El ajolote (Ambystoma mexicanum) es una especie de anfibio caudado de la familia de los ambistomátidos relacionado con la salamandra tigre. Fue descrito originalmente por George Kearsley Shaw y Frederick Polydore Nodder bajo el sinónimo de Gyrinus mexicanus. Es endémico del sistema lacustre de la Cuenca de México y ha tenido una gran influencia en la cultura mexicana. Se encuentra en peligro crítico de extinción por la pérdida de hábitat, introducción de peces depredadores exóticos, sobreexplotación, contaminación, venta ilegal para el tráfico de mascotas y su consumo como alimento. Es una especie neoténica, es decir, puede alcanzar la madurez sexual reteniendo sus características larvarias, es decir, no completando el proceso de metamorfosis al contrario que la mayoría de los anfibios.

Taxonomía Los ajolotes se clasifican dentro de la familia de los ambistomátidos. Inicialmente se les denominó Gyrinus mexicanus, pero en la actualidad pertenecen al género Ambystoma. También en un principio se les confundió con larvas de la salamandra tigre (Ambystoma tigrinum) que no hubieran experimentado la metamorfosis. Sin embargo, hoy se les reconoce como especies distintas. El nombre común de la especie deriva del náhuatl āxōlōtl (pronunciación: ), término compuesto a su vez por atl (‘agua’) y xōlōtl (‘animal, monstruo’), significando en conjunto ‘animal acuático’ o ‘monstruo de agua’.

Descripción thumb|Branquias de un ajolote hipermelanístico, o ajolote negro. miniaturadeimagen|220x220px|Ajolote en cautiverio. Un ajolote adulto, a la edad de dieciocho a veintisiete meses, tiene una longitud entre 15 y 35 cm, siendo más común que tengan un tamaño cercano a los 23 cm y es raro que lleguen a medir más de 30 cm. Los ajolotes poseen características típicas de los renacuajos y las salamandras, que incluyen tres pares de branquias externas y una aleta caudal que se extiende desde detrás de la cabeza hasta la cloaca.San Francisco Examiner (San Francisco, California) 7 August 1887, page 9, authored by Yda Addis Las branquias externas generalmente se pierden cuando las salamandras maduran hasta la edad adulta, pero el ajolote puede mantener esta característica (branquias externas);Kardong, Kenneth V (2019). Vertebrates: comparative anatomy, function, evolution. . . esto se debe a la evolución neoténica, en donde los ajolotes están mucho más adaptados al agua que otras especies de salamandras.Safi, Rachid; Bertrand, Stéphanie; Marchand, Oriane; Duffraisse, Marilyne; de Luze, Amaury; Vanacker, Jean-Marc; Maraninchi, Marie; Margotat, Alain; Demeneix, Barbara; Laudet, Vincent (2004-02-01). "The Axolotl (Ambystoma mexicanum), a Neotenic Amphibian, Expresses Functional Thyroid Hormone Receptors". Endocrinology. 145 (2): 760–772. doi:10.1210/en.2003-0913. ISSN 0013-7227. PMID 14576183.

Las cabezas de los ajolotes son anchas y sus ojos no tienen párpados. Sus extremidades están subdesarrolladas y poseen dedos largos y delgados. Los machos se identifican por sus cloacas hinchadas, mientras que las hembras se destacan por sus cuerpos más anchos. Tres pares de tallos branquiales externos se originan detrás de sus cabezas. Su utilidad es mover y oxigenar el agua. Las ramas branquiales externas están revestidas de filamentos para aumentar el área de intercambio de gases.

Los ajolotes tienen dientes vestigiales apenas visibles. El principal método de alimentación es por succión, durante la cual las hendiduras branquiales se cierran. Las branquias externas se usan para la respiración, aunque también para el bombeo bucal, que consiste en tragar aire de la superficie para proporcionar oxígeno a los pulmones.

Alimentación Su dieta es muy variada y en vida silvestre incluye pequeños peces, alevines y acociles. En cautiverio, se les alimenta comúnmente con gusanos tubifex, lombrices de tierra, larvas de tenebrios, y otros gusanos.

