Henry Villard (10 de abril de 1835 - 12 de noviembre de 1900) fue un periodista germano-estadounidense, que se convirtió en un influyente financiero, líder y sexto presidente del Ferrocarril del Pacífico Norte (1881-1884), cuya ruta transcontinental se completó durante su mandato en 1883.

Semblanza general Villard nació y se crio con su padre, Fernando Heinrich Gustav Hilgard, en la localidad de Espira, histórica fortificación fronteriza de origen romano y reminiscencias medievales, situada junto al río Rin en el Palatinado Renano, por entonces perteneciente al Reino de Baviera. Villard tuvo discrepancias políticas con su padre, de ideología más conservadora, y fue enviado a una academia semimilitar al otro lado de la frontera, en el noreste de Francia. Siendo adolescente, emigró a los Estados Unidos en la década de 1850 sin el conocimiento de sus padres. Cambió su nombre a Henry Villard, el nombre de un compañero de clase francés, para evitar ser enviado de regreso a Europa, y comenzó a dirigirse hacia el oeste, estudiando brevemente derecho mientras desarrollaba una carrera en el periodismo. Apoyó al famoso explorador y militarJohn C. Frémont (1813-1890), primer candidato a la presidencia de los Estados Unidos en 1856 por el recién fundado Partido Republicano, y cuatro años más tarde siguió al excongresista por Springfield (Illinois) Abraham Lincoln (1809-1865), en su candidatura a la presidencia de los Estados Unidos en 1860.

Poco después se convirtió en corresponsal de guerra, cubriendo primero la guerra de Secesión (1861-1865), y luego siendo enviado de regreso al extranjero por el Chicago Tribune a Europa (debido a sus experiencias de la infancia y su conocimiento de idiomas extranjeros) para cubrir también la breve guerra austro-prusiana en 1866, entre dos regímenes totalitarios/autoritarios que luchaban por la supremacía política en Europa central, que se saldó con la rápida y decisiva victoria militar prusiana sobre el vecino Imperio austríaco, germen de la posterior unificación que supuso la creación de un nuevo Imperio alemán. Cuatro años después cubrió la guerra franco-prusiana de 1870-1871, con la desastrosa derrota del segundo Imperio francés instituido por Napoleón III.

Como resultado de sus experiencias cubriendo los dos conflictos, la Guerra Civil en los Estados Unidos y las guerras europeas a finales de la década de 1860, adoptó posturas pacifistas. Se casó con la defensora del sufragio femenino Helen Frances Garrison (apodada "Fanny"), hija del famoso editor de periódicos y abolicionista de la esclavitud William Lloyd Garrison (1805-1879), y regresó a los Estados Unidos, para luego volver a Alemania varios años después por motivos de salud en 1870.

Mientras estaba en Alemania, se involucró en la gestión de inversiones en los ferrocarriles estadounidenses, y regresó a los Estados Unidos en 1874 para supervisar las inversiones alemanas en el Ferrocarril de Oregón y California. Visitó Oregón ese verano, e impresionado por los recursos naturales de la región, comenzó a adquirir diversos intereses en el transporte de la zona. Durante la década siguiente, adquirió varias compañías ferroviarias y navieras, e impulsó la construcción de una línea férrea desde Portland hasta el Océano Pacífico. Si bien tuvo éxito, la línea resultó más costosa de lo previsto, lo que provocó dificultades financieras. Villard regresó a Europa, donde contribuyó a que los inversores alemanes adquiriesen participaciones en la red de transporte, y volvió a Nueva York en 1886.

También en la década de 1880 adquirió dos periódicos, el New York Post y The Nation, y fundó la empresa predecesora de la General Electric. Fue el primer benefactor de la Universidad de Oregón y contribuyó a otras universidades, iglesias, hospitales y orfanatos. Falleció de un derrame cerebral en su casa de campo en Nueva York en 1900.

