miniatura|350px|Ampliaciones del periodo 2003-2007

La red de Metro de Madrid (España) fue inaugurada el 17 de octubre de 1919 por el Rey Alfonso XIII. A fecha de Enero de 2024 cuenta con 293,91 km de vías repartidas en doce líneas convencionales, un ramal y tres líneas de Metro Ligero, recorridas por 2083 coches que realizan parada en 277 estaciones.

En el año 2023, Metro de Madrid movió la cantidad de 662,3 millones de pasajeros anuales.

Primeros proyectos El 31 de mayo de 1871 entra en funcionamiento el primer tranvía tirado por dos caballos y en 1879 lo hace el primer tranvía a vapor. Debido a la congestión del tráfico en superficie, desde 1886 se presentaron diversos proyectos de ferrocarriles metropolitanos:

En junio de 1886 se publica en El Imparcial un proyecto de Ferrocarril Metropolitano de tres líneas que partirían de Sol; al estilo del tube de Londres. En julio de ese mismo año, se presenta en La Gaceta de los Caminos de Hierro otro proyecto consistente en una línea circular que pasaría por las estaciones de ferrocarril pero no por Sol. En 1888, Gil Meléndez Vargas presenta un proyecto de una línea de vía estrecha que iría de Moncloa a Pacífico por las Rondas. El 17 de abril de 1892, el inspector de obras públicas en Madrid, Pedro García Faria, proyectó llevar a cabo una red de cuatro líneas, que debían también poder transportar mercancías. Aunque Faria obtuvo la concesión al proyecto las obras no llegaron a ejecutarse. En abril de 1898 Manuel Becerra y Arturo Soria presentan un proyecto de ferrocarril subterráneo de ancho ibérico que iría de Sol a Cibeles, Colón y la calle Serrano, donde saldría a la superficie y se dirigiría hacia la estación de Vicálvaro; permitiendo que los trenes de larga distancia pudieran llegar hasta el centro de Madrid. En 1904 Ramón Aguado presenta su propio proyecto, de tres líneas, dos subterráneas y una en superficie, que pasarían por Sol y por las estaciones término de ferrocarriles de larga distancia. El proyecto no sería aceptado por su similitud con los de Manuel Becerra y de Gil Meléndez. Un año más tarde, en agosto de 1905, la Gaceta de los Caminos de Hierro publicaba otro proyecto de ferrocarril metropolitano, que iría de Atocha al mercado de la Cebada. El 22 de enero de 1906, en El Imparcial se publicaba otro proyecto, de un ferrocarril en superficie desde el Paseo Imperial también hasta el mercado de la Cebada. Un mes más tarde, el 24 de febrero de 1906, se modifica el proyecto inicial de Manuel Becerra, que acabaría con el abandono del proyecto por las dificultades burocráticas.

Compañía Metropolitano Alfonso XIII El proyecto original miniatura|Mapa del proyecto de Mendoza, Otamendi y Echarte A pesar de la ampliación de la red de tranvías de caballos y su electrificación entre 1898 y 1906, en mayo de 1914, cuando la ciudad de Madrid albergaba unos 600 000 habitantes, los ingenieros Carlos Mendoza, Miguel Otamendi y Antonio González Echarte presentaron al Ministerio de Fomento un nuevo proyecto de red de metro. Este proveería a la ciudad de cuatro líneas con una longitud total de unos 14km:

Línea Norte-Sur, de Cuatro Caminos a Progreso (hoy Tirso de Molina) Línea Este-Oeste, de Goya a Ferraz por Sol Línea de Serrano, de Independencia a Diego de León Línea de los Bulevares, de Goya a Ferraz por los Bulevares

Su trayecto comprendía la base de lo que hoy en día son las líneas 1, 2 y 4, si bien luego sufrirían modificaciones importantes. El 19 de septiembre de 1916 se aprueba el proyecto por Real Orden publicada el 17 de enero de 1917, empezando las obras en abril de ese año.

