miniaturadeimagen|170x170px|Vista de Mesina, donde Gian Filippo residió gran parte de su vida adulta, en un grabado de Braun y Hogenberg. Gian Filippo Cassini (Roma, 1520-Ali, 4 de octubre de 1584) fue un jesuita, conocido por ser el primero nacido en Roma.
Biografía Nació en Roma.
El propio fundador de la Compañía de Jesús fue quien admitió al joven Gian Filippo en la orden el 29 de septiembre de 1540, dos días después de que la orden hubiese sido aprobada por el papa Paulo III mediante la bula Regimini Militantis.
La incorporación de un primer nacido en Roma a la Compañía ha sido destacada por historiadores clásicos de la orden como Schinosi o el padre Aguilera que otorgaron a Casini el título de:Romanorum primus a b. Ignatio Societati additus (en español, el primero de los romanos añadido a la Compañía por el bienaventurado Ignacio»). En el momento de su ingreso Gian Filippo fue definido por el historiador jesuita Tacchi Venturi como un:giovane d'indole egregia (en español, un joven de carácter excelente)Partiría a estudiar a la Universidad de París llegando en junio de 1541. A principios de diciembre de 1541 estuvo enfermo, pensando su superior en París el padre Juan Jerónimo Doménech en enviarle a Portugal. Finalmente, se recuperó a finales de ese mes.
En 1548, fue compañero de Diego Laínez cuando este último fue llamado por Juan de Vega, virrey de Sicilia para evangelizar en la isla. Ambos predicaron en Nápoles, a su paso hacia Sicilia, en el Adviento de 1548.
El año siguiente Laínez y Cassini se encontraban en Palermo. Cassini se encontró entre los fundadores del Colegio Máximo de la Compañía en la ciudad, del que llegaría a ser rector. Era considerado uno de los jesuitas más notables de Sicilia, siendo además conocido por sus anécdotas sobre San Ignacio y San Francisco Javier. Una de las anécdotas protagonizadas por ambos santos, se conoce por Cassini, y en palabras de Patragni:Además, relataba que el Santo Patriarca [San Ignacio], antes de enviar [Francisco] Javier a las Indias, le abrió la vestidura sobre el pecho para ver si le faltaba alguna prenda de vestir para protegerse de los atrocísimos fríos del Nuevo Mundo; pero debajo no le encontró otra cosa que la camisa pegada a las carnes, por lo cual, asombrado el Santo Padre, le dijo: ¿Así, Francisco [Javier], así, ¿eh? Y sin más, ordenó que se le proveyera de lo necesario.En la isla desarrollaría una importante labor misionera de más de 30 de años. Su papel, constancia y dedicación resultaron fundamentales para la consolidación y el arraigo temprano de las misiones jesuíticas en la isla. Utilizó métodos educativos que fueron considerados como novedosos en la época, así en carta a Diego Laínez fechada en 1557 explicaba:Los niños más distinguidos, los hijos de barones y caballeros, asisten a nuestras escuelas: aprenden la doctrina en verso italiano y van por la ciudad [Palermo] cantándola en público, en lugar de otras canciones vanas Murió en la Tierra de Ali, cerca de Messina, donde había ido a intentar reponerse por consejo de sus médicos, el 4 de octubre de 1584.
Referencias
Bibliografía
Categoría:Nacidos en Roma Categoría:Jesuitas del siglo XVI Categoría:Jesuitas de Italia Categoría:Nobles de Italia del siglo XVI