thumb|right|250px|Prototipo de un vehículo de destrucción exoatmosférico. Un vehículo de destrucción exoatmosférico (EKV, por sus siglas en nglés: Exoatmospheric Kill Vehicle) es la carga útil, o más concretamente la ojiva defensiva, de un misil interceptor perteneciente a un sistema de defensa antimisiles, cuyo objetivo es neutralizar una amenaza inminente contra los Estados Unidos.

Estos dispositivos o sistemas forman parte del sistema de defensa estadounidense, anteriormente conocido como el Programa Nacional de Defensa Antimisiles (NMD) y actualmente denominado Sistema de Defensa contra Misiles Balísticos (BMDS). Más concretamente, los EKV forman parte del sistema de Defensa de Trayectoria Intermedia Basado en Tierra (GMD). El sistema BMD puede interceptar misiles de medio y largo alcance, si bien el EKV se ha desarrollado específicamente para misiles balísticos intercontinentales (ICBM o SLBM). El objetivo se destruye mediante el método «hit-to-kill».

Funcionamiento Al comenzar la fase intermedia de vuelo y al salir de la atmósfera, la amenaza entrante (misil) vuela por una trayectoria balística suborbital a una velocidad de unos 7 kilómetros por segundo. Los vehículos de destrucción exoatmosféricos (EKV) se han desarrollado para interceptar la amenaza en esta fase intermedia de vuelo.

La trayectoria de los misiles intercontinentales (ICBM o SLBM) se puede dividir en tres fases: Fase de lanzamiento (boost), Fase intermedia de vuelo (fase de trayectoria media) y Fase final o de reentrada (fase terminal).

El vehículo de destrucción exoatmosférico (EKV) es lanzado al espacio junto con el cohete portador y se pone en trayectoria de colisión con el objetivo. Una vez allí, el EKV se separa de la etapa propulsora y se activa el buscador de infrarrojos. El EKV realiza de forma autónoma el vuelo posterior y la aproximación final al objetivo con ayuda de su propio sistema de búsqueda de objetivos. Para ello, el EKV se dirige hacia el objetivo mediante sus propulsores de maniobra.

En lugar de mediante una ojiva, el misil que se aproxima es destruido únicamente por la energía cinética del impacto (hit-to-kill), ya que de este modo se pretende garantizar la destrucción segura de la ojiva nuclear. En esta segunda fase, la ojiva del EKV ya se ha separado del cohete portador y, salvo correcciones de rumbo, sigue esencialmente una trayectoria balística. Dado que los cuerpos de reentrada modernos (véase la tecnología MIRV) miden menos de 2 metros, es necesario el uso de radares de gran potencia.

Historia y programa de desarrollo Desde la década de 2000, las empresas de armamento RTX (antes Raytheon y United Technologies), con sede en Tucson (Arizona), y Aerojet Rocketdyne se encargan del desarrollo y la fabricación de los vehículos de destrucción exoatmosféricos (EKV).

Datos técnicos Datos técnicos de un vehículo de destrucción exoatmosférico (EKV):

Peso: aproximadamente 64 kg, Longitud: 1,4 m, Diámetro: 0,6 m, Velocidad: hasta 10 km/s, Combustible: 9–14 kg de combustible líquido (mezcla de metilhidrazina y tetróxido de dinitrógeno), Sensores: radar y sensor infrarrojo de alta sensibilidad.

El propio EKV, y más concretamente su sistema electrónico, debe estar especialmente blindado contra la radiación. Debe encontrarse protegido para garantizar su funcionamiento incluso en entornos electromagnéticos.

El cohete portador es de varias etapas y está equipado con motores de cohete de combustible sólido, con una previsión de capacidad máxima de 13 000 kilos de combustible.

Instalaciones, pruebas y funcionamiento Los misiles interceptores equipados con vehículos de destrucción exoatmosféricos (EKV) están estacionados en dos lugares: en Fort Greely (Alaska) y en la Base de la Fuerza Espacial Vandenberg (California). Esta última es uno de los centros estadounidenses de desarrollo y ensayo de tecnología de misiles militares, en particular misiles balísticos. Entre ellos se incluyen también los GBI con interceptores EKV.

El número exacto de EKV desplegados se situó en 44 unidades en 2022, aunque la administración estadounidense ha tratado de elevarlo hasta las 64 unidades. El control de los misiles interceptores EKV recae en el 49.º Batallón de Defensa Antimisiles en Fort Greely, y en la 100.ª Brigada de Defensa Antimisiles, en Colorado Springs (Colorado).

Se estaba planificando una tercera ubicación, el complejo de defensa antimisiles de Estados Unidos en Polonia, cerca de la ciudad de Redzikowo, que también forma parte del escudo antimisiles de la OTAN. Sin embargo, esta iniciativa se canceló en septiembre de 2009. La planificación de una base en el este de Estados Unidos comenzó en 2013 y se prolongó hasta 2019, cuando se seleccionó Fort Drum, en el estado de Nueva York, como emplazamiento para un posible sistema de defensa antimisiles.

Evolución En 2025 estaba previsto el desarrollo del Redesigned Kill Vehicle (RKV) como sustituto de los EKV. No obstante, en agosto de 2019, el Departamento de Defensa canceló dicho programa, que iba a contratarse con las empresas Boeing y Raytheon (o RTX). A principios de 2019, el Pentágono ordenó la suspensión del programa debido a que, en diciembre de 2018, se produjeron fallos en componentes críticos que no cumplían con las especificaciones técnicas.

Raytheon está obligada contractualmente a mantener, actualizar y reparar los EKV existentes hasta 2034, hasta que se ponga en servicio el Next-Generation-Interceptor (NGI), que sustituirá a los EKV actuales a partir de 2030. Actualmente, Lockheed Martin (junto con Aerojet Rocketdyne) y Northrop Grumman (junto con Raytheon) han presentado sus candidaturas a la licitación para el NGI.

La República Popular China está desarrollando y probando un sistema de interceptación, posiblemente con ojivas similares a las de los EKV.

Referencias

Categoría:Armas espaciales Categoría:Misiles antibalísticos Categoría:Misiles de Estados Unidos Categoría:Raytheon