Hippocampus patagonicus es una especie de pez marino de tamaño pequeño del género Hippocampus y de la familia Syngnathidae. Los ejemplares utilizados para su descripción original provenían de las aguas costeras del nordeste patagónico; tal vez por esto se lo denominó comúnmente hipocampo patagónicoInvestigan nueva especie de hipocampo. Radio Brisas, de Mar del Plata. 26 de enero de 2012. o caballito de mar patagónico,Caballito de Mar patagónico. por Susana Gallardo. 31 de mayo de 2005. aunque posteriores investigaciones determinaron que se encuentra a lo largo de las aguas costeras del océano Atlántico sudamericano. 260px|left|thumb|Grupo de ejemplares adultos de hipocampos patagónicos que ilustran la variabilidad en coloración que presenta esta especie.
Distribución geográfica
250px|right|thumb|Puerto de Mar del Plata, Argentina. Localidad donde se ha descrito una población de esta especie. Esta especie tiene una amplia distribución en aguas costeras del océano Atlántico de América del Sur, comprendiendo los litorales de la Argentina, Brasil y Uruguay. Esta dilatada geonemia tendría relación a la potencialidad dispersiva descrita para los juveniles de esta especie, los que tienen el comportamiento particular de asirse a sustratos flotantes y derivar pasivamente merced a las corrientes.
Si bien se lo describió habitando en aguas someras, se lo ha registrado en aguas uruguayas y brasileñas a profundidades de 60 y 120 m respectivamente.
En Argentina se han descrito poblaciones estables, con localizaciones delimitadas en el puerto de Mar del Plata y en la bahía San Antonio. También hay registros esporádicos en otras localidades del mar Argentino, por el sur por lo menos hasta en Puerto Pirámides y la ciudad de Puerto Madryn, en el golfo Nuevo de Chubut, llegando por el norte hasta las costas marítimas más septentrionales, en la desembocadura del Río de la Plata.
250px|right|thumb|Bahía San Antonio, en la Patagonia argentina, la localidad tipo (de donde proviene el primer ejemplar descrito) de esta especie. Si bien existían fuertes indicios a nivel morfológico y genéticos que hacían suponer su presencia también en las costas brasileñas, nuevos estudios genéticos realizados sobre hipocampos brasileños, previamente asignados a la especie Hippocampus erectus, confirmaron que se trataban en realidad de H. patagonicus, por lo que la distribución de este último fue ampliada hacia el norte hasta las costas al sur de la desembocadura del río Amazonas.
Las poblaciones brasileñas de H. patagonicus coexisten con las de una especie congenérica, Hippocampus reidi, en especial en el litoral de todos los estados desde Espírito Santo hacia el sur. Si bien en otro trabajo se citó la coexistencia de estas especies también en la Argentina, además de la presencia de H. patagonicus en la ría Deseado de Santa Cruz, ambas observaciones fueron consideradas indicios sujetos a confirmación por no estar clara la metodología utilizada en la concreción de los datos.
Taxonomía
260px|right|thumb|Diferentes vistas del holotipo (el ejemplar portador del nombre) de Hippocampus patagonicus. Esta especie fue descrita originalmente en el año 2004 por los investigadores argentinos Gabriela Laura María Piacentino y Diego César Luzzatto.
La localidad tipo es: «bahía de San Antonio, provincia de Río Negro, Argentina». El holotipo y dos paratipos fueron depositados en la Colección de Ictiología del Museo Argentino de Ciencias Naturales con las referencias MACN 8806, 8807 y 8808 respectivamente.
Etimología La etimología de su nombre genérico (Hippocampus) deriva de las palabras en idioma griego ippos que significa 'caballo' y kampe que significa 'curvatura'.Romero, P. (2002). An etymological dictionary of taxonomy. Madrid. Su nombre específico (patagonicus) hace alusión a la región donde fue descubierta la primera población descrita de la especie: la Patagonia.
