Hernando de Valencia (Antes de 1384Hernando de Valencia debió nacer antes de 1384, ya que su padre falleció en ese año a consecuencia de la peste durante el sitio de Lisboa. - Montamarta, noviembre de 1425), conocido también como Fernando de Valencia,La mayoría de los historiadores le dan el nombre de Hernando, aunque otros señalan que se llamaba Fernando. fue un noble y religioso castellano de la Orden de San Jerónimo y el más destacado de los fundadores del monasterio de Nuestra Señora de Montamarta, aunque antes de profesar sus votos ocupó el cargo de regidor de Zamora. Y era hijo de Fernando Alfonso de Valencia, señor de Valencia de Campos y maestre de la Orden de Santiago.

Fue tataranieto de los reyes Alfonso X y Sancho IV de Castilla.

Orígenes familiares Fue hijo de Fernando Alfonso de Valencia, sobre quien mucho de lo escrito por Florián de Ocampo, según Jaime de Salazar y Acha, es falso, como por ejemplo su nacimiento póstumo, su matrimonio con una hija ilegítima del rey Alfonso IV de Portugal, los señoríos que le fueron concedidos en dicho reino, lo relativo a su nombramiento como maestre de la Orden de Santiago o su supuesta muerte en el asedio de Lisboa, a pesar de que algunos de estos hechos son mencionados por autores fidedignos y prestigiosos, como Luis de Salazar y Castro. Pero Salazar y Acha insiste en afirmar que, de ser cierto su parentesco con la familia real castellana, sería por vía ilegítima, y su principal argumento para sostenerlo es que los señoríos de Alfonso de Valencia no fueron heredados por Fernando Alfonso, que era su hijo «supuestamente legítimo», pero no hay documentos coetáneos que avalen la tesis de que los heredara ni tampoco de que el rey Alfonso XI de Castilla se los arrebatara, como se afirmó en el pasado.

La supuesta madre de Hernando, María Alfonso de Portugal, que según algunos genealogistas españoles como Francisco Fernández de Bethencourt y Luis de Salazar y Castro era hija ilegítima del rey Alfonso IV de Portugal y de una dama de nombre desconocido, aunque no aportaron ninguna prueba que demuestre esa filiación.El heraldista Faustino Menéndez Pidal de Navascués afirmó en su obra Heráldica medieval española: la Casa Real de León y Castilla que la esposa de Fernando Alfonso de Valencia «era hija de Alfonso IV (de Portugal)», aunque no mencionó su nombre. Cfr. Menéndez Pidal de Navascués (1982), p. 122. Y el prestigioso medievalista Salvador de Moxó, basándose en lo consignado por Salazar y Castro en el siglo XVII, señaló que Fernando Alfonso contrajo matrimonio con una «dama de la casa real portuguesa», aunque no mencionó su filiación ni, como en el caso anterior, su nombre. Cfr. Moxó et al (1969), p. 182. Pero la mayoría de los historiadores portugueses modernos afirman rotundamente que Alfonso IV de Portugal no tuvo ningún hijo ilegítimo, y argumentan que ello pudo ser debido a las malas relaciones que tuvo con sus propios hermanastros, o debido a las buenas y armoniosas relaciones que siempre mantuvo con su esposa, la reina Beatriz de Castilla.Véase el apartado del matrimonio y la descendencia de Fernando Alfonso de Valencia. Y Hernando de Valencia era nieto por parte paterna de Alfonso de Valencia, que fue mayordomo mayor del rey Alfonso XI de Castilla y pertiguero mayor de Santiago, y de Juana Fernández de Castro.

Fue hermano de Juan de Valencia, que fue mariscal de Castilla, regidor de Zamora por los Hijosdalgo en 1412 y alcaide de los alcázares de dicha ciudad, y de Alfonso de Valencia, que fue regidor de Zamora y miembro del Consejo de Regencia durante la minoría de edad de Enrique III de Castilla.