1917: comienzan las obras miniatura|140px|1919: la primera línea de Cuatro Caminos a SolLa cartografía representada en la imagen corresponde al año 2007. Los colores actuales de líneas no fueron introducidos hasta 1981. Los nombres de las estaciones corresponden al período indicado. Los cálculos iniciales de Otamendi cifraban las obras del primer tramo (Cuatro Caminos - Progreso) en ocho millones de pesetas: algo más de cuatro millones en infraestructura, otro millón en supraestructura, un millón seiscientas cuarenta mil en material móvil y cocheras, medio millón en reposición de servicios, y el resto en la constitución de la sociedad. Recaudar esta suma se mostró tarea difícil ya que muchos inversores aún no consideraban que el proyecto fuera necesario para la ciudad.

El Banco de Vizcaya se comprometió a aportar 4 millones de pesetas con la condición de que antes se consiguieran los otros 4. Los fundadores de la Compañía fueron capaces de recaudar 3 millones del público madrileño, teniendo que recurrir al propio Rey para que aportase el millón de pesetas faltante. Esta inversión además otorgó credibilidad al proyecto a ojos de la sociedad madrileña, permitiendo que el 24 de enero de 1917 se constituyera la Compañía Metropolitano Alfonso XIII, bautizada en honor al rey, con un capital de diez millones de pesetas.

El arquitecto de la compañía, Antonio Palacios, fue el encargado de llevar a cabo el proyecto y de diseñar las estaciones, accesos, y edificios de la compañía, como las Cocheras de Cuatro Caminos. Los trabajos comenzaron el 23 de abril del mismo año. Debido a la Primera Guerra Mundial, que estremecía Europa, fue necesario comprar los materiales —que la industria española no tenía capacidad de producir— de segunda mano. Los motores eléctricos, por ejemplo, se compraron al Metro de París.

Poco después del inicio de las obras, en junio de 1917, se propone modificar el trazado entre Gran Vía y la plaza de Chamberí, que en lugar de ir bajo la calle Hortaleza y la plaza de Alonso Martínez pasa a discurrir bajo la calle Fuencarral, la plaza de Bilbao y la calle Luchana. Esta modificación no sería aprobada por el Ministerio hasta febrero de 1918.

1919: la inauguración miniatura|izquierda|Alfonso XIII inaugurando la línea en Cuatro Caminos El 17 de octubre de 1919 Alfonso XIII inauguró la primera línea del Metro, entre la populosa barriada obrera de Cuatro Caminos y la Puerta del Sol, con seis estaciones intermedias: Ríos Rosas, Martínez Campos (Glorieta de Iglesia), Chamberí (hoy sin parada de trenes), Glorieta de Bilbao, Hospicio (Tribunal) y Red de San Luis (Gran Vía).

La primera línea entre Puerta del Sol y Cuatro Caminos, situado en los límites de la ciudad de ese momento y donde se encontraban las cocheras, tenía una longitud total de 3,48km que pasaban por 8 estaciones. El 31 de octubre la línea abrió al público sin paradas intermedias, abriendo las estaciones de Iglesia y Bilbao el 14 de noviembre y las demás el 18 del mismo mes. El nuevo medio de transporte resultó muy exitoso, siendo usado por más de 14 millones de usuarios en su primer año.

1920-26: crecimiento inicial y nuevas líneas miniatura|280px|Ampliaciones durante el período 1920-1926. El 26 de diciembre de 1921 se inaugura la primera ampliación de la línea hasta Atocha (hoy Estación del Arte), de 1,8km y con dos paradas intermedias: Progreso (hoy Tirso de Molina) y Antón Martín. Paralelamente se autorizan la ampliación a Puente de Vallecas y la construcción de la línea Este-Oeste entre Sol y Ventas.

La ampliación a Puente de Vallecas, con las estaciones intermedias de Menéndez Pelayo y Pacífico, entra en servicio el 4 de mayo de 1923. Un año después, el 14 de junio de 1924, se inaugura el primer tramo de la línea 2 entre Sol y Ventas, añadiendo otras 7 estaciones a la red.

La construcción de la línea 2 continúa con la apertura del tramo Sol - Quevedo el 21 de octubre de 1925 y del Ramal Ópera - Norte el 26 de diciembre del mismo año. El Ramal, que no entraba en el proyecto de 1917, pretendía acercar a la ciudad la estación del Norte, que al estar situada junto al valle del Manzanares era de difícil acceso peatonal y tranviario.

