Una amistad romántica (también llamada amistad apasionada o afectuosa) es una relación muy cercana, generalmente no sexual, entre amigos o amigas, que a menudo implica un grado de cercanía física superior al que es habitual en las sociedades occidentales contemporáneas. Entre otras cosas, puede llevar a tomarse de la mano, acurrucarse, abrazarse, besarse, darse masajes o compartir la cama, sin relaciones sexuales ni otras expresiones de índole sexual.miniaturadeimagen|Las fundadoras del Shimer College, Cindarella Gregory y Frances Shimer, en 1869; su relación extremadamente estrecha ha sido caracterizada como una "amistad apasionada". El término se utiliza de forma habitual en la historiografía para describir una relación muy estrecha entre personas del mismo sexo durante un periodo histórico en el que no existía o no era aceptada socialmente la categoría social de homosexualidad como la conocemos hoy. En este sentido, el término se acuñó a finales del siglo XX para describir retrospectivamente un tipo de relación que hasta mediados del siglo XIX no llamaba la atención, pero que desde la segunda mitad del siglo XIX se empezó a considerar más extraña, ya que la intimidad física entre parejas empezó a generar preocupación. La amistad romántica entre mujeres en Europa y Norteamérica se hizo más visible a finales del siglo XVIII y principios del XIX, con el surgimiento simultáneo de la educación femenina y una nueva retórica sobre la diferencia sexual.
Ejemplos históricos Resulta complicado el estudio de la amistad romántica histórica, ya que las fuentes primarias suelen ser escritos sobre relaciones amorosas, que generalmente adoptaban la forma de cartas de amor, poemas o ensayos filosóficos, sin que existan estudios objetivos al respecto, y dichas fuentes rara vez declaraban explícitamente la naturaleza sexual o no sexual de las relaciones. Si bien los tabúes contra la homosexualidad en las culturas de Europa Occidental de la época pueden haber motivado a los amantes del mismo sexo a ocultar la naturaleza de sus relaciones, Lillian Faderman, Stephanie Coontz, Anthony Rotundo, Douglas Bush y otros argumentan que la rareza de la amistad romántica en la cultura moderna hace que las referencias a relaciones no sexuales pueden ser malinterpretadas por los lectores modernos.
Shakespeare y el “Joven hermoso” El contenido de las obras de Shakespeare ha suscitado la duda sobre su posible bisexualidad. Si bien 26 de sus sonetos son poemas de amor dirigidos a una mujer casada (la " Dark Lady (Dama Oscura)"), 126 están dedicados a un joven adolescente (conocido como el "Joven Hermoso"). El tono de estos últimos, que se centra en la belleza del joven, se ha interpretado como prueba de la bisexualidad de Shakespeare, aunque otros los interpretan como referencias a una profunda amistad o afecto paternal, no a amor sexual.
Uno de estos últimos es Douglas Bush, citando a Montaigne, que distinguía las amistades masculinas de "ese otro amor griego licencioso",como evidencia de una interpretación platónica.William Shakespeare (1961). "Preface (by Douglas Bush)". In Bush, Douglas; Harbage, Alfred (eds.). Sonnets. Baltimore, Maryland: Penguin.
Frente a ello, Crompton, al contestar en su obra Homosexualidad y civilización la afirmación de Bush de que los sonetos son una expresión de una amistad intensa, idealizada y no sexual, lo que Crompton denomina el «culto renacentista a la amistad [masculina]», señala las quejas de los sonetos sobre «noches de insomnio», «angustia aguda» y «celos terribles» derivados del amor por el apuesto joven. Crompton concluye que estos son «tormentos» que «difícilmente podrían ser causados por la amistad». También observa que el escritor C.S. Lewis, aunque no era partidario de una interpretación homosexual, consideraba que el lenguaje de los sonetos era «demasiado amoroso para una amistad masculina común» y declaró no haber encontrado ningún lenguaje comparable entre amigos en ninguna otra parte de la literatura del siglo XVI.
