Natalie Clifford Barney (Dayton, 31 de octubre de 1876-París, 2 de febrero de 1972) fue una escritora, poetisa y novelista estadounidense que vivió como expatriada en París. Fue anfitriona de las reuniones literarias del llamado salón de Barney, que se celebraron durante más de sesenta años en su casa situada en el Rive gauche de París y que congregaron a escritores y artistas de todo el mundo, incluyendo a muchas figuras importantes de la literatura francesa, junto con modernistas estadounidenses y británicos de la llamada «generación perdida». Trabajó para promover a mujeres escritoras y para ello, creó la «Academia de las mujeres» en respuesta a la Academia francesa, compuesta exclusivamente por hombres. Al mismo tiempo brindó apoyo e inspiración a escritores masculinos como Remy de Gourmont y Truman Capote.
Era abiertamente lesbiana y comenzó a publicar poemas de amor dedicados a la mujer bajo su propio nombre desde 1900, ya que consideraba que el escándalo era «la mejor manera de librarse de las molestias» —refiriéndose a la atención de hombres jóvenes heterosexuales—. Apoyó en su obra el feminismo y el pacifismo. Se opuso a la monogamia y mantuvo al mismo tiempo relaciones de corta y larga duración, que incluyeron romances intermitentes con la poeta Renée Vivien y la bailarina Armen Ohanian y una relación de cincuenta años con la pintora Romaine Brooks. Su vida y sus amores sirvieron de inspiración para muchas novelas, como el best seller francés Idilio sáfico de Liane de Pougy o El pozo de la soledad de Radclyffe Hall, sin duda la novela de temática lésbica más famosa del .El papel de Barney en Sapphic Idyll y The Well of Loneliness se discute en .
Biografía Primeros años thumb|right|200px|Natalie Barney adolescente, fotografía tomada por Frances Benjamin Johnston. Natalie Barney nació en Dayton, Ohio, el 31 de octubre de 1876; sus padres fueron Albert Clifford Barney y la pintora Alice Pike Barney. Albert era hijo de un rico fabricante de vagones de ferrocarril de ascendencia inglesa, mientras que Alice era de ascendencia francesa, neerlandesa y alemana.Rodriguez, 1–14. Cuando tenía seis años, Natalie y su familia pasaron el verano en el Long Beach Hotel en Nueva York, donde Oscar Wilde dictó una conferencia durante su gira por Estados Unidos. Wilde la levantó en brazos mientras corría junto a él huyendo de un grupo de niños, la llevó fuera de su alcance y luego la sentó en sus rodillas y le contó una historia. Barney relató este incidente en Adventures of the Mind. Al día siguiente se unió a la niña y su madre en la playa, aquella conversación cambió el curso de la vida de Alice y le inspiró para dedicarse al arte de forma seria, a pesar de la desaprobación de su marido. Tiempo después, Alice Pike Barney estudió pintura con Carolus-Duran y James McNeill Whistler; muchas de sus obras se encuentran ahora en la colección del Smithsonian American Art Museum.
Al igual que muchas niñas de su tiempo, Natalie Barney recibió una educación carente de organización. Su interés por el francés surgió por una institutriz que le leía en voz alta historias de Julio Verne, por lo que tuvo que aprender rápidamente el idioma para poder entenderlas. Más adelante, junto a su hermana menor Laura Clifford Barney, asistió a Les Ruches, una escuela francesa fundada por la feminista Marie Souvestre a la que asistieron algunas personas destacadas como Eleanor Roosevelt. Al llegar a la edad adulta hablaba francés con fluidez y sin acento americano, y decidió establecerse en París. Casi todas sus obras publicadas fueron escritas en francés.
thumb|left|180px|Una postal de Liane de Pougy. Cuando tenía diez años, su familia se mudó a Washington D.C. y pasaban los veranos en Bar Harbor, Maine. A menudo era mencionada en los periódicos de Washington por ser la hija rebelde y poco convencional de una de las familias más ricas de la ciudad. Cuando contaba con unos veinte años apareció en los titulares por galopar a través de Bar Harbor montada a horcajadas, en lugar de como una dama, al estilo amazona, de lado con las piernas juntas, mientras conducía al mismo tiempo un segundo caballo que llevaba delante de ella con una correa.
