thumb|Ladrillos de tejar o manuales. Un ladrillo es un material de construcción, normalmente cerámico y con forma ortoédrica, cuyas dimensiones más normales permiten que un operario lo pueda colocar con una sola mano. Los ladrillos se emplean en la construcción en general. Los mismos se pueden posicionar en diferentes patrones, conocidos colectivamente como aparejos. Se utilizan varios tipos de morteros para mantener los ladrillos juntos y formar una estructura duradera.
Además de su uso general en la construcción, los ladrillos presentan una variedad de características técnicas y aplicaciones que son fundamentales para optimizar su rendimiento en diferentes contextos constructivos. Existen guías técnicas y manuales, como el Manual del Maestro Constructor sobre los Ladrillos, que ofrecen información detallada sobre la correcta selección, manejo y colocación de ladrillos, así como sobre los tipos de morteros más adecuados para garantizar la durabilidad de las estructuras. Estos recursos son valiosos para arquitectos, ingenieros y constructores, ya que facilitan la comprensión de los aspectos técnicos y estéticos que influyen en la elección del ladrillo para un proyecto específico
Historia
Los ladrillos se utilizan como elemento para la construcción desde hace unos 11 000 años. Se documentan ya en la actividad de los agricultores del neolítico precerámico del Levante mediterráneo hacia 9500 a. C. en forma de adobe, ya que en las áreas donde levantaron sus ciudades apenas existía la madera y la piedra. Los sumerios y babilonios secaban sus ladrillos de adobe al sol; sin embargo, para reforzar sus muros y murallas, en las partes externas, los recubrían con ladrillos de arcilla cocida, que son más resistentes a la intemperie. En ocasiones también los cubrían con esmaltes para conseguir efectos decorativos. Su difusión en el ámbito mediterráneo se produjo con la expansión del Imperio Romano. Las dimensiones fueron cambiando en el tiempo.
La obra de ladrillo tenía unas dimensiones determinadas por el tamaño de las piezas. La longitud más larga (la soga) del ladrillo era generalmente de un pie, que dependía, evidentemente, de la dimensión de esa medida en la zona donde se fabricaba, y por eso se denominaban las fábricas construidas con ellos, como de un pie, medio pie, etc., según su anchura; cuando más tarde se perdió la relación con la medida tradicional del pie, se quiso llamar el muro de ladrillo de medio pie, como cítara así como asta, asta y media o dos astas los antiguos pie, pie y medio, dos pies, pero no se emplean demasiado estos nombres.
El ladrillo como elemento constructivo
La arcilla La arcilla con la que se elabora el ladrillo es un material sedimentario de partículas muy pequeñas de silicatos de alúmina hidratados, además de otros minerales como el caolín, la montmorillonita y la illita. Se considera el adobe como el precursor del ladrillo, puesto que se basa en el concepto de utilización de barro arcilloso para la ejecución de muros, aunque el adobe no experimenta los cambios físico-químicos de la cocción. El ladrillo es la versión irreversible del adobe, producto de la cocción a altas temperaturas (más de 350 °C). También está el adobe que se hace solo con tierra; se fabrica haciendo una mezcla con viruta de madera y serrín.
Geometría thumb|Nomenclatura de las caras y aristas de un ladrillo. Su forma es la de un paralelepípedo rectángulo, en el que sus diferentes dimensiones reciben el nombre de soga, tizón y grueso, siendo la soga su dimensión mayor. Asimismo, las diferentes caras del ladrillo reciben el nombre de tabla, canto y testa (la tabla es la mayor). Por lo general, la soga es del doble de longitud que el tizón o, más exactamente, dos tizones más una junta, lo que permite combinarlos libremente. El grueso, por el contrario, puede no estar modulado.
Existen diferentes formatos de ladrillo, por lo general son de un tamaño que permita manejarlo con una mano. En particular, destacan el formato métrico, en el que las dimensiones son 24 × 11,5 × 5,25 / 7 / 3,5 cm (cada dimensión es dos veces la inmediatamente menor, más 1 cm de junta) y el formato catalán de dimensiones 29 × 14 × 5,2 / 7,5 / 6 cm, y los más normalizados que miden 25 × 12 × 5 cm.
