Zanahary (también Andrianahary; en las Tierras Altas se usa con gran frecuencia el nombre Andriamanitra) es el dios del cielo y deidad suprema en la mitología malgache y el folclore de Madagascar. Se le atribuye la creación del mundo y, en particular, de la humanidad, en colaboración o en contraste con el dios de la tierra Ratovantany (también Ratovontany). Tras la muerte, el alma del ser humano asciende al firmamento asociado a Zanahary, mientras que el cuerpo retorna a la tierra. En la teología indígena malgache, Zanahary se halla estrechamente vinculado al culto a los razana (ancestros).
Aunque en muchas tradiciones se le concibe como masculino, otras lo presentan como deidad andrógina o carente de género. En fuentes históricas aparece como invocado de forma prominente por los merina de las Tierras Altas y, por extensión, en discursos identitarios modernos; se ha señalado que durante el reinado de Ranavalona I se promovió su culto frente al cristianismo.
Nombres y etimología En Madagascar coexisten varios teónimos emparentados: Zanahary / Zagnahary: extendido en gran parte de la isla, con variantes dialectales (zañahare, rañahary, etc.). Suele interpretarse popularmente como «el que creó». Andrianahary («noble creador»), frecuente en registros tradicionales y rituales. Andriamanitra («noble perfumado»), muy usado en Imerina y Betsileo y en traducciones cristianas; en la práctica es intercambiable con Zanahary en el habla cotidiana.
Atributos y teología Diversos relatos y estudios etnográficos coinciden en: Soberanía celeste y creadora: Zanahary rige el firmamento y es principio de vida; el ciclo muerte–retorno del alma al cielo y del cuerpo a la tierra expresa la díada cielo/tierra (Zanahary/Ratovantany). Mediaciones: la distancia sagrada de la deidad exige mediadores (sacerdotes, adivinos, espíritus de tromba, y sobre todo los razana). Moral y orden: se le atribuye ordenar el mundo, ver lo oculto y recompensar o sancionar las acciones humanas.
Mitos de creación y dualidades Numerosas versiones locales narran la cooperación/contraste entre el dios del cielo (Zanahary) y el de la tierra (Ratovantany) en la creación del ser humano: el cuerpo, formado de barro, pertenece a la tierra; el aliento/alma a Zanahary, que la acoge tras la muerte. En algunos grupos (p. ej., Bara y Betsimisaraka) aparece un Zanahary solar que recibe las almas, aunque en la mayoría de tradiciones Zanahary carece de rasgos solares explícitos. También se documentan oposiciones Zanahary del cielo / Zanahary de la tierra y distribuciones por puntos cardinales en oraciones rituales.
Culto, ritual y mediación ancestral El culto a Zanahary se articula con prácticas centrales de la religiosidad malgache: Joro (invocaciones y ofrendas), famadihana (exhumación y reinhumación), consagración de tsangambato y sitios doany. Observancia de fady (tabúes) que ordenan la vida social y ritual; algunos protegen fauna emblemática (p. ej., el indri o el aye-aye). Posesión espiritual tromba como forma de comunicación con ancestros y espíritus tutelares.
Un testimonio misionero recogía:
Variantes regionales y sincretismo La distribución de nombres y acentos doctrinales varía regionalmente: En las Tierras Altas (merina, betsileo) predomina Andriamanitra; en otras regiones, Zanahary/Andrianahary. La llegada del cristianismo y del islam reforzó el uso de Andriamanitra/Zanahary como equivalentes del Dios único cristiano o de Alá, respectivamente, sin eliminar el fondo ritual indígena; se observan formas de sincretismo.
Historiografía y fuentes Los conceptos Zanahary/Andriamanitra y su estatus (¿monoteísmo? ¿politeísmo jerárquico?) han sido debatidos: Lecturas monoteístas subrayan un dios supremo único y trascendente. Otros autores describen un panteón relacional donde Zanahary convive con potencias menores (espíritus, sampy, ody) y con la agencia de los ancestros.
Véase también Mitología malgache Ratovantany Famadihana Fady (tabú) Razana
Referencias
Bibliografía
Categoría:Mitología malgache Categoría:Dioses creadores Categoría:Deidades del cielo y del clima