la cultura y las instituciones; todos los mitos contendrían un linchamiento fundador escondido.
Los resultados de la performance de Marina Abramović (Ritmo 0) parecen confirmar esta desoladora conclusión.
Tipologías Según Johan Galtung, existen diferentes tipos de violencia: directa, estructural y cultural. Puede ser ejercida contra otros, pero también autoinfligida (autolesiones, suicidio). Además, se considera como tal cualquier forma de ella que lesione o sea susceptible de dañar la dignidad, honor, integridad o libertad de las personas. Puede presentarse prácticamente en cualquier ámbito: en la pareja, familia, escuela, trabajo, comunidad o instituciones y puede llegar en último extremo a la muerte. La violencia puede ser:
Física. Cuando se ejerce contra el cuerpo o el soporte vital de otros seres humanos, animales o cosas de las que dependen o pueden depender seres vivos. Emocional o psicológica. Cuando se ofenden sus sentimientos o se estigmatiza social o psíquicamente a una persona, sector social o ser vivo. Intelectual. Cuando se miente o engaña deliberadamente a un individuo o a una colectividad (desinformación, posverdad), por lo que esta última se solapa y es especialmente difícil de detectar, además de que suele conducir a las otras (sus formas históricas más frecuentes son la ideología —política o religiosa— excluyente, la censura, el adoctrinamiento, el racismo, la publicidad y la propaganda maleducadas y disruptivas, pero también encubiertas, la obsolescencia programada, la manipulación informativa interesada (por ejemplo, cuando grupos de presión orquestan campañas de posverdad y demonización contra medidas presumiblemente beneficiosas para la sociedad).
La violencia intelectual es tal vez, por ello, la más peligrosa a largo plazo, pudiendo acarrear incluso genocidios. Otras formas de violencia intelectual consisten en enmascararla superficialmente con estrategias de rebranding, por ejemplo los llamados «lavados de cara» (pinkwashing, purplewashing, redwashing, greenwashing...)
Los muchos tipos de violencia distinguibles varían (y sus definiciones) según las épocas, los lugares, los medios, las culturas, los ordenamientos legales, las distintas evoluciones sociales y tecnológicas, etcétera. Pero también pueden estudiarse conforme al tipo de personas que seleccionan para la agresión (victimología).
Violencia social