En 1920 se instalan los primeros ascensores, entonces de pago, en Sol y Gran Vía, y en 1921 el Ayuntamiento propone la creación del billete de ida y vuelta, que resulta ser muy utilizado. Con todas estas ampliaciones la longitud de la red se cuadruplica pasando de 3,5 a 14,6km. Aún así, las ampliaciones no siguen exactamente el recorrido del proyecto de 1917, cuya concesión caducaba en 1928. A principios de este año se concede una prórroga por otros 11 años para construir los tramos restantes del proyecto.

Oposición municipal: la vara contra el metro La Compañía Metropolitano Alfonso XIII ejecutaba sus obras sin solicitar permiso al Ayuntamiento y sin pagar ningún tipo de canon por las ocupaciones de espacio público, entendiendo que bastaba con la concesión ministerial. El Ayuntamiento, por su parte, entendía que era competente para otorgar este tipo de concesiones, interponiendo en marzo de 1917 un recurso contencioso-administrativo frente al Tribunal Supremo pidiendo la anulación de la concesión. Un año más tarde, en marzo de 1918, el tribunal falló a favor del Ministerio, manteniendo la concesión.

A pesar de este revés judicial, el Ayuntamiento continuaría enfrentado con la Compañía durante unos años más, en una trama que la prensa llamaría la vara contra el metro, un juego de palabras con la vara de mando, símbolo municipal, y la vara castellana, unidad de longitud igual a 0,84 metros. El Ayuntamiento se quejaba principalmente de la ocupación de terrenos de uso público sin pagar un canon por ello, además de por los accidentes que se producían en las zanjas abiertas.

El episodio de mayor tensión se vivió en marzo de 1922, cuando la policía municipal se dispuso a detener las obras del tramo Sol - Atocha. En los tajos se habían personado varios agentes de la Guardia Civil y de la policía gubernativa, que al llegar las autoridades municipales impidieron la paralización de las obras y detuvieron al teniente de alcalde y algunos mandos de la policía municipal. Al día siguiente el alcalde, el marqués de Villabrágima, presentó su dimisión, siendo sustituido por el conde del Valle de Súchil.

Compañía Metropolitano de Madrid miniatura|izquierda|220px|Ampliaciones durante el período 1927-1935. 1927-35: Proyectos extranjeros Durante esta década se elige buscar los proyectos de ampliación en el extranjero, a la vez que se compra bastante material móvil, lo que obliga a ampliar las cocheras y talleres de Cuatro Caminos. El 6 de marzo de 1929 se amplía la línea 1 hasta Tetuán con otras dos estaciones intermedias y el 10 de septiembre del mismo año se amplía la línea 2 hasta Cuatro Caminos, conectándola con las cocheras y permitiendo así el traspaso de material entre ambas líneas.

Después de que el rey abandonara el país en 1931 y se proclamara la II República, la Compañía Metropolitano Alfonso XIII cambia su nombre por el de Compañía Metropolitano de Madrid. Además, la estación de Isabel II cambia de nombre a Ópera.

En julio de 1930 se autoriza la construcción del tramo Goya - Diego de León como ramal de la línea 2, siendo inaugurado el 17 de septiembre de 1932. Este tramo, actualmente parte de la línea 4, era una modificación de la línea 3 del proyecto original de 1927, en el que aparecía bajo la calle Serrano, pasando a ir bajo la calle Torrijos (hoy Conde de Peñalver). En su momento se tanteó la construcción del ramal bajo la calle Velázquez desde la estación de Retiro, en la que se dejó espacio para una tercera vía que nunca fue construida.

Al contrario que en el Ramal de la Estación del Norte, los trenes procedentes de Diego de León seguían por la línea 2 hasta Cuatro Caminos, alternándose los trenes de Ventas y los de Diego de León.

1936-39: Guerra Civil miniatura|left|Personas refugiándose de las bombas en la estación de Tetuán miniatura|280px|Ampliaciones durante el período 1936-1939.