CatarGrafía recomendada en Ortografía de la lengua española, Madrid, España, 2010. . Cap. I, 6.2.2.4.2.2 «Uso de la letra q para representar el fonema /k/», esp. p. 115. Cfr. además cap. VI «La ortografía de las expresiones procedentes de otras lenguas», pág. 595 y ss. También en «Lista de países y capitales, con sus gentilicios», pág. 723, aparece la forma «Catar». Más adelante, en ese listado, aparece Qatar con una remisión a Catar. (; ; ), cuyo nombre oficial es Estado de Catar (), es un Estado soberano árabe ubicado en el oeste de Asia que ocupa la pequeña península homónima en el este de la península arábiga. Tiene una única frontera terrestre, por el sur con Arabia Saudita, mientras que el resto del territorio lo bañan las aguas del golfo Pérsico. Un estrecho de agua separa esta península del Estado insular de Baréin.
Catar es una monarquía absoluta que ha sido gobernada por la familia Al Thani desde mediados del . Antes del descubrimiento de petróleo en su territorio, era famoso por la recolección de perlas y por su comercio marítimo. Fue protectorado británico hasta que ganó su independencia en 1971. En 1995 el jeque Hamad al Thani se convirtió en emir después de deponer a su padre, Jalifa bin Hamad al Thani, en un golpe de Estado pacífico. Desde 2013, el emir catarí es su hijo Tamim bin Hamad Al Thani, que accedió al cargo tras la abdicación de su padre.
Catar posee la tercera mayor reserva mundial de gas natural, lo que ha convertido al pequeño emirato en el país con mayor renta per cápita del planeta en 2012 y le ha llevado a alcanzar un índice de desarrollo humano de 0.886 en 2023, el tercer más alto del mundo árabe, por detrás de los Emiratos Árabes Unidos y Baréin. Su economía es reconocida como de altos ingresos por el Banco Mundial y también figura en el puesto 21 como país más pacífico a nivel global en 2023. Catar está inmerso actualmente en una gran transformación planificada que durará hasta 2030 y que pretende conseguir una economía avanzada, sostenible y diversificada.
En tiempos recientes, Catar ha comenzado a ganar peso en el mundo árabe e internacionalmente. El país está extendiendo su influencia en el mundo árabe a través de su televisión estatal Al Jazeera. La nación mantiene relaciones cercanas con diversos poderes occidentales y asiáticos, y en numerosas ocasiones ha actuado de puente entre los Estados musulmanes y el resto del mundo. Catar tiene una población de unos 3.05 millones de personas (2024), pero en 2015 solamente el 12% de ellos fueron ciudadanos cataríes. La mayor parte de sus habitantes son extranjeros (aproximadamente 2.35 millones), que trabajan y viven allí. En Catar no hay impuestos sobre la renta ni sobre las ventas. Empresas extranjeras pagan impuestos y hay impuestos sobre bebidas con mucho azúcar, bebidas energéticas, alcohol, tabaco y carne de cerdo.
En junio de 2017, Arabia Saudita, Baréin, Egipto y los Emiratos Árabes Unidos, entre otros Estados musulmanes, cortaron las relaciones diplomáticas con el país e impusieron un bloqueo, acusándolo supuestamente de apoyar y financiar el terrorismo, así como de manipular los asuntos internos de sus Estados vecinos, como resultado de una escalada de tensiones desde hace tiempo con Arabia Saudita. Sin embargo, en enero de 2021 y bajo mediación de Kuwait y los Estados Unidos, Catar y Arabia Saudita acordaron poner fin al bloqueo, reabriendo sus fronteras e iniciando un proceso de reconciliación entre Riad y Doha. A fin de promover el turismo, Catar ha invertido miles de millones de dólares en la mejora de infraestructuras, ha organizado los Juegos Asiáticos de 2006 y la Copa Mundial de Fútbol de 2022, el primer país árabe que lo consigue. También será sede de los Juegos Asiáticos de 2030.