Continúan utilizándose por su gran demanda, dado su reducido coste en obra, medidas de 50 x 24 x 5 cm, especialmente en formatos de ladrillo hueco.
Tipos de ladrillo Según su forma, los ladrillos se clasifican en: Ladrillo de tejar o manual, simulan los antiguos ladrillos de fabricación artesanal, con apariencia tosca y caras rugosas. Tienen buenas propiedades ornamentales. Ladrillo macizo, aquellos con menos de un 10 % de perforaciones en la tabla. Algunos modelos presentan rebajes en dichas tablas y en las testas para ejecución de muros sin llagas. Ladrillo perforado (o tosco), tienen dimensiones similares al macizo pero tienen perforaciones en la tabla que no pueden ocupar más del 10 % de la superficie de la misma. Se utilizan en la ejecución de fachadas de ladrillo. miniaturadeimagen|Pared de ladrillo hueco doble, o del 7Ladrillo hueco, son aquellos que poseen perforaciones en el canto o en la testa que reducen el peso y el volumen del material empleado en ellos, facilitando su corte y manejo. Aquellos que poseen orificios horizontales son utilizados para tabiquería que no vaya a soportar grandes cargas, por otro lado los que tienen los huecos de forma vertical sí pueden ser portantes. Pueden ser de varios tipos: Rasilla: su soga y tizón son mucho mayores que su grueso. En España, sus dimensiones más habituales eran 24 × 11,5 × 2,5 cm. (ahora raramente se fabrican de este formato) Ladrillo hueco simple: posee una hilera de perforaciones en la testa. Dimensiones 24 × 11,5 × 4 cm. Ladrillo hueco doble: con dos hileras de perforaciones en la testa. Ladrillo hueco triple: posee tres hileras de perforaciones en la testa. Ladrillo aplantillado, aquel que tiene un perfil curvo, de forma que al colocar una hilada de ladrillo, generalmente a sardinel, conforman una moldura corrida. El nombre proviene de las plantillas que utilizaban los canteros para labrar las piedras, y que se utilizan para dar la citada forma al ladrillo. Ladrillo caravista: son aquellos que se utilizan en exteriores con un acabado especial. Ladrillo refractario: se coloca en lugares donde debe soportar altas temperaturas, como hornos o chimeneas. Además de las categorías ya mencionadas, es importante considerar la diversidad de ladrillos disponibles en el mercado actual, cada uno diseñado para satisfacer necesidades específicas en la construcción. Por ejemplo, los ladrillos refractarios son ideales para estructuras que requieren resistencia a altas temperaturas, como chimeneas y hornos. Por otro lado, los ladrillos caravista se utilizan principalmente en fachadas por su acabado estético, mientras que los ladrillos huecos ofrecen ventajas en términos de peso y facilidad de manejo, siendo ideales para tabiquería. Para una comprensión más completa sobre los diferentes tipos de ladrillos y sus aplicaciones, se recomienda consultar el artículo sobre Tipos de Ladrillos Usados en la Construcción, que proporciona información detallada y técnica sobre este material esencial en la edificación.
Tipología histórica
«Later» o ladrillo romano tradicional, hecho de adobe o terracota. Ladrillo azulejo, por lo general de 28 × 14 cm. y poco espesor, y vidriado por una de sus caras; Ladrillo nazarí de 29 × 14 x 4 cm.; también conocido como ladrillo egipcio o lidio, emparentado con el ladrillo español de módulo almohade; Ladrillo visigodo, variedad del ladrillo estampado; Ladrillo columnario («later columnaris» romano) en forma de sector circular para formar columnas; Ladrillo fino de la alfarería popular andaluza, variedad del azulejo tradicional, de pasta depurada y pulido por una de sus caras y los bordes, por lo general de 28 × 14 x 2,3 cm.; Ladrillo mahón, tradicional en Cataluña, de 29 × 14 x 4 cm; Ladrillo holandés, sometido a una cocción prolongada y a medio vitrificar.
