Melocactus matanzanus, conocida comúnmente como erizo o pata de casabe, es una especie de planta suculenta perteneciente al género Melocactus, dentro de la familia Cactaceae. Es endémica del norte de Cuba, concretamente de las provincias de Matanzas y Villa Clara. Se caracteriza por su cefalio, una estructura apical cubierta de lana y espinas en la que se desarrollan las flores y los frutos.
Descripción Melocactus matanzanus es una especie de cactus de crecimiento solitario. El cuerpo es esférico o ligeramente deprimido, con la epidermis de color verde claro. Alcanza de 7 a 9 cm de altura y de 8 a 9 cm de diámetro.
El tallo presenta de 8 a 9 costillas, raramente hasta 13, de forma aguda. Sobre ellas se disponen areolas separadas entre sí aproximadamente 0,8 cm, con espinas de color blanco cremoso a parduzco que adquieren tonalidades grises o blanquecinas con la edad. Cada areola presenta una espina central ascendente y curvada, de aproximadamente 1,5 cm de longitud, raramente hasta 2,4 cm. También presenta de 5 a 9 espinas radiales recurvadas, de hasta 2 cm de longitud, aunque generalmente no superan 1,5 cm. miniaturadeimagen|Cefalio con capullos florales y frutos Tras completar el crecimiento vegetativo durante la etapa juvenil, las plantas adultas desarrollan en el ápice un cefalio, una estructura lanosa formada por numerosas areolas densamente dispuestas y cubierta de lana de color blanco y cerdas de color rojo anaranjado. El cefalio tiene forma de gorro, de globosa a cortamente cilíndrica, y alcanza de 5 a 9 cm de altura y de 4 a 6 cm de diámetro. Con la edad, no aumenta de circunferencia, sino que crece lentamente en altura de forma constante y permanece en la planta durante muchos años.
Las flores se desarrollan a partir de las areolas del cefalio. Son de color rosa a carmín, miden aproximadamente 2 cm de longitud y no emergen completamente del cefalio. Las flores aparecen anualmente a mediados del verano, dispuestas en un anillo alrededor del cefalio. Son diurnas y se abren durante unas horas alrededor del mediodía. La floración comienza a los 4 o 5 años de edad.
Los frutos tienen forma claviforme, miden de 1 a 2 cm de longitud y son de color rosa a rosa lila. Las semillas miden aproximadamente 1 mm de longitud.
Distribución y hábitat El área de distribución nativa de la especie se localiza en el norte de Cuba, concretamente en las provincias de Matanzas y Villa Clara.
Habita principalmente en el bioma tropical estacionalmente seco, a altitudes que oscilan entre los 200 y 300 m s. n. m.. Se encuentra restringido a los matorrales costeros sobre suelos rocosos de serpentina (en cuabales) entre vegetación xerófita baja. Se encuentra en estos ambientes áridos y abiertos debido a su baja capacidad para competir con otras plantas de rápido crecimiento. No obstante, puede desarrollarse perfectamente fuera de este tipo de suelo cuando es cultivado.
Ecología La especie presenta capacidad de autogamia, ya que se ha registrado autopolinización y producción de semillas viables en ejemplares cultivados. Este mecanismo reproductivo permite la formación de semillas sin necesidad de polinización cruzada. En el género Melocactus, los colibríes constituyen los principales agentes polinizadores, aunque este dato corresponde al género en general y no necesariamente de forma exclusiva a esta especie.
La especie también presenta serotinia, un mecanismo que consiste en la retención de las semillas en el cefalio durante un periodo prolongado. Esta característica adquiere especial importancia después de la muerte de la planta, ya que el cefalio continúa proporcionando protección a las semillas y favorece su conservación hasta su liberación. Una vez liberadas, las semillas pueden desplazarse mediante el viento, las corrientes de agua de lluvia y las inundaciones estacionales, que contribuyen a su dispersión en el medio natural.
Taxonomía Melocactus matanzanus fue descrita por el botánico fracés Hermano León y publicada por primera vez en la revista científica Memorias de la Sociedad Cubana de Historia Natural Felipe Poey 8: 206 en 1934. Etimología
Melocactus: nombre genérico formado a partir de las palabras griegas mēlon (que significa 'melón') y kaktos (que se traduce como 'cardo' o 'planta espinosa'). El nombre hace alusión al tamaño y la forma del cuerpo de la planta, parecidos a los de un melón. matanzanus: epíteto específico de carácter geográfico que hace referencia a la provincia cubana de Matanzas, lugar donde habita la especie.
Estado de conservación En la Lista Roja de Especies Amenazadas de la UICN, la especie está clasificada como “En Peligro (EN)”, que corresponde a un riesgo muy alto de extinción en estado silvestre. Esta clasificación se debe principalmente a que el último censo estima una población inferior a 250 individuos maduros.
Las amenazas varían entre las dos subpoblaciones conocidas. En la subpoblación occidental, la principal amenaza corresponde a una infección bacteriana y a la deforestación de Pinus caribaea. En la subpoblación oriental, las principales amenazas son la recolección, la destrucción del hábitat, la erosión y los deslizamientos de tierra.
Usos miniaturadeimagen|Planta en el Jardín botánico de la universidad de California en Berkeley La especie se cultiva principalmente como planta ornamental. Su cultivo requiere cierta experiencia y no resulta especialmente adecuado para principiantes. Crece relativamente rápido en condiciones favorables y requiere un sustrato muy poroso y con buen drenaje. Su sistema radicular es débil y tolera mal el trasplante, por lo que puede necesitar bastante tiempo para recuperarse.
Prefiere una exposición con abundante luz, aunque menor que la que requieren los cactus de ambientes más áridos. La luz intensa puede provocar un tono bronceado y favorecer la floración y la producción de espinas. No tolera periodos prolongados de sequía, pero el exceso de humedad puede provocar la pudrición de las raíces. Por su origen tropical, necesita riegos relativamente abundantes, aunque conviene dejar que el sustrato se seque antes de volver a regar. Durante el invierno tolera riegos ocasionales, aproximadamente una vez al mes, y no conviene aplicar fertilizantes.
La especie es sensible al frío y a las temperaturas frescas. Se recomienda mantenerla por encima de 8-12 °C, ya que las temperaturas inferiores pueden causar daños graves o incluso la muerte de la planta. Aunque puede soportar hasta 4 °C durante periodos breves, las temperaturas cálidas durante todo el año favorecen su cultivo.
Entre las principales plagas se encuentran la araña roja y las cochinillas, mientras que las moscas de la esciara pueden afectar especialmente a las plántulas. Las cochinillas de escudo rara vez constituyen un problema. La pudrición también puede aparecer cuando el riego y la ventilación resultan inadecuados.
La propagación se realiza exclusivamente mediante semillas. Estas se siembran en un sustrato ligero, arenoso y poroso. Durante la germinación conviene mantener una humedad suficiente para evitar que las semillas se sequen, por ejemplo, mediante una cubierta de vidrio. La germinación presenta mejores resultados a temperaturas de entre 18 y 22 °C.
Galería
Referencias
matanzanus Categoría:Flora endémica de Cuba Categoría:Cactus y suculentas Categoría:Plantas descritas en 1934 Categoría:Plantas descritas por León