Biografía Juventud (1384-1407) thumb|310px|Sepulcro de Alfonso de Valencia, abuelo de fray Hernando de Valencia. (Catedral de León). Se desconoce su fecha de nacimiento. Su padre, Fernando Alfonso de Valencia, fue maestre de la Orden de Santiago y falleció durante el sitio de Lisboa de 1384 a consecuencia de la peste, cuando contaba aproximadamente 68 años de edad, y su supuesta madre, María Alfonso de Portugal, también falleció en ese mismo año con idéntica edad, ya que sus padres nacieron y murieron en el mismo año según afirman algunos autores.

El historiador Salvador de Moxó afirmó que el apoyo del padre de fray Hernando a Pedro I de Castilla durante la primera guerra civil castellana y su posterior trayectoria vital pudieron influir decisivamente en la decadencia de la Casa de Valencia tras su muerte, a pesar de sus regios orígenes, pues aunque los herederos de Fernando Alfonso alcanzaron la dignidad de mariscales de Castilla y de regidores de Zamora, en realidad «quedaron reducidos al círculo de los caballeros zamoranos», como señaló dicho autor. Y el señorío de Valencia de Campos, que Enrique II de Castilla arrebató a Fernando Alfonso de Valencia y que había dado nombre a la familia, fue convertido en ducado y entregado por el rey Juan I de Castilla, el 22 de diciembre de 1387, al infante Juan de Portugal, que era hijo del rey Pedro I de Portugal y pasó a ser el primer duque de Valencia de Campos.

Tras la muerte de su padre, fray Hernando y sus hermanos adoptaron el apellido Valencia por su relación con el señorío de Valencia de Campos, y a fray Hernando, que era el hermano mayor y el heredero de su padre y pariente cercano de la familia real, se le restituyeron algunas de las propiedades que habían pertenecido a su padre y «gozó de situación próspera», en palabras de Cesáreo Fernández Duro. Y la mayoría de los historiadores afirman que antes de profesar como religioso en la Orden de San Jerónimo, fray Hernando ocupó el «cargo honorífico» de regidor de Zamora, que también desempeñarían sus hermanos Alfonso y Juan de Valencia.310px|thumb|Fachada principal del monasterio de Guadalupe. (provincia de Cáceres).

Pero súbitamente, y sin que haya conocimiento de los motivos, Hernando dejó a su hermano Juan la «representación» y las rentas de su familia y profesó como religioso en el monasterio de Guadalupe. Y Fernández Duro señaló que durante su etapa como novicio fray Hernando destacó por llevar «una vida ejemplar», y también que en su monasterio se alegraron de poder contar con un fraile de «tan ilustre origen», aunque poco después comenzaron los problemas, ya que:

La fundación del monasterio de Montamarta 420px|thumb|Vista del municipio de Montamarta. (provincia de Zamora). Fray Hernando de Valencia y doce compañeros suyos, como se ha mencionado anteriormente, fueron expulsados por «revoltosos» de Guadalupe, como señaló el Padre Sigüenza.Algunos autores han señalado que el origen del monasterio de Nuestra Señora de Montamarta fue «muy curioso», y afirmaron que fray Hernando de Valencia y fray Alfonso de Medina fueron expulsados de Guadalupe por las disensiones que habían provocado allí. Cfr. VV.AA. (1982), p. 208. Y en 1407 esos frailes expulsados se arrepintieron y se les concedió, «por piedad de la Virgen», una licencia por la que, en lugar de asemejarse a unos monjes desterrados, como señalaron algunos autores, parecían obtener permiso para fundar un monasterio en otro lugar, aunque otros afirmaron que fray Hernando fue el que decidió trasladarse a Zamora «por ser tío suyo» el obispo de esta ciudad, y por haber ocupado él mismo antes el cargo de regidor en ella.

