Merenra Nemtiemsaf, también conocido como Merenra (cuyo nombre significa «Amado de Ra, Nemty es su protección»), fue un faraón del Antiguo Egipto y cuarto rey de la Sexta Dinastía. Gobernó Egipto entre seis y once años a principios del , hacia el final del periodo del Imperio Antiguo. Era hijo de Pepi I Meryra y de la reina Anjesenpepi I, y a su vez le sucedió en el trono Pepi II Neferkara, quien pudo ser su hijo o, con menor probabilidad, su hermano. Es posible que Pepi I compartiera el poder con Merenra en una corregencia durante los últimos años de su reinado.
Su gobierno presenció cambios profundos en la administración de las provincias meridionales de Egipto. Se produjo un aumento notable en el número de administradores provinciales y, al mismo tiempo, un descenso pronunciado en el tamaño de la administración central en Menfis. Como consecuencia, la nobleza provincial asumió la responsabilidad de la recaudación de impuestos y la gestión de recursos al mismo tiempo que ganaban independencia política y poder económico. Esto condujo a los primeros entierros provinciales para los altos funcionarios, incluidos visires, gobernadores del Alto Egipto y nomarcas.
Bajo su mandato se organizaron varias expediciones comerciales y de cantería, en particular a Nubia, desde donde se enviaban caravanas de cientos de asnos para obtener incienso, ébano, pieles de animal, marfil y animales exóticos. Tal era el interés por la región que Merenra hizo excavar un canal para facilitar la navegación por la primera catarata hacia territorio nubio. También se comerció con la costa del Levante por lapislázuli, plata, betún y estaño, mientras se extraían granito, travertino y alabastro en el sur y en el Desierto Oriental.
Se construyó un complejo piramidal para Merenra en Saqqara, conocido por los antiguos egipcios como «Janefermerenra» (‘La aparición de la perfección de Merenra’), el cual es probable que se completara antes de la muerte del rey. Las cámaras subterráneas estaban inscritas con los Textos de las Pirámides. En la cámara funeraria, el sarcófago de basalto negro del rey aún contenía una momia cuando lo descubrieron en el , aunque su identificación como la de Merenra sigue siendo incierta. Tras su muerte, fue objeto de un culto funerario que perduró al menos hasta el final del Imperio Antiguo, y durante el periodo del Imperio Nuevo se le incluyó entre la selección de reyes pasados que recibían honores.
Familia
Padres y hermanos Merenra era hijo del rey Pepi I Meryra y de la reina Anjesenpepi I (también llamada Anjesenmeryra), probablemente concebido cuando su padre era ya de edad avanzada. La maternidad de Anjesenpepi queda atestiguada por sus títulos en las inscripciones funerarias, donde aparece como «madre del rey del Alto y Bajo Egipto de la pirámide de Merenra» —una fórmula que en la época indicaba una relación directa con el soberano. Anjesenpepi, hija de Khui nomarca de Abidos y de su esposa Nebet, alcanzó una distinción excepcional: Pepi I la nombró visir, convirtiéndola en la única mujer de todo el Imperio Antiguo de la que se tiene constancia que ocupó este cargo. Su hermano, Djau —tío de Merenra—, también sirvió como visir, primero bajo Merenra y después bajo Pepi II.
La princesa Neith era hermana de Merenra. El arqueólogo Gustave Jéquier propuso que Neith pudo estar casada primero con Merenra y luego con Pepi II, lo que explicaría la ausencia de su tumba junto a la de Merenra, como cabría esperar de una esposa real. Sin embargo, la egiptóloga Vivienne Callender observa que, entre los títulos de Neith en su tumba, los que aludirían a su relación con Merenra son hoy ilegibles; por tanto, no puede determinarse con certeza si estuvieron casados. Otros probables hijos de Pepi I, y por tanto medio hermanos de Merenra, serían los príncipes Hornetjerkhet y Tetiankh, así como la princesa Meritites IV.
