El tigre (Panthera tigris) es una de las especies de la subfamilia de los panterinos (familia Felidae) pertenecientes al género Panthera. Se le encuentra solamente en el continente asiático; es un depredador carnívoro y es la especie de félido más grande del mundo, sobrepasando por largo al león (mientras los leones más grandes, normalmente no pasan de los 250 kg, los Tigres de Siberia, pueden llegar fácilmente a pesar los 350 kg. Se tiene el caso de que alguno de ellos ha llegado a pesar 423 kg). También es cierto que ambas especies pudieron alcanzar un tamaño comparable al de los fósiles de félidos de mayor tamaño.

El tigre es un félido grande y miembro del género Panthera, nativo de Asia. Tiene un cuerpo poderoso y musculoso con una cabeza y patas grandes, una cola larga y pelaje naranja con rayas negras, mayormente verticales.

A lo largo del área de distribución del tigre, habita principalmente en bosques, desde bosques de coníferas y bosques templados de hoja ancha y bosques mixtos en el Lejano Oriente ruso y el noreste de China, hasta bosques húmedos de hoja ancha tropicales y subtropicales en el subcontinente indio y el sudeste asiático. El tigre es un depredador ápice y se alimenta principalmente de ungulados, a los que captura por emboscada. Lleva una vida mayormente solitaria. Ocupa áreas territoriales que las hace propias y a las que considera exclusivamente suyas, defendiendo estas de individuos del mismo sexo. El rango territorial de un tigre macho se superpone con el de varias hembras con las que se aparea. Las hembras suelen dar a luz a dos o tres crías que permanecen con su madre durante aproximadamente dos años. Cuando se vuelven independientes, abandonan el territorio de su madre y establecen el propio.

El tigre nunca se expandió significativamente más allá de Asia y áreas limítrofes, aunque su rango histórico dentro de Asia era mucho más amplio que el actual. Los tigres evolucionaron en Asia hace aproximadamente dos millones de años y permanecieron dentro de ese continente y sus islas cercanas. A diferencia de los leones, que tuvieron una distribución más amplia en África, Europa y Oriente Medio, los tigres se adaptaron fundamentalmente a hábitats boscosos y con abundante agua, los cuales que no se extendían a Europa ni a África continental de la misma manera.

Durante el Pleistoceno, su distribución cubrió una vasta área desde el este de Turquía y la región del mar Caspio (subespecie llamada tigre del Caspio, hoy extinta) hasta Siberia en el norte de Asia y las islas indonesias en el sur. Esto incluyó partes del Cáucaso y el sur de Rusia que están en los límites con Europa.

Existen seis subespecies de tigre (a lo largo de la historia, ha habido nueve subespecies de tigres, de las cuales tres se han extinguido: El tigre de Bali, el de Java y el tigre del Caspio [Este de Turquía, Irak-Mesopotamia, Norte de Irán, El Cáucaso, Asia Central y el Noroeste de China-Xinjiang]), de las cuales la de Bengala es la más numerosa; sus ejemplares constituyen cerca del 80% de la población total de la especie; a esta se la encuentra en la India, Bangladés, Bután, Birmania y Nepal. Es una especie en peligro de extinción, y en la actualidad debido a esta crítica situación, se da que la mayor parte de los tigres en el mundo viven en cautiverio (existen aproximadamente 4,500 tigres en estado salvaje, mientras que la cifra en cautiverio es significativamente mayor, superando los 8,000 en todo el mundo, lo que significa que al menos, el 64% del total de tigres viven en cautiverio). El tigre es el animal nacional de Bangladés y la India.

Desde principios del , las poblaciones de tigres han perdido al menos el 93 % de su hábitat histórico y están localmente extintas en Asia Occidental y en Asia Central, en grandes áreas de China y en las islas de Java y Bali. Hoy en día, el rango del tigre está severamente fragmentado. Está catalogado como "En Peligro" en la Lista Roja de la UICN de Especies Amenazadas, ya que se estima que su hábitat ha disminuido entre un 53 % a un 68 % (dependiendo del área) desde finales de la década de 1990. Las principales amenazas para los tigres son la destrucción y fragmentación del hábitat debido a la deforestación, la caza furtiva por su piel y el comercio ilegal de partes de su cuerpo con fines medicinales. Los tigres también son víctimas del conflicto entre humanos y vida silvestre, ya que atacan y se alimentan del ganado en áreas donde la presa natural es escasa. El tigre está legalmente protegido en todos los países donde habita. Las medidas nacionales de conservación consisten en planes de acción, patrullas contra la caza furtiva y programas para el monitoreo de las poblaciones de tigres. En varios países en su rango último, se han establecido corredores de vida silvestre. También se planifica la reintroducción de tigres en sectores más favorables de su rango original.

La subespecie de tigre en mayor peligro de extinción es el tigre de Amoy (o tigre del sur de China), al que se le considera funcionalmente extinto en la naturaleza. Existen solo unos sesenta y ocho individuos en cautiverio, descendientes de una pequeña población original, lo que representa (se piensa) que es una diversidad genética insuficiente para su supervivencia a largo plazo.

El tigre de Amoy (Panthera tigris amoyensis), también conocido como tigre del sur de China, ya no se encuentra en estado salvaje y se considera una subespecie extinta en libertad. Históricamente, su área de distribución se extendía por el sureste de China, abarcando bosques húmedos y praderas.

Es un animal solitario y territorial que generalmente suele habitar bosques densos, pero también con mucho menos frecuencia, áreas abiertas, como sabanas. Normalmente, el tigre caza animales de tamaño medio a grande, generalmente ungulados. En las seis diferentes subespecies existentes del tigre, hay una variación muy significativa en el tamaño que tienen. Los tigres machos tienen un tamaño mucho mayor que el de las hembras. Análogamente, el territorio de un macho cubre en la mayor parte de los casos, un área bastante mayor que el de una hembra. Esto se debe a que generalmente, el territorio de un tigre macho, envuelve el territorio de varias hembras, con las cuales se aparea.