Al abandonar Guadalupe en 1407 les concedieron algunos vasos litúrgicos para el culto, y fray Hernando y sus doce compañeros, entre los que destacaba fray Arias González de Valdés, se establecieron tras su salida de Guadalupe en un «gran peñasco» situado junto a ermita de San Miguel Arcángel y en la ribera del río Esla, a unos seis kilómetros de Montamarta y veinticuatro de la ciudad de Zamora. Además, las tierras en las que se instalaron eran propiedad de la familia de fray Hernando de Valencia, y como el lugar, debido a su aislamiento, era conveniente para sus propósitos, construyeron algunas «humildes casillas» o celdas para cada una de ellos y otra de mayores dimensiones para poder celebrar sus reuniones, aunque Fernández Duro señaló que para las oraciones comunitarias se reunían en la ermita de San Miguel, y asimismo que:

250px|thumb|Miniatura medieval que representa la coronación del antipapa Benedicto XIII.

Pero poco después los trece monjes dejaron ese lugar por causa de su insalubridad y por las crecidas del río Esla, entre otras causas,Fernández Duro señaló que los trece monjes abandonaron su primer asentamiento por causa de las enfermedades que padecieron, por las crecidas del río Esla, y por la humedad e insalubridad del lugar, ya que además se daba la circunstancia de que la alimentación de todos ellos era pobre y escasa. Cfr. Fernández Duro (1882), pp. 28-29. y se instalaron en la localidad de Montamarta, donde fray Hernando poseía una casa, aunque otros autores aseguran que se alojaron junto a la ermita de San Julián, que está situada a «poco menos de media legua» de Montamarta. Y el obispo de Zamora, Alfonso de Illescas, les otorgó a los trece monjes licencia, gracias a la influencia de fray Hernando, para edificar un monasterio, aunque algunos señalan que fue fundado en 1407, y otros que en 1406 o 1408, que adoptó el nombre de monasterio de Nuestra Señora de Montamarta.

En 1408, según Fernández Duro, comenzó la cimentación del nuevo monasterio, en cuya construcción colaboraron los propios monjes. Y aunque los habitantes de Zamora también concedieron generosas limosnas a los frailes, el peso de la fundación y de la dotación del nuevo monasterio, como señalaron diversos autores, recayó sobre Hernando de Valencia, ya que aunque algunos le mencionan simplemente como a uno más de los fundadores, en realidad él fue su principal sostén, como indicó Fernández Duro:

Fray Hernando de Valencia, según afirmó Fernández Duro, viajó a pie para solicitar personalmente al antipapa Benedicto XIII, que entonces era «acatado en Castilla», la concesión de algunas mercedes e indultos. Y el mismo historiador señaló que fray Hernando trabajó en la edificación del monasterio de Montamarta «como peón en la obra y llevando piedras a cuestas». Y conviene señalar que la historia de la fundación del monasterio de Montamarta y las biografías de sus primeros religiosos fueron recogidas en la Crónica de Montamarta, que es un manuscrito anónimo del último cuarto del redactado en latín y en castellano, a fin de que formara parte de la Crónica general del monasterio. Y de los datos consignados en el manuscrito se puede «deducir», como señaló Sophie Coussemacker, que el autor «entró en religión» o tomó los hábitos a mediados del .214px|miniaturadeimagen|San Vicente Ferrer. Juan Carreño de Miranda. . (Colección Eszterházy, Hungría).

En la Crónica de Montamarta, mencionada anteriormente, se consignó parte de la biografía de fray Hernando de Valencia, y la historiadora Coussemacker señaló que su caso fue «excepcional», ya después de ser monje profesó como hermano y después «cambió de estado» y pasó a ser sacerdote. Pero según dicha historiadora en su caso estuvo justificado por su gran religiosidad, por su eficacia al proveer al monasterio de muchas cosas que necesitaba y por el hecho de ser el más destacado o «principal» de los fundadores de Montamarta. Además, fray Hernando descendía de las casas reales de Castilla y Portugal, y su estrecha vinculación con la aristocracia castellana de la época fue muy útil, como señaló Coussemacker, al monasterio de Montamarta.