El edificio de la Biblioteca Nacional Mariano Moreno es la sede donde desarrolla su actividad principal esta institución. Se trata de un edificio brutalista, declarado Monumento Histórico Nacional en 2019. Historia Por ley de 1960, se destinaron los terrenos que habían pertenecido a la desaparecida Mansión Unzué (residencia presidencial de Juan Domingo Perón y lugar donde murió Eva Perón en 1952.), entre las avenidas Libertador y Las Heras, para alojar a la nueva sede de la Biblioteca Nacional. El palacio había sido bombardeado en 1955 y demolido en 1958 por la llamada Revolución Libertadora, que buscaba borrar un símbolo del peronismo, pero no le dio ninguna utilidad al solar en el que estaba el palacio.
En 1962, siendo presidente de la Nación Arturo Frondizi, se realizó un concurso para construir la nueva, resultando ganador el proyecto de Clorindo Testa, Alicia Cazzaniga y Francisco Bullrich, basado en el estilo brutalista. La propuesta se destacó por sus grandes depósitos subterráneos de libros, protegidos de la luz natural, y por sus cuatro columnas principales que sostienen el edificio sobre una plaza seca integrada al parque.
La construcción fue muy lenta: comenzó en 1971 y se demoró más de veinte años debido a la dictadura militar y a las crisis económicas. Finalmente, gracias a un préstamo del Reino de España, el edificio fue inaugurado el 10 de abril de 1992.
miniaturadeimagen|Biblioteca Nacional de la República Argentina. Buenos Aires, abril de 2017. En una de las etapas de la prolongada construcción se decidió, por razones presupuestarias, eliminar de la fachada los parasoles metálicos que protegerían los sectores de lectura de la luz exterior, un hecho que aportaba un aspecto inconcluso al edificio y perjudicaba a los lectores a determinadas horas del día. Ya en la etapa final de la obra, el Estado retiró a los arquitectos Testa y Bullrich de la dirección, dejándola a cargo de la Dirección General de Arquitectura Educacional (DGAI), que modificó otros detalles como los revestimientos del auditorio (eligiendo materiales más económicos), los materiales para los pisos y el mobiliario nuevo, diseñado ad hoc para las salas de lectura y hemeroteca. De todas formas, el antiguo mobiliario original de la vieja Biblioteca fue conservado y trasladado al nuevo edificio y se puede apreciar en la sala de lectura pública.
En 2012, el Ministerio de Economía destinó 5 000 000 ARS (6 000 €, de 2012) a las tareas de construcción de los parasoles de la Biblioteca Nacional, obra que terminaría a finales de 2013.Entidad 116 - Biblioteca Nacional Presupuesto 2012 MEcon. (pag. 12)
En 2019, la Biblioteca fue declarada Monumento Histórico Nacional.
Características De diseño brutalista, estilo surgido en los años 50, se caracteriza por su estructura de hormigón armado a la vista y tratada de manera escultórica, y principalmente se aprecia el lugar del parque dejado en el nivel de suelo y la sala de lectura como mirador sobre el puerto y el Río de la Plata. thumb|Detalle de columna y niveles superiores.
Según el arquitecto Clorindo Testa, la idea principal fue ubicar los depósitos del establecimiento bajo tierra, aprovechando que el Estado decidió expropiar la totalidad de la manzana para crear una plaza pública. Esto protegería a los libros del efecto nocivo de la luz y a su vez, permitiría en un futuro expandir el espacio de los depósitos, de ser necesario sin interrumpir el funcionamiento del establecimiento. Una vez liberada la estructura del edificio del enorme peso de los depósitos de libros, se eligió elevarla sobre pilotes para permitir la vista libre, dejando una plataforma de acceso abierta de forma permanente, como una continuación del parque "por debajo" de la biblioteca. De esta forma, resultó un edificio sostenido por cuatro grandes columnas, que Testa caracteriza como un «cuadrúpedo», como si se tratase de un ser vivo.
Luego de dos niveles subterráneos de depósitos de revistas y libros, sigue un nivel semienterrado donde se alojan oficinas y la hemeroteca, cuya sala está iluminada por una lucerna que asoma de la terraza de acceso en el nivel superior como una cúpula piramidal. La entrada al vestíbulo principal se realiza por esta terraza elevada con respecto a la plaza circundante, accediendo al espacio protegido por el edificio y rodeado por las cuatro columnas que lo elevan por una serie de rampas, escalinatas y escaleras caracol, que permiten vistas de la avenida Las Heras, el barrio La Isla y el Puerto de Retiro. Este nivel también conecta con la Escuela Nacional de Bibliotecarios, que funciona en un edificio independiente cuya terraza es de acceso libre y tiene una serie de tragaluces de hormigón con forma de hongos, y maceteros alargados que también sirven de bancos. El vestíbulo de entrada tiene una pequeña sala de exposiciones y da acceso a las dos escaleras y dos ascensores que conducen a todas las plantas. En el primer piso está el auditorio y una sala de exposiciones, con un entrepiso con la dirección y otras oficinas. En el tercer y cuarto piso están las salas de consulta especializadas y en el quinto piso la sala de lectura general en doble altura, con la sala de recepción y entrega de libros y una rampa en zigzag que conduce al sexto piso, también con salas de consulta especializadas.
El edificio posee una escultura que conmemora al escritor argentino Jorge Luis Borges y al expresidente Juan Perón, Eva Duarte, y otros impulsores de la cultura nacional.
Polémicas En 2013 el edificio no dejó de generar opiniones opuestas entre los porteños. Según una encuesta realizada por el diario Clarín a 600 personas no especializadas en arquitectura, la Biblioteca Nacional fue elegida al mismo tiempo como el cuarto edificio más lindo de la ciudad, y el segundo más feo según las respuestas.
Referencias
Categoría:Arquitectura brutalista en Argentina Categoría:Obras de Clorindo Testa Categoría:Monumentos y lugares históricos de la Argentina