Martin Gurri (La Habana, 17 de abril de 1949) es un escritor e investigador en el campo de la geopolítica y el cambio social en el Mercatus Center de la George Mason University en Virginia. Es el autor de La rebelión del público y la crisis de autoridad en el nuevo milenio.

Trayectoria Nació en La Habana y llegó a Estados Unidos con sus padres en la década de 1950. Junto a esposa, Amy Tilson Gurri, tiene tres hijos.

Trabajó como analista de la CIA, donde se dedicó a analizar la relación entre medios de comunicación y política. Luego de dejar el gobierno publicó en coautoría Our Visual Persuasion Gap. Además, trabajó en el Open Source Center en diversos cargos, entre ellos el de director.  

Es autor de La revuelta del público y la crisis de autoridad en el nuevo milenio, obra a la que debe su popularidad y que autopublicó en 2014. En 2018, actualizó el contenido de la misma cuando Stripe Publishing lo reeditó, ya que la editorial consideraba que brindaba una mirada iluminadora sobre el éxito electoral de Donald Trump y los triunfos electorales del Brexit. Es colaborador de la revista Discourse y, actualmente, preside Fifth Wave Analytics.

Ideas El libro La rebelión del público busca sentar las bases para un entendimiento de los impactos e implicancias de las nuevas tecnologías y las redes sociales (sobre la política, el Estado y la autoridad institucional. La obra, cuyo título es un homenaje a La rebelión de las masas de José Ortega y Gasset, indaga sobre los efectos que tienen las nuevas formas de consumo y generación de información en relación a las revoluciones del presente.

El libro describe el fenómeno denominado «la Quinta Ola»: una radical transformación en la comunicación y circulación de la información que parte de una revolución tecnológica, la de Internet y las redes sociales. Dentro de este proceso, a Gurri le interesa particularmente la socialización que emerge de estos nuevos medios.

La tesis de su trabajo afirma que, en el , las masas se han convertido en públicos, transformación que toma lugar debido a la mencionada revolución de la información y la crisis que esta ha generado en las formas jerárquicas de autoridad impuestas por las viejas instituciones.

Gurri define dos estructuras sociales, a las que llama jerarquía (o Centro) y red (o Frontera). La jerarquía consiste en el antiguo régimen, aquellas instituciones tradicionales cuyo tiempo de esplendor fue el : una autoridad verticalmente ejercida, establecida y acreditada, compuesta por partidos políticos, diarios, medios de comunicación mainstream respetados y demás figuras del estilo. La red es lo que surge tras el boom del mundo digital: una rebelión pública, descentralizada, veloz e inconstante, compuesta por Facebook, X, TikTok y demás plataformas. Este quiebre es crucial para entender su teoría: la información, antes un bien escaso cuyo destino (a dónde iba, cómo se presentaba, quiénes la recibían) estaba en las manos de unos pocos, comenzó a crecer en volumen, alcance y participantes a un ritmo nunca antes visto. De esta forma, la legitimidad y autoridad de la que antes gozaba el establishment político y comunicacional entró en crisis.

La rebelión de este público, cuyo alcance es global, toma la forma de una batalla incierta contra las élites que manejan las instituciones del Centro. El autor destaca que, durante las primeras dos décadas del , han habido levantamientos políticos en países tanto pobres como ricos, tanto autoritarios como democráticos: la rebelión, afirma, no es simplemente una puja por mejores condiciones económicas o gobiernos más inclusivos, es una consecuencia de un sistema informacional novedoso y único en la historia. En esta nueva era, un posteo en redes puede llevar a la caída de un gobierno. El mundo digital, de este modo, ha permitido que el público tome un lugar protagónico en la dinámica política.  A diferencia de tiempos anteriores, el derecho a réplica propio de las redes sociales permite que sus usuarios tengan un nivel de agencia antes imposible.

El público es caracterizado de varias maneras. Por un lado, el público no es uno solo, pues la cultura online, que para el autor fomenta la controversia y la hostilidad, segmenta la opinión y la ideología en comunidades múltiples y diversas, aunque todas igualmente irritadas con el status quo. Por otro lado, y en consecuencia a esta fragmentación del público, este ya no se organiza en búsqueda de tomar el poder y ejercerlo a su manera, lo cual supone una gran diferencia de las masas del . Se trata de un público nihilista, indiferente al poder, carente de organización, ideología y programa político. Su poder de unificación está sólo en la capacidad de repudiar y atacar el orden existente. El público está crónicamente en contra de la élite, pero carece de propuestas alternativas. La red, entonces, desafía a la autoridad jerárquica, pero no la reemplaza.

Describe entonces a la actualidad como un momento fértil para el surgimiento de populismos exitosos en las urnas. Para él, el deseo del público de atacar las instituciones tradicionales en combinación con una élite cuya preocupación principal parece ser la de intentar una vuelta a la comodidad del genera que los discursos populistas se vuelvan más atractivos que nunca al canalizar el repudio que los ciudadanos sienten hacia el sistema jerárquico propuesto por el Centro.

Es debido a esta mirada que el libro fue caracterizado por algunos lectores como profético, pues la dinámica electoral y política que predice terminó por convertirse en realidad pocos años después de la publicación de La rebelión del público.

Véase también

Movimiento de masas Populismo

Referencias

Enlaces externos

The revolt of the public in 10 minutes

Categoría:Nacidos en La Habana Categoría:Escritores en inglés del siglo XX Categoría:Geopolíticos