Primeros años y educación thumb|right|Henry Villard (izquierda), de unos 13 años, con su madre (centro), su hermana Emma (derecha) y su tío Robert (arriba)

Villard nació en 1835 en la ciudad de Espira, en el Palatinado, por entonces parte del Reino de Baviera. Sus padres se mudaron a Zweibrücken en 1839, y en 1856 su padre, Gustav Leonhard Hilgard (quien murió en 1867), se convirtió en juez del Tribunal Supremo de Baviera, en Múnich. Su padre era miembro de la iglesia reformada calvinista, mientras que su madre, Katharina Antonia Elisabeth (Lisette) Pfeiffer, era católica. Si bien tenía tendencias aristocráticas, compartía los intereses republicanos de gran parte del clan Hilgard. Su tío abuelo, Theodore Erasmus Hilgard, había emigrado con su familia a los Estados Unidos entre 1833 y 1835, asentándose en Belleville (Illinois), y había renunciado a su cargo de juez para que sus hijos pudieran ser criados como hombres libres. Villard también era pariente lejano del médico y botánico George Engelmann, que residía en San Luis (Misuri).

En 1848 ingresó en un gymnasium (equivalente a una escuela secundaria) en Zweibrücken, que tuvo que abandonar por simpatizar con la revolución alemana de 1848-1849. Había interrumpido una clase al negarse a mencionar al rey de Baviera en una oración, justificando su omisión alegando su lealtad al gobierno provisional. En otra ocasión, tras presenciar una sesión de la Asamblea Nacional de Fráncfort, regresó a casa con un sombrero adornado con una pluma roja, que distinguía a los partidarios del político revolucionario Friedrich Hecker. Dos de sus tíos simpatizaban fervientemente con la revolución, pero su padre era conservador y lo castigó enviándolo a continuar su educación en la academia semimilitar francesa de Phalsbourg (1849-1850). Originalmente, su castigo consistía en ser aprendiz, pero su padre cedió y optó por la escuela militar. Villard se presentó a clases un mes antes para poder recibir con antelación clases de francés por parte del novelista Alexandre Chatrian.

Carrera Periodismo Al emigrar a Estados Unidos, adoptó el apellido Villard, el de un compañero de escuela francés en Phalsbourg, para ocultar su identidad a cualquiera que intentara obligarlo a regresar a Alemania. En 1854, se dirigió hacia el oeste y vivió sucesivamente en Cincinnati (Ohio), Belleville (Illinois) y Peoria (Illinois), donde estudió derecho durante un tiempo; y también en Chicago (Illinois), donde escribió artículos para varios periódicos. Además de su trabajo como periodista y otros empleos, en 1856 intentó, sin éxito, establecer una colonia de alemanes seguidores del Partido del Suelo Libre en Kansas. Entre 1856 y 1857 fue editor y, durante un tiempo, propietario del periódico Racine «Volksblatt», en el que abogó por la elección del candidato presidencial John C. Frémont del recién fundado Partido Republicano.

thumb|upright|Henry Villard en 1866

Posteriormente, se asoció con el New Yorker Staats-Zeitung, para el que cubrió los debates Lincoln-Douglas, con el Frank Leslie's Illustrated Newspaper y con el New York Tribune, así como con la Cincinnati Commercial Gazette. En 1859, como corresponsal de la Commercial Gazette, visitó la región aurífera recién descubierta de Colorado. A su regreso en 1860, publicó «Las regiones auríferas de Pike's Peak». También envió estadísticas al New York Herald con el fin de influir en la ubicación de una ruta ferroviaria hacia el Pacífico. Siguió a Lincoln durante toda la campaña presidencial de 1860 y viajó en el tren presidencial a Washington en 1861. Pasó a ser el corresponsal principal del New York Herald en 1861, y no se conformó con trabajar para un solo periódico, convirtiéndose en pionero de la sindicación periodística.

