Playas Blancas de El Tabo es un barrio y sector de playa del Litoral de los Poetas, ubicado en la comuna de El Tabo, Provincia de San Antonio, Región de Valparaíso, en la zona central de Chile. El sector forma parte del balneario de Las Cruces y se caracteriza por sus extensas playas de arenas claras, dunas litorales y la presencia del humedal costero Laguna El Peral, declarado Santuario de la Naturaleza.
Ubicación y descripción Playas Blancas se localiza en el extremo sur del balneario de Las Cruces, dentro de la comuna de El Tabo, y se extiende hacia el límite con la comuna de Cartagena, en dirección a San Sebastián. Es un sector predominantemente residencial y de segunda vivienda, con un creciente número de residentes permanentes durante todo el año.
El área forma parte de la franja costera conocida como Litoral de los Poetas, donde también se encuentran los balnearios de Isla Negra, El Quisco, El Tabo y Cartagena, reconocidos por su patrimonio cultural y literario. Desde la playa es posible observar amplios cordones de dunas, el océano Pacífico abierto y, hacia el interior, la cuenca de la Laguna El Peral.
Diversas publicaciones turísticas describen a Playas Blancas como una playa de arena gris clara que se extiende por varios kilómetros, unida hacia el sur con la Playa Grande de Cartagena, y destacada por su ambiente más bien natural y menos urbanizado en comparación con las playas centrales de la zona.
Su ubicación y extensión aparecen oficialmente señaladas en el Plano de Evacuación ante Amenaza de Tsunami – Comuna de El Tabo (edición 2021), elaborado por ONEMI y el Comité Comunal de Protección Civil y Emergencia, donde Playas Blancas aparece identificado como uno de los sectores del borde costero junto a Las Cruces, San Carlos, Playa Chica y Las Salinas.
Humedal Laguna El Peral En el borde oriental de Playas Blancas se ubica la Laguna El Peral, un humedal costero separado del mar por un cordón de dunas y declarado Santuario de la Naturaleza por su alto valor ecológico y paisajístico.
La laguna se sitúa específicamente entre los balnearios de Las Cruces y Playas Blancas, y es hábitat de numerosas especies de aves acuáticas, entre ellas el cisne de cuello negro (Cygnus melanocoryphus), garzas y otras aves residentes y migratorias.
Desde el punto de vista local, el humedal y su entorno dunar se consideran parte integral del paisaje de Playas Blancas, constituyendo uno de los principales atractivos naturales del sector.
Patrimonio arqueológico En las cercanías de la laguna y de las dunas de Playas Blancas se han identificado evidencias arqueológicas que dan cuenta de antiguos asentamientos de grupos cazadores-recolectores y pescadores costeros. Investigaciones arqueológicas han documentado conchales, fragmentos de cerámica y conjuntos de piedras tacitas, asociados a modos de vida vinculados a la explotación de recursos marinos y del humedal.
Entre los sitios estudiados se cuenta el yacimiento Laguna El Peral-C, analizado por las arqueólogas Fernanda Falabella y María Teresa Planella, que documenta secuencias de ocupación prehispánica en el entorno de la laguna. Estos hallazgos han sido interpretados como evidencia de la larga ocupación humana de la franja costera donde hoy se emplazan Las Cruces y Playas Blancas.
Historia Propiedad de la tierra y formación del balneario Históricamente, los terrenos que hoy corresponden al sector de Playas Blancas y Las Salinas formaron parte del fundo La Chépica, heredero de la antigua estancia de La Mar, cuyos orígenes se remontan a mercedes de tierras otorgadas en el .
En 1908, el fundo La Chépica fue adquirido por José Francisco Fabres Ríos, alcalde de Cartagena, diputado y ministro de Estado. Fabres separó 32,5 hectáreas de la franja costera contigua al balneario de El Tabo para un desarrollo inmobiliario que pasaría a llamarse Las Salinas, mientras el resto del fundo se vendió posteriormente a otros propietarios. Estas tierras comprenden parte importante del actual borde costero entre Las Cruces y Playas Blancas.
En 1928 se formó la sociedad «Las Salinas de El Tabo», que encargó el plano del nuevo sector urbano, con 37 manzanas y 237 lotes, algunas de cuyas calles conservaron los nombres de pila de la familia Fabres Larraín (entre ellas José Francisco, Anita, Josefina, Teresa y Rebeca). En la actualidad, la calle José Francisco Fabres atraviesa parte del sector de Playas Blancas y sus alrededores, recordando al antiguo propietario de los terrenos.
Ferrocarril y «carros de sangre» El desarrollo turístico del litoral se vio favorecido por la extensión del ferrocarril desde Santiago hacia San Antonio y Cartagena a comienzos del . En 1910 se organizó el ferrocarril de Playa Blanca, también conocido como ferrocarril Cartagena–Playa Blanca, impulsado por José Francisco Fabres, que permitía conectar Cartagena con el sector de Playa Blanca (actual área de Las Cruces y Playas Blancas).
Este ferrocarril funcionaba con carros de sangre, es decir, coches de pasajeros y carga tirados por caballos sobre rieles, que recorrían la franja costera entre Cartagena y Playa Blanca. Según la tradición local, en las cercanías de lo que hoy es Playas Blancas se encontraba uno de los puntos de descanso de los caballos y de recambio de los carros.
Casonas y claustro de Ilimay En el límite norte del sector, junto al borde costero de Las Cruces, se encuentra el Condominio Ilimay, un conjunto de edificios y equipamiento turístico frente al mar. De acuerdo con testimonios locales, en este entorno existió un antiguo claustro religioso, cuya estructura habría sido incorporada y adaptada posteriormente como parte del complejo recreativo y de retiro asociado a Ilimay.
Población, urbanización y actividad cultural A lo largo de la segunda mitad del y comienzos del , el sector de Playas Blancas ha experimentado un proceso de urbanización asociado a loteos, condominios y la construcción de casas de veraneo y residencia permanente en torno a la laguna y las dunas. Este crecimiento ha dado lugar a una comunidad cada vez más estable y diversificada, con servicios básicos, comercio local y equipamiento turístico.
El municipio de El Tabo ha impulsado proyectos de mejoramiento del borde costero entre Playas Blancas y San Carlos, incluyendo paseos peatonales, áreas verdes y espacios para ferias y actividades recreativas. En temporada estival se organizan talleres, ferias y eventos culturales a lo largo del litoral del Tabo y Las Cruces, de los cuales Playas Blancas y su entorno forman parte.
Vinculación con escritores y el Litoral de los Poetas El litoral comprendido entre Isla Negra y Cartagena ha sido asociado a diversos escritores y poetas chilenos, lo que ha dado origen a la denominación de Litoral de los Poetas.
En este contexto, el escritor chileno Luis Alberto Acuña Gatillon es reconocido como uno de los autores vinculados al Litoral de los Poetas por haber tenido una casa de veraneo en el sector de Playas Blancas de Las Cruces, muy cerca de la Laguna El Peral, donde pasaba largas temporadas de escritura.
Véase también Las Cruces (Chile) El Tabo Laguna El Peral Litoral de los Poetas Cartagena
Referencias
Categoría:Localidades de la Provincia de San Antonio Categoría:Playas de Chile Categoría:El Tabo