Isela González Díaz (Chihuahua, 1954) es una activista mexicana por los derechos ambientales y territoriales, directora de Alianza Sierra Madre AC (ASMAC), una asociación que trabaja con las comunidades indígenas Coloradas de la Virgen y Choréachi en la Sierra Tarahumara en la promoción de sus derechos y para la protección de sus habitantes contra las empresas, caciques y narcotraficantes que amenazan sus intereses.

Biografía Isela creció en Bocoyna, en la Sierra Tarahumara, donde se desarrolló entre animales, árboles y la nieve de los montes; fue lo sucedido en la década de 1960 con la guerrilla de Chihuahua, durante la infancia de Isela, lo que marcó su interés por la actividad política y el activismo ya que sus profesores de la primaria estaban involucrados en la guerrilla, quienes explicaban en las aulas sobre la militarización de las comunidades así como la relación del magisterio con las familias campesinas.

Los estudios de secundaria de Isela sucedieron bajo el eco del movimiento estudiantil de 1968 en México, mientras convivía en las aulas con profesores que eran militantes del Partido Comunista; en esa época estudió del marxismo y partició en movilizaciones estudiantiles. En la universidad estudió enfermería química en la Universidad Autónoma de Chihuahua y se involucró en el grupo Juventud Comunista de México del Partido Comunista.

En 1976 cambió su residencia a la Ciudad de México a la casa de una exguerrillera e inició labores como enfermera en un hospital, a la vez, se organizó con otros comunistas para concientizar a obreros de la paraestatal sobre la democracia sindical. Su labor de enfermera le hizo reflexionar sobre la causa de las enfermedades y consideraba que eran factores sociales los que afectaban la salud de las personas, por lo que profundizó en este tema al estudiar antropología en la Escuela Nacional de Antropología e Historia en Chihuahua en 1994, fue así que regresó a la Sierra Tarahumara para conocer a los guardianes del bosque de la Tarahumara por una invitación para trabajar en el municipio de Guadalupe y Calvo en la comunidad de Baborigame.

Isela descubrió durante una plática sobre medicina tradicional que impartió a las mujeres de las comunidades, que estas contaban con métodos anticoceptivos impuestos sin brindarles información o consulta, fue ahí que conectó con las mujeres indígenas para crear posteriormente la cooperativa Mujeres Indígenas de Tepehuanas y Tarahumaras con el apoyo de las abogada defensora de los derechos humanos, Rosy Sáenz Herrera; pasó tiempo en las comunidades indígenas, durante el cual, acompañó varios procesos jurídicos de las comunidades serranas por la defensa de la tierra.

Trayectoria Isela estuvo cerca de las comunidades indígenas que habitan la Sierra Tarahumara en Chihuahua desde los 44 años, a donde llegó para realizar investigación antropológica; fue a partir de entonces que se dedicó a trabajar con estas comunidades, así fue que logró interpretar las necesidades de la región para abordar estrategias que pudieran satisfacerlas. Entre los resultados del trabajo que dirige Isela, se encuentra el reconocimiento legal de los territorios indígenas y la protección estatal de más de 30,000 hectáreas de bosque de pino encino, además de la atención por parte de las autoridades de los casos de muerte de mujeres indígenas durante el embarazo, parto y puerperio. Activismo La activista define su acompañamiento a las comunidades como una alianza de las y los guardianes de los bosques, quienes preservan su cultura ancestral frente a la violencia y la explotación del medio ambiente.

La organización que Isela dirige desde 2008, ASMAC, se especializa en los derechos humanos de pueblos indígenas, por lo que apoya a comunidades indígenas ramámuri Choréachi de Pino Gordo y Coloradas de la Virgen en la Sierra Tarahumara que residen en Chihuahua, con las que contribuyen a través de asesoría jurídica, capacitaciones e incidencia; estas comunidades llevan más de 30 años en la defensa de su territorio contra proyectos transnacionales y el crimen organizado, por lo que han logrado que la Corte Interamericana de Derechos Humanos les otorgue medidas provisionales desde el 25 de marzo de 2017.

