La secuencia (del latín sequentia, pronunciado en latín eclesiástico: se-kuén-tsia; en pronunciación clásica: se-kuén-ti-a) es un himno litúrgico propio de la misa en el rito romano, que se canta o recita entre el Aleluya y el Evangelio en determinadas solemnidades. Su origen se remonta a los melismas prolongados del Aleluya en el canto gregoriano, especialmente sobre la última sílaba de Alleluia, práctica común en la liturgia medieval.
Con el tiempo, estos melismas comenzaron a recibir textos en prosa rítmica para facilitar su memorización y ejecución, dando origen a las primeras secuencias, también llamadas prosae. El término latino sequentia (plural: sequentiae) hacía referencia a aquello que seguía al Aleluya dentro de la celebración eucarística.
Uno de los principales impulsores de este desarrollo fue Notker Balbulus, monje de la abadía de San Galo (Suiza), quien en el siglo IX recopiló numerosas secuencias en su obra Liber hymnorum. Según Amalar de Metz, las primeras sequentiae consistían originalmente en melismas añadidos al final del Aleluya.
Durante la Edad Media, las secuencias evolucionaron desde simples composiciones en prosa rítmica hasta himnos con estructura poética y texto rimado. Diversos autores, como Hoppin, señalan que el término sequentia pasó por varias etapas de significado:
Melismas sin texto añadidos al Aleluya. Melismas acompañados de textos en prosa. Composiciones poéticas con métrica y rima más desarrolladas.
La Real Academia Española, así como diversos diccionarios enciclopédicos del siglo XIX, definen la secuencia como una composición en prosa o verso que se canta en ciertas misas después del Gradual.
En la liturgia romana actual, las secuencias se conservan únicamente en celebraciones específicas del año litúrgico. El Misal Romano mantiene principalmente las siguientes:
Victimae paschali laudes (“Alabanzas a la Víctima Pascual”), para el Domingo de Pascua y el Domingo posterior al de pascua o Domingo de la Divina Misericordia. Veni, Sancte Spiritus (“Ven, Espíritu Santo”), para Pentecostés. Lauda Sion Salvatorem (“Alaba, Sión, al Salvador”), para la solemnidad del Corpus Christi, atribuida a santo Tomás de Aquino. Stabat Mater (“Estaba la Madre”), de uso opcional en la memoria de Nuestra Señora de los Dolores.
Tradicionalmente también se utilizó el Dies irae (“Día de ira”) en la Misa de Difuntos; sin embargo, tras la reforma litúrgica posterior al Concilio Vaticano II dejó de formar parte obligatoria de la misa exequial, conservándose principalmente en la Liturgia de las Horas y en contextos musicales y culturales.
La secuencia constituye uno de los desarrollos más importantes de la música litúrgica medieval y representa la transición entre el melisma gregoriano y la poesía litúrgica latina de la Edad Media.
El término prosa se utilizó para identificar las secuencias en su etapa más evolucionada; ejemplo de ello lo tenemos en: ... Quiero fer una prosa en roman paladino. (Gonz. Berceo)
En los códices medievales, secuencia suele aparecer abreviada como se, seq y Sce a la que sigue el nombre de la secuencia.
Características Surgieron en el () en los monasterios de Saint Gall (Suiza) y San Marcial de Limoges (Francia), a partir del estilo coral gregoriano.
En sus inicios: Solo contenían música. No respetaban las reglas de la Estética: rompían la relación entre la acentuación melódica y la silábica y su tonalidad era muy variable. Su estructura es similar a la de los himnos. Eran de estilo silábico. Cada frase, cuando existía, se repite dos veces; el texto era independiente de la melodía en todos los casos.
Al evolucionar: Alcanzó una estructura formal y normalizada llegando a formar unidades melódicas independientes al estilo de himnos repetitivos, melismas con frecuencia de gran extensión, que podían separarse del texto original y utilizarse en cantos diferentes. Notker Balbulus de la Abadía de Saint Gall (Suiza), en su Sequentia se quejaba del arduo esfuerzo necesario para memorizar las longisimas melodías formadas por melismas sin ningún texto. Su flexibilidad con el texto que podía incluirse, es la clave del éxito de las secuencias y la razón por la que se generalizaron durante la Edad Media.