Filogenia Un análisis filogenético comparando las secuencias del citocromo b (cyt b) de diferentes especies del género Hippocampus demostró que H. patagonicus, H. hippocampus (que vive en el océano Atlántico oriental, en las islas Canarias y a lo largo de la costa africana hasta Guinea) y H. erectus (que vive en el Atlántico noroccidental desde el Canadá hasta Brasil) pertenecen a un grupo monofilético.
Morfología
Como en todas las especies del género, la estructura del cuerpo está formada por placas óseas y no poseen escamas, por lo que exhiben directamente la piel. Su aleta anal es minúscula y sus aletas pectorales se ubican a los lados de la cabeza, por detrás de las aperturas branquiales. Adopta una posición erecta, impulsándose con sus aletas dorsal y pectorales. Tiene una cola prensil que se enrolla en espiral y le permite aferrarse a sustratos.
Sobre su cabeza, H. patagonicus exhibe un copete denominado técnicamente «coronet», de estructura ósea, compuesto por de tres a cinco; crestas redondeadas. Sobre éste, y en el vértice de otras espinas, puede exhibir apéndices epiteliales simples, ramificados o dendríticos; aunque muchas veces estos están ausentes. Si bien en la descripción original se lo reseña con una altura de 103 mm, posteriormente se han registrado ejemplares de más de 16 cm de longitud, los que fueron depositados en la Colección de singnátidos del Museo Municipal de Ciencias Naturales "Lorenzo Scaglia" (códigos de acceso: MMPEAA S/026 y S/027).
Combinación de caracteres morfológicos diagnósticos La aleta pectoral presenta trece rayos, siendo más raros los casos con doce o catorce. La cola posee normalmente treinta y ocho anillos, aunque se han encontrado ejemplares con treinta y siete y hasta con cuarenta y uno. La longitud del hocico representa en promedio una proporción de 2,96 (2,43-3,47) con respecto a la longitud total de la cabeza. Las espinas son triangulares y su base es más ancha en el extremo que termina en ápice redondeado. Muestra una espina frontal simple, también es simple una espina visible en su mejilla.
Patrón de pigmentación Muestra áreas con variada intensidad de melanóforos puntiformes, distribuidos en todo el cuerpo al igual que en las aletas. En distintas zonas corporales exhibe pequeñas e irregulares manchas circulares, tanto pigmentarias como incoloras; otras manchas se forman por minúsculos melanóforos bordeados por un anillo de mayor intensidad pigmentaria en la cabeza, el tronco y la cola. Tanto el pigmento puntiforme blanco como el amarillo están ausentes.
Coloración En vida su color puede ser sumamente variado: caramelo, gris, amarillo, blanco o marrón grisáceo claro con punteado iridiscente. La aleta dorsal es casi siempre transparente; en el área basal de la misma, alrededor del 10 % de los ejemplares presentan una pequeña mancha pigmentaria de color negro. Aún es más escaso un patrón cromático visible en el borde libre de dicha aleta, el cual consiste en una banda de color grisáceo a la que se le une otra de color amarillo, la cual posee un ancho de 0,5 mm. Una estrecha banda pigmentaria de color negro se destaca en la cresta media ventral. 200px|right|thumb|Ejemplar juvenil de este hipocampo derivando pasivamente en la superficie de la bahía de San Antonio. Comportamiento denominado rafting.
Hábitos
200px|right|thumb|Pareja de hipocampos patagónicos cortejando . 200px|right|thumb|Macho de hipocampo patagónico embarazado (izquierda). 200px|right|thumb|Crías de hipocampo patagónico. 200px|right|thumb|Hipocampos patagónicos juveniles mostrando preferencia por sustratos flotantes y móviles. Esta especie, en su estadio adulto, habita en el fondo marino o bentos, aferrándose a los sustratos disponibles por medio de su cola prensil. Los caballitos de mar, cuando adultos, son sedentarios hasta el punto de haberse postulado que serían los más sedentarios entre los vertebrados.
