thumb|Estatua de tamaño real de Chicho en su capilla, rodeada de fotografías dejadas por visitantes y devotos.
José Luis Tipacti Peñavásquez (Ica, 20 de julio de 1998–Ib. 15 de agosto de 2007), conocido popularmente como Chicho, fue un niño peruano fallecido durante el terremoto del Perú de 2007. Después de su muerte se desarrolló en Ica una manifestación de religiosidad popular en torno a su figura. Sus devotos lo conocen como el «niño milagroso de Ica» y también como el «Niño de los temblores», y le atribuyen favores y milagros.
Chicho es considerado un santo popular por sus devotos, pero no ha sido canonizado ni beatificado por la Iglesia católica.
Biografía
José Luis Tipacti Peñavásquez nació el 20 de julio de 1998 en la ciudad de Ica, Perú. Fue el menor de cuatro hermanos y era hijo de Juan Antonio Tipacti y Edith Peñavásquez, esta última enfermera. Durante su infancia llevó una vida similar a la de otros niños de su edad. Asistía a un colegio particular y entre sus actividades se encontraban jugar con canicas, bailar trompo y utilizar videojuegos.
El sobrenombre «Chicho» se originó durante su infancia. De acuerdo con el testimonio de su madre, cuando tenía aproximadamente cuatro años intentaba pedir chicha, pero pronunciaba la palabra como «chichi». La forma en que pronunciaba el nombre de la bebida hizo que su familia comenzara a llamarlo «Chicho».
En 2007, cursaba el cuarto año de educación primaria. Tenía nueve años cuando ocurrió el terremoto que afectó a Ica el 15 de agosto de ese año. Ese día, Chicho había permanecido en su vivienda y posteriormente salió en dirección a una cabina de internet situada cerca de su domicilio. Según el relato de su madre, antes de salir le pidió dinero para acudir al establecimiento y recibió una moneda con la condición de regresar con el vuelto.
Durante el terremoto, una construcción de adobe ubicada en la calle Ayacucho colapsó. Chicho quedó atrapado entre los restos de la edificación y falleció. Sus restos fueron encontrados a la mañana del día siguiente. Según las informaciones periodísticas posteriores, su cuerpo fue encontrado en el lugar donde actualmente se encuentra la capilla dedicada a su memoria.
Devoción popular
thumb|Un guía explica a turistas la historia y devoción popular en torno a Chicho.
Tras el fallecimiento de Chicho, comenzó a desarrollarse una devoción popular alrededor de su figura. En un primer momento se colocó una pequeña cruz de madera en el lugar donde había sido encontrado su cuerpo, en la intersección de las calles Ayacucho y Nasca. Con el tiempo, el espacio fue transformándose en un lugar de oración y posteriormente se instaló una construcción que funciona como capilla.
Los primeros testimonios de devoción estuvieron vinculados con personas que acudían al lugar para rezar y pedir favores. Con el paso de los años, algunos visitantes comenzaron a atribuir a Chicho la intercesión en situaciones relacionadas con la salud, trabajo y otras necesidades personales. Estos testimonios forman parte de la tradición religiosa popular asociada con su figura y no corresponden a milagros reconocidos oficialmente por la Iglesia católica.
La devoción a Chicho se manifiesta especialmente el 20 de julio, aniversario de su nacimiento, y el 15 de agosto, fecha de su fallecimiento. En ambas fechas, numerosas personas visitan su ermita para rendirle homenaje. Asimismo, su familia organiza cada 22 de diciembre la denominada «Navidad de Chicho», actividad en la que se distribuyen regalos a niños. Para esta iniciativa se recolectan juguetes, golosinas y panetones mediante donaciones procedentes de distintas partes del Perú y del extranjero. En una entrevista para El Comercio, su madre contó que en 2017 se entregaron regalos a 7 460 niños de Ica y otras localidades.
Capilla
thumb| Capilla de Chicho, con fotografías de visitantes y devotos visibles al fondo.
A partir de los primeros testimonios de devoción, el lugar donde murió Chicho fue acondicionado progresivamente como un espacio de oración. Esta capilla se encuentra en la intersección de las calles Ayacucho y Nasca, en la ciudad de Ica.
En el interior de la capilla se encuentra una estatua de tamaño natural del niño. El espacio suele estar decorado con fotografías, velas, flores, juguetes, prendas de vestir y otros objetos dejados por los devotos como ofrendas o en agradecimiento por favores que atribuyen a su intercesión.
La madre de Chicho se encarga de cambiar periódicamente la ropa de la estatua, mientras que las prendas utilizadas son conservadas y mostradas a las personas que acuden al lugar.
Los devotos de Chicho acuden a la capilla para realizar oraciones y formular peticiones. Entre los objetos que suelen llevar se encuentran velas, fotografías de familiares, flores, juguetes y otros recuerdos. Las fotografías de personas por las que se solicita algún favor son colocadas en el interior de la capilla.
Referencias
Bibliografía
Categoría:Santos populares Categoría:Personas de Ica