Ejemplos de secuencias Secuencias muy conocidas entre otras son: Media vita in morte sumus en texto en prosa. Dies Irae de Tommaso de Celano, cantada el día de los Difuntos, 2 de noviembre, y en las misas de funerales. Actualmente es usada solo en la Misa tridentina. Pange lingua de S. Tomas de Aquino. Ave maris stella, himno anónimo medieval. Stabat Mater de Jacopone da Todi añadida en 1727, cantada en día de Nuestra Sra. de los Dolores, 15 de septiembre. Victimae paschali laudes, cantada en Pascua. Veni, Sancte Spiritus, cantada en Pentecostés, 50 días después de Pascua. Lauda Sion Salvatorem, cantada 60 días antes de Pascua. Laude Deo.
Ejemplos típicos de esta forma musical son las secuencias Lauda Sion y Victimae Paschali Laudes.
miniatura|Secuencia: Lauda Sion del Corpus Christi.Sto. Tomás de Aquino (s XIII).
La secuencia como forma musical Las secuencias se distinguen por utilizar una estructura formada por grupos de dos estrofas. Musicalmente, las secuencias se desarrollan a lo largo de la Edad Media. En sus forma inicial, secuencias como las de Notker Balbulus solo eran líneas de texto sin rima, que habitualmente aparecían al comienzo o final de la secuencia, pudiendo aparecer también en el centro. Las secuencias del periodo medio, a partir del , tales como la secuencia Victimae paschali laudes, de la Misa de Pascua de Resurrección, incluyen rima, aunque pueden contener frases no rimadas. Secuencias posteriores como Veni Sancte Spiritus de Pentecostés, escritas a partir del , muestran un incremento de la regularidad en su estructura y rima. Las secuencias medievales son en general melodías modales. Los dos versos de cada grupo se cantan con la misma línea musical, usualmente acaban en una tonalidad estabilizada. Se escribieron gran cantidad de secuencias de longitud y melodías diferentes. Aunque las secuencias son vocales y monofónicas, ciertas secuencias de texto sugieren una posible armonización vocal en órganum e incluso con acompañamiento instrumental.
Interpretación de las secuencias Las secuencias era una forma musical más brillante y sonora que las formas monofónicas de las que se derivaban; su melodía y texto se interpretaban simultáneamente.
Salvo escasas excepciones, no se dispone de información sobre su interpretación vocal y con instrumentos musicales durante la Edad Media, la única disponible son las miniaturas y algunas descripciones de los códices y manuscritos de la época.
Uso de instrumentos musicales En la secuencia Epiphaniam se solicitaba a la asamblea que se una a "... la melodía del órgano..." para alabar al Señor. Resonet fistula (Suene la flauta), es una mención expresa a este instrumento. Historia del mundo de Rudolf von Ems, un tropario de 1340, muestra al Rey David y varios ministriles tañendo diversos instrumentos. Aunque posteriormente la iglesia solo aceptó el órgano como instrumento oficial, la iconografía de las catedrales europeas del periodo gótico, Ángeles, Reyes y Ancianos músicos, muestran la diversidad de instrumentos musicales usados para interpretar la música en el entorno religioso durante ese periodo.
Ver: Instrumentos musicales por periodo. Ver: Instrumentos musicales medievales.
Interpretación vocal En la Edad Media, la interpretación era casi exclusivamente coral. En ese período el coro se ubicó en la parte delantera de la Nave Central de las Iglesias, donde se sentaban los clérigos y algunos cristianos viejos, en dos filas una frente a otra; posteriormente, en el Renacimiento se añadió una celosía que los separaba de las cristianos nuevos, los mozárabes.
Algunos autores, en el prólogo del Antifonario de León, ya se quejaban de que el coro no estaba organizado como antiguamente: ... se cantaba por coros, El coro del Altar, otro en los ambones, y otro en la nave del templo...