Usos Los ladrillos se utilizan en construcción para cerramientos, fachadas y particiones. Se utiliza principalmente para construir muros o tabiques. Aunque se pueden colocar a hueso, lo habitual es que se reciban con mortero. La disposición de los ladrillos en el muro se conoce como aparejo, existiendo gran variedad de ellos.
Aparejos
thumb|180px|Aparejo inglés.thumb|180px|Aparejo a panderete.thumb|180px|Aparejo palomero. thumb|180px|Aparejo a sogas.thumb|180px|Aparejo a tizones.
Aparejo es la ley de traba o disposición de los ladrillos en un muro, que estipula desde las dimensiones del muro hasta los encuentros y los enjarjes, de manera que el muro suba de forma homogénea en toda la altura del edificio. Algunos tipos de aparejos son los siguientes: Aparejo a sogas: los costados del muro se forman por las sogas del ladrillo, tiene un espesor de medio pie (el tizón) y es muy utilizado para fachadas de ladrillo caravista. Aparejo a tizones o a la española: en este caso los tizones forman los costados del muro y su espesor es de 1 pie (la soga). Muy utilizado en muros que soportan cargas estructurales (portantes) que pueden tener entre 12,5 cm y 24 cm colocados a media asta o soga. Aparejo a sardinel: aparejo formado por piezas dispuestas a sardinel, es decir, de canto, de manera que se ven los tizones. Aparejo inglés: en este caso se alternan ladrillo a soga y tizón, trabando la llaga a ladrillo terciado, dando un espesor de 1 pie (la soga). Se emplea mucho para muros portantes en fachadas de ladrillo caravista. Su traba es mejor que el muro a tizones pero su puesta en obra es más complicada y requiere mano de obra más experimentada. Aparejo en panderete: es el empleado para la ejecución de tabiques, su espesor es el del grueso de la pieza y no está preparado para absorber cargas excepto su propio peso. Aparejo palomero: es como el aparejo en panderete pero dejando huecos entre las piezas horizontales. Se emplea en aquellos tabiques provisionales que deben dejar ventilar la estancia y en un determinado tipo de estructura de cubierta.
Exigencias para la colocación de ladrillos: Colocarlos perfectamente empapados (de no ser así el ladrillo absorbe el agua del mortero que no fraguará como debe). Colocarlos apretándolos de manera de asegurar una correcta adherencia del mortero. Hiladas horizontales y alineadas. Las juntas verticales (llagas) irán alternadas sin continuidad con espesor de entre 1 y 1,5 cm. Los muros que se crucen o empalmen deberán estar perfectamente trabados. Se controlará el «plomo» y «nivel» de las hiladas. No se permite el empleo de clavos, alambres o hierros para la traba de paredes o salientes. Las paredes irán unidas a las estructuras por armadura auxiliar (hierro 6 mm de diámetro).
Cerámica armada miniatura|Edificio de cerámica armada. Iglesia de Cristo Obrero y Nuestra Señora de Lourdes (1960) en Uruguay.
El ladrillo puede usarse también colocándolo con armaduras de acero en la unión de las hileras, lo que permite estructuras grandes, ligeras y económicas. La técnica la desarrolló el ingeniero uruguayo Eladio Dieste.Mas Guindal, A. J. y Adell, J. M. (2005): «Eladio Dieste y la cerámica estructural en Uruguay». Informes de la Construcción, 56 (496): 13-22. doi:10.3989/ic.2005.v57.i496.459
Fabricación de ladrillos Proceso de elaboración Actualmente, en la fabricación de los ladrillos se llevan a cabo una serie de procesos normalizados que comprenden desde la elección del material arcilloso al proceso de empaquetado final. La materia prima utilizada para la producción de ladrillos es, fundamentalmente, la arcilla, aunque puede estar compuesto por otras sustancias terrosas de similares características. Este material está compuesto, en esencia y cantidades variables de óxidos de hierro y otras materias alcalinos, como los óxidos de calcio y los óxidos de magnesio.