alt=Miembros del Segundo Congreso Panafricano, Bruselas, 1921|miniaturadeimagen|300x300px|Miembros del Segundo Congreso Panafricano, Bruselas, 1921 El Congreso Panafricano (PAC, por sus siglas en inglés) es una serie regular de reuniones históricas que originalmente se organizaron como continuación de la Primera Conferencia Panafricana celebrada en Londres (Inglaterra) en 1900.

El Congreso Panafricano ganó inicialmente reputación como mediador para la descolonización de África y de las Indias Occidentales, logrando un avance significativo en la causa del panafricanismo. Entre las demandas prioritarias del grupo desde sus inicios figuraban el cese del dominio colonial y de la discriminación racial. El Congreso se opuso con firmeza al imperialismo y abogó por los derechos humanos y la igualdad económica. El manifiesto promulgado por la organización delineó sus demandas políticas y económicas para un nuevo contexto global de cooperación internacional, enfatizando la necesidad de afrontar los desafíos que África experimentaba debido a la colonización europea generalizada.

Los congresos se han celebrado en 1919 en París (Francia); 1921 en Bruselas (Bélgica), Londres y París; 1923 en Lisboa (Portugal) y Londres; 1927 en Nueva York (Estados Unidos); 1945 en Mánchester (Inglaterra); 1974 en Dar es Salaam (Tanzania); 1994 en Kampala (Uganda); 2014 en Johannesburgo (Sudáfrica); y 2025 en Lomé (Togo).

Contexto miniaturadeimagen|Carta de W. E. B. Du Bois a la NAACP, enero de 1919, referente a la planificación del Primer Congreso Panafricano. El panafricanismo como corriente filosófica se gestó hacia finales del siglo XVIII, manifestándose a través de los movimientos asociados al abolicionismo tanto en Estados Unidos como en Gran Bretaña. Escritores británicos y antiguos esclavos como Ottobah Cugoano y Olaudah Equiano crearon las bases del panafricanismo en la literatura inglesa. Por su parte, autores de lengua francesa como Léopold Sédar Senghor articularon el concepto de la Negritud. Estas ideas refutaban las teorías coloniales sobre la supuesta inferioridad de la población negra. Los panafricanistas sostenían que tanto la esclavitud como el colonialismo se estructuraban sobre prejuicios negativos hacia las personas de ascendencia africana, lo que a su vez alimentaba el racismo estructural. Los afroamericanos se mostraban especialmente frustrados ante la lentitud de los avances en favor de la igualdad racial en los Estados Unidos.

El abogado trinitense Henry Sylvester Williams fundó la African Association en 1897 con el propósito de fomentar un sentido de unidad panafricana en las colonias británicas. La asociación denunció públicamente los casos de discriminación e injusticias que padecían los miembros de la diáspora africana. La labor de esta entidad condujo a la celebración de la Primera Conferencia Panafricana en Londres en 1900. El encuentro, que congregó a opositores del racismo y del colonialismo, concitó atención internacional, aunque no se tradujo de inmediato en medidas políticas ejecutivas. Los asistentes a la conferencia debatieron sobre la necesidad de preservar la identidad cultural negra y exigieron que las potencias reconocieran los derechos de los pueblos indígenas. W. E. B. Du Bois fue uno de los treinta participantes de este encuentro histórico, donde definió la «línea de color» como uno de los problemas más apremiantes del siglo XX. La inclusión de Du Bois en la cita de 1900 lo consagró como un líder emergente en el movimiento panafricano.

Durante la Primera Guerra Mundial, los soldados afroamericanos combatieron en ultramar, y figuras como Du Bois sostenían que no debían seguir sufriendo violencia racista a su regreso a los Estados Unidos. Los militares negros también sufrieron casos de discriminación en Europa por parte de los mandos de las Fuerzas Expedicionarias Estadounidenses. Du Bois señaló que el esfuerzo bélico de los combatientes negros constituía una «deuda de sangre» y que merecían reparaciones por la esclavitud y el fin de la segregación. Asimismo, consideraba que asegurar un futuro próspero para África resultaba clave para la dignificación de la población negra en todo el mundo. Los Catorce Puntos del presidente Woodrow Wilson infundieron esperanzas en Du Bois sobre la apertura de oportunidades políticas en un escenario internacional signado por valores democráticos y anticoloniales.

Además, Du Bois quería oponerse a la influencia de la Asociación Universal para el Progreso Negro (UNIA) y Marcus Garvey en cualquier posible procedimiento. Estados Unidos veía a Garvey y a la UNIA vinculados a "Moscú" y al separatismo negro, y Du Bois quería evitar esa conexión. De todos los grupos que intentaban hacerse oír durante el final de la Primera Guerra Mundial, Du Bois creía que podía tener una "influencia política positiva".

En diciembre de 1918, Du Bois viajó a Francia en representación de la Association for the Advancement of Colored People (NAACP), coincidiendo con los preparativos de la Conferencia de Paz de París. Diversos colectivos consideraban - incluyendo a las personas negras en Europa y África - que la creación de la Sociedad de Naciones abriría cauces de mejora política y social. Du Bois remitió una misiva al presidente Wilson solicitando ser integrado como delegado en la Conferencia de Paz en representación de la población negra, consciente de que el destino de varias colonias africanas sería objeto de debate en las mesas de negociación. Su propósito era que una asamblea de representantes negros de todo el mundo fuera escuchada por las potencias europeas y la opinión pública. Pretendía ejercer presión sobre los gobiernos firmantes para garantizar un trato justo a las personas de color. Sin embargo, Du Bois fue uno de los muchos representantes de minorías que pretendían ser escuchados en París. Al denegársele el permiso oficial para intervenir en las sesiones principales de la Conferencia de Paz, tomó la determinación de organizar un congreso independiente que tuviera lugar de forma paralela.