En el himno a San Esteban de Analecta hymnic, códice del monasterio de San Marcial de Limoges, se puede leer: ... Praecetorum Succentorumque... Concentorumque pia Personet laude ...
Aproximadamente: ... Praecetores, cantores posteriores y el coro, entonen alabanzas...
indican como estaban organizadas las funciones del coro en el periodo gótico. El Praecentor, Primicerius o Prior de la Schola cantorum, entonaba el canto, siguiéndole en orden jerárquico el Succentor, o Secunderius, el segundo, etc.
Ejemplo La secuencia Epiphania
La secuencia en la liturgia
Inicialmente, en la liturgia romana antigua, las secuencias se cantaban a continuación del Aleluya, en el rito hispánico se intercalaban en el Aleluya; desde la tercera edición de la Misa romana, cuando se cantan se incorporan antes del Aleluya.
Las secuencias fueron eliminadas de la liturgia romana por el Concilio de Trento (1563), quedando únicamente en uso: Victimae paschali laudes, cantada en Pascua. Veni, Sancte Spiritus, cantada en Pentecostés, 50 días después de Pascua. Lauda Sion Salvatorem, cantada 60 días después de Pascua. Dies irae, cantada el día de los Difuntos, 2 de noviembre, y en las misas de funerales. Stabat Mater, añadida en 1727, se canta el día de Nuestra Sra. de los Dolores, 15 de septiembre.
Las secuencias son piezas muy largas, y actualmente se interpretan completas solo en contadas ocasiones.
Las secuencias solo son obligatorias en Pascua y Pentecostés, pudiendo omitirse en otros casos.
La secuencia en el entorno profano En el entorno profano, fiestas, bodas, banquetes, actos sociales, etc. de los poderosos y en las danzas y fiestas fúnebres de las clases más populares, también era necesaria la melodía; en la Edad Media se usaban secuencias en forma de himno repetitivo, una especie de estribillo que acompañaba cada párrafo del texto en las canciones de danza, gesta y narraciones rimadas.
Ejemplos Puella turbata (Niña turbada). Carmina Burana de verso satírico. Planctus Cigni (El lamento del cisne).
Tipos de secuencias Secuencia primitiva Aparece en el atribuyéndose a la Abadía de San Marcial de Limoges (Francia).
Consiste en estrofas musicales, habitualmente largas melodías melismáticas, sin apenas texto. Notker las llamaba longissimas melodías, quejándose de lo arduo que resultaba memorizarlas.
Características Texto en prosa, algunos de carácter profano. Su estructura del tipo a bb... ee f, es irregular y el paralelismo entre texto y melodía no se respetaba o es parcial. Se cantaban después del Aleluya.
Ejemplos Laudes Deo concinat orbis (Que el mundo cante alabanzas al Señor), de Notker Balbulus (Notker el Tartamudo) () en su Liber Ymnorum. Puella turbata (Niña turbada) de estilo profano. miniatura|center|Secuencia primitiva: Laudes Deo concinat. Notker Balbulus (), Liber Ymnorum, Codex St. Gall. Notación moderna.
Secuencias de texto parcial Su origen se asocia con la Abadía de San Marcial de Limoges (Francia) durante el .
Consisten en frases literarias rimadas que se repiten dos veces, versos dobles, intercaladas en la secuencia.
Características Algunos especialistas las consideran como los primeros intentos de insertar texto en las secuencias primitivas. Su estructura es del tipo a b c d ee... o a bb' cc'... kk' z. Se cantan después del Aleluya.
Ejemplos Adorabo maior una secuencia del Aleluya: Adorabo ad templum. Psallat ecclesia de Notken, del Aleluya:Laetatus sum miniatura|center|Secuencia: Psallat ecclesia (Que cante la iglesia) ; Liturgia de la Dedicación de una Iglesia, del Aleluya: Lactatus sum; Notker Balbulus (), Codex sangaliensis de la Abadía de St. Gall. Copia moderna.
Secuencia doble La secuencia doble (en latín sequentia de doble cursus), es un tipo de secuencia en la que las frases internas se repiten cuatro veces, en lugar de las dos habituales.