Carlos Humberto Castillo Anselmi (Huamachuco, 21 de diciembre de 1931-Lima, 29 de agosto de 2019), conocido como «el Chivo Castillo», fue un periodista, reportero y cronista peruano. Ejerció el periodismo escrito durante 64 años y trabajó en diarios como La Prensa, Expreso, Correo, La Crónica, El Diario de Marka, La República y El Sol.
Primeros años
Castillo nació en Huamachuco, donde su padre ejercía como maestro de escuela. Según una semblanza periodística, permaneció allí durante tres meses antes de que los traslados laborales de su padre llevaran a la familia a otras localidades de La Libertad y, posteriormente, a Trujillo. Su padre, don Humberto Castillo, fue un destacado educador casquino, quien llegó a ser director del Colegio Nacional Pedro M. Ureña en Trujillo, falleciendo en 1950 a los 48 años.
Su madre, doña Ángela Anselmi, era natural de Santiago de Chuco, nieta de un inmigrante italiano y familiar cercana de los Mendoza, la línea materna del poeta César Vallejo. Se dedicaba a la costura. La familia tuvo tres hijos varones: Carlos Humberto, Luis Humberto y Ángel Humberto.
Su vocación periodística despertó en la secundaria del Colegio San Juan de Trujillo, donde fundó y editó un periódico mural escolar junto a un compañero.Castillo aprendió mecanografía en una notaría tras concluir el colegio, con el propósito de contribuir a la economía familiar.
Sobre su formación universitaria existen versiones divergentes. Mientras algunas fuentes señalan que abandonó tempranamente la universidad, Walter Vásquez Vejarano, expresidente de la Corte Suprema y compañero suyo en el colegio y en la Universidad Nacional de Trujillo, sostuvo que Castillo culminó los estudios de Derecho, aunque decidió no graduarse ni obtener el título profesional para dedicarse plenamente al periodismo. Realizó un curso práctico de periodismo en la Universidad de Columbia, donde recibió entrenamiento especializado en distintas áreas de la cobertura periodística. Realizó prácticas de redacción policial en Chicago, de periodismo espacial en Houston y de información sobre drogas en Boston, experiencia que incluyó trabajo de campo en organizaciones dedicadas a la rehabilitación de jóvenes afectados por la drogadicción.
El sobrenombre «Chivo» estuvo asociado con Usquil, localidad de origen de su padre, cuyos habitantes recibían ese apelativo.
Carrera
Mientras era estudiante trabajó en los diarios La Nación y La Industria de Trujillo y posteriormente fue corresponsal de La Prensa en esa ciudad. Alfonso Grados Bertorini lo incorporó después a la redacción limeña de La Prensa, donde una de sus primeras fuentes fue la policial; con el tiempo también cubrió asuntos locales, provinciales y parlamentarios. Más adelante integró las redacciones de Expreso, Correo, La Crónica, El Diario de Marka, La República y El Sol.Firmaba sus notas con la sigla en minúsculas "hca" (o en mayúsculas "HCA" cuando se quedaba hasta el cierre).
Se mantuvo principalmente como reportero de calle y rechazó puestos directivos. Durante el gobierno de Morales Bermúdez, cuando los trabajadores propusieron su nombre por unanimidad para dirigir el diario Correo, rechazó tajantemente la propuesta respondiendo a sus colegas: “¿Tú eres mi amigo o mi enemigo?... yo soy feliz siendo reportero”. En una entrevista explicó: «Me gusta ser reportero, me ofrecieron ser director muchas veces, nunca acepté».
Su método de cobertura se caracterizaba por depender de la observación y la memoria: prescindía habitualmente de grabadora y libreta y, cuando necesitaba apuntar datos, utilizaba soportes ocasionales como boletos de autobús o una caja de fósforos. Según un testimonio sobre su trabajo, tras una jornada en el Congreso, redactó doce cuartillas en 45 minutos, material que al día siguiente ocupó tres páginas del periódico. En otro texto dedicado a Castillo, publicado pocos días antes de su fallecimiento, se recogió un testimonio atribuido a Justo Linares sobre la capacidad de observación y memoria del periodista:
Lideró la defensa laboral en el Sindicato de Periodistas de Correo y Ojo, y apoyó la fundación del Frente Nacional de Trabajadores de la Prensa Peruana (FNTPP).
Falleció el 29 de agosto de 2019 en un centro hospitalario de Lima, donde permanecía internado y no pudo ser sometido a una intervención urgente debido a la disminución de sus defensas.
Influencia y reconocimientos
En 2012 recibió la Pluma de Plata del Club de Periodistas del Perú por su trayectoria como reportero de calle. El 30 de septiembre de 2015, la Universidad Jaime Bausate y Meza le rindió homenaje durante la presentación de La palabra del Chivo.
Durante ese homenaje, el rector Roberto Mejía Alarcón describió sus aptitudes con la frase: «El “Chivo” Castillo sabe mirar y escuchar. Tiene tacto para escribir». El periodista Jorge Sandoval, por su parte, lo recordó como «lúcido, veloz como pocos» y capaz de mantener el pulso de sus historias hasta el final. Estos testimonios coinciden con las descripciones de colegas que destacaron su capacidad de observación, memoria, rapidez y sensibilidad narrativa.