Consortes e hijos Sellos reales y bloques de piedra de la Sexta Dinastía hallados en Saqqara demuestran que Anjesenpepi II —tía de Merenra, quien estaba casada con Pepi I— también contrajo matrimonio con Merenra. Ella fue la madre del futuro faraón Pepi II, como lo atestiguan sus títulos de «esposa real de la pirámide de Meryra», «esposa real de la pirámide de Merenra» y «madre real de la pirámide de Neferkara [Pepi II]».
Respecto a la paternidad de Pepi II, muchos egiptólogos se inclinan por Pepi I. Sin embargo, Philippe Collombert observa que, dado que las fuentes históricas coinciden en que el reinado de Merenra se interpuso entre los de Pepi I y Pepi II y duró aproximadamente una década, y considerando que una fuente indica que Pepi II accedió al trono a la edad de seis años, esto indicaría indirectamente que Merenra I, y no Pepi I, fue el padre de Pepi II. Esta opinión es compartida por los egiptólogos Naguib Kanawati y Peter Brand. Merenra tuvo al menos una hija, Anjesenpepi III, quien se convirtió en esposa de Pepi II. También pudo ser el padre de la reina Iput II, otra de las consortes de Pepi II.
Reinado
Testimonios thumb|Una pequeña caja de marfil de hipopótamo con la inscripción del título real de Merenra Nemtyemsaf, Museo del Louvre.Merenra está bien atestiguado por la arqueología no solo a través de su complejo piramidal, sino también mediante numerosas inscripciones y pequeños artefactos que llevan su nombre, dispersos en las principales colecciones museísticas del mundo. Entre las piezas más destacadas se encuentran varios vasos y recipientes de alabastro y calcita. Uno de ellos, un vaso de alabastro, se conserva en el Museo del Louvre, mientras que otro ejemplar similar forma parte de los fondos del Museo Arqueológico Nacional de Florencia. También se conoce un vaso con forma de una madre mono y su cría, tallado en calcita, que se exhibe en el Museo Metropolitano de Arte de Nueva York. A estos se suma un vaso de alabastro procedente de Elefantina que, al menos hasta 1907, figuraba en el Museo Egipcio de El Cairo. La presencia del faraón se extiende a objetos de uso personal y decoración. En el Louvre también se custodia un estuche de marfil. Por su parte, el Museo Británico alberga un conjunto relevante que incluye un vaso, una caja y un fragmento de pintura mural funeraria. Finalmente, su efigie real está representada por al menos dos esfinges de pequeño formato. Una se encuentra en el Museo Nacional de Escocia y otra en el Museo Pushkin de Moscú.
Cronología
Relativa miniaturadeimagen|350x350px|La Piedra del Sur de Saqqara, los anales reales de la Sexta Dinastía, con el registro F en la parte inferior correspondiente al reinado de Merenra. La posición cronológica relativa de Merenra Nemtiemsaf I dentro de la Sexta Dinastía es segura. Tanto las fuentes históricas como la evidencia arqueológica coinciden en que sucedió a Pepi I Meryra en el trono y que fue sucedido a su vez por Pepi II Neferkara, lo que lo confirma como el cuarto rey de la dinastía.
El testimonio histórico más antiguo sobre este particular es la Piedra del sur de Saqqara, un anal real inscrito durante el reinado de Merenra o de Pepi II. Aproximadamente el 92 % del texto original se perdió cuando la piedra fue pulida toscamente para reutilizarla como tapa de sarcófago, probablemente entre el final del Primer Periodo Intermedio () y los inicios del Imperio Medio (). A pesar de esta mutilación, los escasos fragmentos legibles del anal respaldan la secuencia sucesoria «Teti → Userkara → Pepi I → Merenra I», posiblemente seguida por Pepi II, lo que sitúa a Merenra como el cuarto soberano de la Sexta Dinastía. izquierda|miniaturadeimagen|300x300px|El cartucho de Merenra en la Lista Real de Abidos. Tres fuentes históricas adicionales, todas del periodo del Imperio Nuevo, corroboran esta cronología. La Lista Real de Abidos, redactada bajo Seti I (), sitúa el cartucho de Merenra I como la entrada número 37, entre los de Pepi I y Pepi II. El Canon de Turín, un papiro de la época de Ramsés II (), probablemente lo registra en la quinta columna y cuarta fila; aunque su nombre y los de su predecesor y sucesor son ilegibles, la posición relativa dentro de la dinastía se mantiene. Si la atribución es correcta, se le atribuye un reinado cuya duración termina en el número cuatro, lo que podría indicar varios años y cuatro meses o bien 4 o 14 años completos. También de la era de Ramsés II data la Tablilla de Saqqara, que establece explícitamente la sucesión «Pepi I → Merenra I → Pepi II», con Merenra en la vigesimocuarta entrada.