Barney diría después que se sabía lesbiana desde los 12 años, y que estaba decidida a «vivir abiertamente, sin ocultar nada». En 1899, después de ver a la cortesana Liane de Pougy en un salón de baile en París, se presentó en su residencia disfrazada de paje y le anunció que era un «paje del amor» enviado por Safo. Aunque De Pougy fue una de las mujeres más famosas de Francia, constantemente asediada por hombres ricos y con títulos, la audacia de Barney le encantó. Su breve aventura se convirtió en el tema de la novela de Pougy, Idilio sáfico (Idylle Saphique), un ejemplo clásico de roman à clef —término francés para designar una novela que describe la vida real detrás de una fachada de ficción—. Publicado en 1901, este libro se convirtió en la comidilla de París y fue reimpreso al menos 69 veces en su primer año. Era reconocible la figura de Natalie como modelo de uno de los personajes. Para ese entonces habían terminado su relación después de pelear en varias ocasiones por el deseo de Barney de «rescatar» a de Pougy de su vida como cortesana. La literatura sobre relaciones lésbicas era algo común en Francia pero la mayoría de los libros eran escritos por hombres y dedicados a ellos. En general se castigaba a las mujeres por tener inclinaciones “pervertidas”. La obra de Pougy estaba destinada a que gustara a todo tipo de lectores. Sin embargo, el final es la muerte de la protagonista, que según ella "era necesario en aquellos tiempos para encontrar un editor que quisiera publicar un libro de ese tema”.
Barney contribuyó en un capítulo del Idilio sáfico en el que se describió reclinada a los pies de Pougy en un palco de teatro, viendo a Sarah Bernhardt interpretar Hamlet. Durante el intermedio, Barney —como «Flossie»— compara la situación de Hamlet con la de las mujeres: «¿Qué hay de las mujeres que sienten pasión por la acción cuando el destino implacable dispone de ellas encadenándolas? El destino nos hizo mujeres en un momento en que la ley de los hombres es la única ley que se reconoce». En este libro aparece la traducción del francés al inglés de la cita. También escribió Lettres à une Connue (Cartas a una mujer que he conocido), su propia novela epistolar sobre el asunto. A pesar de que no pudo encontrar un editor para el libro y que más tarde lo llamó ingenuo y torpe, es notable por su defensa de la homosexualidad, que ella consideraba natural y comparable con el albinismo. «Mi rareza» —dijo—, «no es un vicio, no es deliberada y no perjudica a nadie».
Mujeres en su vida Eva Palmer-Sikelianos upright|thumb|right|Eva Palmer-Sikelianos La más temprana relación íntima de Natalie Barney fue con Eva Palmer. Se conocieron en 1893, durante unas vacaciones de verano en Bar Harbor, Maine. Compartían el interés en la poesía, la literatura y los paseos a caballo. Barney comparaba a Palmer con una virgen medieval, por su cabellera rojiza que le llegaba hasta los tobillos, sus ojos color verde mar y su apariencia.Rodriguez, 56–58. Permanecieron cercanas por varios años; compartieron un apartamento en el 4 de rue Chalgrin en París y posteriormente cada una tuvo su propio espacio en Neuilly-sur-Seine.Rodriquez, 150. Barney solicitaba con frecuencia la ayuda de Palmer cuando perseguía románticamente a otras mujeres, por ejemplo, Renée Vivien.Rodriquez, 149, 164–165.