Durante la guerra de Secesión, fue corresponsal del New York Tribune (con el Ejército del Potomac, 1862-63) y estuvo al frente como representante de una agencia de noticias que él mismo fundó ese año en Washington (1864). A raíz de sus experiencias cubriendo la Guerra Civil, se convirtió en un pacifista convencido. En 1865, cuando Horace White se convirtió en editor jefe del Chicago Tribune, Villard pasó a ser su corresponsal en Washington. En 1866, fue corresponsal de dicho periódico en la guerra austro-prusiana. También permaneció en Europa en 1867 para informar sobre la Exposición Universal de París.

Al finalizar la Guerra Civil, el 3 de enero de 1866 se casó con Helen Frances Garrison, hija del activista antiesclavista William Lloyd Garrison. Regresó a Estados Unidos tras cumplir con sus funciones como corresponsal en Europa en junio de 1868, y poco después fue elegido secretario de la Asociación Estadounidense de Ciencias Sociales, a la que se dedicó hasta 1870, cuando viajó a Alemania por motivos de salud.

Transporte thumb|Acciones de la Oregon and Transcontinental, compañía propiedad de Henry Villard

En Alemania, mientras residía en Wiesbaden, participó en la negociación de valores ferroviarios estadounidenses. Tras el pánico de 1873, cuando muchas compañías ferroviarias incumplieron el pago de intereses, se unió a varios comités de tenedores alemanes de bonos, desempeñando la mayor parte del trabajo, y en abril de 1874 regresó a Estados Unidos para defender los derechos de sus representados, y especialmente para formalizar un acuerdo con la Compañía Ferroviaria de Oregón y California.

Villard visitó Portland por primera vez en julio de 1874, y quedó impresionado por la riqueza natural de la región, concibiendo un plan para obtener el control de sus escasas rutas de transporte. Sus clientes, que también eran importantes acreedores de la Compañía de Vapores de Oregón, aprobaron su plan, y en 1875 Villard se convirtió en presidente tanto de la compañía naviera como del Ferrocarril de Oregón y California. En 1876, fue nombrado síndico del Ferrocarril Kansas Pacífico como representante de los acreedores europeos. Fue destituido en 1878, pero continuó la disputa que se había iniciado con Jay Gould, y finalmente obtuvo mejores condiciones para los tenedores de bonos de las que habían aceptado.

El Noroeste del Pacífico era el sector en auge de la expansión estadounidense. Los inversores europeos en la Línea de Vapores de Oregón y San Francisco, tras la construcción de nuevos buques, perdieron su interés en la compañía y, en 1879, Villard formó un consorcio estadounidense y adquirió la propiedad. También adquirió la Compañía de Navegación a Vapor de Oregón, que operaba flotas de vapores y ferrocarriles de mercancías en el entorno del río Columbia. Las tres compañías que controlaba se fusionaron bajo el nombre de Compañía de Ferrocarriles y Navegación de Oregón.

Comenzó la construcción de un ferrocarril siguiendo el curso del río Columbia. Al fracasar en su intento de obtener un acuerdo permanente con el Ferrocarril del Pacífico Norte, que había iniciado su extensión hacia el Territorio de Washington, Villard utilizó su línea de barcos de vapor del río Columbia como salida de su ferrocarril hacia el océano Pacífico. Posteriormente, logró obtener el control de los intereses sobre la propiedad del Ferrocarril del Pacífico Norte y organizó una nueva corporación que se denominó Compañía de Oregón y Transcontinental. Esta adquisición se logró con la ayuda de un consorcio, denominado por la prensa como un «grupo ciego», compuesto por amigos que le habían prestado 20 millones de dólares sin conocer sus intenciones. Tras algunas disputas con los antiguos directivos del Ferrocarril del Pacífico Norte, Villard fue elegido presidente de una junta directiva reorganizada el 15 de septiembre de 1881.

thumb|El Columbia, vapor de la Compañía de Ferrocarriles y Navegación de Oregón. Botado en 1880, fue la primera aplicación comercial de las lámparas incandescentes de Thomas Alva Edison