El trepador corso (Sitta whiteheadi), también denominado sita corsa,Trepador Corso Sitta whiteheadi Sharpe, 1884 en Avibase. es una especie de ave paseriforme de la familia Sittidae. Es un ave relativamente pequeña que mide alrededor de 12 cm de longitud. Las partes superiores son grises azuladas y el dorso es blanco con tonos grises. El macho se diferencia de la hembra por su píleo totalmente negro. La especie es sedentaria, territorial y tímida. A menudo se alimenta en lo alto de pinos laricios, consumiendo principalmente piñones, aunque también puede capturar algunos insectos voladores. La temporada de reproducción se produce entre abril y mayo. Construye el nido en el tronco de un viejo pino y la camada consta de cinco a seis huevos. Los jóvenes se emancipan entre 22 y 24 días después de la eclosión.

Es la única especie de aves endémica en la Francia continental y solo se encuentra en Córcega, en altitudes con bosques de pinos viejos, pero en invierno desciende a la costa. Su nombre científico proviene de John Whitehead, ornitólogo inglés que descubrió la especie en 1883. El trepador corso está estrechamente relacionado el trepador chino —S. villosa— y el trepador canadiense —S. canadensis—. Las principales amenazas del ave son la pérdida de sitios de anidación y la fragmentación de su hábitat. Su población se estima en alrededor de 2000 individuos, quizá en moderado descenso. La escasez de ejemplares se asocia a la distribución restringida de la especie, por lo que es considerado «vulnerable» de acuerdo al último informe de la Unión Internacional para la Conservación de la Naturaleza.

Descripción miniaturadeimagen|La primera ilustración que representa la especie, en este caso una pareja —el macho arriba y la hembra abajo—, y que acompaña a la descripción de Richard Bowdler Sharpe (1884). Es un ave pequeña que mide de 11 a 12 cm de longitud, con una envergadura de 21-22 cm y un peso de 11 a 12.6 g. Las alas plegadas miden 7 cm, la cola —relativamente corta— mide 3.5 cm, y el tarso y el pico miden 1.6 cm. La cabeza es pequeña, y el pico es corto y fino, de color gris negruzco y negro en su extremo. Los ojos son negros, y las patas y los dedos son de color marrón claro.

Por lo general, las partes superiores son de un color gris azulado, el vientre es ante grisáceo y la garganta es blanca. El píleo y la frente del macho son negros, y el lorum se encuentra separado de la bóveda craneal por una amplia lista superciliar blanca. En la hembra, el píleo y la lista superciliar son del mismo gris que la parte posterior de la cabeza. En ambos sexos, los lados de la cabeza y la garganta son de color blanco. Generalmente, el dorso tiene una coloración blanca grisácea, con tonalidad parda. Las plumas externas de la cola son negras con manchas blancas y las puntas, grises. Realizan una muda completa cada año, después de la temporada de reproducción. El dimorfismo sexual es visible once días después de la eclosión, y los polluelos tienen un plumaje similar al de los adultos. Los jóvenes son más opacos, con trazas de marrón en las coberteras superiores.

Especies similares Es el único trepador presente en Córcega, así que no existe confusión posible. Sin embargo, puede parecerse al carbonero garrapinos, muy común en el bosque corso, que cuenta con motivos similares en la cabeza. El más cercano geográficamente es el trepador azul, que habita la Francia metropolitana. Esta especie es más grande que el trepador corso, no tiene el píleo negro y sus partes inferiores son de un color amarillo —o blancas para algunas subespecies— con tonos anaranjados alrededor de la rabadilla. En la descripción original de Richard Bowdler Sharpe, es morfológicamente próximo al trepador chino —S. villosa—, aunque sus partes inferiores son de colores brillantes y, el trepador de Krüper —S. krueperi—, del mismo tamaño y con partes superiores del mismo color, pero con una zona marrón rojiza en las partes inferiores no presente en la especie corsa. Es también muy similar al trepador canadiense —S. canadensis—, que únicamente se encuentra en América del Norte, pero cuenta con partes inferiores amarillentas. Por último, la especie corsa es bastante similar al trepador de Cabilia —S. ledanti—, que habita el monte Babor, y que se distingue por la mayor palidez de sus partes inferiores, los flancos blancuzcos de la cabeza y la bóveda craneal del macho —que es negra en la parte anterior—.

Ecología y comportamiento Comportamiento miniaturadeimagen|Pareja ilustrada por .Como todos los trepadores, S. whiteheadi puede desplazarse cabeza abajo a lo largo de las ramas, y rara vez en el suelo. Es un ave territorial y tímida; raras veces se las observa acicaládose. Vive en parejas monógamas en un territorio de entre tres y diez hectáreas. La pareja se defiende de los intrusos de la misma especie o de otra; el macho ahuyenta a los intrusos con movimientos espasmódicos de las alas, en especial si se aproxima algún arácnido. El dominio del hogar, el espacio donde estas aves se mueven generalmente dentro de su territorio, es de tamaño variable y depende de la temporada y la edad de las aves, pero sobre todo de la producción de conos de pino. En comparación con el trepador azul, S. whiteheadi es mucho más social.

Vocalizaciones La llamada de contacto es un pu suave y silbado, y la repite en una serie de cinco o seis notas, pupupupupu. Cuando está nervioso emite un pchèèhr «áspero y extendido, que lo repite lentamente», como lo haría un estornino —Sturnus vulgaris—, o un psch-psch-psch que se convierte en chay-chay-chay o sch-wer, sch-wer si es mayor la agitación. El canto es descrito como un «dididididididi claro, sonoro, rápido [y de] ritmo variable», lo que recuerda en parte al vencejo real —Tachymarptis melba—; la llamada de contacto es un trino similar. «Canta con bastante regularidad en la primavera», pero es más discreto durante la temporada de reproducción.

