Epiphyllum chrysocardium es una especie de planta suculenta perteneciente al género Epiphyllum, dentro de la familia Cactaceae. Es endémica del sureste de México, específicamente de los estados de Chiapas y Tabasco.
Descripción Epiphyllum chrysocardium es una especie de cactus epífito de porte arbustivo, caracterizada por presentar ramas fuertes y ascendentes que pueden alcanzar hasta 1,8 m de longitud. Los tallos son aplanados y de aspecto foliar, con una anchura de hasta 30 cm; se curvan hacia arriba y se estrechan progresivamente hacia el ápice. La epidermis es de color verde oscuro y los márgenes están profundamente lobulados, con lóbulos bien definidos de 13 a 15 cm de largo y aproximadamente 4 cm de ancho. izquierda|miniaturadeimagen|Detalle de los tallos aplanados y de aspecto foliar Las aréolas se disponen en depresiones entalladas en la cara superior de los lóbulos y están separadas entre sí por una distancia de 2,5 a 4,5 cm. Generalmente no tienen espinas, aunque en ocasiones pueden presentar de dos a tres espinas cortas en forma de cerdas.
Las flores son grandes, llamativas y en forma de embudo. Son de color blanco y con un olor característico similar al de la nata agria. Alcanzan de 32 a 42 cm de longitud y alrededor de 20 cm de diámetro. El pericarpelo es fuertemente tuberculado y está provisto de escamas y cerdas. El tubo receptacular mide entre 16 y 28 cm de largo, es curvo y presenta una coloración que varía del verde claro al verde amarillento, con tonos rosados hacia el pericarpelo y el perianto. Las brácteas son deltoides a lanceoladas, de 0,8 a 1,5 cm de largo y 0,2 a 0,4 cm de ancho, de color verde, siendo las superiores ligeramente purpúreas. miniaturadeimagen|Planta en el Real Jardín Botánico de Sídney, Australia Los tépalos externos van de linearles a lanceolados, miden entre 10 y 14 cm de largo y de 0,5 a 1,2 cm de ancho, y presentan una coloración que va del púrpura al rosado rojizo. Los tépalos internos son oblanceolados, con ápice mucronado, de 12 a 14 cm de largo y entre 0,8 y 4 cm de ancho, de color blanco. Los estambres miden de 11 a 15 cm de longitud, con filamentos de color amarillo intenso y anteras negras de 0,3 a 0,5 cm de largo. El estilo es blanco, mide entre 15 y 32 cm de longitud y termina en un estigma con 12 a 13 lóbulos de aproximadamente 2 cm de largo.
El fruto es esférico, de color verde intenso y de unos 7 cm de diámetro. Está densamente cubierto de aréolas con tomento gris y numerosas espinas amarillentas de hasta 2 cm de longitud, las cuales se desprenden al alcanzar la madurez completa. La pulpa es blanquecina y desprende un agradable aroma afrutado.
Distribución y hábitat El área de distribución natural de la especie se localiza en el sureste de México, específicamente en los estados de Chiapas y Tabasco. Habita en bosques húmedos a bajas elevaciones.
Taxonomía Epiphyllum chrysocardium fue descrita por el botánico estadounidense Edward Johnston Alexander y publicada por primera vez en la revista científica Cactus and Succulent Journal 28: 4 en 1956.
Etimología
Epiphyllum: nombre genérico formado a partir de las palabras griegas epi (que significa 'sobre' o 'encima') y phyllon (que se traduce como 'hoja'). Este nombre hace referencia a la característica más notable del género: sus flores que parecen surgir directamente de las hojas, aunque en realidad se desarrollan sobre tallos aplanados que recuerdan a hojas en forma y textura. chrysocardium: epíteto específico formado a partir de las palabras griegas chrysos (que significa 'oro') y kardia (que se traduce como 'corazón'). Este nombre hace referencia a la apariencia característica de las flores de la especie, en las que los filamentos de color amarillo intenso destacan en el centro, rodeados por pétalos blancos, evocando la imagen de un “corazón dorado”.
Estado de conservación En la Lista Roja de Especies Amenazadas de la UICN, la especie está clasificada como “Datos Insuficientes (DD)”. Actualmente no existe información disponible sobre las posibles amenazas que enfrenta la especie.
Usos Epiphyllum chrysocardium se cultiva principalmente como planta ornamental por sus tallos arqueados de hasta 1,8 metros que recuerdan a las hojas de un helecho y por sus flores blancas de gran tamaño con estambres dorados. Esta especie prefiere una exposición a la luz brillante y filtrada, pues en su hábitat natural crece como epífita bajo el dosel forestal. Una ventana con orientación hacia el este permite que reciba el sol matutino y mantenga sombra durante el resto de la jornada. En los meses de verano, la planta agradece una sombra ligera durante el mediodía para proteger sus tallos.
El cultivo requiere un sustrato con excelente drenaje que permita la circulación de aire entre las raíces. Una mezcla adecuada combina un 60 % de tierra para macetas con un 40 % de perlita, manteniendo un pH entre 5,0 y 6,0. Resulta necesario trasplantar el ejemplar cada dos o tres años para renovar los materiales orgánicos que se degradan con el tiempo. Durante el periodo de crecimiento activo en primavera y verano, la planta necesita riego y fertilización abundantes, además de temperaturas que pueden superar los 30 °C si cuenta con una buena ventilación.
Aunque la especie produce flores majestuosas, los expertos la consideran una planta de floración difícil que suele alcanzar la madurez para florecer a partir de los 70 u 80 cm de altura. La propagación vegetativa a través de esquejes constituye la forma de multiplicación más habitual debido a que la especie es autoinfértil y requiere polinización cruzada artificial para producir semillas.
Referencias
chrysocardium Categoría:Cactus y suculentas Categoría:Plantas descritas en 1956 Categoría:Plantas epifitas Categoría:Flora endémica de México Categoría:Taxones descritos por Edward Johnston Alexander