ASMAC trabaja con otras organizaciones, tanto nacionales como internacionales, entre ellas la ONU, Brigadas Internacionales de Paz, Amnistía Internacional, Centro de Justicia Pro-Juárez y Sierra Madre Alliance y han formado desde 2012 la Red en Defensa de Territorios Indígenas de la Sierra Tarahumara junto con Tierra Nativa y la Consultoría Técnica Comunitaria (CONTEC), con el objetivo de sumar esfuerzos y crear estrategias jurídicas para la defensa del territorio de los pueblos y el uso preferente de sus recursos naturales.

A través de la asociación que dirige, desde 2007, Isela ha buscado romper con el paradigma del racismo jurídico, además, trabajan para combatir la violencia vinculada al narcotráfico; es este trabajo que Isela ejecuta, ha provocado que reciba amenazas de muerte, así como campañas de desprestigio.

Amenazas Isela indica que las amenazas que reciben los activistas en el estado de Chihuahua responden a intereses económicos de empresas madereras y caciques mestizos que han tratado de despojar de los territorios ricos de madera de encino a las comunidades indígenas que ocupan la región y las concesiones mineras. Además, estas comunidades se ecuentran en riesgo ante la presencia de grupos de la delincuencia organizada a partir de los años 2007 y 2008 con la declaratoria de guerra contra el narcotráfico del entonces presidente Felipe Calderón. Estos grupos han hecho alianzas con los caciques en la zona y la colusión de las autoridades con ellos, ya que manifiesta que existe evidencia de funcionarios de la antes Secretaría de la Reforma Agraria, convertida en la Secretaría de Medio Ambiente y Recursos Naturales, que favoreció en su momento los intereses de caciques en contra de los intereses de las comunidades rarámuri y ódami.

En 2014 Isela fue amenazada si volvía a Coloradas de la Virgen, sin embargo, con el apoyo el Centro de Derechos Humanos de las Mujeres y la Red Todos por los Derechos para Todas y Todos y la Red Nacional de Defensoras de Derechos Humanos logró hacer frente a las amenazas.

En octubre de 2020 se desplegó una campaña de difamación contra la asociación y en particular contra su directora, Isela, en redes sociales, la cual se enfocó en el apoyo que le daban a la comunidad indígenas Choréachi para denunciar una invasión y la colocación de una cerca de 104 hectáreas en su territorio por otra parte de trabajadores demandantes, ya que según ellos, ese trabajo significaría una amenaza para el patrimonio natural y cultural del pueblo, lo que provocaría afectaciones a los bienes naturales dentro del territorio de la comunidad.

En otra ocasión, el 17 de octubre de 2023, se le informó a Isela que cinco hombres armados de la otra comunidad demandante habían amenazado a un integrante de la comunidad choréachi y a ella, ya que habían mantenido vigilancia de Isela y de las reuniones que se habían llevado a cabo, por lo que la policía tuvo que acudir a la comunidad para verificar esta información.

Al respecto de estas amenazas, Isela manifiesta: Estamos en una zona en el triángulo dorado y siempre se han tenido amenazas y hostigamiento, y esto incrementó porque hubo un parteaguas que facilitó mucho a los caciques o actores sociales que pretenden despojar a las comunidades de su territorio.A través de un grupo de embajadas europeas, tiene respaldo jurídico como persona activista en riesgo, por lo que recibe respaldo político en la Embajada suiza, así fue que formó parte de la campaña Protejamos sus voces, que organizó la Mesa de Cooperación para la Igualdad de Género en México, la cual se integra por ONU Mujeres y 24 embajadas y delegaciones.

Referencias

Categoría:Nacidos en Chihuahua (ciudad) Categoría:Mujeres activistas de México