El Terremoto de Lima y Callao de 1678 ocurrió el 17 de junio de 1678. La ciudad de Lima, entonces la capital del Virreinato del Perú, sufrió una gran destrucción, aunque solo se contabilizaron nueve muertos en toda el área afectada.
El terremoto El terremoto ocurrió aproximadamente a las 7:45 de la noche. Según el virrey Baltasar de la Cueva Henríquez fue un terremoto "tan grande y extraordinario que sacudió con violencia incluso los edificios más seguros". El arzobispo Melchor de Liñán y Cisneros lo describió posteriormente como el "más formidable terremoto" ocurrido en Lima desde la fundación de la ciudad. El movimiento estuvo acompañado por fuertes y violentas sacudidas, y fue seguido por numerosas réplicas, aunque ninguna alcanzó la magnitud del primero.
El movimiento provocó el derrumbe de techos y la apertura de numerosas paredes, mientras que en los templos se produjeron daños particularmente graves. El arzobispo señaló que los edificios religiosos más importantes habían quedado muy maltratados por sismo.
Daños
Daños en Lima El terremoto produjo daños generalizados en Lima. Según el marqués de Malagón, la mayoría de las viviendas de la ciudad sufrió algún tipo de ruina o agrietamiento importante, sin que prácticamente ninguna quedara completamente libre de daños. Las viviendas de dos pisos fueron especialmente vulnerables, quedando muchas de ellas con las paredes rajadas y amenazando con desplomarse. Los habitantes tuvieron que abandonar sus casas y refugiarse temporalmente en plazas, campos, toldos y pabellones.
Los principales edificios públicos y religiosos también resultaron afectados. Las habitaciones altas y bajas del Palacio del Virrey quedaron muy cuartedas, mientras que la Catedral sufrió daños importantes, entre ellos la caída de la bóveda de una capilla y parte de otra correspondiente al cuerpo principal de la nave central. El arzobispo señaló que los templos más importantes habían sufrido un estrago particularmente severo.
La magnitud de los daños hizo necesario ordenar el derribo de las paredes que amenazaban con caer. La reparación de los edificios destruidos o deteriorados fue estimada en más de tres millones de persos, sin contar las pérdidas de objetos y alhajas ocasionadas por las ruinas.
Callao y alrededores El terremoto también ocasionó daños en el Callao y en las haciendas y campos situados en las proximidades de Lima y del puerto. Según el marqués de Malagón, los estragos en el Callao y en las zonas rurales de varias leguas alrededor fueron semejantes a los observados en Lima. En Lima, Callao y Chancay se registraron nueve fallecidos; mientras que otra fuente contabiliza 4 fallecidos en Lima y 13 en el Callao, para un total de 17 muertos.
Tsunami Existen referencias históricas a un episodio de perturbación extraordinaria del mar ocurrido frente a Santa y zonas de la costa peruana. Según un relato recogido posteriormente, el agua se retiró hasta desaparecer de la vista durante aproximadamente 24 horas y luego regresó violentamente, arrastrando varias embarcaciones tierra adentro y causando destrucción a lo largo de la costa. El relato fue confirmado por habitantes locales y un sacerdote de la zona. Sin embargo, al fecha exacta del episodio y su posible relación con el terremoto de 1678 requieren una atribución cronológica cuidadosa. Más allá de esto, fuentes contemporáneas si confirman una pertubación del mar en el callao posterior al evento sísmico.
Consecuencias El terremoto provocó una fuerte reacción entre la población. Numerosos habitantes abandonaron sus viviendas y se congregaron en plazas y espacios abiertos, mientras se produjeron clamores, llantos y manifestaciones de penitencia. Se organizaron procesiones y actos religiosos, entre ellos el traslado solemne del cuerpo de Santa Rosa de Lima desde el Convento de Santo Domingo hasta la iglesia de la Soledad, en la que se hizo solemne novenario.
La destrucción de numerosos edificios también tuvo consecuencias económicas. Se suspendieron temporalmente censos capellanías y otras rentas situadas sobre inmuebles afectados, lo que contribuyó a agravar la pobreza existente en la ciudad.
Reconstrucción y respuesta El virrey ordenó que el Maestro Mayor de la ciudad y los principales alarifes inspeccionaran los edificios y viviendas afectados, determinaran cuáles debían ser reparados o demolidos y calcularan el costo de las obras. Se ordenó derribar las paredes que representaban peligro y se emprendieron trabajos de reconstrucción en edificios como el Palacio del Virrey y la Catedral. La reparación de los daños se prolongó durante un tiempo considerable. La catedral tuvo que ser posteriormente reforzada mediante la construcción de gruesos estribos.
Para evitar que los ruidos provocaran alarma entra la población, se prohibió temporalmente la circulación de carrozas durante el día y la noche, debido a que su estrépito podía confundirse con nuevas sacudidas.
Referencias
Bibliografía Odriozola, Manuel de: Terremotos, pp.19-23. Lima, 1863. Tipografía de Aurelio Alfaro. Es una colección de las Relaciones de los más notables terremotos ocurridos en Lima y Callao. Silgado Ferro, Enrique: Historia de los sismos más notables ocurridos en el Perú (1513-1974), p.24-25. Boletín N.º 3 Serie C. Geodinámica e Ingeniería Geológica. Enero de 1978. Editado por el Instituto de Geología y Minería. Lima – Perú. Vargas Ugarte, Rubén: Historia General del Perú. Tomo III, p.355. Virreinato (1596-1689). Editor: Carlos Milla Batres. Tercera Edición. Lima, Perú, 1981. ISBN 84-499-4815-0 Varios autores: Historia General de los peruanos. Tomo 2. Obra editada con el auspicio del Gobierno Revolucionario del Perú. Lima, 1973. Sección: “Temblores y Terremotos de Lima”, p. 339. Seiner Lizárraga, Lizardo. (2009). Historia de los sismos en el Perú. Catálogo: Siglos -. Lima: Universidad de Lima. 446 pp. ISBN 978-9972-45-232-1.
Véase también Anexo:Terremotos en el Perú
Categoría:Lima Colonial Categoría:Callao Colonial Categoría:Terremotos en Lima Categoría:Terremotos de 1678