Finalmente, Palmer dejó a Barney para marcharse a Grecia y más adelante se casó con Angelos Sikelianos. Su relación no sobrevivió a este giro de los acontecimientos, Barney tenía una mala opinión de Sikelianos y esto provocó un intercambio de exaltadas cartas.Rodriquez, 169–171. Años después recuperaron la amistad y fueron capaces de evaluar con madurez el papel que cada una desempeñó en la vida de la otra.Rodriquez, 308, 330.
Renée Vivien thumb|180px|left|Renée Vivien en 1909. En noviembre de 1899, conoció a la poeta Pauline Tarn, más conocida por su seudónimo de Renée Vivien. Para Vivien fue amor a primera vista, mientras que Barney se fascinó con ella tras escucharla recitar uno de sus poemas, que describió como «perseguido por el deseo de la muerte». A Perilous Advantage. Su relación sentimental fue también un intercambio creativo que las inspiró a ambas para escribir. Barney proporcionó un marco teórico feminista que Vivien exploró en su poesía. Adaptaron las imágenes de los poetas simbolistas junto con las convenciones del amor cortés para describir el amor entre mujeres y encontraron también ejemplos de mujeres heroicas en la historia y la mitología. Safo en particular fue una importante influencia y estudiaron griego para leer los fragmentos sobrevivientes de su poesía en el idioma original. Ambas escribieron obras de teatro sobre su vida.
Vivien vio a Barney como una musa y como Barney dijo, «había encontrado una nueva inspiración a través de mí, casi sin conocerme». Barney sentía que Vivien la había caracterizado como una mujer fatal y que quería «perderse por completo [...] en el sufrimiento» por el bien de su arte. A Perilous Advantage. Vivien también creía en la fidelidad, cosa que Barney no estaba dispuesta a aceptar. Mientras Barney estaba visitando a su familia en Washington D.C. en 1901, Vivien dejó de contestar sus cartas. Barney intentó volver con ella durante años, hasta el punto de convencer a una amiga, la mezzosoprano operística Emma Calvé, para que cantase en la ventana de Vivien para poder lanzar un poema —envuelto alrededor de un ramo de flores— hasta su balcón. Tanto las flores como el poema fueron interceptados y devueltos por una institutriz.
En 1904 escribió Je me souviens (Yo recuerdo), un poema en prosa intensamente personal acerca de su relación, que presentó escrito a mano a Vivien en un intento de hacerla regresar. Se reconciliaron y viajaron juntas a Lesbos, donde vivieron felices por un corto tiempo, haciendo planes para crear una escuela de poesía para mujeres como la que Safo, según la tradición, había fundado en Lesbos unos 2500 años antes. Sin embargo, Vivien recibió una carta de su amante Hélène (la baronesa de Zuylen de Nyevelt) y se dirigió a Constantinopla para romper con ella en persona. Tenía previsto reunirse con Barney en París, pero decidió quedarse con la baronesa y esta vez la ruptura fue permanente.
La salud de Vivien decayó rápidamente poco después. De acuerdo con su amiga y vecina Colette, no comía casi nada y bebía mucho, incluso se lavaba la boca con agua perfumada para ocultar el olor a alcohol. Según Karla Jay, los escritos de Colette han llevado a algunas personas a considerar que Vivien sufría de anorexia nerviosa, pero este diagnóstico aún no existía en la época. Vivien también era adicta al sedante hidrato de cloral. En 1908 intentó suicidarse con una sobredosis de láudano, muriendo finalmente al año siguiente. En sus memorias, escritas cincuenta años más tarde, Barney dijo: «No podía ser salvada. Su vida fue un largo suicidio. Todo se convertía en polvo y cenizas en sus manos». citando a Barney, Souvenirs Indiscrets.
Romaine Brooks Barney mantuvo su relación más duradera con la pintora estadounidense Romaine Brooks, a quien conoció sobre 1914. Brooks se especializó en retratos y destacó por su uso cromático de la gama de grises, negros y blancos. Durante la década de 1920 realizó retratos de varios miembros del círculo social de Barney, incluyendo a de Gramont y la propia Barney.