Una crónica suya sobre la visita de Javier Pérez de Cuéllar a Villa El Salvador, publicada por La República el 23 de enero de 1992, fue incluida por Diógenes Vásquez en su Manual de periodismo moderno como texto modelo, junto con trabajos de Gabriel García Márquez, Manuel Jesús Orbegozo y Guillermo Cortez Núñez. Asimismo, un grupo de periodistas de la generación de 1950 adoptó el nombre de «La Tertulia del Chivo» para sus reuniones periódicas.
Al referirse a la trayectoria de Castillo, Carlos Páucar señaló que era «considerado como legendario por unos, el mejor reportero de la segunda mitad del siglo XX por otros». La afirmación aparece en el artículo publicado por La República el 30 de agosto de 2019, un día después de su fallecimiento.
En una semblanza publicada en 2015, César Terán presentó una entrevista a Castillo, quien se rehusaba a ser entrevistado,con una comparación literaria:
Coberturas y contribución periodística A lo largo de su trayectoria, Castillo desarrolló crónicas, reportajes, entrevistas y perfiles sobre acontecimientos políticos, sociales, culturales y de interés internacional. Entre sus principales contribuciones periodísticas se encuentran:
La cobertura del terremoto de Áncash y el aluvión de Yungay de 1970 para el diario Correo. La cobertura de una tragedia aérea ocurrida en la Cordillera Negra durante la década de 1960, realizada junto con el reportero gráfico Rolando Ángeles Jaimes para Correo. La elaboración de crónicas sobre una expedición peruana a la Antártida. La investigación sobre las tomas de tierras ocurridas en Andahuaylas en 1974 para el diario La Crónica, en la que abordó las movilizaciones campesinas y las limitaciones de la Reforma Agraria en determinadas zonas de Apurímac. La entrevista realizada en Andahuaylas al dirigente campesino Julio César Mezzich, quien posteriormente integró la dirigencia político-militar de Sendero Luminoso. La cobertura de las ocupaciones populares de Lomo de Corvina y del proceso de formación de Villa El Salvador. La crónica sobre la visita de Javier Pérez de Cuéllar a Villa El Salvador, publicada por La República en 1992 e incluida posteriormente por Diógenes Vásquez en el Manual de Periodismo Moderno como modelo de redacción periodística. Una serie de crónicas sobre el caso Huayanay, centradas en el proceso judicial contra los comuneros y en sus repercusiones familiares y sociales. La cobertura de la matanza de ocho periodistas en Uchuraccay, realizada en Ayacucho para El Diario Marka y La República. La cobertura de la conferencia de prensa en la que Luis de la Puente Uceda anunció su decisión de iniciar la lucha armada en la sierra peruana. La cobertura de la visita de Charles de Gaulle al Perú en 1964 para Correo. Su reportaje, titulado «De Gaulle: hombre solemne, alto, arrogante», recibió un premio del Gobierno francés al mejor trabajo periodístico publicado en el Perú sobre la gira presidencial. Una entrevista exclusiva a Edward Kennedy realizada en Río de Janeiro en 1961, durante la visita oficial del presidente Manuel Prado Ugarteche a Brasil. Coberturas y entrevistas relacionadas con Fidel Castro, Raúl Castro y Ernesto «Che» Guevara. La cobertura de la firma de la Declaración de Ayacucho en 1974, durante los actos conmemorativos por el sesquicentenario de la batalla de Ayacucho. La elaboración de perfiles sobre figuras políticas, deportivas, culturales y literarias, entre ellas Diego Armando Maradona, Hugo Sotil, Flor Pucarina, Ernest Hemingway, Salvador Allende, Ciro Alegría y Julio Ramón Ribeyro.
Cobertura de Uchuraccay Tras el asesinato de ocho periodistas en Uchuraccay, en enero de 1983, Castillo viajó a Ayacucho para cubrir los hechos para El Diario de Marka y La República. Durante esa cobertura estuvo presente en la exhumación de los cuerpos y participó en los reclamos dirigidos al general Clemente Noel Moral para que se esclarecieran las circunstancias de las muertes.
Entre las víctimas se encontraban Pedro Sánchez, Félix Gavilán y Eduardo de la Piniella, periodistas de El Diario de Marka y compañeros de Castillo. Según el testimonio de sus colegas, Castillo ayudó a lavar y preparar el cuerpo de su amigo y colega De la Piniella en la morgue de Ayacucho antes de su traslado a Lima.
Obras publicadas
Manual de periodismo. Apuntes prácticos sobre prensa escrita. La palabra del Chivo (Lima, G7 Editores, 2015), antología de 25 crónicas de distintas etapas de su trayectoria, publicada con el auspicio de la Asociación Nacional de Periodistas del Perú.
Referencias
Enlaces externos Humberto "Chivo" Castillo, un reportero de raza
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