thumb|300px|Botellas de aceite de oliva en un supermercado. La crisis del precio del aceite de oliva en España fue un periodo de fuerte encarecimiento del aceite de oliva registrado principalmente entre 2022 y 2024, durante el cual este producto alcanzó precios sin precedentes tanto en origen como para el consumidor. La subida fue especialmente intensa durante 2023 y comienzos de 2024 y tuvo un notable impacto en la inflación alimentaria española y en los hábitos de consumo.
El episodio coincidió con una importante reducción de la producción española de aceite de oliva tras varias campañas afectadas por altas temperaturas y escasez de precipitaciones. A esta reducción de la oferta se sumaron el aumento de los costes de producción y una situación de existencias reducidas. Paralelamente, organizaciones de consumidores cuestionaron la evolución de los márgenes comerciales y denunciaron posibles prácticas de fijación paralela de precios entre las principales cadenas de distribución. En noviembre de 2023, FACUA presentó una denuncia ante la Comisión Nacional de los Mercados y la Competencia (CNMC) por un posible pacto de precios entre ocho cadenas de supermercados.
A finales de 2024 los precios comenzaron a descender de forma sostenida coincidiendo con la recuperación de la producción. La campaña 2024-2025 supuso el retorno a niveles de producción próximos a los habituales anteriores a la crisis.
Antecedentes y caída de la producción
España es el principal productor mundial de aceite de oliva y concentra una parte sustancial de la producción internacional. En la campaña 2021-2022 produjo alrededor de 1,49 millones de toneladas.
La situación cambió en la campaña siguiente. La producción de 2022-2023 cayó hasta unas 664 000 toneladas, menos de la mitad de la campaña anterior. El Ministerio de Agricultura, Pesca y Alimentación atribuyó la reducción fundamentalmente a las condiciones climáticas, especialmente a la escasez de precipitaciones y a episodios de temperaturas elevadas.
La campaña 2023-2024 volvió a registrar una producción reducida, aunque superior a la anterior. Los datos definitivos del Ministerio de Agricultura situaron la producción en unas 854 000 toneladas.
La reducción de la oferta coincidió además con un incremento de los costes agrícolas. Ya a comienzos de 2023 se registraban importantes aumentos en los precios en origen, relacionados con la sequía, las olas de calor y el encarecimiento de diversos insumos agrícolas.
Escalada de precios
El encarecimiento se aceleró durante 2023. Según un seguimiento realizado por FACUA sobre distintas marcas comercializadas por las principales cadenas españolas, el precio medio del aceite de oliva virgen extra en supermercados aumentó un 69,3 % entre enero de 2023 y enero de 2024.
El aumento afectó tanto a las marcas de fabricante como a las marcas blancas. Durante algunos meses de 2023 se produjeron además incrementos especialmente rápidos en determinados productos. FACUA llegó a registrar subidas de hasta un 75 % en algunas referencias en el intervalo de un solo mes.
Los precios elevados no fueron exclusivamente españoles. El Consejo Oleícola Internacional registró a comienzos de 2024 fuertes aumentos de los precios en origen en los principales mercados productores mediterráneos. En enero de 2024, el aceite de oliva virgen extra cotizaba a 9,03 euros por kilogramo en Jaén y a 9,68 euros por kilogramo en Bari, Italia; las subidas interanuales eran del 68,4 % y del 58,7 %, respectivamente.
Debate sobre los márgenes y posible concertación de precios
La magnitud de la subida generó un debate acerca del funcionamiento de la cadena de comercialización y sobre la relación entre los precios en origen y los precios pagados por los consumidores.
Durante 2023 FACUA realizó varios estudios comparativos en los que señaló que algunas subidas aplicadas por supermercados eran superiores a las registradas en origen. En septiembre calculó diferencias de hasta 2,57 euros por litro entre la evolución del precio en origen y el incremento aplicado a determinados productos en los establecimientos comerciales.
En noviembre de 2023 la organización presentó una denuncia ante la CNMC contra Alcampo, Aldi, Carrefour, Dia, Eroski, Hipercor, Lidl y Mercadona. FACUA había observado que las botellas de un litro de aceite de oliva virgen extra de marca blanca se vendían a 9,25 euros en las ocho cadenas y que durante los tres meses anteriores sus precios habían sido idénticos o se habían diferenciado como máximo en un céntimo.
La asociación pidió a Competencia que investigase la existencia de un posible acuerdo entre las cadenas para fijar precios. FACUA calificó posteriormente el comportamiento de las grandes distribuidoras como una actuación propia de un oligopolio y reiteró sus denuncias durante 2024.
En abril de 2024 la asociación señaló también que los precios del aceite de oliva virgen extra seguían aumentando en numerosos supermercados pese a que los precios en origen acumulaban doce semanas consecutivas de descensos. Según su estudio, el precio medio en los establecimientos analizados alcanzaba entonces los 13,45 euros por litro, mientras que la cotización en origen había descendido respecto a enero.
En julio de 2024 la Dirección General de Consumo requirió información a las principales cadenas de supermercados para comprobar la evolución de sus márgenes y verificar que la reducción del IVA del aceite de oliva se trasladaba al precio final. El ministerio indicó que las posibles distorsiones de precios y de la competencia señaladas por FACUA habían sido trasladadas a la CNMC.
Las denuncias de FACUA plantearon la posible existencia de prácticas concertadas, pero las investigaciones y denuncias sobre precios constituyeron una cuestión diferente de las causas agronómicas y de oferta que afectaron simultáneamente al mercado.
Medidas fiscales
El Gobierno español adoptó diversas medidas fiscales destinadas a contener el impacto del encarecimiento de los alimentos. Desde el 1 de enero de 2023 el impuesto sobre el valor añadido aplicable a los aceites de oliva se redujo temporalmente del 10 % al 5 %.
Ante la persistencia de los precios elevados, en junio de 2024 el Gobierno aprobó una nueva reducción al 0 % desde el 1 de julio hasta el 30 de septiembre. El impuesto pasó posteriormente al 2 % durante el último trimestre de 2024. La reforma incluyó además el aceite de oliva entre los alimentos sujetos de forma permanente al tipo superreducido, fijándose un IVA del 4 % desde enero de 2025.
Descenso de los precios y recuperación de la producción
Durante 2024 los precios en origen comenzaron a descender desde los máximos alcanzados a principios de año. En abril, el Consejo Oleícola Internacional registraba ya una caída del 21,3 % en el precio del aceite de oliva virgen extra de Jaén respecto al máximo de enero.
La tendencia se acentuó con el inicio de la campaña 2024-2025. En diciembre de 2024, el Ministerio de Agricultura estimaba una producción de 1,29 millones de toneladas, aproximadamente un 50 % superior a la campaña precedente. Desde el inicio de la nueva campaña el precio medio en origen de las distintas categorías había descendido un 25,6 %, hasta 5,15 euros por kilogramo.
La producción finalmente superó los 1,4 millones de toneladas durante la campaña 2024-2025, recuperándose niveles próximos a los anteriores a la crisis.
Véase también Historia del aceite de oliva Olivicultura Economía de España
Referencias
Categoría:Aceite de oliva Categoría:Economía de España Categoría:España en 2022 Categoría:España en 2023 Categoría:España en 2024 Categoría:Historia económica de España