El Asunto de Rio de Janeiro Affair fue una serie de incidentes durante la Revuelta de la Armada ocurridos en enero de 1894 en Río de Janeiro, Brasil. Luego de tres ataques a buques mercantes estadounidenses en el puerto de Río de Janeiro, se dio un enfrentamiento sin bajas entre buques de guerra de la Armada de los Estados Unidos y un buque blindado de la flota rebelde bajo el mando del contraalmirante Saldanha da Gama. Finalmente, los estadounidenses consiguieron su objetivo y Saldanha da Gama ofreció rendir su flota ante ellos pero la oferta no fue aceptada..
El Incidente Los hechos que llevaron al breve enfrentamiento se iniciaron el 21 de enero de 1894 cuando la barca estadounidense SS Julia Rollins fue atacada con fuego de rifles desde un fuerte en la Isla de las Cobras mientras navegaba hacia los muelles de Gamboa. Aunque el fuego brasileño fue fuerte, no hubo heridos, la tripulación estadounidense tuvo que cubrirse y maniobrar su nave lejos del alcance de fuego del fuerte, donde anclaron. Los rebeldes brasileños entonces abrieron fuego nuevamente pero esta vez desde los cruceros blindados Trajano y Guanabara. Julia Rollins se movió una vez más hasta encontrar un lugar seguro donde anclar y luego un bote con algunos marineros fue enviado a informar al almirante Andrew E. K. Benham, quien estaba en comando de tres cruceros en Río de Janeiro con órdenes de proteger los intereses estadounidenses y observar el bloqueo rebelde de la ciudad. El 26 de enero, otro incidente ocurrió cuando la barca Agate fue atacada con rifles y cañones navales desde la isla de las Cobras y los barcos rebeldes. Nuevamente no hubo heridos pero el almirante Benham, quien había estado ocupado comunicándose con Gama, le advirtió no atacar más barcos estadounidenses. El USS Detroit, bajo el mando del comandante Willard H. Brownson, fue uno de los modernos cruceros en el escuadrón de Benham. Los otros dos eran el USS San Francisco y el USS Newark. La flota de 24 barcos del almirante Saldanha da Gama era mucho más fuerte ya que la mayor parte de la armada rebeldes estaba anclada en Río de Janeiro aunque sólo el Trajano, el Guanabara y la cañonera Liberdade estaban directamente involucradas. El Trajano de 1,400 toneladas estaba equipado con doce cañones y el Guanabara, mucho más grande de 2,000 toneladas, tenía ocho. El Liberdade sólo era de 250 toneladas pero estaba armada con ocho cañones. Era el buque insignia de Gama y patrullaba entre los dos cruceros y el resto de la flota. El comandante brasileño esperaba una batalla contra el escuadrón estadounidenses por lo que hombres de otros buques habían reforzado al Trajano y al Guanabara.. thumb|276px|Una batería costera del ejército brasileño en Río de Janeiro en 1894 thumb|276px|El buque de guerra "Detroit", 29 de enero de 1894, New York Times. El asunto tuvo su climax el 29 de enero cuando Benham ordenó al comandante Brownson escoltar a los mercantes estadounidenses a los muelles donde sus cargas serían descargadas y atacar al primer buque brasileño en disparar. Así, a las 6:00 am el Detroit avanzó seguido por el Julia Rollins, el Agate y las barcas Amy y Good News. El Detroit estaba listo para combate y a las 6:20 la tripulación estaba en sus posiciones de combate con los cañones cargados. Justo entonces, mientras navegaba entre las islas Cobras y Enchadas, los vigías observaron dos o tres cruceros auxiliares brasileños que estaban empezando el bombardeo de las baterías costeras. El comandante Brownson decidió esperar a que termine el enfrentamiento para no violar la neutralidad y tan pronto como los remolcadores armados se alejaron, los buques estadounidenses pusieron rumbo. El Trajano y el Guanabara no estaban lejos, los dos cruceros estaban amarrados a una boya en formación de batalla y el buque insignia del almirante Gama no se veía por ninguna parte. A las 7:00 am, el Detroit y los buques a los que escoltaba estaban al alcance del fuego de los rebeldes y en ese mismo momento el Trajano disparó una advertencia hacia la proa del Amy que temporalmente la detuvo. Con la finalidad de mantener las naves en movimiento, el comandante Brownson tuvo que asegurar a los mercantes que los protegería si había más disparos. Un ataque vino pocos minutos después; a las 7:04 el Amy recibió una ronda desde el Trajano. Inmediatamente el Detroit devolvió el fuego con uno de sus cañones e hizo blanco en la popa del Trajano, a unos dos o tres pies de la proa de estribor, causando daños leves. Brownson llamó entonces a los brasileños, que se encontraban a menos de sesenta yardas de distancia, y el comandante declaró: "Si vuelven a disparar, responderé al fuego, y si persisten en disparar, los hundiré". Sin embargo, la tripulación del Trajano abrió fuego de nuevo con una andanada completa desde la batería de estribor; un proyectil pasó rozando el Detroit y otro el Amy, pero no causó daños.
Durante los momentos siguientes, el Detroit maniobró, y a las 7:16 de la mañana Brownson se encontró en una buena posición para barrer con fuego cruzado a los buques enemigos desde una distancia de 200 yardas. Aquella mañana el mar estaba agitado, por lo que se echó el ancla y se hicieron los preparativos para soltar el cable en caso necesario. Se ordenó a los veleros estadounidenses que continuaran hacia los muelles. A las 7:32 de la mañana, el Trajano disparó otra andanada contra el Amy; todos los disparos fallaron. El USS Detroit respondió y una segunda andanada alcanzó al Trajano bajo la popa, cerca de su pilar de popa. Tras esto, los rebeldes cesaron el fuego y el enfrentamiento terminó, tras aproximadamente media hora. El almirante Gama solo se enteró de que había habido un intercambio de disparos cuando fondeó el Liberdade y dos de los remolcadores cerca del Guanabara. El capitán Brownson envió a un oficial a bordo del Liberdade para garantizar el alto el fuego. Gama afirmó que no había ordenado los ataques contra los veleros estadounidenses y que, durante los primeros incidentes, solo se habían utilizado balas de fogueo con el fin de ahuyentar a los comerciantes y no causarles daño alguno; sin embargo, los daños menores causados por disparos de rifle al Agate y al Julia Rollins demostraron lo contrario. Gama también se ofreció a entregar su flota al almirante Benham, pero la oferta no fue aceptada. Los informes estadounidenses no indican que hubiera bajas en ninguno de los bandos y el asunto no tuvo más consecuencias. Al final, el Detroit logró reabrir Río de Janeiro al comercio estadounidense, y a las audaces acciones de Brownson se le atribuye haber impedido que se produjeran más ataques contra buques con pabellón estadounidense durante la revuelta, que terminó en marzo de 1894. El capitán se hizo famoso por ese enfrentamiento, y los periódicos de todo Estados Unidos se hicieron eco de la noticia. Referencias
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