Toscana es una de las veinte regiones que conforman la República Italiana. Su capital y ciudad más poblada es Florencia. Está ubicada en la Italia central, limitando al norte con Emilia-Romaña, al este con Marcas, al sureste con Umbría, al sur con Lacio, al oeste con los mares Tirreno y de Liguria y al noroeste con Liguria. Contaba con 3.662.079 habitantes en 2024. Con es la quinta región más extensa del país, por detrás de Sicilia, Piamonte, Cerdeña y Lombardía.Europa - Eurostat - Regions
Los 633 km de costas (397 km continentales y 236 km insulares) están bañados por el mar de Liguria en el tramo centro-septentrional entre Carrara (junto a la desembocadura del torrente Parmignola, limítrofe con Liguria) y el golfo de Baratti y el mar Tirreno baña a su vez el tramo costero meridional entre el promontorio de Piombino y la desembocadura del Chiarone, en el territorio conocido como Maremma grossetana, que marca el límite con Lacio.
La región de Toscana es una de las mayores y más importantes regiones italianas por su patrimonio artístico, histórico, económico, cultural y geográfico. Se halla en la zona central de Italia y es uno de los principales destinos turísticos del país.
Etimología El nombre es antiquísimo y deriva del epónimo usado por los griegos y los latinos para definir la tierra habitada por los etruscos: «Etruria», que evolucionó luego a «Tuscia» y de ahí a «Toscana». Incluso los confines de la actual Toscana se corresponden con la línea máxima de la Etruria antigua, que comprendían incluso partes de las actuales regiones del Lacio y de Umbría, hasta el río Tíber.
Geografía física
De forma más bien triangular y situada entre la parte septentrional del mar Tirreno y los Apeninos centrales, la Toscana tiene una superficie de aproximadamente 22 993 kilómetros cuadrados. Aunque rodeada y cruzada por las principales cadenas montañosas, dejando entre sí algunas escasas llanuras caracterizadas por ser muy fértiles, en la región abunda un relieve dominado por el paisaje ondulado que conforman las colinas.miniatura|izquierda|Paisaje de colinas en Val d'OrciaEl territorio toscano está poblado de colinas y montes: el Apenino está surcado por las cuencas de la Lunigiana, la Garfagnana, el Mugello y el Casentino. Las llanuras son escasas, costeras como la Versilia y la Maremma o aluviales como la llanura del río Arno. En la costa se alternan largas playas (Versilia, zona de Cecina) y promontorios (Plombino, Argentario); las islas del archipiélago toscano pueden considerarse una prolongación de los relieves costeros.
Mientras que las montañas se extienden por el 25 % del área total y las pocas llanuras solo un 8,4 % de su superficie, casi todas coincidiendo con el valle del río Arno, el conjunto suma un total de 1930 kilómetros cuadrados, de los que las colinas suponen dos tercios (66,5 %) de la superficie total de la región, que se extiende por 15 292 kilómetros cuadrados.
El monte más alto de Toscana es el Monte Prado (2054 m s. n. m.), ubicado en Sillano Giuncugnano, provincia de Lucca. Hay volcanes como el Monte Amiata El principal río es el Arno (241 km); otros son el Ombrone, el Serchio y el Cecina. El lago costero más extenso es la laguna de Orbetello con una superficie de 26,2 km².miniatura|Altimetría de la ToscanaLos 633 km en total de costa son 397 km continentales y 230 km insulares. Limitan con la Toscana el mar de Liguria y el mar Tirreno; dos accidentes destacados el canal de Piombino y el canal de Córcega. Las islas principales de la costa toscana son Elba, Giglio, Capraia, Montecristo y Pianosa.
El clima, que es bastante suave en las zonas costeras, es más lluvioso y severo en el interior, con considerables fluctuaciones de temperatura entre el invierno y el verano Texto finalizado en marzo de 2004 - Eurostat lo que da a la región un suelo que construye ciclo de helada-deshielo activo que es en parte responsable de que en el pasado fuera el almacén de cereales de la Antigua Roma.Military (Discovery network) Channel documentary series: "Rome: Power and Glory", episode title: "The Grasp of an Empire", copyright desconocido, transmitido de nuevo 11-12:00 horas EDST, 2009-06-29.
