Ripollet es un municipio y ciudad española perteneciente a la provincia de Barcelona, en la comunidad autónoma de Cataluña. Está situada en la parte sureste de la comarca del Vallés Occidental y forma parte del área metropolitana de Barcelona. Tiene una extensión de 4,39 km²,con una población de . La densidad de población es de 9088 hab./km². Está a una distancia de 20 km del centro de Barcelona.

Etimología La primera vez que aparece en un documento escrito la palabra Ripollet es en una publicación sacramental testamentaria, que fue jurada en el altar de San Martín de Sardañola el año 1402. El origen etimológico del nombre de la villa se encuentra en el río Ripoll, Rivus Pullus en latín, arroyo de chopos ( o pollancres en catalán).(Centro de Interpretación Molí d'en Rata http://molidenrata.blogspot.com/2011_08_01_archive.html)

Otra teoría sobre el origen del nombre hace referencia al escudo de la villa, apunta a la existencia de antiguos molinos de harina movidos por las aguas del río Ripoll. La abundancia de grano atraería la presencia de aves, como el polluelo que aparece en el escudo.

Geografía Ripollet forma parte de un continuo urbano que linda al suroeste con Sardañola del Vallés, al este con Moncada y Reixach (barrio de Mas Rampinyo) y norte con Barberá del Vallés (polígono industrial de Can Salvatella), que se ha desarrollado a lo largo de los años alrededor de algunos de los principales ejes de comunicación de la comarca, la carretera N-150 de Barcelona a Sabadell y Tarrasa (1852), el ferrocarril (1855), además de la carretera a Moncada por Mas Rampinyo (1880) y la de Santiga. Atraviesa el municipio de noroeste a suroeste la autopista C-58 de Barcelona a Tarrasa (1975).

El municipio está situado dentro de la depresión prelitoral, con una altitud media de 79 m y una altitud máxima de 131 m en un punto limítrofe con Barberà del Vallés, denominado la Sierra de la Salud. El río Ripoll atraviesa el término de noroeste a suroeste poco antes de su confluencia con el Besós. Se trata de un río de caudal escaso e importantes crecidas estacionales.

La mayor parte del suelo del municipio está urbanizado, siendo el único elemento de paisaje vegetal destacable una pequeña plantación de pinar conocida como los Pinetons al norte del municipio. El cauce del Ripoll ha sido ocupado durante décadas por huertos urbanos y chabolas que han degradado la vegetación de ribera autóctona.

El clima es mediterráneo litoral, con un régimen hídrico inferior a los 600 mm, verano seco y lluvias más habituales en otoño. El paso del río Ripoll y el río Sec crean un microclima húmedo.

Historia

Prehistoria Uno de los indicios más sólidos que tenemos para hablar de un primer asentamiento humano en tierras ripolletenses se remonta a la época prehistórica, concretamente en el neolítico medio. En 1929 se descubrieron los restos de una necrópolis en los terrenos de la tejería Padró, en el barrio de Can Tiana de la Riba, que entonces era término de Sardañola. Entre los diferentes testimonios arqueológicos localizados destacan dos sepulcros pertenecientes a la cultura de los sepulcros de fosa (3500-), con ajuares de gran riqueza, así como restos humanos, hachas, picos y cuchillos de sílex, que actualmente podemos ver en el Museo de Historia de Sabadell. De hecho, tanto por el tipo de piezas encontradas como por el material y la calidad de las mismas, es bastante evidente la existencia de un comercio muy activo con zonas bastante alejadas.

En 2006 se encontraron en la zona de Pinetons dos yacimientos con restos arqueológicos de finales de la edad de bronce (800-) y un hipogeo del bronce inicial (1500-), donde se han encontrado hasta 32 cuerpos, siendo una de las necrópolis de esa época y tipología más importantes de Cataluña.