Toponimia Gaius Plinius, un escritor romano, documentó el primer relato perteneciente a los habitantes de la península a mediados del , refiriéndose a ellos como los Catharrei, una designación que puede haber derivado del nombre de un asentamiento local importante. Un siglo después, Ptolomeo produjo el primer mapa conocido para representar la península, refiriéndose a ella como Catara. El mapa también hacía referencia a una ciudad llamada Cadara al este de la península. El término «Catara» (habitantes, Cataraei) se usó exclusivamente hasta el , después de lo cual «Katara» surgió como la ortografía más comúnmente reconocida. Finalmente, después de variaciones —«Katr», «Kattar» y «Guttur»— se adoptó el derivado moderno Catar como el nombre del país.
En 2010 la Real Academia Española en las innovaciones asentadas en la Ortografía de dicho año, recomienda el uso de la grafía «Catar» en vez de la transcripción «Qatar» obtenida «de los originales árabes que presentan un uso de la 'q' ajeno al sistema ortográfico del español».
Historia miniatura|izquierda|Vieja ciudad de Doha, enero de 1904
Los primeros habitantes históricos de Catar fueron los cananeos. El islam llegó en el y llevó a Catar a formar parte sucesivamente de los califatos omeya y abásida. Catar fue en la Edad Media una importante escala en la ruta que llevaba de Basora a Omán. También fue un importante nido de piratas hasta prácticamente el .
A partir del el Imperio otomano comenzó a interesarse por la zona. Después de que la familia Al Jalifa, procedente de Kuwait, emigrara a Catar, los iraníes invadieron la península en el año 1783, pero fueron expulsados al poco tiempo. Los Al Jalifa se establecieron en la próxima isla de Baréin, desde donde ejercieron como familia gobernante en Baréin y Catar, pero los cataríes se rebelaron contra su soberanía en el año 1867. Ayudados por el gobernante de Abu Dabi, los Al Jalifa derrotaron a los habitantes de Catar y arrasaron la ciudad de Doha.
miniatura|izquierda|Catar en un mapa elaborado en 1891 por Adolf Stieler miniatura|Mapa de Catar en el golfo Pérsico (en inglés)
La intervención de los ingleses para reducir la piratería en la región permitió la llegada al poder en Catar de la familia Al Thani. Luego, Catar fue sometida por los turcos otomanos en 1871 y la península quedó bajo la autoridad del gobernador otomano de Basora. Pero un levantamiento victorioso de los cataríes en 1893 logró que se redujera la influencia turca en el país.
Durante muchos siglos, Catar estuvo en manos de los persas. Luego, pasaría a formar parte del Imperio otomano, hasta su desmembración en 1915. El emir 'Abd Allāh firmó un tratado con el Reino Unido (1916), merced al cual el emirato se convirtió en protectorado británico.
Tras la decisión británica de abandonar el golfo Pérsico en 1971, Catar ingresó en la Federación de Emiratos Árabes del Golfo Pérsico (1968). Obtenida la independencia (1971), se retiró de la Federación, firmó un tratado de amistad con los británicos e ingresó en la Liga Árabe y en la ONU (1971).
Con un incruento golpe de Estado (1972), Ahmed Al Thani fue depuesto por su primo el jeque Jalifa Al Thani, quien se mantuvo en el poder hasta 1995, cuando fue destronado por su hijo Hamad Al Thani, mientras este pasaba las vacaciones en Suiza. Desde 2013, el jeque Tamim bin Hamad Al Thani (; nacido el 3 de junio de 1980) es el actual emir de Catar, a consecuencia de que en junio de 2013 su padre, el citado Hamad Al Thani, anunció su voluntad de abdicar en Tamim ante los miembros de la familia real y figuras prominentes de la sociedad catarí.
