Los Jockeys (Die Jockeys) es un cuadro realizado con la técnica óleo sobre lienzo (64'5 × 45 cm) del pintor francés Henri de Toulouse-Lautrec. La pintura se creó aproximadamente en 1882 y pertenece al estilo postimpresionista, siendo parte actualmente de la colección Carmen Thyssen-Bornemisza localizada en el Museo Thyssen-Bornemisza de Madrid.
Descripción La imagen representa una carrera de caballos entre varios jinetes. A los pies de los caballos distinguimos a un perro color marrón que corre en la misma dirección. En el centro de la composición nos encontramos con dos de los jinetes, el primero porta un jubón rojo, el que se encuentra a su lado uno azul. Un poco más alejado se encuentra otro jinete con el jubón del mismo color que este último. Por último, en la esquina inferior derecha distinguimos la firma de Lautrec, compuesta por un trazo fino y estilizado.
Iconografía Para empezar, es notable el contraste de colores oscuros de los distintos elementos como los caballos o el perro frente a la claridad del cielo nublado, y además, la distintiva paleta de colores vivos como el rojo o el azul, más saturados que el resto, hacen que sea la parte más llamativa de la imagen y la primera a la que se dirigen los ojos del espectador.
Más allá de la paleta de colores, Lautrec realizó cuadros de caballos en los que se destaca la fuerza y gran movimiento de los mismos, no obstante, en este cuadro en concreto parece centrarse más en la forma del caballo y en sus sombras, y en como estas se comportan con el escenario a su alrededor.
Iconología El padre de Toulouse-Lautrec quiso que su hijo también tuviera afición por las carreras de caballos, pero la aparición de problemas óseos en este último frustró ese sueño. A sus 14 años de edad, y pese a su discapacidad, Lautrec decidió seguir con su carrera como artista. Un amigo de su padre, René Princeteau, vio su potencial como artista y decidió darle algunas clases particulares entre 1878 y 1882. Princeteau logró que el interés de Lautrec por los caballos aumentase, llevándolo constantemente de viaje al circo para que se centrase en el dibujo de caballos en movimiento, mostrando su fuerza y velocidad mientras galopan.
Por esa misma razón en sus primeros cuadros siempre aparecían estos animales, los trazos son irregulares porque eran anotaciones rápidas que después perfeccionaba en su estudio, permitiendo así darle el dinamismo que tiene la obra. Esta información nos da a conocer que Lautrec venía de una familia acomodada, debido a que las carreras de caballos en el eran frecuentadas por este tipo de público y eran vistas como un deporte de prestigio social. En aquella época los hipódromos eran un lugar donde la gente podía no solo apostar sino también crear vínculos o lucir sus atuendos a la moda. En efecto, en la segunda mitad del , los hipódromos se convierten en un lugar de vida social muy a la moda. Los burgueses parisinos comparten allí esta pasión de ocio de origen británico y aristocrático.
Logramos identificar el año de producción de esta obra y denotar que tiene claras influencias del impresionismo, lo cual potenciaba el cambio a un arte más abstracto donde el autor podía expresarse mediante manchas bastas de colores, tal y como hace Henri reflejando la pasión que su padre le transmitió por las carreras de caballos. Hoy en día el impresionismo es visto como un arte que inició lo abstracto y se despegó del realismo y Neoclasicismo que se centran en reflejar la realidad tal y como era.
Notas
Referencias
David Ike, J. (s.f.). Henri de Toulouse-Lautrec: Disability and Art in Fin-de-Siècle Paris
Categoría:Postimpresionismo Categoría:Cuadros de Toulouse-Lautrec Categoría:Cuadros de 1882 Categoría:Arte equino Categoría:Perros en el arte