Anastasia es un musical basado en la película de animación homónima de 1997, con libreto de Terrence McNally, música de Stephen Flaherty y letras de Lynn Ahrens. Su trama central gira en torno a la leyenda de la gran duquesa Anastasia Nikoláyevna de Rusia, quien supuestamente escapó de la ejecución de su familia a manos del ejército bolchevique. Años después, una huérfana amnésica de nombre Anya trata de descubrir la verdad sobre su pasado. Para ello contará con la ayuda de dos estafadores que pretenden sacar provecho de la situación.
Tras un periodo de prueba en Hartford, el espectáculo se estrenó en 2017 en el Broadhurst Theatre de Broadway y desde entonces también ha podido verse en numerosas ciudades a lo largo de todo el mundo.
Argumento Prólogo San Petersburgo, 1906. La gran duquesa Anastasia, la hija de cinco años del zar Nicolás II de Rusia, está triste porque su abuela, la emperatriz viuda María Fiódorovna, se traslada a París. Antes de partir, la anciana entrega a su nieta una caja de música como regalo de despedida («Prologue: Once Upon a December»). Once años más tarde, en 1917, Anastasia asiste a un baile con su familia cuando los bolcheviques asaltan el palacio. En medio del caos, la gran duquesa intenta recuperar su caja de música, pero es capturada junto al resto de los Romanov («The Last Dance of the Romanovs»). Tiempo después, en París, la emperatriz viuda recibe noticias de la ejecución de la familia al completo.
Acto I Leningrado, 1927. Los bolcheviques se han hecho con el poder y ahora San Petersburgo es conocida como Leningrado. Gleb Vaganov, un comisario del nuevo régimen, se dirige a sus conciudadanos prometiendo un futuro brillante para Rusia. Sin embargo, el descontento en las calles es palpable por culpa de la miseria y la falta de libertad. Además, circulan rumores según los cuales Anastasia podría haber sobrevivido a la masacre. Dmitry, un joven oportunista que se gana la vida vendiendo objetos robados, decide sacar provecho de la situación buscando una muchacha que se haga pasar por la gran duquesa y así cobrar la recompensa que ofrece la emperatriz viuda. Para ello recluta a su amigo Vlad Popov, un experto farsante que en el pasado solía frecuentar la corte. Mientras tanto, Gleb conoce a una joven barrendera que despierta su interés («A Rumor in St. Petersburg»).
Dmitry y Vlad audicionan a varias muchachas en el teatro del abandonado palacio Yusúpov, pero ninguna de ellas les convence como Anastasia. Cuando están a punto de darse por vencidos, aparece la joven barrendera, quien resulta ser una huérfana amnésica de nombre Anya que busca a Dmitry para obtener un visado falso. Anya les cuenta que desconoce su verdadera identidad y que cree que la clave para descifrar su pasado está en París («In My Dreams»). Fascinados por las circunstancias de la joven y su parecido con Anastasia, Dmitry y Vlad deciden que sea ella quien se ponga en la piel de la gran duquesa.
En las dependencias del gobierno, los funcionarios clasifican todos los rumores e informaciones que van recibiendo. Tres de las actrices rechazadas en la audición acuden a Gleb para denunciar el plan de Dmitry y Vlad, pero él no parece darle demasiada importancia. Aun así, el comisario abre un expediente para el caso («The Rumors Never End»). Mientras tanto, en el palacio Yusúpov, Dmitry y Vlad comienzan a enseñar a Anya a comportarse como una auténtica Romanov y le hacen creer que tal vez ella sea la verdadera Anastasia («Learn to Do It»).
Gleb ordena arrestar a Anya y la joven es llevada a su despacho en la avenida Nevski. El comisario la interroga y le advierte de las consecuencias de hacerse pasar por la gran duquesa. También intenta convencerla de que Anastasia fue ejecutada junto a su familia, ya que él es hijo de uno de los guardias que perpetraron la matanza y, siendo un niño, pudo oír los disparos y los gritos. A pesar de todo, Gleb deja marchar a Anya porque se siente atraído por ella, no sin antes observar que la muchacha tiene los ojos de los Romanov («The Neva Flows»).
