Sergio Paolo Solano De Las Aguas (Barranquilla, 24 de marzo de 1956) es un historiador e investigador colombiano.
Su área de investigación se ha concentrado en la historia social, con énfasis en el mundo del trabajo y de los trabajadores en el caribe colombiano durante los siglos , y . miniaturadeimagen
Reseña biográfica En 1992 ingresó a laborar en el recién creado Programa de Historia de la Facultad de Ciencias Humanas de la Universidad de Cartagena, en calidad de docente de tiempo completo, alcanzando la categoría de profesor titular y aún se mantiene activo luego de más de tres décadas. Forma parte del equipo de docentes del Laboratorio de Investigación Histórica en Estudios Coloniales (LIHEC) de esa Universidad. Desde el año 2011 es el director-editor de la revista El Taller de la Historia, publicación semestral del Programa de Historia en el que labora. Se le reconoce como uno de los pioneros de los estudios históricos contemporáneos sobre la región Caribe colombiana.
Estudios Cursó estudios de Licenciatura de Ciencias Sociales y Económicas, Facultad de Educación de la Universidad del Atlántico. Luego se doctoró en Humanidades, línea en Historia en la Universidad Autónoma Metropolitana, unidad Iztapalapa (Ciudad de México), bajo la dirección de la historiadora Sonia Pérez Toledo.
Influencia del marxismo en sus investigaciones En 1971, cursando estudios de bachillerato, se vinculó a los sectores socialistas de la izquierda estudiantil. Por razones de inclinaciones personales se sintió atraído por lecturas del marxismo teórico y distante, a su vez, del marxismo político.
Está inclinación le permitió leer algunos textos de la historiografía marxista que por esos años debatía temas como el de los modos de producción, las transiciones entre esos, las vías y ritmos del desarrollo histórico, las consecuencias sociales de la Revolución Industrial inglesa y las características de la sociedad colonial. La lectura del libro Formaciones Económicas Precapitalistas de Karl Marx con la introducción de Eric Hobsbawm marcó el rumbo de sus estudios y pasiones.
Por esos años influyó en su formación la literatura historiográfica de inspiración marxista que circulaba en Colombia: la colección de libros Cuadernos Pasado y Presente, 97 tomos dedicados a temas como los modos de producción y las formaciones económicas y sociales, las transiciones históricas, los debates sobre la categoría del modo de producción asiático, la caracterización de la naturaleza de económica y social de la sociedad colonial, los ritmos de la evolución histórica y otros temas. Esta literatura representaba un marxismo heterodoxo que oxigenaba a esta corriente ideológica y política. Estas lecturas le permitieron tener un pie puesto en la historiografía sobre el mundo Mediterráneo en la Antigüedad y otro pie en la historiografía relativa a Latinoamérica.
Luego lecturas de otras corrientes del pensamiento sociológico (Max Weber, Franz Boas, Ferdinand Tönnies, Norbert Elias) y de otras corrientes historiográficas como medievalistas franceses de Annales y la historia social inglesa le permitieron una deriva hacía una historia social más heterodoxa que le ha permitido ensamblar un modelo heteroclítico en sus investigaciones sobre el mundo del trabajo.
Encuentro con la historia latinoamericana e hispanoamericana En 1984 se vinculó en calidad de asistente de investigación del proyecto de conmemoración del Centenario de la Constitución de Colombia de 1886, auspiciado por el Banco de la República. El propósito era construir las biografías de Miguel A Vives y Juan Campo Serrano, delegados por el departamento de Bolívar (territorio de la colonial provincia de Cartagena de Indias y bajo la república del Estado Soberano de Bolívar) a la Asamblea Nacional de Delegatarios que elaboró la mencionada Constitución.
La búsqueda de información para ese proyecto lo puso en contacto con los archivos de las instituciones públicas de Barranquilla y el departamento del Atlántico. Se trató de un descubrimiento pues hasta ese entonces el mundo académico desconocía la existencia de esos repositorios documentales. En unión con otros jóvenes adelantó el trabajo de catalogación e inventario de esos archivos, labor que pocos años después se constituyó en el fundamento para la creación del Archivo Histórico del Departamento del Atlántico en 1992.
A finales de la década de 1980 y como resultado del cruce entre los conocimientos que tenía de la información de archivos, las lecturas de la historiografía europea y colombiana y de las demandas de explicaciones de la crisis económica, política y administrativa que vivía la región Caribe colombiana, publicó sus primeras investigaciones sobre temas de historia empresarial e industrial de Barranquilla, concentrando su interés en el periodo comprendido entre 1850 y 1930.
Interés por la historia social del trabajo y de los trabajadores Las lecturas acumuladas de la historiografía social europea y las primeras investigaciones que realizó sobre empresarios e industria, prontamente lo llevaron a interesarse por la historia de los trabajadores. En este campo temático sus primeros trabajos fueron sobre los trabajadores fabriles, portuarios y del transporte en Barranquilla y Cartagena de comienzos del .
