Valles Marineris (del latín Valles Marineris, que significa Valle del Marinero) es el nombre de un gigantesco sistema de cañones que recorre el ecuador del planeta Marte justo al este de la región de Tharsis. Su nombre es un homenaje a la sonda de la NASA Mariner 9, que descubrió este importante rasgo de la superficie marciana en su vuelo orbital de 1971-1972. Sus dimensiones son colosales siendo de 4500 km de longitud, 200 km de anchura y 11 km de profundidad máxima, llegando a cubrir un cuarto de la circunferencia ecuatorial del planeta.

Es, en comparación, diez veces más largo, siete veces más ancho y siete veces más profundo que el Gran Cañón de Arizona, y abarca un poco más de lo que es el territorio de los 48 estados contiguos de Estados Unidos de costa a costa, lo cual lo convierte en la hendidura más grande de todas las conocidas en el sistema solar.Valle Marineris. Nave Viking. 1970. Consultado el 8 de abril de 2011.

El sistema de cañones de Valles Marineris comienza en la región denominada Noctis Labyrinthus, dando paso hacia el Este a las zonas nombradas como Tithonium Chasma, Ius Chasma, Melas Chasma, Candor Chasma, Ophir Chasma, Coprates Chasma, Hebes Chasma, Ganges Chasma y Eos Chasma, para finalizar desembocando a través de canales de desagüe, excavados en un terreno caótico, en las llanuras del hemisferio norte. Muchos especialistas opinan que Valles Marineris es una gigantesca falla tectónica en la superficie marciana, formada durante el proceso de enfriamiento del planeta, afectada por la elevación de la corteza que supuso el surgimiento del abultamiento de Tharsis al oeste, y aumentada por los procesos erosivos. Sin embargo, cerca de los bordes orientales del cañón se aprecian varios canales que pudieron haber sido originados por cursos de agua o dióxido de carbono.

Origen

Han existido varias teorías diferentes sobre el origen de Valles Marineris que han cambiado con el paso del tiempo. Antes de la exploración de la sonda espacial Viking o de los telescopios actuales de gran alcance, la idea de partida era que se trataba de canales (entendidos como obras de ingeniería artificiales), excavados por formas de vida inteligentes para tratar de salvar su desértico y moribundo planeta, si bien el principal obstáculo que encuentra esta idea es que, hasta la fecha, no se han encontrado evidencias de vida en Marte.

Desde 1970 se han señalado otras causas para el origen de esta estructura, gracias a los avances exploratorios logrados mediante el uso de sondas y de telescopios cada vez más sofisticados, y que han permitido abandonar la interpretación de estas estructuras como obras artificiales, evidenciando ser en verdad accidentes geográficos. El origen del sistema de cañones de Valles Marineris ha de buscarse por tanto en causas naturales, siendo las primeras en ser señaladas la acción erosiva del agua líquida o la actividad termokárstica, que consiste en la fusión del permafrost que pudiera existir bajo el suelo marciano, al igual que sucede en las regiones de clima glacial de la Tierra. En Marte la actividad termokárstica sería un fenómeno más probable que la erosión por agua fluyente, cuya presencia actual en el planeta se vería impedida tanto por la baja presión atmosférica existente, que es tan solo un 0,05 % de la terrestre, como por el bajo rango de temperaturas reinantes en la superficie (entre –36 y –125 °C), situado por debajo del punto triple del agua.

Entre otras hipótesis para su origen destacan la propuesta por McCauley en 1972, quien sugería que el cañón se formó por la retirada del magma existente bajo la superficie, o la de Tanaka y Golombek, quienes en 1989 ya apuntaban a una posible fractura por tensiones en la corteza como causa principal. En la actualidad, la teoría más aceptada es la que expone que Valles Marineris es en verdad una falla tectónica, similar a la del Gran Valle del Rift de la Tierra, y posteriormente agrandada por la erosión y los derrumbes sucesivos de los muros de falla. Una prueba de esta erosión, propuesta por Nick Hoffman, quedaría evidenciada por la descompresión del importante acuífero de dióxido de carbono de Noctis Labyrinthus, donde se halla acumulado en estado sólido y que tras pasar a un estado fluido, puede viajar a gran velocidad a través de la delgada atmósfera de Marte.

La interpretación de Valles Marineris como un gran valle de falla permitiría vincular su origen con el del vecino abultamiento de Tharsis, formado desde el Noeico hasta el Hespérico tardío.

Regiones de Valles Marineris

Noctis Labyrinthus

thumb|Detalle de Noctis Labyrinthus La región ubicada en el borde occidental del sistema de fallas de Valles Marineris, al norte de Syria Planum, y al este de Pavonis Mons (uno de los tres grandes volcanes de Tharsis) recibe el nombre de Noctis Labyrinthus. Es un terreno caótico y revuelto, compuesto por grandes bloques de terreno fuertemente fracturados. Contiene asimismo cañones que discurren en diferentes direcciones, rodeando grandes bloques de terreno antiguo. La mayoría de las cimas de estos bloques está compuesta de material joven fracturado, cuyo origen parece ser volcánico, asociado con el cercano abultamiento de Tharsis. Las otras cimas están compuestas por materiales fracturados más antiguos, con un posible origen volcánico, siendo más accidentados y presentando más cráteres de impacto que los materiales más jóvenes. Los lados de estos bloques están compuestos de material indiferenciado que pudiera ser roca base.

El espacio entre los distintos bloques está compuesto tanto por material superficial liso como quebrado. Este último es el característico de la zona oriental de Noctis Labyrinthus, siendo posiblemente escombros de los muros, o bien de origen eólico en el que los materiales son arrastrados hasta cubrir una topografía anfractuosa y típica de corrimientos de tierra. El material liso superficial puede tener un origen sedimentario, siendo materiales depositados por la acción fluvial o eólica sobre antiguos terrenos caóticos y quebrados.