La fuente histórica más tardía que recoge una información similar es la Aegyptiaca (Αἰγυπτιακά), una historia de Egipto escrita en el durante el reinado de Ptolomeo II por el sacerdote Manetón. No se conserva ninguna copia original y solo se conoce por los escritos posteriores de Sexto Julio Africano y Eusebio. Según el erudito bizantino Jorge Sincelo, Africano registró que la Aegyptiaca mencionaba la sucesión «Otoes → Fius → Metusufis → Fióps» al inicio de la Sexta Dinastía, donde estos nombres son las formas helenizadas de Teti, Pepi I, Merenra y Pepi II, respectivamente. Manetón atribuye a Metusufis (Merenra) siete años de reinado.
Absoluta La datación absoluta del reinado de Merenra es compleja. Los egiptólogos estiman una cronología en nuestro calendario moderno calculando retrospectivamente a partir de la suma de la duración de los reinados —cifras que son inciertas y se infieren de fuentes históricas y evidencias arqueológicas— y, en algunos casos, utilizando antiguas observaciones astronómicas y dataciones por radiocarbono. Estas metodologías no coinciden plenamente y persiste un margen de incertidumbre. Por ello, su gobierno se sitúa generalmente a principios del Los expertos han propuesto diversas hipótesis concretas, aunque es imposible determinar cuál es la correcta.
Duración Durante el Imperio Antiguo, los egipcios databan sus documentos contando los años transcurridos desde el ascenso al trono del rey en el poder. Estos años solían registrarse según el número de recuentos de ganado celebrados desde el inicio del reinado. Este cómputo, que evaluaba las cabezas de ganado vacuno y menor, era un evento crucial para determinar el monto de los impuestos a recaudar. A inicios de la Sexta Dinastía, el recuento era quizás bienal, es decir, se realizaba cada dos años. La inscripción más tardía que se conserva del reinado de Merenra, localizada en una cantera de Hatnub, menciona el «año después del 5º recuento de ganado». Si este recuento fue regular y estrictamente bienal, la fecha podría corresponder a su décimo año en el trono. En esta misma línea, para Michel Baud y Vassil Dobrev, un recuento bienal regular implicaría que la Piedra del sur de Saqqara registró para Merenra un reinado de al menos 11 a 13 años, casi el doble de la cifra de siete años que le atribuye Manetón en la Aegyptiaca. Baud considera que esta duración es coherente con el estado acabado de su complejo piramidal.
En 1959, el egiptólogo Alan Gardiner propuso una lectura —hoy descartada— de 44 años en el Canon de Turín para Merenra. William Stevenson Smith reinterpretó después esa cifra como 14 años, de los cuales atribuyó nueve a una corregencia entre Merenra y Pepi I. El egiptólogo Elmar Edel consideró que dicha duración explicaría el tiempo necesario para que las relaciones pacíficas que Egipto mantuvo con los jefes nubios bajo Merenra se transformaran en las más conflictivas del reinado de Pepi II. Por el contrario, debido a las dudas sobre la regularidad del recuento de ganado y a la escasez general de monumentos y documentos datables a su época, la mayoría de los egiptólogos modernos atribuyen a Merenra menos de una década en el trono. Algunos le otorgan de nueve a once años, mientras que otros proponen un reinado de seis o siete años.
Ascenso al trono: corregencia