Pedro de Castro Barriento (¿? - Jerez de la Frontera, 9 de octubre de 1814) fue un compositor y maestro de capilla español.
Vida
Se desconocen tanto el origen y la fecha de nacimiento de Pedro de Castro Barriento como la formación musical que recibió.
Las primeras noticias sobre él datan de 1770, cuando se presentó a las pruebas para el magisterio de la Colegiata de Jerez de la Frontera. El maestro Francisco Gómez Cañete había fallecido el 2 de marzo de ese año, dejando vacante el cargo, por lo que el cabildo inició la búsqueda de un sustituto. En mayo fue examinado Felipe Muñoz, pero su contratación quedó aplazada hasta que se evaluara a un segundo candidato, Pedro de Castro, procedente de Sevilla. Finalmente, el cabildo eligió a Muñoz por tres votos frente a dos.
Sin embargo, su buen desempeño llevó al cabildo a contratarlo como violinista, violonchelista y sustituto del maestro de capilla, cargos en los que fue admitido el 12 de junio. Inicialmente residió en casa de Juan de Pina, arquitecto director de las obras del nuevo templo, pero más tarde, tras la llegada de su hermana, Francisca de Castro, se trasladó con ella a otra vivienda. Su último domicilio estuvo situado en la calle de San Cristóbal.
En aquel momento todavía no era sacerdote, por lo que el 13 de septiembre de 1771 solicitó que su salario como violinista le sirviera de congrua para recibir las órdenes sagradas. En agosto del año siguiente pasó a ocupar una plaza de contralto y formuló la misma solicitud con respecto a su nuevo salario. Se desconoce la fecha en que fue ordenado sacerdote.
En abril de 1795, la enfermedad del maestro Muñoz obligó a Castro a hacerse cargo de la capilla de música. Al encontrar dificultades para mantener la disciplina entre los músicos, elevó un memorial al cabildo en el que solicitaba que reforzara su autoridad. Ante la negativa de los músicos a obedecerlo y a interpretar las composiciones que había escrito, el cabildo les ordenó severamente que acataran las indicaciones del maestro suplente. Al mismo tiempo, el cabildo accedió a la petición de Castro de concederle una plaza entre los capellanes del coro.
El maestro Muñoz falleció el 10 de abril de 1796, por lo que Castro se apresuró a solicitar el cargo mediante un memorial en el que recordaba su participación en las oposiciones celebradas 23 años antes y destacaba sus contribuciones a la música de la colegiata, entre ellas las suplencias del maestro de capilla y la composición de obras originales para el culto. El 20 de ese mismo mes, el cabildo acordó por unanimidad nombrarlo maestro de capilla, aunque le advirtió que de su nuevo salario se descontarían los cien ducados correspondientes a la congrua de su ordenación.
Uno de sus primeros trabajos fue la elaboración de un reglamento para la capilla de música, en el que demostró su conocimiento tanto de la música profana y religiosa, como de los debates contemporáneos sobre la música empleada en los oficios religiosos. Añadió al reglamento su Apología en defensa de la música en el templo, en la que defiende la práctica de la música en el culto.
También fue miembro de la Sociedad de Amigos del País.
La capilla de música de la Colegiata de Jerez de la Frontera desapareció en la práctica durante la invasión napoleónica. Las exacciones, el chantaje y el expolio de las iglesias por parte del nuevo gobierno de José Bonaparte para financiar la guerra provocaron la desaparición de la mayoría de estas instituciones musicales. En 1811, Castro elevó un memorial al cabildo para reclamar sus emolumentos, pero este respondió que carecía de medios para abonarlos. La capilla parece haber comenzado a recuperarse hacia 1814. El 29 de abril de ese año, Castro examinó para su ingreso al dominico Miguel Caballero, quien deseaba incorporarse a la institución pese a saber que no recibiría salario.
Pedro de Castro falleció en Jerez de la Frontera el 9 de octubre de 1814, sin que se hubiera restablecido la normalidad en la capilla de música. Su cuerpo fue trasladado a la parroquia de San Cristóbal, donde quedó depositado. Al día siguiente se celebraron allí las exequias y posteriormente recibió sepultura en el cementerio. No otorgó testamento, posiblemente debido a la miseria en la que había vivido durante sus últimos años. Tras su muerte no se nombró a otro maestro de capilla, por lo que la capilla de música de la Colegiata de Jerez de la Frontera desapareció definitivamente.
Obra
Se conservan numerosas obras de Castro en el archivo de la Catedral de Jerez de la Frontera, entre los que se cuentan villancicos, lamentaciones, responsorios, motetes, misereres y misas.
En la década de 2020, una persona conocida de la investigadora Lola González Ponce le entregó una serie de documentos hallados en un inmueble que iba a ser demolido. Estos pertenecían a la colección privada de una pareja fallecida sin herederos y la empresa encargada de las obras se disponía a desecharlos. González Ponce descubrió que se trataba de composiciones desconocidas de los maestros Muñoz y Castro. El hallazgo dio lugar a la publicación de Pasillos de Pedro de Castro y Salve Regina de Phelipe Muñoz, últimos maestros de la Capilla Musical de la Colegial de San Salvador de Jerez de la Frontera (2023).
Referencias
Categoría:Nacidos en España Categoría:Fallecidos en Jerez de la Frontera Categoría:Compositores de Andalucía Categoría:Compositores de España del siglo XVIII Categoría:Compositores de música clásica de España del siglo XIX Categoría:Maestros de capilla de la Colegiata de Jerez de la Frontera