En marzo de 2005, un profesor británico resultó muerto por el ataque de un terrorista suicida, en el que resultó ser el primer acto de terrorismo en el país. El ataque suicida lo ejecutó el ciudadano egipcio Omar Ahmed Abdullah Ali, residente en Catar y sospechoso de conexiones con Al-Qaeda.
El 5 de junio de 2017 los gobiernos de Egipto, Arabia Saudita, los Emiratos Árabes Unidos, Baréin, Yemen, Libia y Maldivas rompieron relaciones diplomáticas con Catar en medio de la creciente tensión generada por la supuesta injerencia de Catar en la situación interna de estos países y del supuesto apoyo a los hutíes de Yemen que enfrentan la invasión de Arabia Saudita. La crisis terminó el 5 de enero de 2021 con un acuerdo formado en la Cumbre del Consejo de Cooperación del Golfo en Al-Ula.
Gobierno y política miniaturadeimagen|Palacio del Emir de Catar
Catar es un emirato. Según la Constitución de 1970, cuando Catar todavía no era independiente, el Poder Ejecutivo descansaba en el Consejo de Ministros. La Majlis al-Shura (Asamblea Consultiva) tenía competencias consultivas. El 29 de abril de 2003, Catar celebró un referéndum para aprobar la primera Constitución propia del país, que fue apoyada por el 98,4% de los electores;entró en vigor el 8 de junio de 2004. En ella se prevé la elección de una Asamblea Consultiva de 45 miembros (de los cuales 15 son designados por el emir) que podría proponer la adopción de leyes, aprobar y enmendar el presupuesto, llevar a cabo debates sobre la política del Gobierno y hacer preguntas a los ministros. La Constitución no prevé la creación de partidos políticos, pero sí reconoce el derecho a la libertad de expresión y asociación, el derecho a un juicio justo y consagra la libertad de culto.
El Consejo de Cooperación para los Estados Árabes del Golfo Pérsico, creado en 1981 como reacción a la supuesta amenaza de la Revolución iraní, está integrado por Arabia Saudita, Baréin, los Emiratos Árabes Unidos, Kuwait, Catar y Omán. El objetivo es fomentar la cooperación económica entre los países miembros y mejorar el trabajo conjunto en lo que a política exterior y de seguridad común se refiere. También los países integrantes persiguen crear una unión monetaria. Todo ello siguiendo en parte el modelo de la Unión Europea.
Política interna
El gobierno catarí mantiene una serie de restricciones a la libertad de expresión y a los movimientos por la igualdad. miniaturadeimagen|Ministerio del Interior de Catar En Catar, la familia gobernante, Al Thani (آل ثاني), sigue ostentando el poder en solitario desde la independencia del país en 1971. El emir, que es el jefe de Estado, dirige el país con el apoyo de su familia.
En 1971, las Leyes Básicas de Catar institucionalizaron las costumbres locales arraigadas en la herencia conservadora wahabí de Catar (su influencia ha disminuido en la actualidad), otorgando al emir un poder considerable. El mantenimiento de las tradiciones de consulta, gestionadas por consenso, y el derecho del ciudadano a apelar al emir personalmente, influyen en el papel del emir. El emir, aunque no está sujeto a ningún individuo, no puede violar la sharia (ley islámica) y en la práctica debe tener en cuenta las opiniones de los líderes notables y de la autoridad religiosa. El Consejo Consultivo, un grupo con miembros designados que asiste al emir en el desarrollo de nuevas políticas, institucionaliza la posición de este tipo de grupos influyentes. Es un país sin partidos políticos y su conformación se encuentra explícitamente prohibida en su ordenamiento jurídico.
El 22 de febrero de 1972, el primer ministro, Jalifa bin Hamad Al Thani, depuso a su primo, el emir Ahmad bin Ali Al Thani, y asumió todos los poderes. Los miembros más destacados de la familia Al-Thani apoyaron su decisión, que se llevó a cabo sin ningún tipo de violencia ni signos de agitación política. miniaturadeimagen|Policía de Catar