Montaigne y Etienne de La Boétie El filósofo francés Montaigne describió el concepto de amistad romántica (sin usar este término inglés) en su ensayo "D la amistad". Además de distinguir este tipo de amor de la homosexualidad ("esta otra licencia griega"), otra forma en que Montaigne difería de la visión moderna era que sentía que la amistad y la emoción platónica eran una capacidad principalmente masculina (aparentemente sin ser consciente de la costumbre de la amistad romántica femenina que también existía).John Ruskin's 1865 essay "On Queen's Gardens" is a good example of the later view that emotionality was a female province; Kate Millet analyzes this essay in Sexual Politics (1969, 1970, 1990, 2000), University of Illinois Press, . Many modern books such as Carmen Renee Berry's Girlfriends: Invisible Ties (1998), Wildcat Canyon Press, , argue that intensity in friendship is a female capacity.
La historiadora lesbiana-feminista Lillian Faderman cita a Montaigne, utilizando "De la amistad" como prueba de que la amistad romántica era distinta de la homosexualidad, ya que la primera podía ser ensalzada por escritores famosos y respetados, quienes a la vez menospreciaban la homosexualidad. (Esta cita también refuerza la creencia de Faderman de que el género y la sexualidad son construcciones sociales, puesto que indican que cada sexo ha sido considerado "mejor" en la amistad intensa en algún momento de la historia).
Alexander Hamilton y John Laurens Poco después de su matrimonio, mientras se encontraba en el campamento de George Washington durante la época de la Revolución Americana, John Laurens conoció a Alexander Hamilton y entabló una amistad muy cercana con él. Intercambiaron muchas cartas durante los años en que diferentes regimientos y la captura de Laurens por los británicos los mantuvieron separados; por ejemplo, cuando los términos de la libertad condicional de Laurens le impidieron estar presente en la boda de Hamilton con Elizabeth Schuyler en diciembre de 1780, a pesar de que Hamilton lo había invitado. Si bien el lenguaje emotivo no era infrecuente en las amistades románticas entre personas del mismo sexo en este período histórico, el biógrafo de Hamilton, James Thomas Flexner, afirmaba que el lenguaje intensamente expresivo de las cartas entre Hamilton y Laurens "plantea interrogantes sobre la homosexualidad" que "no pueden ser respondidos categóricamente".
Al afirmar que "hay que andar con cuidado al abordar este asunto", el biógrafo de Hamilton, Ron Chernow, escribió que es imposible afirmar "con certeza" que Laurens y Hamilton fueran amantes, señalando que tal relación habría requerido "precauciones extraordinarias" dado que la sodomía era un delito capital en todas las colonias en ese momento. Chernow concluye que, basándose en la evidencia disponible, "como mínimo, podemos decir que Hamilton desarrolló algo parecido a un enamoramiento adolescente por su amigo". Según Chernow, "Hamilton no entablaba amistades fácilmente y nunca más reveló su vida interior a otro hombre como lo había hecho con Laurens", y tras la muerte de Laurens, "Hamilton cerró algún compartimento de sus emociones que nunca volvería a abrir".
A diferencia de las efusivas cartas de Hamilton, las cartas que se conservan de Laurens a Hamilton eran notablemente menos frecuentes y menos apasionadas, aunque algunas cartas escritas por Laurens se han perdido o podrían haber sido destruidas.