Las reservas naturales cubren un total de 227 000 hectáreas, casi el 10 % del territorio toscano. En la región se encuentran tres parques nacionales italianos, uno de ellos, el parque nacional del Archipiélago Toscano, se encuentra totalmente dentro del territorio toscano, mientras que los otros dos se sitúan entre Toscana y la región de Emilia-Romaña: el parque nacional delle Foreste Casentinesi, Monte Falterona y Campigna y el parque nacional de los Apeninos tosco-emilianos.
Historia
La época anterior a los etruscos en la región, a finales de las edades de Bronce y del Hierro es semejante a la de los primeros griegos, los micénicos, de la que surgió después la civilización etrusca. Los etruscos crearon la primera gran civilización en esta región, suficientemente grande para establecer una infraestructura de transporte, para implementar la agricultura y la minería y producir un arte vibrante.
A finales del Neolítico (después del ), el territorio entre el valle del Arno y el del Tíber estuvo poblado por los etruscos: pueblo misterioso, quizás de proveniencia oriental, cuya lengua preindoeuropea no ha sido aún descifrada completamente.
Entre el y el , los etruscos extendieron su hegemonía a una parte de la Pianura Padana y de Córcega.
En el , derrotados por los griegos y cartagineses, se retiraron dentro de sus fronteras tradicionales; finalmente () fueron vencidos y sometidos por Roma y desaparecieron. miniatura|izquierda|Palazzo Vecchio en Florencia Más tarde, los romanos dominaron Etruria, anexionándosela en el año , que pasó a ser una de las catorce regiones en que Augusto dividió Italia. Los romanos fundaron las ciudades de Lucca, Pisa, Siena y Florencia, y dotaron a la zona con nuevas tecnologías y desarrollo, y aseguraron la paz. Entre sus logros están varias calzadas, que transformaron el aspecto de Italia en general y de Toscana en particular: la vía Aurelia, que recorría la costa hasta el puerto de Pisa y la base naval de Guenua (Génova); la vía Clodia, que se detenía en Saturnia; la vía Cassia, que unía Roma con Florencia; la vía Flaminia, que unía Roma con Umbría y el mar Adriático. Estos nuevos caminos romanos evitaban cuidadosamente los grandes centros etruscos, cuya decadencia no tardó en seguir, mientras que las nuevas ciudades romanas cobraban importancia. Es el caso, por ejemplo, de "Pistoriae" (Pistoia), que, al principio, era solo una ciudad pequeña fortificada al borde de la vía Casia.
En el , los longobardos llegaron a la región y eligieron Lucca como la capital de su Ducado de Tuscia.
Después de la destrucción del reino lombardo por Carlomagno en el , se convirtió en un condado, el condado de Lucca. Luego fue un marquesado con Adalberto I en el . En el , el marquesado pasó a la familia Attoni de Canossa, quienes también tenían Módena, Reggio Emilia y Mantua. Matilde de Canossa fue su miembro más famoso. La muerte de Matilde de gota en el año 1115 marcó el final de una era en la política italiana. Legó sus posesiones al papado, lo que determinó el comienzo de una lucha entre el Papado y el Imperio por este territorio. miniatura|derecha|Las torres de San Gimignano Con los francos, la región empezó a recuperarse; pero solamente a partir del comenzó una auténtica mejoría económica y política, cuando Pisa estableció relaciones comerciales con el Oriente y Siena y Florencia emprendieron actividades industriales (textiles) y financieras (bancos).
La ruta de peregrinación por la Vía Francígena entre Roma y Francia llevó riqueza y desarrollo a la región en la Edad Media. El conflicto entre los güelfos y gibelinos, facciones que apoyaban al Papado y al Sacro Imperio en el centro y el norte de Italia durante los siglos y , dividieron al pueblo toscano. Estos dos factores contribuyó al surgimiento e independencia de ricas comunidades medievales: Arezzo, Florencia, Lucca, Pisa y Siena. Una familia que se benefició de la creciente riqueza de Florencia fueron los Médici, que pasaron a gobernarla.
