Pirrón de Elis (Πύρρων ὁ ῾Ηλείος, Elis, circa 360 a. C. - 270 a. C.) fue un filósofo griego de la Antigüedad clásica reconocido como el primer escéptico griego y figura inspiradora del pirronismo.

Biografía Pirrón nació en Elis, Grecia, posiblemente en el seno de un clan de videntes del templo de Zeus en Olimpia. Antes de dedicarse a la filosofía, se habría formado en pintura bajo la tutela de Apeles.Diógenes Laercio, Vidas y opiniones de los filósofos ilustres, libro IX, 61. Su primer mentor en filosofía fue Brisón de Acaya, miembro de la escuela megárica. Después, se haría discípulo del democriteo Anaxarco, a quien acompañaría en la campaña de la India de Alejandro de Macedonia. Allí, entró en contacto con los gimnosofistas en la India y con los magos en Persia, aparentemente, causándole una fuerte impresión.

A su regreso de la campaña en Oriente, Pirrón se asentó de nuevo en su tierra natal, Elis. Allí, se forjaría una reputación en el mundo helenístico por su imperturbabilidad. El historiador Diógenes Laercio recoge numerosas anécdotas probablemente espurias que narran la vida sin cuidados y accidentada de Pirrón. No obstante, otros testimonios describen un comportamiento ordinario y austero. Los filósofos que lo trataron directamente quedaban admirados por su indiferencia y discursos; entre ellos, el democriteo Nausífanes, a quien el propio Epicuro pedía noticias de Pirrón.Diógenes Laercio, Vidas y opiniones de los filósofos ilustres, libro IX, 62-9.

Vivió noventa años, según Laercio,Diógenes Laercio, Vidas y opiniones de los filósofos ilustres, libro IX, 62. y la ciudad de Elis erigió una estatua en su honor.Pausanias, Descripción de Grecia, 6.24.5.

Pensamiento Pirrón no escribió nada, salvo un supuesto poema a Alejandro de Macedonia.Sexto Empírico, Adversus Mathematicos, I. 282. No obstante, su seguidor más célebre, Timón de Fliunte, prolijo autor tanto en prosa como en verso, puso por escrito sus enseñanzas. No obstante, su obra se ha preservado solo de forma fragmentaria.

Gran parte de los testimonios sobre Pirrón hacen referencia a su actitud vital de impertubalidad (ataraxía) y dominio de las emociones (apatheia). Timón, en sus Silloi, también presenta a su maestro como fuente de calma frente a la confundida soberbia (tuphos) de los demás filósofos. derecha|sinmarco La fuente que mejor podría elucidar el pensamiento detrás de esta conducta es un pasaje del obispo cristiano Eusebio de Cesarea (s. IV), que cita al peripatético Arsitocles de Mesena, quien, a su vez, cita a Timón:'Timón dice que quien quiera ser feliz ha de estar atento a estas tres cosas: primero, cuál es la naturaleza de las cosas; segunda, qué actitud debemos adoptar ante ellas; y en fin cuáles serán las consecuencias a los que se comporten así. Él decía que [Pirrón] presentaba las cosas como igualmente indiferenciadas [adiaphora], inmensurables [astathēmata] e indeterminadas [anepikrita]. Por esta razón, ni nuestras sensaciones ni opiniones son verdaderas o falsas. Por tanto, no debemos poner nuestra confianza en ellas, sino presentarnos ante ellas sin opiniones, sin prejuicios, de modo impasible, diciendo acerca de cada una, que no más es que no es o bien que es y no es, o bien ni es ni no es. Quienes en verdad se encuentran en esta disposición, Timón dice que tendrán como resultado primero al silencio [aphasía] y después la imperturbabilidad [ataraxía].'Aristocles citado en Eusebio de Cesarea, Praeparatio evangelica, libro XIV, 18. Traducción de Ramón Román Alcalá con modificaciones.El debate interpretativo contemporáneo se ha centrado en los términos adiaphora, astathēmata y anepikrita; en concreto, si han de traducirse como 'indiscernibles, inmesurables e indeterminables', o como 'indiferenciadas, sin estabilidad e indeterminadas.' Los partidarios de la primera opción apuestan por una lectura 'epistemológica' que atribuye estos adjetivos a las limitaciones cognitivas del ser humano. Los defensores de la segunda interpretación 'metafísica' identifican estos atributos con 'la naturaleza cosas.' La lectura epistemológica acercaría a Pirrón al pirronismo posterior, mientras que la metafísica haría de él un dogmático bajo los estándares de sus seguidores tardíos.

Por su parte, Aristocles no aprecia una discontinuidad entre el Pirrón de Timón y el pirrónico del Enesidemo, criticándolos bajo una postura común.Aristocles citado en Eusebio de Cesarea, Praeparatio evangelica, libro XIV, 18. El escéptico tardío Sexto Empírico, fuente principal del pirronismo, tampoco lo clasifica como 'dogmático' y entiende que 'Pirrón se acercó al escepticismo de forma más tangible y expresa que sus predecesores.'Sexto Empírico, Esbozos pirrónicos, I. 7. Traducción de Antonio Gallego Cao y Teresa Muñoz Diego.

Influencias y legado miniaturadeimagen|261x261px|Pintura del , representando a Pirrón, imperturbable, en mitad de una tormenta, señalando a un cerdito como ejemplo a seguir (según una anécdota de Diógenes Laercio, IX. 68). Más allá de la posible influencia directa de sus maestros, es complicado determinar las inspiraciones filosóficas de Pirrón. Las más claras podrían ser de Anaxarco y Demócrito.

A raíz de su viaje a la India, se ha especulado que podría haberse familiarizado con el budismo temprano. Sin embargo, esta hipótesis ha sido rebatida y continúa siendo polémica.

Además de Timón de Fliunte, Pirrón contó con otros discípulos varios de los que poco sabemos, pero no parece haber formado una escuela.Diógenes Laercio, Vidas y opiniones de los filósofos ilustres, libro IX, 68-9. A pesar de los esfuerzos de Timón por dar a conocer las enseñanzas de su maestro, el pirronismo vio escasa continuidad posterior. No fue hasta el , en Alejandría, que Enesidemo de Cnosos lo trajo de vuelta al panorama filosófico con su obra Argumentos pirrónicos. El pirronismo evolucionó durante los dos siglos siguientes hasta su formulación en la obra de Sexto Empírico, principal fuente de esta corriente.Diógenes Laercio, Vidas y opiniones de los filósofos ilustres, libro IX, 115-6

La obra de Sexto Empírico y, con ella, tanto el pirronismo, como Pirrón caerían en el olvido alrededor del s. IV y durante la Edad Media. En la Modernidad temprana, el pirronismo y el nombre de Pirrón resurgió, resultado de las traducciones al latín de la obra de Sexto. Pensadores como Montaigne, Hume o Hegel fueron influenciados de formas diversas por su legado.

Referencias

Enlaces externos

Diógenes Laercio: Vidas, opiniones y sentencias de los filósofos más ilustres, IX, 61 - 108 (Pirrón). Texto español en la Biblioteca Virtual Miguel de Cervantes. Texto griego en Wikisource.

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