Abraham Lincoln y Joshua Speed La relación entre Abraham Lincoln y Joshua Speed es otro ejemplo de una relación que algunas fuentes modernas consideran ambigua o potencialmente homosexual, mientras que otras sostienen que fue una amistad romántica. Lincoln y Speed vivieron juntos durante un tiempo, compartieron cama durante su juventud y mantuvieron una amistad de por vida. David Herbert Donald señala que los hombres en ese entonces a menudo compartían cama por razones económicas; los hombres estaban acostumbrados a la intimidad no sexual entre personas del mismo sexo, ya que la mayoría de los padres no podían costear camas o habitaciones separadas para los hermanos varones. Anthony Rotundo argumenta que la costumbre de la amistad romántica para los hombres en Estados Unidos a principios del siglo XIX era diferente a la de la Francia renacentista, y se esperaba que los hombres se distanciaran emocional y físicamente un poco después del matrimonio; afirma que las cartas entre Lincoln y Speed muestran este distanciamiento después de que Lincoln se casara con Mary Todd.Rotundo, Anthony (1985). "Romantic Friendship". Journal of the History of Sexuality. 23: 1–25.
Amistades románticas en universidades femeninas A medida que el movimiento sufragista estadounidense fue consiguiendo derechos para las mujeres blancas de clase media y alta, el matrimonio heterosexual se volvió menos necesario, y muchas más mujeres fueron a la universidad y continuaron viviendo en comunidades centradas en las mujeres después de graduarse. La cultura de pares exclusivamente femenina que se formó en los colegios femeninos permitía a las estudiantes crear sus propias reglas y jerarquías sociales, convertirse en líderes y heroínas unas de las otras, e idolatrarse mutuamente. Estas idolatrías a menudo tomaban la forma de amistades románticas, que los contemporáneos llamaban "enamoramientos", "amor platónico" y "amor fraternal".
La práctica de "smashing" consistía en que una estudiante colmaba a otra de regalos: notas, chocolates, a veces incluso mechones de cabello. Cuando el objeto de los afectos de la estudiante era cortejada y las dos comenzaban a pasar todo el tiempo juntas, la "agresora" era percibida por sus amigas como "smashed" (enamorada). A principios del siglo XX, "crush" reemplazó gradualmente el término "smash" (enamoramiento) y generalmente significaba el enamoramiento de una chica más joven por una compañera mayor. La historiadora Susan Van Dyne ha documentado una "amistad íntima" entre Mary Mathers y Frona Brooks, dos miembros de la promoción de 1883 del Smith College. Mathers y Brooks intercambiaron muestras de afecto, disfrutaron del tiempo que pasaron a solas y celebraron un aniversario.
Las amistades románticas que surgían en las universidades femeninas a veces continuaban después de la graduación, con mujeres que vivían juntas en los denominados "matrimonios de Boston" o casas cooperativas. Las mujeres que se comprometían abiertamente con otras mujeres a menudo encontraban aceptación de su compromiso y estilo de vida en los ámbitos académicos, y se sentían cómodas expresando sus sentimientos por sus compañeras del mismo sexo.
A principios de siglo, los romances y los enamoramientos se consideraban una parte esencial de la experiencia universitaria femenina, y las estudiantes que escribían a sus familias hablaban abiertamente sobre su participación en amistades románticas. Sin embargo, en la década de 1920, la opinión pública cambió, y se puso en contra de este tipo de enamoramiento.
Argumentos bíblicos y religiosos Los defensores de la hipótesis de la amistad romántica también hacen referencia a la Biblia. Historiadores como Faderman y Robert Brain creen que las descripciones de relaciones como la de David y Jonatán o la de Rut y Noemí en este texto religioso demuestran que las costumbres de la amistad romántica existían y se consideraban virtuosas en el antiguo Cercano Oriente, a pesar del tabú simultáneo sobre la homosexualidad.
La relación entre el rey David y Jonatán, hijo del rey Saúl, se cita a menudo como ejemplo de amistad romántica masculina; por ejemplo, Faderman parafrasea a Samuel 1:26 en la portada de su libro: "Tu amor fue maravilloso para mí, superior al amor de las mujeres". 2 Samuel 1:26. El erudito bíblico Theodore Jennings subraya que el afecto de Jonatán por David comenzó como un flechazo provocado por la belleza de David, concluyendo que no se trataba de amor fraternal, sino de un sentimiento teñido de erotismo.