Época Romana Como herencia de la época romana en Ripollet tenemos el paso de las vías Trajana y Valeri Maxi. Esta última fue llamada durante la Edad Media como el camino real de San Cugat. Ambas, la primera de oeste a este y la segunda de norte a sur, rodeaban el pequeño núcleo de población.(Ayuntamiento de Ripollet http://dev.ripollet.cat/asp/content.asp?sf=/static/historia.html)

Edad Media miniatura|Iglesia de San Esteban A partir de los restos y de los datos conocidos sobre los antiguos caminos de trashumancia, puede considerarse de que durante los primeros siglos de nuestra era esta zona contó con una cierta actividad agrícola y ganadera, así como con el inicio, ya hacia los siglos y , de una organización eclesiástica. Una muestra es la iglesia de San Esteban de Ripollet, ya mencionada en una documentación del año 986 y vinculada al monasterio de Sant Cugat.

Gracias a diversos documentos escritos que se conservan en los archivos de este mismo monasterio, hay constancia de la existencia en aquellos primeros tiempos de un pequeño pueblo conocido como Palau Ausit (Palatio Auzido). La primera referencia de Palau Ausit, nombre que según la documentación ostentaba antiguamente la villa, es del 25 de enero de 983, donde aparece citado en una permuta de tierras que hizo el monasterio de Sant Cugat. Las explicaciones sobre su origen son diversas, una teoría apunta a que grandes bosques de encinas rodeaban la villa, por lo que seguramente 'audit' podría venir de 'ausina', encina. Una segunda teoría apunta al origen árabe del nombre: 'Abu' que es familia o linaje, y 'Zit', nombre del linaje árabe que dominó el territorio de Ripollet.

Como el resto de Cataluña, Ripollet también sufrió secuelas con los conflictos entre árabes y cristianos: casas destruidas, el castillo y las torres de defensa devastados, bosques quemados, cosechas perdidas y la disminución de la población. Fue significativa la batalla por la defensa de Barcelona, en julio del año 985, protagonizada por las tropas cristianas del conde Borrell II y las islámicas de Almanzor. Esta batalla, que ganó Almanzor, tuvo lugar en el Llano de Matabous o Rovirans, que algunas fuentes sitúan entre la riera de Sant Cugat y el río Ripoll, en la zona periférica a Ripollet que ahora llamamos Mas Rampinyo.

Ya en el , en tiempos del conde Ramón Berenguer IV, Ripollet tuvo alcaldía. Por otra parte, también debemos decir que parece muy clara la presencia de la orden templaria en esta región, tal y como lo demuestran ciertos testimonios encontrados en el conjunto de la iglesia parroquial (antiguo claustro y casa rectoral). Con los años las posesiones del monasterio de Sant Cugat fueron confirmadas y en un documento del año 1234 el rey Jaime I otorga el señorío al monasterio, aunque éste sigue siendo de jurisdicción real.

Durante el , con el reinado de Pedro III el Ceremonioso, el municipio obtuvo el privilegio de ser calle de Barcelona. De esta manera, sus habitantes disfrutaron de los mismos derechos y deberes que los de la Ciudad Condal.

Edad Moderna miniatura|Masía de Can Mas En 1585, el rey Felipe II concedió a Ripollet, entre otros, el privilegio de tener ayuntamiento propio. Sobre la demarcación, con los Austrias, Ripollet fue un lugar que formó parte de la subveguería del Vallès. Con los Borbones, a partir del Decreto de Nueva Planta, aparece en el nomenclátor de Floridablanca como lugar realengo del Corregimiento de Mataró (desde 1719 hasta 1823). De esta época, donde aparecen los primeros molinos de papel, tenemos como testimonio las masías de Can Grasses, Can Buxó y Can Mas.

Según un documento de 1802, el municipio fue conocido como coto redondo y realengo, es decir, pueblo y término que no eran propiedad de ningún señor (señorío) sino que estaban sometidos a la autoridad real, pero siempre bajo la representación del monasterio de Sant Cugat. No mucho más tarde, queda adscrito al partido judicial de Granollers.