Alimentación miniaturadeimagen|Un ejemplar fotografiado en los desfiladeros de La Restonica, cerca de Corte. La hembra tiene el píleo gris oscuro y que se torna gris azulado en la base de la espalda.Come frutos secos, principalmente piñones, pero durante el verano consume insectos voladores pequeños, como escarabajos, algo que haría un papamoscas. De marzo a noviembre, los pequeños artrópodos —arañas y otros insectos adultos, así como sus larvas— también representan buena parte de su dieta. Es capaz de atraparlos en pleno vuelo, aunque suele capturarlos en los árboles; realiza un cuarto de su vuelo para atraparlos desde un puesto de vigilancia, y explora el resto del tiempo los sustratos proporcionados por los árboles. En primavera y verano se encuentra con más facilidad en las copas de los árboles, la prospección alta del dosel de los árboles de pino y las puntas de las ramas, como un carbonero. En cambio, en otoño busca el alimento a lo largo de los troncos y las ramas grandes, y también puede formar bandadas mixtas de alimentación con otros pajarillos fuera de la temporada de reproducción.

En noviembre comienza la apertura de los conos de los pinos, y el trepador corso extrae las semillas utilizando el extremo de su pico. En los años de abundante producción, puede encontrar recursos alimenticios en los conos hasta marzo. Como muchos trepadores, oculta algunas semillas bajo la corteza, en líquenes o entre restos vegetales, y los consume cuando se aproxima una mala temporada, sobre todo cuando las nevadas del comienzo de la primavera impiden el acceso a los conos de pino o cuando estos se encuentran cerrados, húmedos y fríos. El uso de escondites también puede explicar en parte el sedentarismo total del ave. No se ha observado que compitan o luchen por el alimento disponible. Cuando consume las semillas de pino, las golpea contra la corteza del árbol hasta romperse.

Reproducción Localización y construcción del nido miniaturadeimagen|izquierda|Dibujo de una pareja y un huevo.

Los machos comienzan a cantar a finales de diciembre, pero la temporada de reproducción es de abril a mayo. Los años de alta producción de piñones, puede causar cría temprana; mientras que en años de baja producción, los trepadores deben esperar hasta que los insectos estén presentes en grandes cantidades. La anidación de la especie depende de las coníferas antiguas de tres siglos de antigüedad con un tronco lo suficientemente tierno, es decir, muerto, podrido o derrumbado en alguna parte. Whitehead supuso que el pico del trepador corso no sería capaz de perforar la gruesa corteza de los pinos, por lo que estaría reutilizando nidos abandonados de otras especies. El trepador corso se favorece de los árboles muertos con escasas ramas, ya que estas pueden servir para encaramarse a cantar, como puesto vigía o para controlar la zona. La altura del tronco, la cubierta que rodea los pinos o el diámetro del tronco no son determinantes.

Un estudio de 2005 informó que los nidos de varias parejas se localizaban de 284 a 404 metros el uno del otro dependiendo del año —entre 1998 y 2003—. Ambos miembros de la pareja excavaron el nido, en ocasiones reutilizando cavidades elaboradas por los picapinos —Dendrocopos major—, pero evitando el alto riesgo de depredación en estos viejos nidos. Puede haber dos entradas en la cavidad si el tronco se encuentra particularmente podrido. Las medidas de la entrada están entre los 3 y 4 cm de ancho, y la cavidad promedio mide 56 × 109 mm con una profundidad media de 12 cm. El nido se sitúa entre 2 y 30 m sobre el suelo. Se compone de diversos materiales vegetales —hojas de pino, corteza y virutas— y está forrado con materiales más suaves como plumas, musgo, crin o líquenes.

Puesta y crianza El apareamiento no ha sido muy documentado, pero en 1957 Löhrl observó que el macho se acercaba a la hembra con movimientos temblorosos y no mantenía rígida la cabeza como lo haría S. europaea. La hembra pone de cuatro a seis —5.1 en promedio— huevos ovalados blancos con manchas marrón rojizo, sobre todo en el extremo ancho, con «un poco de color marrón claro o franjas violáceas-grises oscuras»; a finales de abril o a principios de mayo. John Whitehead relacionó su tamaño con el de los huevos del carbonero —Parus major—. Según Francis Jourdain, quien comparó 42 huevos —14 recogidos por Whitehead, y otros 28 por él mismo—, miden en promedio 17.18 x 12.96 mm. El peso promedio calculado para estos 17 huevos fue de 82.2 mg. El tiempo de incubación es de 14 a 17 días y es realizado únicamente por la hembra; el macho la alimenta una media de 3.2 veces por hora. El pico y las alas de los polluelos crecen de manera constante, mientras que el tarsometatarso se estabiliza a partir del duodécimo día. El píleo se oscurece al undécimo día y los jóvenes emplumecen por completo en veinte días, por lo general.

La camada tiene normalmente de tres a seis polluelos emplumecidos —4.3 en promedio—, que abandonan el nido a los 22-24 días. Si la primera camada fracasa o se pierde, la pareja realiza una segunda entre el 28 de mayo y el 16 de junio. La tercera de estas crías de sustitución se realiza en otro árbol. De un año al siguiente, casi la mitad de las parejas cambian de árbol para anidar. Los jóvenes alcanzan la madurez sexual en un año. La tasa de supervivencia anual se estima en el 61.6 % para los machos —más de tres de cada cinco individuos sobreviven el año—. La esperanza de vida es incierta, pero «las marcas coloridas mostraron que un pequeño número de individuos puede llegar a la edad de seis años».

Distribución y hábitat miniaturadeimagen|Las poblaciones del ave se concentran en las regiones montañosas del centro de la isla.