Los terrenos como Noctis Labyrinthus son hallados frecuentemente en las cabeceras de canales de desagüe, como el explorado por la misión Mars Pathfinder y su vehículo Sojourner. Son interpretados como lugares con tendencia de desprendimiento de materiales, asociados con el derrumbe de materiales y fluidos ocurridos en catastróficos episodios de avalanchas. Los materiales fluidos pueden ser tanto dióxido de carbono, helado o en forma de gas, como agua líquida o hielo de agua, siendo esta última la que hace concebir mayores esperanzas, en cuanto haría más factible la exploración humana del planeta, si bien autores como Hoffman señalan que el agente más probable de estos derrumbes sea el dióxido de carbono.

Oudemans Crater

Entre Noctis Labyrinthus y el propio Valles Marineris se encuentra Oudemans Crater, ligeramente desplazado hacia el sur. Este cráter pudo haber sido el desencadenante de algunos rasgos peculiares de Valles Marineris, debido a que el impacto que lo originó pudo haber fundido el permafrost de dióxido de carbono. Esto habría licuado el dióxido de carbono, permitiendo una mayor descompresión del hielo carbónico, que habría fluido de forma catastrófica desde Noctis Labyrinthus hacia las planicies septentrionales a través de Valles Marineris.

Oudemans es un cráter complejo, con un pico central característico del "rebote" del material fundido tras el impacto, con evidencias de brecha en el propio cráter y eyectadas hasta una distancia de 13km desde el punto central del impacto. Al norte de Oudemans, ya dentro de Valles Marineris, existe un gran área cuyo suelo presenta amplios surcos, interpretados como depósitos aluviales formados por materiales arrastrados por el dióxido de carbono helado o fluido procedente del cráter. También existen pequeñas colinas cónicas, interpretadas como pequeños volcanes de escudo, y que ocupan los dos tercios de la zona septentrional de Oudemans; el otro tercio lo ocupan superficialmente materiales lisos o quebrados.

Ius y Tithonium Chasmata

Ubicados al este desde Oudemans se encuentran, dispuestos en forma paralela, Tithonium Chasma al norte y Ius Chasma al sur, el cual desemboca en Melas Chasma. Ius es el más ancho de los dos, con una cresta central denominada Geryon Montes, algo desplazada hacia el sur respecto al punto central del chasma, y compuesta por la roca base. El suelo de Ius Chasma está compuesto principalmente por material desmoronado que forma acumulaciones de sedimentos blanquecinos, producto de la erosión o del material expelido de los cráteres de impacto. La pared meridional de Ius (también en menor grado la septentrional) posee numerosos valles cortos estrechándose hacia el sur, cuyos bordes poseen forma de anfiteatro natural que muestran algunas estructuras similares a las zanjas existentes en la meseta del Colorado cercanas al Gran Cañón y que surgen por la erosión del agua corriente. El inicio de los valles tiene forma de U, debido a las zanjas excavadas por la acción del agua, lo que provoca la expansión de los valles por la continua erosión y el paulatino derrumbe de las paredes.

Tithonium Chasma es muy similar a Ius, excepto en la ausencia de estructuras similares a zanjas presentes en el sur, y contiene una pequeña porción de suelo con características muy similares a las que presenta el suelo liso, excepto en que parecen ser derrumbes de cenizas que han sido erosionados por los vientos, formando estructuras eólicas. Entre ambos cañones, la superficie está compuesta por material joven fracturado procedente de coladas de lava y fallas de extensión de la corteza del abultamiento de Tharsis.

Melas, Candor y Ophir Chasmata

La siguiente porción de Valles Marineris hacia el este está compuesta por tres chasmas, que son Melas, Candor y Ophir Chasmata, dispuestos en este sentido desde el sur hacia el norte. Melas está al este de Ius, Candor al este de Tithonium y Ophir se muestra como un óvalo que discurre dentro de Candor, estando los tres chasmas conectados entre sí. El suelo de Melas Chasma está compuesto en un 70 % por material masivo joven, probablemente cenizas volcánicas arrastradas y depositadas por los vientos marcianos, dando lugar a estructuras eólicas. Este suelo también contiene materiales ásperos cuyo origen radica en la erosión de las laderas del cañón. Asimismo, en todos estos chasmata centrales existe una zona del suelo que es más elevada que el resto del mismo, probablemente debido a la caída y acumulación del material del suelo.

Alrededor de los bordes de Melas existe una gran cantidad de material deslizado, como puede apreciarse también en Ius y Tithonium. Esta es también la parte más profunda del sistema de Valles Marineris, con once kilómetros de profundidad respecto a la superficie circundante, y con un gradiente de 0,03 grados desde el punto más bajo hacia la planicie septentrional, a través de los canales de desagüe. Si el agua se acumulase en este punto, se formaría un lago de un kilómetro de profundidad antes de que el agua fluyera hacia las llanuras del norte.

En el suelo del cañón situado entre Candor y Melas Chasmata existe un material acanalado que se interpreta como depósitos aluviales o materiales derrumbados o contraídos por la retirada del hielo de agua. Existen también zonas del suelo diferenciadas en materiales jóvenes y más antiguos, de origen probablemente volcánico, y separadas en edad por la propia distribución del cráter. También aparece material masivo excavado por el agua, similar a los materiales masivos tanto jóvenes como antiguos, con la salvedad de que muestra características erosivas originadas por los vientos. Existen también varias espirales formadas por material agrupado, que parece proceder de las paredes del cañón.

Melas Chasma es el objetivo de aterrizaje del proyecto Melas de la agencia espacial japonesa.

Coprates Chasma