La economía de la región se mantuvo próspera hasta mediados del , cuando una desastrosa sucesión de carestía, peste y reveses financieros hicieron zozobrar a Florencia y a Siena.
En Florencia, en 1434, la Señoría de los Médici sucedió al gobierno democrático (que en realidad era ya oligárquico). Cosme el Viejo y Lorenzo el Magnífico la convirtieron en la ciudad cultural de Italia, estabilizaron la economía y con ellos llegó a ser una potencia nacional. En el , bajo Cosme I, la Señoría se transformó en Gran Ducado de Toscana, se conquistó Siena y se fundaron Academias y Universidades; solo la república de Lucca permaneció autónoma.
En el , el papa Clemente VII y Carlos V nombraron a Alejandro de Médici como el primer gobernante formalmente hereditario. Siena no fue incorporada a Toscana hasta 1555. Con el apoyo del emperador, Cosme I de Médici derrotó a los sieneses en la batalla de Marciano (1554) y asedió Siena. A pesar de la desesperada resistencia de sus habitantes, el 17 de abril de 1555, después de un asedio de quince meses, la ciudad cayó, su población había disminuido de 40.000 a 8000 personas. En 1559 Montalcino, el último reducto dela independencia sienesa, fue anexionada a los territorios de Cosme. En 1569 el papa Pío V lo elevó a la posición de gran duque de Toscana. miniatura|izquierda|Galería Uffizi en Florencia Los sucesores de Cosme no estuvieron a la altura de sus predecesores, se empobreció la economía del Estado y disminuyó el papel de Toscana en la política italiana.
Cuando Juan Gastón, el último de los Médici, murió sin herederos, el Gran Ducado fue heredado por la casa de Lorena. La guerra de sucesión polaca en los años 1730 significó la transferencia de Toscana de los Médici a Francisco Esteban, duque de Lorena y marido de la emperatriz de Austria María Teresa.
Leopoldo de Habsburgo-Lorena gobernó Toscana entre 1765 y 1790, realizando diversas reformas ilustradas; también se convirtió en rey de romanos desde 1790 hasta 1792 a la muerte de su hermano José II. El Gran Ducado pasó entonces a Fernando III, quien fue depuesto por Napoleón Bonaparte en el año 1801, de manera que Toscana pudo entregarla a los duques borbones de Parma como una compensación por la pérdida de su ducado. Durante este breve período, el Gran Ducado de Toscana fue conocido como el Reino de Etruria. En 1814 volvió al poder Fernando III, pero bajo la influencia de los austriacos. miniatura|Puente del Diablo en Borgo a Mozzano. Con la revolución de 1848, el gran duque Leopoldo II dictó una constitución. No obstante, en 1849 se implantó una república y Leopoldo II abandonó el territorio. Lo ocupó de nuevo con fuerzas austríacas y este regreso al poder apoyado con fuerzas austriacas hizo que perdiera el apoyo popular. En las guerras de independencia italianas de los años 1850, Toscana fue transferida de Austria a la nación unificada de Italia. Leopoldo II abandonó definitivamente Toscana en el año 1859. Un plebiscito, promovido el 15 de marzo de 1860 por el Gobierno Provisional Toscano, decretó la anexión al Reino de Cerdeña regido por Víctor Manuel II y, de ahí, al naciente Reino de Italia.
Bajo Benito Mussolini, el territorio estuvo bajo el dominio del líder local del Partido Nacional Fascista, Dino Perrone Compagni. Tras la caída de Mussolini y el restablecimiento del Reino de Italia, la República Social Italiana fue establecida en las regiones septentrionales de Italia, con su frontera de facto en la Línea Gótica, una posición defensiva justo al norte de Florencia. Después del final de la República Social, y la transición de un Reino a la moderna República Italiana, Toscana nuevamente floreció como un centro cultural de Italia.
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