En estas investigaciones, además de la sociología histórica y del modelo clásico de la historia económica y social, se nota la influencia de la historiografía social inglesa (E. P. Thompson, Eric Hobsbawm, George Rudé y otros) relativa a temas de las especificidades del trabajo por sectores económicos, la cultura y la política. Distanciado de las corrientes en boga sobre la subalternidad y de sus visiones homogéneas de los sectores populares, Solano ha realizado el ejercicio de desagregar a esos sectores para determinar la dinámica interna del llamado mundo popular y en qué medida se unifica por las presiones ejercidas por las élites y por el poder. En consecuencia, oficios, calificaciones laborales, frentes de trabajo e importancia de estos en el funcionamiento de la economía y sociedad, orígenes de los sectores de trabajadores, cultura de la que provienen, identidades laborales que construyen y conflictos sociales con los empresarios y el Estado, son temas que forman su agenda de investigaciones.
Disputas por el control del mercado laboral Luego de investigar a los trabajadores modernos a comienzos del , Solano se dedicó a estudiar el artesanado y a los trabajadores portuarios del , orientado por la mencionada agenda de investigaciones. Talleres artesanales, cargueros de los puertos, sus formas asociativas, la cultura política liberal popular del primer siglo de la república, han sido estudiadas por este historiador.
Uno de los aportes más significativos de este historiador ha sido demostrar que en la base del prolongado conflicto entre los trabajadores portuarios y del transporte, los empresarios y el Estado colombiano, estuvo la disputa por el control de la oferta laboral, conflicto que se solucionó en favor de empresarios y el Estado solo en la década de 1940, cuando el Estado arremetió con fuerza contra los trabajadores acusándolos de haber establecido una república independiente y comunista en los puertos, ferrocarriles y en el río Magdalena. Esta idea la han recogido por políticos, empresarios y hasta por historiadores para explicar las causas de los inicios de la decadencia industrial de las ciudades portuarias de la región Caribe colombiana.
De la historiografía social internacional Solano recogió la idea central de que los conflictos sociales en el capitalismo moderno, además de tener por escenario en el campo de la producción, también se dan en la esfera de la circulación. Por tanto, el mercado no puede ser visto como un escenario translúcido y aséptico en el que solo operan las relaciones entre las leyes de la oferta y de la demanda. Esta idea del mercado como escenario de conflictos la tomó de E. P. Thompson quien la desarrolló a propósito de los conflictos en torno a los conflictos suscitados por las transformaciones operadas en la economía moral que había regido las relaciones entre las gentes del común y las instituciones inglesas hasta el .
Con base en este presupuesto teórico Solano desarrolló un modelo de relaciones entre la economía y el movimiento de carga en los puertos, las necesidades laborales de las empresas, la oferta laboral, las formas organizativas autónomas de los trabajadores para el trabajo y las formas asociativas para vinculado a los trabajadores y ofrecer mano de obra a las empresas mediante el sistema de rotación de cuadrillas.
Está forma de organización laboral autónoma convino a empresarios y al Estado porque se regulaba la oferta de la mano de obra y se evitaba tener que vincular a los trabajadores a las empresas. Y también convino a los trabajadores porque evitaba la presión de los desocupados sobre los precios de la movilización de la carga.
El cruce entre el incremento y estabilización del volumen de la carga en los puertos gracias a las exportaciones de café, los bajos jornales, el alto costo de vida y el incremento de la oferta laboral, llevo a los trabajadores a decretar las primeras huelgas y a conseguir a comienzos del ser enganchados por las empresas mediante el sistema de la rotación de cuadrillas que seguían controlando los trabajadores. Así, los empresarios carecieron de una mano de obra desocupada que les permitiera estancar los salarios y tenerla como reserva para contestarla en momentos de huelgas.
En la interpretación de Solano, ese fue el centro del conflicto laboral más importante en la historia de Colombia. Y en ello influyó una cultura política de corte liberal popular originada en el , la que se convirtió en patrimonio de sectores de artesanos y trabajadores cuando el liberalismo radical entró en declive a finales de ese siglo. Luego, a la vuelta del , ese liberalismo popular vio aparecer expresiones políticas de corte radical como socialistas, anarcosindicalistas y comunistas.
Raza, trabajo y estilos de vida en los siglos y
Influenciado por los estudios sociológicos de Max Weber por las sociedades estamentales, Solano ha contribuido a enriquecer las investigaciones sobre la historia de los trabajadores y el mundo popular agregando a su agenda de estudios las variables de la raza y los estilos de vida en la configuración de la sociedad colombiana durante los siglos , y parte del .
A diferencia de corrientes historiográficas en boga que han hecho de la raza el único factor que explica lo popular en esos siglos, Solano concibe a la sociedad como un campo de fuerzas en la que la raza interviene al lado del trabajo y los estilos de vida organizados en torno a la valoración positiva del trabajo, de la vida decorosa y honorable y de las aspiraciones a la movilidad social.
Este modelo ha implicado un paciente trabajo de archivos para reconstruir las historias de sectores de trabajadores y de sus familias que pasan desapercibidos para el modelo que concibe a la sociedad en una relación binaria de ricos/ blancos y pobres/ de color.
Ese modelo fue el que lo llevó a adelantar el estudio más importante que hasta ahora ha publicado, dedicado a los trabajadores y el mundo del trabajo vinculado a la construcción y el mantenimiento de los sistemas defensivos (fortificaciones, apostadero de la marina, Maestranza de artillería) y al resto de trabajadores (artesanos, pequeños comerciantes, jornaleros, mujeres asalariadas, esclavos) de Cartagena de Indias entre 1750 y 1811.