Anya se reúne con Dmitry y los dos se ven envueltos en una pelea con un grupo de granujas callejeros («The Neva Flows (Reprise)»). Impresionado por la valentía de la joven, Dmitry se abre a ella por primera vez y le habla de su infancia en las calles de San Petersburgo y de cómo tuvo que salir adelante al quedarse huérfano («My Petersburg»). Como recompensa por el trabajo duro, Dmitry obsequia a Anya con una caja de música que compró en el mercado negro y que hasta ahora no ha sido capaz de abrir. Sin saber que en realidad se trata del regalo que la emperatriz viuda entregó a Anastasia antes de partir hacia París, Anya consigue hacer funcionar la caja de música. Al escuchar la melodía, la muchacha entra en una especie de trance y empieza a recordar fragmentos de su pasado, incluyendo un baile en el palacio imperial («Once Upon a December»). Después de este episodio, Anya está más determinada que nunca a viajar hasta París, pero Dmitry le dice que aún no tienen suficiente dinero para comprar los billetes de tren. Entonces la joven le ofrece su posesión más preciada, un diamante que llevaba oculto en el vestido cuando fue encontrada años atrás y que todo este tiempo ha guardado en secreto («A Secret She Kept»).
En la estación de ferrocarril, Anya, Dmitry y Vlad se unen a una multitud de rusos blancos que aguardan para salir del país. Uno de ellos, el conde Ipolitov, reconoce a Anya como Anastasia y la saluda con una reverencia. Antes de partir, todos rezan una oración por la patria que están a punto de dejar para siempre («Stay, I Pray You»). Durante el viaje en tren, Vlad se muestra preocupado por si no es capaz de ganarse el favor de la condesa Lily Malevsky-Malevitch (Sophie en la película de animación de 1997), la dama de compañía de la emperatriz viuda y su antigua amante. Mientras tanto, Anya y Dmitry reflexionan sobre lo que les espera al llegar a París («We'll Go From There»). De pronto, el tren se detiene y un grupo de soldados entra en busca de Anya, Dmitry y Vlad. El conde Ipolitov es ejecutado cuando se descubre que está abandonando el país ilegalmente. Alertados por el revuelo, los tres fugitivos saltan del tren y consiguen escapar en el último momento.
Mientras Anya, Dmitry y Vlad viajan a pie a través de Europa, Gleb recibe el encargo de seguir a la joven hasta París y averiguar si se trata de la auténtica Anastasia. En caso afirmativo, las órdenes son claras: la gran duquesa debe ser eliminada («Traveling Sequence»). El comisario se debate entre sus sentimientos hacia Anya y la lealtad a sus superiores («Still»). Finalmente, los tres fugitivos logran llegar a Francia y desde una colina comienzan a divisar París. A solas, Anya se alienta a sí misma a continuar hasta descubrir la verdad sobre su pasado («Journey to the Past»).
Acto II En París, Anya, Dmitry y Vlad experimentan la libertad y modernidad que se respiran en la capital francesa («Paris Holds the Key (To Your Heart)»). Al final del día, Anya visita el puente de Alejandro III, construido en honor del abuelo de Anastasia, y siente una fuerte conexión con el lugar («Crossing a Bridge»).
Mientras tanto, en el apartamento de la emperatriz viuda, la condesa Lily lee en voz alta cartas de impostoras que aseguran ser Anastasia. Desesperada y con el corazón roto, la anciana decide abandonar para siempre la búsqueda de su nieta («Close the Door»). Esa noche, Lily acude al Club Nivá, donde los nobles rusos expatriados se congregan para recordar la gloria de los viejos tiempos («Land of Yesterday»). Vlad aparece por sorpresa y se reúne con la condesa en el jardín. Lily aún le guarda rencor por haberle robado sus joyas cuando eran amantes, pero juntos empiezan a recordar su escandalosa relación y la pasión entre ellos vuelve a florecer («The Countess and the Common Man»). La condesa accede a forzar un encuentro entre Anya y la emperatriz viuda durante una función de El lago de los cisnes que tendrá lugar la semana siguiente en la ópera de París, sin advertir que Gleb los está escuchando («Land of Yesterday (Reprise)»).