Durante la Guerra del Francés, entre 1808 y 1814, Ripollet fue escenario de luchas y miseria. En el primer año de la guerra sufrió ocho saqueos, lo que obliga a la población a huir durante unos dos años. El 9 de junio de 1808 un pelotón de soldados franceses que se retiraban de la batalla del Bruc saquearon un municipio que, en realidad, no puso demasiada resistencia, destruyendo su archivo parroquial. Unos días más tarde, el 16 de junio, fueron quemadas la iglesia y la rectoría. El semiabandono del pueblo durante este tiempo supuso su ruina casi total. Posteriormente, y debido a su proximidad con Barcelona, otros eventos políticos de esta centuria como las guerras carlistas, los pronunciamientos militares y la pérdida de las últimas colonias, tuvieron también una fuerte incidencia en la vida de la población.

En 1837 forma parte del partido judicial de Terrasa, y desde 1890, del partido judicial de Sabadell. Un tiempo después, el año 1894, consiguió el título de villa gracias al Real Decreto otorgado por la reina regente María Cristina.

miniatura|Puente sobre el Ripoll del camino a Can Tiana. Al fondo la iglesia de San Esteban. 1912 A principios de siglo la llegada de Uralita al barrio de Can Tiana transformó para siempre Ripollet. En el barrio de frontera, la zona de Quatre Cantons y la carretera N-150 se convirtieron en el eje de crecimiento económico y demográfico de Ripollet en el primer tercio de siglo. Allí Sardañola y Ripollet compartían la estación de tren (1855), la centralita de Telefónica, el Celler Cooperativo (1920) y la Cruz Roja Sardañola-Ripollet (fundada en 1921, abriendo el local definitivo en la carretera de la estación en 1940). Esta fuerte relación que había entre Ripollet y Sardañola llegó hasta el punto de que sus alcaldes propusieran a la Generalidad la fusión de los ayuntamientos en dos ocasiones, en 1932 y 1936, poco antes de la guerra.

El impacto de Uralita en Ripollet y Sardañola, sin embargo, ha tenido sus consecuencias trágicas. La fábrica cerró en 1997, pocos años antes de la prohibición del amianto en España, en el 2002. Durante más de un siglo centenares de trabajadores de la fábrica y vecinos de la zona han desarrollado patologías pulmonares graves, asbestosis, cáncer de pulmón y mesoteliomas, provocadas por la inhalación de fibras de amianto.

En 1936, tras la derrota del alzamiento militar en Barcelona, la CNT-Fai se hizo con el control del Vallés. En Ripollet la CNT implantó las patrullas de control, con registros domiciliarios y levantó una barricada con ametralladoras en Quatre Cantons. Quemaron el altar renacentista de la iglesia de San Esteban y asesinaron dos clérigos. Pocas semanas después del alzamiento se expropiaron los cultivos de los considerados «señores fascistas» y se colectivizaron las fábricas. La Uralita, de los pro-republicanos hermanos Roviralta, contaba con 600 obreros y fue colectivizada bajo la denominación de Uralita Empresa Obrera Colectivitzada. Los cuatro molinos de cartón de Ripollet pasaron al control de la UGT.

En 1938 la Guerra Civil llegó a las puertas de Ripollet, fue un año de llegada masiva de refugiados por los bombardeos de Barcelona y de mucha hambre.

Ripollet, como otras localidades del Vallés, fue finalmente ocupada por los franquistas el 26 de enero de 1939, con las tropas del Requeté de Navarra comandadas por el general José Solchaga y fuerzas marroquíes del general Yagüe. El poder republicano ya era inexistente en Ripollet, el día antes habían huido algunas de las figuras locales más comprometidas con la República, como Casimir Carbó, secretario del ayuntamiento y miembro de Estat Catalá, Ernest Sales Vidal de ERC o los líderes locales de la CNT. Era el inicio de una larga etapa de represión.