El balneario del Lérez fue un destacado complejo termal de principios del situado en Monte Porreiro, actual barrio de la ciudad española de Pontevedra.
Historia El Balneario del Lérez fue un complejo termal construido a comienzos del en Monte Porreiro por el empresario Casimiro Gómez Cobas, quien lo integró dentro de su finca denominada Villa Buenos Aires. La finca, de unas 80 hectáreas, fue adquirida por Casimiro Gómez en 1900 tras su regreso de Argentina, donde había amasado una gran fortuna como empresario del sector del cuero y propietario de la firma La Nacional.
El origen del balneario estuvo en el aprovechamiento de los manantiales de Monte Porreiro y Aceñas, cuyas aguas fueron declaradas de utilidad pública el 15 de noviembre de 1904 por sus propiedades mineromedicinales. A partir de entonces se desarrolló un establecimiento termal que pronto alcanzó prestigio nacional e internacional. En ese año, una vez obtenida la declaración de utilidad pública de los manantiales, Casimiro Gómez presentó al Ministerio competente el proyecto del balneario e inició la explotación industrial de las aguas mediante la instalación de una planta de embotellado. Los análisis realizados entonces destacaban especialmente sus aplicaciones para las afecciones estomacales y hepáticas. El balneario se ubicaba en la margen izquierda del río Lérez y disponía de un embarcadero propio al que se podía acceder en barca. El manantial de Aceñas estaba situado junto a una hospedería destinada al alojamiento de los visitantes.
El Balneario del Lérez fue inaugurado el 22 de agosto de 1906 en un acto oficial al que asistieron autoridades y destacados representantes de la sociedad pontevedresa. La ceremonia incluyó la bendición de las instalaciones, actos festivos y una iniciativa benéfica consistente en la venta de tarjetas postales, cuya recaudación se destinó a fines asistenciales. En 1911 mejoraron los accesos al balneario con la apertura de la avenida de Buenos Aires.
El establecimiento alcanzó gran relevancia gracias a la explotación y comercialización de las Aguas Minero-Medicinales Lérez, embotelladas en el propio recinto y exportadas a distintos países de Europa y América. Las aguas mineromedicinales del Lérez fueron promocionadas por sus propiedades beneficiosas para afecciones del aparato digestivo e intestinal, así como para el tratamiento del reumatismo, la artritis, la diabetes y la anemia.
El balneario funcionó como un destino de temporada, recibiendo a numerosos agüistas que acudían en busca de tratamientos para diversas dolencias. Además de su función terapéutica, se convirtió en un destacado centro social y cultural frecuentado por personalidades de la época, entre ellas la infanta Isabel de Borbón en 1914 o el exsultán de Marruecos Mulay Hafid el 31 de agosto de 1918, tras un paseo inicial en barca por el Lérez.
En 1907 las Aguas Mineromedicinales del Lérez recibieron diversos galardones y Alfonso XIII felicitó personalmente a Casimiro Gómez por su calidad. Ese mismo año la empresa obtuvo el título de Proveedor de la Casa Real Española. Las aguas del Lérez obtuvieron numerosos reconocimientos en certámenes nacionales e internacionales y fueron comercializadas en mercados de Europa, América, Asia, África y Oceanía. La empresa londinense The Lérez Mineral Water Company, creada para distribuir el agua en el Reino Unido, permitió que la marca alcanzase una notable proyección internacional. Entre sus clientes figuró la naviera White Star Line, que sirvió agua del Lérez en el menú de primera clase del viaje inaugural del RMS Titanic en abril de 1912. Asimismo, las aguas estuvieron a punto de convertirse en suministradoras de la Casa Real británica.
El periodo de mayor actividad del balneario se desarrolló entre 1906 y 1914, coincidiendo con el auge del termalismo gallego y con la consolidación de Pontevedra como uno de los principales centros políticos de Galicia. Durante esos años el establecimiento fue también un relevante espacio de sociabilidad donde tuvieron lugar reuniones y contactos entre destacados representantes de la vida política española y local como Eugenio Montero Ríos, Augusto González Besada, Eduardo Cobián Roffignac, Gabino Bugallal Araújo, José Riestra López o José Canalejas.
El estallido de la Primera Guerra Mundial en 1914 afectó gravemente a la actividad del balneario al reducir el tráfico internacional de viajeros y dificultar las exportaciones. A ello se sumó el creciente auge del turismo de playa y la competencia de otros establecimientos termales. El auge del balneario de La Toja y de otras aguas minerales gallegas hizo que el balneario del Lérez desapareciera en los años veinte y, con el paso de los años, sus instalaciones quedaron abandonadas.
El deterioro continuado llevó a la demolición de la mayor parte de los edificios, mientras que la vegetación acabó cubriendo gran parte del antiguo complejo. La desaparición definitiva de buena parte de las edificaciones se produjo durante la guerra civil española. Desde finales del y comienzos del , el entorno ha sido objeto de diversas iniciativas de recuperación ambiental y paisajística, impulsadas por alumnos del Centro Forestal de Lourizán, la escuela taller de Monte Porreiro y, más recientemente, en el marco del proyecto de la senda fluvial del río Lérez.
Descripción El Balneario del Lérez formaba parte del amplio complejo recreativo y termal de Villa Buenos Aires. El conjunto incluía un hotel de temporada, abierto entre el 15 de junio y el 30 de septiembre, jardines, un estanque, una pista de tenis – instalación poco habitual en la época – y una planta de embotellado de aguas mineromedicinales.
El balneario estaba constituido por tres edificios y disponía de un embarcadero propio, que facilitaba la llegada de los visitantes por el río Lérez. El complejo estaba orientado tanto al tratamiento termal como al descanso y al ocio de sus usuarios.
El conjunto se articulaba en torno a un hotel, un quiosco o templete situado sobre uno de los manantiales y un pabellón destinado al embotellado de las aguas. La finca disponía además de amplios jardines, avenidas arboladas, fuentes, grutas ornamentales, estatuas, merenderos, miradores, parques, muelles en ambas orillas del río y embarcaciones para paseos fluviales, configurando un espacio de recreo de carácter paisajístico. Las edificaciones principales eran de estilo modernista.
En la actualidad, del conjunto original únicamente se conserva parte del templete de una de las edificaciones, junto con su terraza-mirador orientada hacia el río Lérez. El edificio conservado corresponde al antiguo quiosco que protegía uno de los manantiales y constituye el único vestigio arquitectónico del complejo termal. En la parte superior de su fachada está inscrita la fecha de su inauguración, 1906.
Véase también Monte Porreiro Casimiro Gómez Cobas
Referencias
Bibliografía
Enlaces externos
El Balneario del Lérez en la página web Galicia Máxica El Balneario del Lérez en la página web Aguas Lérez
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