Coloración thumb|Un ajolote con coloración típica. miniaturadeimagen|Ejemplar albino en cautiverio; estos tienen de color rojo sus branquias y ojos, además de poseer un color de piel claro. thumb|Individuo leucístico. Puede confundirse fácilmente con un individuo albino debido al color de su piel. No obstante, un ajolote albino tiene branquias y ojos de color rojo, mientras que un individuo leucístico solo tiene branquias de color rojo. Los ajolotes tienen cuatro genes de pigmentación; cuando mutan crean diferentes variantes de color. Los ajolotes salvajes son normalmente de color marrón con un matiz verde oliva y manchas doradas. Los seis colores de ajolotes más comunes derivados de una mutación son los siguientes: Leucístico: rosa pálido con ojos negros, en algunas veces con un vientre matizado de azul. Leucístico sucio: leucístico con manchas oscuras; esto ocurre como método de camuflaje. Albino: rosa pálido a blanco con ojos rojos; es el color más común en los ajolotes, incluso más que en otras criaturas. Albino dorado: Albino matizado de dorado con ojos dorados. Axántico: gris o plata con ojos negros. Melanístico (o hipermelanístico): negro a azul oscuro sin motas doradas ni tono verde oliva. Además, existe una amplia variabilidad individual en el tamaño, el número y la intensidad de las manchas doradas. Existen ejemplares con coloración modificada artificialmente como con la GFP. thumb|Un ejemplar homocigoto doble, con rasgos leucísticos y albinos-dorados (izquierda); el ejemplar del centro es albino dorado y el ejemplar de la derecha es leucístico. Debido a que los criadores de mascotas con frecuencia cruzan las variantes de color, los ejemplares mutantes homocigotos dobles son comunes en el comercio, especialmente los ajolotes blancos/rosados con ojos rosados que son mutantes homocigotos dobles, que mantienen tanto el rasgo albino como el rasgo leucístico.Frost, Sally K.; Briggs, Fran; Malacinski, George M. (1984). "A color atlas of pigment genes in the Mexican axolotl (Ambystoma mexicanum)". Differentiation. 26 (1–3): 182–188. doi:10.1111/j.1432-0436.1984.tb01393.x. Los ajolotes también tienen una cierta capacidad para alterar su color y así proporcionar un mejor camuflaje al cambiar el tamaño relativo y el grosor de sus melanóforos.Pietsch, Paul; Schneider, Carl W. (1985). "Vision and the skin camouflage reactions of Ambystoma larvae: the effects of eye transplants and brain lesions". Brain Research. 340 (1): 37–60. doi:10.1016/0006-8993(85)90772-3. PMID 4027646. S2CID 22723238.

Reproducción

Los ajolotes, que son criaturas solitarias, alcanzan la madurez sexual al año de edad y su época de desove en libertad se da en febrero. Los machos buscan a las hembras, posiblemente mediante feromonas, y bailan una danza de cortejo llamada "hula", sacudiendo la cola y la parte inferior del cuerpo, a la que la hembra responde propinando un golpe con el hocico.

A continuación, el macho deposita espermatóforos, o paquetes de esperma, en el suelo del lago, que la hembra recoge con su cloaca (una cavidad corporal) para luego fecundar sus huevos.

Las hembras pueden poner hasta mil huevos (aunque la media es de unos 300) sobre material vegetal o rocas, lo que las protege de los depredadores. Al cabo de dos semanas eclosionan y, sin necesidad de cuidados parentales, las larvas salen a nadar solas.

Hay una teoría que explica por qué los ajolotes no cambian de aspecto cuando son adultos. Como sus lagos natales nunca se secan, como ocurre con muchas otras masas de agua, los ajolotes no tuvieron que cambiar sus rasgos acuáticos (como la cola de renacuajo) por otros terrestres, como las patas.