La NAACP convocó una asamblea multitudinaria en la ciudad de Nueva York el 19 de enero de 1919 para debatir sobre el futuro de África. En dicho acto se aprobó por amplia mayoría encomendar a Du Bois la defensa de los intereses panafricanos en París durante las sesiones de paz. Entre los oradores de la asamblea neoyorquina figuraron William Henry Sheppard, Horace Kallen y James Weldon Johnson.

Primer Congreso Panafricano: París, 1919

Planificación El 19 de febrero de 1919, el Primer Congreso Panafricano se organizó con rapidez en París con el impulso de W. E. B. Du Bois, Ida Gibbs Hunt, Edmund Fitzgerald Fredericks y Blaise Diagne. Diagne ejerció como presidente del congreso, mientras que Du Bois asumió las funciones de secretario y Gibbs las de secretaria adjunta. Du Bois confeccionó un listado de delegaciones invitadas centrada en países con población afrodescendiente, aunque abrió la participación a representantes de otras naciones. El propósito del comité era elevar peticiones formales ante la Conferencia de Paz de Versalles para promover la autonomía progresiva de los territorios coloniales en África. El Congreso Panafricano propuso formalmente que Alemania entregara la administración de sus colonias a un organismo internacional de arbitraje en lugar de cederlas a otras potencias imperialistas. A diferencia de entidades como el Consejo Internacional de Mujeres, el Congreso Panafricano no obtuvo la prerrogativa de enviar delegados oficiales a la Conferencia de Paz ni se permitió a sus miembros integrar las comisiones técnicas. Sus portavoces carecían de estatus diplomático oficial ante los gobiernos u organizaciones internacionales.

Diagne logró obtener la autorización oficial del gobierno francés para la celebración de las sesiones en París tras persuadir al primer ministro Georges Clemenceau de la importancia del encuentro. Las fechas elegidas fueron el 12 y 13 de febrero, coincidiendo con la efeméride del nacimiento de Abraham Lincoln. La financiación del evento provino de las aportaciones de la NAACP y de diversas fraternidades afroamericanas. Mary White Ovington y James Weldon Johnson recaudaron fondos recabando el apoyo de destacados benefactores de la NAACP. Pese a las ayudas recibidas, el congreso se desarrolló con un presupuesto muy pequeño.

Una vez autorizado el encuentro, funcionarios estadounidenses en París, como Tasker H. Bliss y George Louis Beerse alarmaron. Beer, especialista en asuntos coloniales de la delegación estadounidense, creía que los pueblos africanos aún no estaaban listos para el autogobierno. A raíz de ello, inició un intercambio de telegramas de carácter urgente y confidencial entre el Departamento de Estado de los Estados Unidos y sus representantes en París. Incluso más tarde, portavoces oficiales franceses llegaron a declarar que Clemenceau nunca había aprobado formalmente la celebración del congreso.

El congreso contó finalmente con 57 delegados en representación de 15 países, nueve eran de países africanos (12 de ellos), 16 de Estados Unidos y 21 de las Indias Occidentales. Una cifra menor a la esperada inicialmente debido a que los gobiernos británico y estadounidense denegaron a expedir pasaportes a sus ciudadanos que planeaban asistir. A representantes de la National Equal Rights League como Madam C. J. Walker y William Monroe Trotter se les negó el pasaporte impidiendoles viajar. El Departamento de Estado de Estados Unidos informó que las autoridades francesas consideraban inoportuna la celebración de un Congreso Panafricano. Un redactor del New York Call creía que a Estados Unidos le preocupaba quedar en una situación embarazosa por los debates sobre las relaciones raciales en el Congreso de París. Muchos de los delegados que lograron asistir lo hicieron presentándose a última hora o amparándose en credenciales profesionales alternativas, principalmente como periodistas. Otros participantes, como Ida Gibbs Hunt, ya estaban en Europa. Du Bois optó por no invitar a socialistas negros o líderes o de clase obrera al Congreso.

El evento miniaturadeimagen|Asistentes al Congreso Panafricano en París, del 19 al 22 de febrero de 1919 El congreso se celebró entre el 19 y el 21 de febrero en las instalaciones del Gran Hotel de París. En el Primer Congreso Panafricano hubo una mayor representación de los países africanos que en la Conferencia Panafricana de 1900. África estuvo representada por doce delegados, tres de ellos procedentes de Liberia. El Caribe contó con 21 representantes y Estados Unidos con 16. El perfil sociológico de los asistentes correspondía mayoritariamente a la clase media y a sectores de posiciones moderadas. No obstante, Du Bois aprovechó las sesiones para perfilar las bases teóricas de un primigenio marxismo de corte panafricano.

El primer discurso del Congreso fue pronunciado por Blaise Diagne, quien afirmó que los negros asimilados de América, Gran Bretaña y Francia "eran mucho más avanzados que los africanos indígenas y "intrínsecamente atrasados" . En este sentido, opinó que los países africanos bajo dominio alemán debían ser transferidos a un sistema similar al colonial francés . Este discurso abordó las preocupaciones que sentían los intelectuales negros de Europa y América al ser comparados con los estereotipos que presentaban a los africanos como primitivos . También otorgó un valor significativo a los negros que habían sido "civilizados" por las potencias colonizadoras. Para Diagne, Alemania debía perder sus derechos coloniales no por la inmoralidad del sistema en sí, sino por la mala calidad de la administración germana.