Al igual que en otras especies de peces marinos, se ha descrito su interacción con parásitos.Braicovich, P. E., González, R. A., & Tanzola, R. D. (2005). First record of Corynosoma australe (Acanthocephala, Polymorphidae) parasitizing seahorse, Hippocampus sp.(Pisces, Syngnathidae) in Patagonia (Argentina). Acta Parasitologica, 50(2), 145-149. (pdf)
En la bahía San Antonio se ha descrito que juveniles de esta especie manifiestan potencialidad dispersiva al asirse mediante sus colas prensiles a sustratos que flotan, y así derivar pasivamente con las corrientes. Este estadio podría estar presente en otras especies de caballitos de mar, e inclusive se había postulado teóricamente para especies que manifiestan amplios rangos de distribución geográfica y una muy baja diversidad genética a lo largo de su geonemia.
Densidad, proporción de sexos y disposición espacial Un estudio preliminar efectuado en la bahía San Antonio en enero y febrero de 2005 y 2006 situó la densidad de esta especie en un individuo cada 100 m², no encontró diferencias en la proporción entre los sexos y determinó que habita en pequeños grupos, aunque también se presenta en pareja o de manera solitaria.
Alimentación Esta especie captura sus presas succionándolas mediante una particular estructura mandibular en forma de tubo, conformación compartida con toda la familia de los signátidos a la cual pertenece, característica que es descrita en su nombre científico: Syngnathidae, formado por las palabras griegas syn, que significa 'junto' y gnathos 'mandíbulas'; es decir «mandíbulas fusionadas».
Sobre la base de análisis del contenido de su tracto digestivo (estómago e intestino) se estudió la composición de su dieta, comparándola con las presas potenciales disponibles en su hábitat natural. Se concluyó que esta especie se comporta como un depredador oportunista, que se alimenta de las especies más abundantes y vulnerables presentes en su medio ambiente.
En otro estudio sobre ejemplares cautivos, se les proveyó de diferentes dietas compuestas de artemia, anfípodos (Melita palmata y Ampithoe) y decápodos juveniles (Neohelice granulata) de sus ambientes naturales y cultivados artificialmente. No hubo diferencias significativas en la cantidad de presas ingeridas entre machos y hembras ni entre sistemas experimentales con o sin refugios. Los anfípodos y artemia fueron consumidos en mayor cantidad en comparación con los decápodos juveniles. Experimentos con artemia de diferentes tamaños, no mostraron diferencias significativas en la preferencia de estos caballitos de mar. N. granulata fue evitada; la eficacia en la captura sobre esta presa fue inferior. El mismo estudio mostró que más del 50 % del tiempo lo emplea para descansar o emboscar a sus presas. Frente a condiciones óptimas para la depredación, el caballito de mar patagónico modifica su comportamiento oportunista, y pasa hacia un tipo de alimentación selectiva, basando sus preferencias alimentarias en el tamaño de la presa y la forma de la misma.
Reproducción El macho es quien recibe los huevos y los incuba durante el desarrollo embriológico. Luego del cortejo de apareamiento, que puede prolongarse durante unos pocos días, la hembra deposita los huevos maduros dentro de la bolsa incubadora del macho, en donde serán fertilizados. Esta bolsa permite diferenciar externamente los sexos en caballitos de mar que ya han alcanzado la madurez sexual. A través de la misma el macho suministra algunos nutrientes y oxígeno a los embriones en desarrollo debido a la existencia de una red capilar localizada en las paredes de la bolsa. Luego de un periodo de «gestación» variable —pero que puede ubicarse alrededor de los veinte días— el hipocampo macho libera a los minúsculos caballitos de mar de su prole por medio de contracciones que facilitan la salida de la bolsa incubadora. El nacimiento se produce por el mismo orificio por el que la hembra había depositado los huevos durante la cópula. Durante sesenta y siete eventos reproductivos de esta especie en cautiverio, se determinó que el número de crías en promedio por camada fue de doscientos siete, con un desvío estándar de ciento treinta y cuatro.