Capacidades regenerativas

La característica del ajolote que más llama la atención es su capacidad regenerativa; el ajolote no cicatriza y es capaz de regenerar extremidades perdidas enteras en un período de meses, y en ciertos casos, estructuras más vitales, como la cola, los miembros, el sistema nervioso central y tejidos del ojo y el corazón.Caballero-Pérez, Juan; Espinal-Centeno, Annie; Falcon, Francisco; García-Ortega, Luis F.; Curiel-Quesada, Everardo; Cruz-Hernández, Andrés; Bako, Laszlo; Chen, Xuemei; Martínez, Octavio; Alberto Arteaga-Vázquez, Mario; Herrera-Estrella, Luis (Enero 2018). "Transcriptional landscapes of Axolotl (Ambystoma mexicanum)". Developmental Biology. 433 (2): 227–239. Incluso pueden restaurar partes no vitales de sus cerebros. También pueden aceptar fácilmente trasplantes de otros individuos, incluidos ojos y partes del cerebro, restaurando estos órganos externos a su funcionalidad completa. En algunos casos, se sabe que los ajolotes, aparte de regenerar una extremidad dañada, pueden generar una adicional. Esto los hace atractivos para los dueños de mascotas como una novedad.

Los individuos que han pasado una metamorfosis por una situación de estrés, tienen una capacidad de regeneración muy disminuida. El ajolote se utiliza como modelo para el desarrollo de las extremidades en los vertebrados. Hay tres requisitos básicos para la regeneración de la extremidad. El epitelio de la herida, la señalización nerviosa y la presencia de células de los diferentes ejes de las extremidades. Las células forman rápidamente una epidermis para cubrir el sitio de la herida.

En el ajolote adulto la epidermis es pseudoestratificada y carece de un estrato córneo. Por encima del estrato germinativo, las células epiteliales se entremezclan con células de Leydig. La dermis contiene glándulas mucosas y granulares que están incrustadas dentro del estrato esponjoso, que es una red suelta de fibras de colágeno delgadas y fibroblastos que se encuentran por encima de un estrato compacto. En la extremidad cortada los días siguientes las células de la epidermis de la herida se dividen y crecen rápidamente formando un blastema, lo que significa que la herida está lista para sanar y sufrir un patrón para formar la nueva extremidad.

Se cree que durante la generación de extremidades o cola, los ajolotes tienen un sistema diferente para regular su nivel de macrófagos internos y suprimir la inflamación, ya que la cicatrización impide la curación y la regeneración adecuadas. Sin embargo, esta creencia ha sido cuestionada por otros estudios.

Genoma En 2018, se publicó la larga secuencia de 32000000000 (treinta y dos mil millones) de pares de bases de ADN del genoma del ajolote, convirtiéndose, hasta entonces, en el animal con el genoma más grande completado. En el estudio se hallaron vías genéticas específicas que pueden ser responsables de la regeneración de las extremidades. Aunque el genoma del ajolote es unas 10 veces más grande que el genoma humano, codifica un número similar de proteínas, a saber, 23251 (el genoma humano codifica unas 20000 proteínas). La diferencia de tamaño se explica principalmente por una gran fracción de secuencias repetitivas, pero dichos elementos repetidos también contribuyen a aumentar el tamaño medio de los intrones (22759pb), que son 13, 16 y 25 veces mayores que los observados en humanos (1750pb), ratones (1469pb) y la especie de rana Nanorana parkeri (906pb), respectivamente.

Distribución y hábitat thumb|Amanecer en el lago de Xochimilco, Ciudad de México. El hábitat nativo de los ajolotes es importante para el estudio de la preservación y conservación. thumb|Huevos de ajolote. El ajolote es nativo del Valle de México, más concretamente del sistema de canales de Xochimilco, en la Ciudad de México; antes de que sus poblaciones se vieran fuertemente disminuidas el ajolote se distribuía por todo el complejo lagunar del valle, incluyendo los lagos de Texcoco y Chalco, incluso por Tlaxcala, en el municipio de El Carmen Tequexquitla. El lago Chalco ya no existe, debido a que fue vaciado como medida de control de inundaciones, y el lago Xochimilco es hoy un residuo de lo que era antes, existiendo principalmente los canales. La temperatura del agua en Xochimilco rara vez sube por encima de los 20°C, aunque puede caer a 6–7°C en el invierno, y tal vez más bajo.