Descripción thumb|left|Ejemplar de tigre de Sumatra. El tamaño de los tigres y demás características varían de una subespecie a otra. En estado salvaje, los tigres machos tienen un peso que puede llegar hasta los 350kg (en el caso del Tigre de Siberia) y una longitud de 190-330cm incluyendo la cola,Khan, M.K.M. (1986). Tigers in Malaysia. The Journal of Wildlife and Parks V: 1–23Hewett, J. 1938. Jungle trails in Northern India. Londres. 276 pp. (ver página 162). que mide entre 60 y 110cm, y de 61 hasta 122cm de altura a la cruz. Mientras tanto, las hembras, mucho más pequeñas, tienen un peso de 24-167kg y una longitud total de 177-275cm.Mazák, V.(1981). «Panthera tigris.» (PDF). Mammalian Species, 152: 1-8. American Society of Mammalogists. Actualmente, la subespecie más pequeña es el tigre de Malasia, mientras que la de mayor tamaño es el tigre de Siberia. La longitud total de los machos es de 270-310cm mientras que la de las hembras es de 240-265cm; la cola mide unos 85-100cm de largo y la altura a los hombros de 58-110cm.Karanth, K. U. 2003. Tiger ecology and conservation in the Indian subcontinent. Journal of the Bombay Natural History Society, Vol. 100, No. 2&3. August-December 2003. Pp.169-189.

La mayoría de los tigres tienen un pelaje naranja o leonado, un área intermedia y ventral blanquecina y las rayas varían en tono desde marrón oscuro hasta el negro. La forma y cantidad de las rayas varían según su sexo (si es hembra la cantidad de rayas es menor), aunque la mayoría de los tigres suelen tener menos de 100 rayas. El patrón de rayas es único en cada ejemplar y es posible utilizar esto para identificar a un individuo, de la misma forma que las huellas dactilares se utilizan para identificar a una persona. Sin embargo, debido a lo difícil que es registrar el patrón de rayas en un tigre salvaje, este no es el método más usado para la identificación de un tigre. Probablemente, la función de las rayas es el camuflaje, siendo útil para ocultarse de sus posibles presas. El patrón de rayas también se encuentra en la piel del tigre, por lo que, si es afeitado, sus rayas distintivas pueden ser observadas.

Como la mayoría de los félidos, se cree que los tigres tienen cierta visión del color. Por otra parte, su visión nocturna es muy aguda merced a la membrana especular ubicada en la retina, la cual focaliza la poca luz de la noche.

Al igual que los otros miembros de su género, el tigre tiene la capacidad de rugir. A diferencia de otros félidos, aunque a semejanza del jaguar, el tigre es un excelente nadador; puede sorprender y cazar presas en el agua.

Territorio Los tigres adultos suelen ser ferozmente territoriales y cazan mucho. Las tigresas pueden tener un territorio de 20km², mientras que el territorio de los machos es mucho más extenso, cubriendo un área promedio de 80km²; sin embargo, el tamaño del territorio depende de las diferentes poblaciones del tigre, siendo más grandes los territorios pertenecientes a los tigres del sudeste de Rusia que los de cualquier otra subespecie de tigre. Los tigres machos pueden permitir la entrada de varias hembras a su territorio, hasta el punto de compartir una presa e incluso alimentarse después que la hembra (en el caso del león, ocurre exactamente todo lo contrario, pues es el macho dominante el primero en alimentarse); pero no toleran la entrada de otros tigres machos en su territorio. Debido a su naturaleza agresiva, los conflictos territoriales entre tigres son violentos y pueden terminar con la muerte de uno de los machos, aunque este tipo de muertes son menos frecuentes de lo que se cree, pues en la mayoría de las luchas por el territorio los machos terminan prácticamente ilesos. Para marcar su territorio el macho rocía la orina u otras secreciones sobre los árboles.

Existen varias técnicas para estudiar al tigre en estado salvaje; hace algunos años las poblaciones de tigres eran calculadas por los moldes de yeso tomados de sus huellas. En la actualidad el collar radiotransmisor se ha vuelto un instrumento muy popular para el estudio del tigre en estado salvaje.

Reproducción thumb|Tigresa con su cachorro Una hembra es receptiva solo por algunos días, y el apareamiento puede ocurrir varias veces durante este tiempo. La gestación tiene una duración aproximada de 103 días, y tras pasar este periodo, la hembra da a luz de una a seis crías de menos de un kilogramo de peso.

Los machos adultos pueden llegar a matar crías para hacer a las hembras receptivas.

Al cumplir las ocho semanas de edad, las crías están listas para salir de su guarida y seguir a su madre. Los ejemplares jóvenes se vuelven independientes aproximadamente a los dieciocho meses de edad, pero hasta una edad aproximada de entre los dos años y los dos años y medio no se separan definitivamente de su madre. Los tigres alcanzan la madurez sexual a los tres o cuatro años de edad. Las tigresas jóvenes generalmente establecen su territorio muy cerca del de su madre, mientras que los machos tienden a vagar en busca de un territorio, que adquieren normalmente mediante luchas con el macho dueño de cierto territorio. Las tigresas suelen dar a luz un número similar de hembras y machos durante toda su vida.

Los tigres son bien criados en parques zoológicos u otros lugares de conservación, y, solo en Estados Unidos, la población de tigres en cautividad es tan grande como el número total de tigres en estado salvaje.

Dieta thumb|left|Dentición del tigre. Sus largos colmillos son utilizados para la matanza de las presas; también son utilizados para rasgar la carne.