En el hotel, Anya tiene una pesadilla sobre la ejecución de los Romanov y se despierta alterada («A Nightmare»). Dmitry acude para consolarla y le habla de la primera vez que vio a Anastasia en un desfile, cuando ambos eran solo unos niños. Entonces, Anya se da cuenta de que también recuerda ese momento y los dos comprenden que ella es la verdadera Anastasia («In a Crowd of Thousands»).
La noche del ballet, los invitados comienzan a llegar a la ópera de París para asistir a la representación. Anya aparece ataviada con un deslumbrante vestido de gala que deja a Dmitry sin palabras. Vlad advierte que los dos jóvenes se están enamorando y lamenta que tarde o temprano van a tener que separarse («Meant to Be»). Durante la función, Anya no puede contener los nervios porque se encuentra más cerca que nunca de enfrentarse a su pasado. La emperatriz viuda divisa a la muchacha desde su palco y cree reconocer a su nieta, pero se niega a aceptar esa posibilidad por miedo a volver a desilusionarse. Por su parte, Dmitry y Gleb reflexionan sobre sus respectivos sentimientos («Quartet at the Ballet»).
Al acabar la representación, Lily también identifica a Anya como Anastasia e inmediatamente la lleva al palco de la emperatriz viuda. Dmitry aguarda nervioso en la puerta y por primera vez es consciente de que está enamorado de Anya, aunque sabe que tendrá que dejarla ir cuando ella sea reconocida como la gran duquesa («Everything to Win»). Anya sale de la entrevista llorando y le cuenta que la emperatriz viuda ni siquiera ha querido verla. Antes de marcharse, la joven recrimina a Dmitry por haberla utilizado para cobrar la recompensa. Dmitry se enfrenta a la emperatriz viuda y, saltándose todo el protocolo, exige que le dé una oportunidad a Anya. Sin embargo, la anciana lo rechaza con crueldad.
De vuelta al hotel, Anya comienza a preparar el equipaje, pero es interrumpida por la emperatriz viuda, quien, impresionada por la tenacidad de Dmitry, ha accedido a verla. La anciana se muestra hostil hacia ella e intenta desenmascararla con preguntas sobre los Romanov, pero entonces Anya le habla de la última noche que estuvieron juntas y le enseña la caja de música que recibió como regalo de despedida. La emperatriz viuda se da cuenta de que por fin ha encontrado a su nieta y las dos se abrazan emocionadas («Once Upon a December (Reprise)»).
Al día siguiente se celebra una rueda de prensa para presentar a Anastasia en público. Mientras Lily y Vlad intentan contener a los periodistas que esperan impacientes («The Press Conference»), la emperatriz viuda revela a Anya que Dmitry se negó a aceptar la recompensa y expresa su admiración por el muchacho. También le dice que, pase lo que pase en el futuro, siempre se tendrán la una a la otra. Anya se queda un momento a solas y reflexiona sobre lo que en realidad quiere («Everything to Win (Reprise)»). En ese momento aparece Gleb y se encierra en la habitación con ella. El comisario exige a la joven que deje de fingir que es Anastasia, pero Anya se mantiene firme en su postura. Entonces, Gleb la apunta con una pistola dispuesto a completar la tarea que años atrás le fue encomendada a su padre. Esta vez, Anya recuerda perfectamente el día en que los Romanov fueron ejecutados en Ekaterimburgo y pide al comisario que la mate para así poder reunirse con su familia. Atormentado por los remordimientos, Gleb se ve incapaz de disparar y perdona la vida de la joven («Still»/«The Neva Flows (Reprise)»). Anya conforta al comisario y los dos hacen las paces.